28-12-2017, 07:55 PM
Estimable y respetable willy, es mi deseo respetar la interpretación que tú y tus asociados religiosos hacéis de la sagrada escritura, de la misma manera que me he esforzado por respetar y no entrar en polémica desagradable y acusatoria con relación a otras personas con quienes, por diversas circunstancias, he entrado en contacto y de las que igualmente he apreciado una postura monolítica similar a la que observo en ti (algunos musulmanes, judíos, catequistas, etc.). Es curioso que todos estos interlocutores con los que hablé poseían una serie de características comunes: tono acusatorio gradualmente aumentante, descalificación más o menos disimulada de las creencias ajenas a su fe (nada elogiable en el modo de pensar de otros que no fueran sus correligionarios) y cerrazón absoluta ante nuevos enfoques u otras interpretaciones de la sagrada escritura que pudieran ser razonables y sensatas. Esto es algo que me parece antibíblico, dado que la sagrada escritura contiene los siguientes pasajes aleccionadores que deberían darnos mucho en qué pensar:
- Libro sagrado del Éxodo, capítulo 18, versículos 13 a 27 (Jetró, que ni siquiera era un adorador del Dios de Israel, aconsejó a Moisés con relación a las causas judiciales basadas en la Ley y los 10 mandamientos, y Moisés lo escuchó y puso por obra sus sabios consejos).
- Evangelio según Marcos, capítulo 9, versículos 38-42 (Jesús corrije a su discípulo Juan cuando éste manifestó dogmatismo y descalificación hacia las actuaciones de otros que no eran seguidores de Jesús, pero que tampoco eran opositores de Jesús).
Sólo puedo decir, estimable willy, que esos relatos bíblicos me dan a entender que existen muchos creyentes, muy vehementes algunos con sus propias creencias y defensores en tropel o en grupo de las mismas, pero no por ello buenos evangelizadores, ni siquiera buenos imitadores de la personalidad de Dios, a cuya imagen fuimos creados (carta del apóstol Pablo a los cristianos efesios, capítulo 5, versículos 1 y 2). Ésta es la conclusión que extraigo de la lectura de la Biblia y de la observación que he podido efectuar con relación a los que se dicen estar en armonía con Dios. Saludos.
- Libro sagrado del Éxodo, capítulo 18, versículos 13 a 27 (Jetró, que ni siquiera era un adorador del Dios de Israel, aconsejó a Moisés con relación a las causas judiciales basadas en la Ley y los 10 mandamientos, y Moisés lo escuchó y puso por obra sus sabios consejos).
- Evangelio según Marcos, capítulo 9, versículos 38-42 (Jesús corrije a su discípulo Juan cuando éste manifestó dogmatismo y descalificación hacia las actuaciones de otros que no eran seguidores de Jesús, pero que tampoco eran opositores de Jesús).
Sólo puedo decir, estimable willy, que esos relatos bíblicos me dan a entender que existen muchos creyentes, muy vehementes algunos con sus propias creencias y defensores en tropel o en grupo de las mismas, pero no por ello buenos evangelizadores, ni siquiera buenos imitadores de la personalidad de Dios, a cuya imagen fuimos creados (carta del apóstol Pablo a los cristianos efesios, capítulo 5, versículos 1 y 2). Ésta es la conclusión que extraigo de la lectura de la Biblia y de la observación que he podido efectuar con relación a los que se dicen estar en armonía con Dios. Saludos.

