16-08-2016, 03:37 PM
Hermano, hasta en nuestras mismas asambleas no le permitimos al Espíritu Santo tener libertad para hacer su trabajo.
Dios nos ha dado el modelo en la Cena del Señor donde no existe un clérigo ordenando quién adora o quien no.
Hay completa libertad para la adoración al Señor en esta reunión.
En la reunión de estudio de la Palabra debiera ser igual, que cada hermano se sienta con libertad para introducir el estudio y con la debida precaución de no sobrepasar el tiempo de su intervención, a lo sumo 5 minutos cada uno da para la intervención de por lo menos 10 hermanos.
En la reunión de oración debiera ser igual que al menos 4 o 5 hermanos intervengan y cualquiera que halla estado en intimidad con el Señor tomase parte...con absoluta libertad...y si dos se paran al mismo tiempo tiene prioridad el más viejo (Lev.19:32). Obviamente que a las siguientes semanas no debe repetir.
Acostumbrar la asamblea a la Dirección del Espíritu es una prioridad de los hermanos responsables...ellos no controlan los dones de los hermanos...es hasta pecado el hacerlo mediante el uso del dedo señalando quién toma parte.
Los hombres que el Espíritu Santo coloca para apacentar la grey de Dios...conocen que esta labor espiritual los exime de imparcialidad...otra cosa son los hermanos carnales, aprovechadores de la libertad en Cristo para "figurar" como adictos al púlpito con mensajes superficiales donde prima es su propia promoción como enseñadores y no los intereses de Cristo para la asamblea.
Pero este desacato y atrevimiento tiene solución.
Y en esto los hermanos de responsabilidad deben ser bien claros y resueltos para que no se transforme la solemnidad de cualquier culto en desorden.
Dios nos ha dado el modelo en la Cena del Señor donde no existe un clérigo ordenando quién adora o quien no.
Hay completa libertad para la adoración al Señor en esta reunión.
En la reunión de estudio de la Palabra debiera ser igual, que cada hermano se sienta con libertad para introducir el estudio y con la debida precaución de no sobrepasar el tiempo de su intervención, a lo sumo 5 minutos cada uno da para la intervención de por lo menos 10 hermanos.
En la reunión de oración debiera ser igual que al menos 4 o 5 hermanos intervengan y cualquiera que halla estado en intimidad con el Señor tomase parte...con absoluta libertad...y si dos se paran al mismo tiempo tiene prioridad el más viejo (Lev.19:32). Obviamente que a las siguientes semanas no debe repetir.
Acostumbrar la asamblea a la Dirección del Espíritu es una prioridad de los hermanos responsables...ellos no controlan los dones de los hermanos...es hasta pecado el hacerlo mediante el uso del dedo señalando quién toma parte.
Los hombres que el Espíritu Santo coloca para apacentar la grey de Dios...conocen que esta labor espiritual los exime de imparcialidad...otra cosa son los hermanos carnales, aprovechadores de la libertad en Cristo para "figurar" como adictos al púlpito con mensajes superficiales donde prima es su propia promoción como enseñadores y no los intereses de Cristo para la asamblea.
Pero este desacato y atrevimiento tiene solución.
Y en esto los hermanos de responsabilidad deben ser bien claros y resueltos para que no se transforme la solemnidad de cualquier culto en desorden.

