Claro, Willy, pero estamos hablando de retroceder por apetencias personales y comodidad. En los países en los que los creyentes son perseguidos, ellos no dejan de reunirse ante el peligro que los acecha, obviamente tratando de eludir ser carne de cañón.
El apóstol Pablo lo refiere así:
2Co 11:23 ¿Son ministros de Cristo? (Como si estuviera loco hablo.) Yo más; en trabajos más abundante; en azotes sin número; en cárceles más; en peligros de muerte muchas veces.
2Co 11:24 De los judíos cinco veces he recibido cuarenta azotes menos uno.
2Co 11:25 Tres veces he sido azotado con varas; una vez apedreado; tres veces he padecido naufragio; una noche y un día he estado como náufrago en alta mar;
2Co 11:26 en caminos muchas veces; en peligros de ríos, peligros de ladrones, peligros de los de mi nación, peligros de los gentiles, peligros en la ciudad, peligros en el desierto, peligros en el mar, peligros entre falsos hermanos;
2Co 11:27 en trabajo y fatiga, en muchos desvelos, en hambre y sed, en muchos ayunos, en frío y en desnudez;
2Co 11:28 y además de otras cosas, lo que sobre mí se agolpa cada día, la preocupación por todas las iglesias.
2Co 11:29 ¿Quién enferma, y yo no enfermo? ¿A quién se le hace tropezar, y yo no me indigno?
2Co 11:30 Si es necesario gloriarse, me gloriaré en lo que es de mi debilidad.
2Co 11:31 El Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, quien es bendito por los siglos, sabe que no miento.
2Co 11:32 En Damasco, el gobernador de la provincia del rey Aretas guardaba la ciudad de los damascenos para prenderme;
2Co 11:33 y fui descolgado del muro en un canasto por una ventana, y escapé de sus manos.
Pablo no salió a la Obra llevado por el entusiasmo (sería otro buen tema para considerar) sino porque el Señor lo llamó.
No fue a buscar aventuras, ni a sentir la adrelanina de exponerse voluntariamente a cualquier peligro solo por deporte (otro tema de actualidad) pero sin embargo tuvo que padecer muchas cosas por la causa de Cristo, afrontando difíciles circunstancias por obedecer y servir al Señor.
No se a qué pastor que murió de frío te refieres, pero no es el caso del hermano a quien me referí. Sin embargo, el ejemplo es que él sirvió al Señor hasta el fin de sus días, en el fin del mundo, y a avanzada edad, antes que "disfrutarlos" descansando plácidamente en algún lugar de clima más benigno. Claro que en esto se antepuso el llamamiento del Señor, pues muchos "se sienten" llamados, y luego retroceden por no poder hacer frente a las responsabilidades que pretendieron asumir sin la aprobación del Señor. "Así que no depende del que quiere, ni del que corre, sino de Dios que tiene misericordia" (Rom 9:16)
Un abrazo,
Heriberto
El apóstol Pablo lo refiere así:
2Co 11:23 ¿Son ministros de Cristo? (Como si estuviera loco hablo.) Yo más; en trabajos más abundante; en azotes sin número; en cárceles más; en peligros de muerte muchas veces.
2Co 11:24 De los judíos cinco veces he recibido cuarenta azotes menos uno.
2Co 11:25 Tres veces he sido azotado con varas; una vez apedreado; tres veces he padecido naufragio; una noche y un día he estado como náufrago en alta mar;
2Co 11:26 en caminos muchas veces; en peligros de ríos, peligros de ladrones, peligros de los de mi nación, peligros de los gentiles, peligros en la ciudad, peligros en el desierto, peligros en el mar, peligros entre falsos hermanos;
2Co 11:27 en trabajo y fatiga, en muchos desvelos, en hambre y sed, en muchos ayunos, en frío y en desnudez;
2Co 11:28 y además de otras cosas, lo que sobre mí se agolpa cada día, la preocupación por todas las iglesias.
2Co 11:29 ¿Quién enferma, y yo no enfermo? ¿A quién se le hace tropezar, y yo no me indigno?
2Co 11:30 Si es necesario gloriarse, me gloriaré en lo que es de mi debilidad.
2Co 11:31 El Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, quien es bendito por los siglos, sabe que no miento.
2Co 11:32 En Damasco, el gobernador de la provincia del rey Aretas guardaba la ciudad de los damascenos para prenderme;
2Co 11:33 y fui descolgado del muro en un canasto por una ventana, y escapé de sus manos.
Pablo no salió a la Obra llevado por el entusiasmo (sería otro buen tema para considerar) sino porque el Señor lo llamó.
No fue a buscar aventuras, ni a sentir la adrelanina de exponerse voluntariamente a cualquier peligro solo por deporte (otro tema de actualidad) pero sin embargo tuvo que padecer muchas cosas por la causa de Cristo, afrontando difíciles circunstancias por obedecer y servir al Señor.
No se a qué pastor que murió de frío te refieres, pero no es el caso del hermano a quien me referí. Sin embargo, el ejemplo es que él sirvió al Señor hasta el fin de sus días, en el fin del mundo, y a avanzada edad, antes que "disfrutarlos" descansando plácidamente en algún lugar de clima más benigno. Claro que en esto se antepuso el llamamiento del Señor, pues muchos "se sienten" llamados, y luego retroceden por no poder hacer frente a las responsabilidades que pretendieron asumir sin la aprobación del Señor. "Así que no depende del que quiere, ni del que corre, sino de Dios que tiene misericordia" (Rom 9:16)
Un abrazo,
Heriberto

