15-12-2017, 06:08 PM
(15-12-2017, 10:22 AM)Willy escribió: Etic. Quisiera tambien agregar con respecto a “los peligros” de perder nuestra fe con los ejemplos de Darwin que mencionaste.
Siempre me llamo la atención del alcance de algunos, de hasta que puntos ridículos pueden llegar para “negar su fe” en Dios. Algo que por supuesto nunca se esforzaron en querer tener en primer lugar. Me explico.
A Darwin solo le bastaba levantarse de su cama una mañana cualquiera y dar un vistazo alrededor para darse cuenta de la gloria de Dios. El cantar de los pajarillos que te alegran el alma. La variedad de alimentos que podemos gozar. El sol que siempre nos alumbra y nos da calor. Las lluvias que nos dan frescura y provision. Y puedo seguir y seguir. Pero no. Darwin solo se enmarco en realizar viajes caros y largos por lugares poco habitados solo con la intención de probar su teoría de que mas bien Dios no existe ¿Y todo porque se quedo “impresionado” al ver una plantita diminuta que se alimenta de insectos, y que ataco su “sensibilidad”? ¡Que horror! ¡Por favor, pobre hombre! Me imagino que el “buen” hombre de Darwin tan santo que nunca mato una mosca en su vida. Posiblemente las criaba en su casa.
Para ser mas objetivos. Es como si amablemente invitaras a un pobre hombre sucio, hambriento y haraposo a tu casa. Le permites darse un buen baño. Le das nuevo ropaje y limpio y le das una buena comida. Terminado todo el hombre se va de tu casa pero en realidad el internamente muy insatisfecho y muy enojado contigo. Pues sucede que le “heriste” su sensibilidad porque esperaba que le ofrezcas la comida con utensilios de oro. Tampoco le agrado la ropa limpia y nueva que le diste pues no eran “de diseño”. Tampoco le agrado los cuantos billetes que le diste al despedirlo porque al recibirlos el esperó un monto mayor.
Mi amigo Etic. Cuan “sensibles” son los pobres hombres que se terminan apartandose de Dios. Mira, solo el hecho de que nos ofrece salvar nuestra alma, y que no tiene precio, les parece poco. Prefieren rebuscar y rebuscar motivos para que les tranquilice su rencor hacia El, rencores sin motivos.
Estoy esperando aun la continuación de tu historia porque hasta ahora no me afecto un ápice. Y lo dejaste en…
“…Y entonces, el ateo paso a estremecerme con dos ejemplos”.
Por favor continua.
Willy.
Bien, no te afectó un ápice porque tampoco es la intención de dicha historia derruír tu aparentemente inexpugnable y blindada doctrinología. La intención es exponer una experiencia de debilitamiento en la fe que afortunadamente fue superada con éxito, y ello gracias a acudir a la sagrada escritura por guía, a agotar ciertos caminos académicos en busca de explicaciones más fidedignas y sobretodo gracias a Dios que permitió que prosperara el razonamiento correcto e impidió o puso cortafuegos a la acción omnipresente de las fuerzas inteligentes malvadas que parece que en estos tiempos están haciendo una campaña tipo hitleriano basada en la táctica de "tierra quemada" y buscan sobretodo destruir cualquier camino de esperanza verdadera y si fuera posible destruír hasta la misma Tierra. Sólo que te aconsejo que le ruegues al Altísimo que en los días venideros, cercanos a la tribulación magna, la peor de la historia y que entronca con el fin del mundo, no te sobrevenga lo que al apóstol Pedro, quien creyó que su fe era invulnerable y se atrevió a decir al Maestro que él no lo negaría en absoluto delante de los demás. ¿Y qué le replicó Jesucristo? Como bien sabes, Cristo le dijo lo que se encuentra escrito en el evangelio según Marcos, capítulo 14, versículos 27-31. De todas formas, siempre te podrías arrepentir si es posible, pues el peligro es que no sea posible y en este peligro estamos todos los que nos consideramos pecadores: Evangelio según Marcos, capítulo 3, versículo 29. Por este motivo, uno gana mucho favor ante Dios manteniendo una actitud humilde y sabia, como la descrita en la parábola del Evangelio según Lucas, capítulo 18, versículos 9-14. Bien, con tu permiso, pasaré acto seguido a continuar con "Apologética y teodicea". Saludos.

