04-01-2018, 06:53 PM
Esto parece un diálogo entre sordos, con todos los respetos (pues hablo desde mi óptica). ¿Sabéis lo que implica realmente nacer de nuevo, y que no es lo mismo que cambiar de personalidad y adoptar la conducta cristiana o imitadora de Cristo, el inigualable Maestro? En efecto, Jesucristo le dijo a Nicodemo que a menos que uno naciere de nuevo, del agua y del espíritu, no puede entrar en el reino de Dios (Evangelio según Juan, capítulo 3, versículos 1-8); pero también dijo que cualquiera de los ínfimos o menores del reino de los Cielos (o reino de Dios) es mayor o supremo que Juan Bautista, fácilmente entendible en el sentido de que el Bautista no pertenece ni pertenecerá al reino de los Cielos, tal como tampoco los fieles humanos anteriores al cristianismo (Malaquías, Jonás, Daniel, Isaías, etc). Eso es muy distinto de tratar de copiar o imitar o conducirse en la vida al modo ejemplificado por Jesucristo, pues ya los antiguos fieles hebreos procuraban imitar a Dios el Creador y esto equivale según la sagrada escritura a imitar al Mesías. Me parece que hay algo de gran importancia que se os escapa de la sagrada escritura, de tal manera (expreso mi opinión como esforzado estudioso de la Biblia) que para compensar el desequilibrio entre vuestras creencias y la santa palabra (en su totalidad) echáis mano de la dogmática. Espero que interpretéis estas palabras como acicate para hacer un examen más profundo de la sacra escritura, para vuestro propio bien (y no vale el razonamiento de que estáis a priori asistido por el espíritu santo o por alguna clase de sabiduría infusa de índole celestial, pues ese mismo punto de vista tenían los zelotes cuando hicieron retroceder a Cestio Galo en el asalto a la ciudad de David a finales del año 66, quienes volvieron del desastre infligido a las tropas romanas en Bethorón cantando salmos y alabanzas al Todopoderoso; y lo peor es que el populacho, que prefirió el bien de Barrabás antes que el del verdadero Mesías, secundó casi completamente esa sublimación aparente del esperado reino mesiánico en Jerusalén). Saludos.

