06-12-2016, 09:52 PM
Hola hermanos:
Este es un asunto complejo. Sencillamente no podemos cargar las tintas solo sobre el piloto porque hay muchos responsables del accidente. El hombre había hecho muchos vuelos sin inconvenientes y estaba habilitado para volar ese tipo de avión. El problema del vuelo trágico, en primer lugar se origina en Brasil, cuando no lo autorizan a volar directo desde ese país hacia Medellín, con lo que el equipo de fútbol tuvo que volar en otro avión hasta Cochabamba.
La Conmebol exigía vuelos directos, sin escalas, para el traslado de los equipos. Y al tener que viajar vía Bolivia para tomar el avión originalmente contratado, esto podía considerarse ya como una escala. A la partida del otro avión, su piloto tiene la presión de no repetir otra escala debido a aquellas exigencias. Entonces, despega con los tanque llenos y calcula que lleva suficiente combustible como para llegar, como otras veces, a Medellín. Pero ese combustible, al encontrar frentes de tormenta, y luego, por la negativa del aeropuerto para el aterrizaje del avión, presuntamente no le alcanza para mantenerse en el aire, y se desploma, con bastante pericia del piloto, en un campo relativamente cercano, lo que facilita que sobrevivan varios pasajeros.
Ahora, al haber perdido la vida el piloto, es fácil echarle la culpa de todo, aun cuando el análisis de las cajas negras todavía no ha concluido. No defiendo al piloto, que quizá tuvo mucha responsabilidad (hubo otras, aunque pretendan taparlas) pero solo el Señor tiene derecho de juzgar sus decisiones. De cualquier modo, si el piloto fue un verdadero hijo de Dios, lo sigue siendo, y no perderá su salvación. Además, cada una de las víctimas rendirá cuentas a Dios de sí.
Sinceramente lamentamos que tantas vidas hayan pasado abruptamente a la eternidad, con todo el dolor que significó para sus deudos, pero nada escapa a los propósitos de Dios, y consideremos que solo el Señor tiene la prerrogativa de ser el Juez justo de todos.
Heriberto
Este es un asunto complejo. Sencillamente no podemos cargar las tintas solo sobre el piloto porque hay muchos responsables del accidente. El hombre había hecho muchos vuelos sin inconvenientes y estaba habilitado para volar ese tipo de avión. El problema del vuelo trágico, en primer lugar se origina en Brasil, cuando no lo autorizan a volar directo desde ese país hacia Medellín, con lo que el equipo de fútbol tuvo que volar en otro avión hasta Cochabamba.
La Conmebol exigía vuelos directos, sin escalas, para el traslado de los equipos. Y al tener que viajar vía Bolivia para tomar el avión originalmente contratado, esto podía considerarse ya como una escala. A la partida del otro avión, su piloto tiene la presión de no repetir otra escala debido a aquellas exigencias. Entonces, despega con los tanque llenos y calcula que lleva suficiente combustible como para llegar, como otras veces, a Medellín. Pero ese combustible, al encontrar frentes de tormenta, y luego, por la negativa del aeropuerto para el aterrizaje del avión, presuntamente no le alcanza para mantenerse en el aire, y se desploma, con bastante pericia del piloto, en un campo relativamente cercano, lo que facilita que sobrevivan varios pasajeros.
Ahora, al haber perdido la vida el piloto, es fácil echarle la culpa de todo, aun cuando el análisis de las cajas negras todavía no ha concluido. No defiendo al piloto, que quizá tuvo mucha responsabilidad (hubo otras, aunque pretendan taparlas) pero solo el Señor tiene derecho de juzgar sus decisiones. De cualquier modo, si el piloto fue un verdadero hijo de Dios, lo sigue siendo, y no perderá su salvación. Además, cada una de las víctimas rendirá cuentas a Dios de sí.
Sinceramente lamentamos que tantas vidas hayan pasado abruptamente a la eternidad, con todo el dolor que significó para sus deudos, pero nada escapa a los propósitos de Dios, y consideremos que solo el Señor tiene la prerrogativa de ser el Juez justo de todos.
Heriberto

