25-04-2016, 12:14 PM
(13-04-2016, 01:17 PM)usymbv escribió: Uno de los atributos exclusivos que conforman la singularidad de Dios es Su capacidad de predestinar o preconocer cualquier información del futuro; algo que Dios mismo declara cuando dice: “yo soy Dios, y no hay ninguno como yo, que declaro el fin desde el principio y desde la antigüedad lo que no ha sido hecho” (Isaías 46:9-10) Y así es, en la Biblia encontramos numerosos ejemplos de la presciencia de Dios; donde, los más conocidos son las profecías, sucesos anunciados por Dios mucho tiempo antes de su cumplimiento.
Por otra parte, la Biblia también muestra que Dios NO ha preconocido TODO de antemano; especialmente en lo relacionado con la libre voluntad de sus criaturas inteligentes. Prueba de ello, son los abundantes mensajes dirigidos a personas y colectivos para exhortarles a tomar la mejor decisión; como por ejemplo: “os he puesto delante la vida y la muerte, la bendición y la maldición; escoge, pues, la vida, para que vivas tú y tu descendencia” (Deuteronomio 30:19); mensajes que contienen un evidente reconocimiento implícito de la libertad de decisión de cada persona.
Así, tenemos dos verdades bíblicas fundamentadas: Dios tiene la CAPACIDAD para saber todo lo que ocurrirá en el futuro; y aún así, muchas veces DECIDE NO SABER TODO el derrotero futuro de sus criaturas inteligentes. Es decir, Dios ejerce o utiliza su presciencia de manera selectiva y cuando lo estima oportuno.
Este uso de la presciencia en modo alguno menoscaba a Dios, ya que Él desempeña su derecho soberano para utilizar sus infinitas capacidades del modo que lo estima oportuno. Más bien, ejercer Su presciencia de forma selectiva está en necesaria armonía con su carácter amoroso. No hacerlo así significaría que, ANTES de decidir crear al primer hombre, Dios hubiera sido plenamente consciente de todo el inmenso dolor que la humanidad padecería a lo largo de su historia; algo que sería totalmente opuesto a la personalidad que Dios transmite en toda Su palabra.
El uso “discreto” de Su presciencia también se ve respaldado por el modo como Dios manifiesta cada una de sus capacidades en perfecta armonía con sus otras cualidades. Por ejemplo, tenemos Su poder. La Biblia declara que Dios es Todopoderoso (Génesis 35:11); es decir, dispone absolutamente de TODO el poder; sin embargo, Dios no ejerce Su poder de forma infinita, sino siempre de modo controlado y suficiente para conseguir cualquiera de sus propósitos. Así, tenemos que a partir de la cuarta plaga que envió a Egipto, Dios ejerció su poder destructor de forma selectiva, haciendo “distinción” entre los egipcios y los israelitas (Éxodo 8:23). De esta manera, en el ejercicio de su poder tuvo en cuenta el amor protector que sentía por su pueblo. Otro caso de su poder controlado lo tenemos cuando anunció la destrucción de Nínive; pero debido al arrepentimiento de sus habitantes, Dios retrocedió en su propósito de destrucción, mostrando así autodominio en el ejercicio de su poder, autodominio motivado por su misericordia (Jonás 3:4-10). Estos ejemplos nos enseñan bien que el hecho de que Dios sea Todopoderoso, no quiere decir que se vea obligado a liberar su poder de forma ilimitada y descontrolada; todo lo contrario, lo desempeña bajo su propio control y en conformidad con sus otros maravillosos atributos o cualidades.
Y esto es exactamente lo que sucede en el ejercicio de Su presciencia. Dios opera Su presciencia según Su soberano criterio y en perfecta armonía con sus otras cualidades. Así, aún cuando Dios tiene la capacidad de conocer absolutamente todo lo que sucederá en el futuro, Él opta por ejercer selectivamente dicha capacidad; de modo que, aunque ejerce su presciencia en casos puntuales, ha optado por ignorar voluntariamente los actos futuros de sus criaturas; lo que le permite proceder de forma justa y amorosa, concediendo al hombre la necesaria libertad para amarlo y obedecerlo (Mateo 22:37; 1 Juan 5:3)
Están muy confundidos, amigos.
Los que no conocen lo que va a ocurrir, somos los hombres y por eso el mensaje se dirije a nosotros. No es un mensaje de Dios para Dios.
Como los hombres no conocen lo que va a ocurrir, ni mucho menos pueden predestinar algo, se les advierte con la finalidad de que conozcan cual es la voluntad de Dios y su carácter divino.
Dios es tres veces santo y no puede pecar. En su Soberana voluntad perfecta, Dios ha dispuesto un plan universal que se va a cumplir y en ello, aunque no quiere, permite que hombres decidan no someterse a Su voluntad, para su propia condencación.
Aunque sabe y elige a los que han de ser salvos, todos los hombres por igual, somos pecadores y a todos por igual se les manifiesta el mismo mensaje de su existencia y en su corazón ha puesto el saber si algo es bueno o malo por igual para que elijan entre hacer lo bueno o hacer lo malo.
Y a todos les es dada la Biblia, para que puedan ver cual es su voluntad.
Dios no quiere que se condenen, pero permite que así suceda porque no quieren a Dios como el que los dirige, más quieren hacer lo que quieren y viven encadenados a su pecaminosos corazón que los destruye por elección propia.
Dios sabe quein se va a condenar y elige a los que se van a salvar.
El tiene misericordia del que quiere tener misericordia como escepción, pero no altera su justo juicio, pues aunque los elegidos merecen la condenación eterna, el apgo de su culpa, fue efectuado por Cristo en la cruz para salvación a todo aquel que cree.

