Hola usymbv:
Se trata de lo mismo. El capricho de tener un rey significaba que el pueblo había desechado a Dios y no querían que Jehová reinara sobre ellos. "Y dijo Jehová a Samuel: Oye la voz del pueblo en todo lo que te dijeren: porque no te han desechado a ti, sino a mí me han desechado, para que no reine sobre ellos.
Conforme a todas las obras que han hecho desde el día que los saqué de Egipto hasta hoy, que me han dejado y han servido a dioses ajenos, así hacen también contigo.
Ahora, pues, oye su voz: mas protesta contra ellos declarándoles el derecho del rey que ha de reinar sobre ellos. (1Sa 8:7/9)
Lo que vino después fue consecuencia de esa actitud rebelde contra Dios. Y claro que a Dios le pesó que su pueblo tuviera que sufrir semejantes dificultades, del mismo modo que ahora le pesa tu rebedía por considerar que Dios es un mentiroso. Vamos, arrepiéntete de semejante presunción porque insultas al Tosopoderoso en su omnisciencia. ¿Has recibido al Señor Jesucristo, o gritas con los que pidieron su crucifixión: "¡No queremos que éste reine sobre nosotros!"?
El Señor no sentirá alegría alguna por mandarte al infierno, pero esa es la consecuencia de no reconocer a Dios ni creer en Su Palabra. "El Evangelio de Jesucristo es el poder de Dios para salvación a todo aquel que cree" ¿Lo crees o no? Por tus cuestionamientos parece que no, pero Dios, no yo, sabe cuál es tu destino. Espero que por la gracia del Señor te arrepientas a tiempo, recibas al Señor Jesucristo, y así llegues a ser hijo de Dios.
Heriberto
Se trata de lo mismo. El capricho de tener un rey significaba que el pueblo había desechado a Dios y no querían que Jehová reinara sobre ellos. "Y dijo Jehová a Samuel: Oye la voz del pueblo en todo lo que te dijeren: porque no te han desechado a ti, sino a mí me han desechado, para que no reine sobre ellos.
Conforme a todas las obras que han hecho desde el día que los saqué de Egipto hasta hoy, que me han dejado y han servido a dioses ajenos, así hacen también contigo.
Ahora, pues, oye su voz: mas protesta contra ellos declarándoles el derecho del rey que ha de reinar sobre ellos. (1Sa 8:7/9)
Lo que vino después fue consecuencia de esa actitud rebelde contra Dios. Y claro que a Dios le pesó que su pueblo tuviera que sufrir semejantes dificultades, del mismo modo que ahora le pesa tu rebedía por considerar que Dios es un mentiroso. Vamos, arrepiéntete de semejante presunción porque insultas al Tosopoderoso en su omnisciencia. ¿Has recibido al Señor Jesucristo, o gritas con los que pidieron su crucifixión: "¡No queremos que éste reine sobre nosotros!"?
El Señor no sentirá alegría alguna por mandarte al infierno, pero esa es la consecuencia de no reconocer a Dios ni creer en Su Palabra. "El Evangelio de Jesucristo es el poder de Dios para salvación a todo aquel que cree" ¿Lo crees o no? Por tus cuestionamientos parece que no, pero Dios, no yo, sabe cuál es tu destino. Espero que por la gracia del Señor te arrepientas a tiempo, recibas al Señor Jesucristo, y así llegues a ser hijo de Dios.
Heriberto

