Saludos a todos:
Ya son varias veces que mas de un usuario incide en mi arrepentimiento y en mi salvación como respuesta a mis mensajes.
Agradezco en grado sumo el interés de estos buenos usuarios en que alcance esta salvación en la cual están convencidos con el consecuente arrepentimiento. Se constata de que miran por mi bien. Insisto, muchas gracias.
Pero yo no considero que haya nada de que salvarse, y por supuesto mostrar arrepentimiento por el simple hecho de ser humano.
Lo único transcendente en lo cual tengo convicción es en el perfeccionamiento como personas y crear a nuestro alrededor un clima de apacibilidad y convivencia, y esto no es exclusivo de la religión ni de Dios, simplemente es de sentido común, pues sin convivencia ni honradez no hay futuro.
Paso por alto el tono agresivo de Heriberto ya que el misticismo siempre va acompañado de apasionamiento y forma parte de la consecuencia. Pero hay un tic de fundamentalismo en ello y creo conveniente señalar.
Un ejemplo es las atribuidas ofensas a Dios que se atribuyen a un servidor.
Si recalco las cualidades de Dios, las cuales están detalladas en las Escrituras, es porque Dios quiso que supiéramos de estas. Entonces no soy yo quien ofende, al contrario, reconozco tales talantes en el Creador. Y que conste que todo ese reconocimiento por mi parte va acompañado de la cita bíblica que lo corrobora.
Me trata de presuntuoso e ir de listo. No considero apropiado tal maniqueísmo. Los que apelamos a un sentido critico no tenemos por qué ser malas personas en potencia. Al igual que no considero que los devotos y creyentes son arquetípicamente fanáticos y que su creencia se basa en la ignorancia.
Me remito a lo que Heriberto dice de que geofísicos han descubierto un deposito subterráneo que alberga tres veces mas las cantidades de agua de los océanos.
Eso es improbable pues el interior del planeta es reducido para albergar tanto liquido. Ademas por el calor esa agua tendería a la ebullición y habiendo tal cantidad todo terreno erupcionaria.
Recurrir a la ciencia para argumentar ciertos prodigios es muy argumentado por creyentes para dar explicaciones a la magia que en la Biblia se describe. Como si con la fe no bastara.
Pero Heriberto a olvidado un pequeño detalle. El agua no asciende en estado liquido. El agua siempre desciende. Por lo tanto tal inundación por aguas subterráneas es imposible.
Repasemos juntos la Biblia si son tan amables y veamos esas fuentes del abismo.
En el capitulo 7 versículo 11 dice las fuentes del grande abismo, pero como las que provocaron las lluvias. Y aquí nos encontramos con la irregularidad.
Principalmente el Génesis atribuye como causa del diluvio la lluvia caída, la cual inundó, el planeta entero. Pero la lluvia proviene de las nubes a causa de la evaporación, no del colapso de los acuíferos. Es patente de que la lluvia es la protagonista y causante del cataclismo, pero que el efecto sea causado por el quebrantamiento de los manantiales denota un pésimo conocimiento de la meteorología por parte del autor.
Y valoro la amabilidad de Herman Ariel.
¿Pero como se puede dilucidar si el Espíritu Santo ilumina a quien lee la Biblia?
Porque a ver. Si una persona es veraz, honesta y respetuosa con sus semejantes, y lee pasajes que ni con calzador encajan en la opinión de lo que es ciertamente aceptable como tierno bondadoso y misericordioso ¿es que acaso el Espíritu Santo lo hipnotiza?
En mi criterio no concuerda que sea una verdadera liberación aceptar a pies juntillas todo lo que dicen las Escrituras a pesar de un mensaje confuso y discrepante.
Y va en contra del texto bíblico que dice:
Adecuar conocimientos y textos a una idea preconcebida o a un prejuicio, con una predisposición tendenciosa no es inteligente ni sabio. Es equiparable a simples tretas o argucias. El Espíritu Santo por su naturaleza debe estar alejado de tales formas. Y mucho menos si con ello se consigue una dependencia intelectual al estar supeditado el criterio del devoto a los dictados de interpretadores y contextualizadores oficiales con cierta autoridad.
Un saludo sincero y afable a todos.
Ya son varias veces que mas de un usuario incide en mi arrepentimiento y en mi salvación como respuesta a mis mensajes.
Agradezco en grado sumo el interés de estos buenos usuarios en que alcance esta salvación en la cual están convencidos con el consecuente arrepentimiento. Se constata de que miran por mi bien. Insisto, muchas gracias.
Pero yo no considero que haya nada de que salvarse, y por supuesto mostrar arrepentimiento por el simple hecho de ser humano.
Lo único transcendente en lo cual tengo convicción es en el perfeccionamiento como personas y crear a nuestro alrededor un clima de apacibilidad y convivencia, y esto no es exclusivo de la religión ni de Dios, simplemente es de sentido común, pues sin convivencia ni honradez no hay futuro.
Paso por alto el tono agresivo de Heriberto ya que el misticismo siempre va acompañado de apasionamiento y forma parte de la consecuencia. Pero hay un tic de fundamentalismo en ello y creo conveniente señalar.
Un ejemplo es las atribuidas ofensas a Dios que se atribuyen a un servidor.
Si recalco las cualidades de Dios, las cuales están detalladas en las Escrituras, es porque Dios quiso que supiéramos de estas. Entonces no soy yo quien ofende, al contrario, reconozco tales talantes en el Creador. Y que conste que todo ese reconocimiento por mi parte va acompañado de la cita bíblica que lo corrobora.
Me trata de presuntuoso e ir de listo. No considero apropiado tal maniqueísmo. Los que apelamos a un sentido critico no tenemos por qué ser malas personas en potencia. Al igual que no considero que los devotos y creyentes son arquetípicamente fanáticos y que su creencia se basa en la ignorancia.
Me remito a lo que Heriberto dice de que geofísicos han descubierto un deposito subterráneo que alberga tres veces mas las cantidades de agua de los océanos.
Eso es improbable pues el interior del planeta es reducido para albergar tanto liquido. Ademas por el calor esa agua tendería a la ebullición y habiendo tal cantidad todo terreno erupcionaria.
Recurrir a la ciencia para argumentar ciertos prodigios es muy argumentado por creyentes para dar explicaciones a la magia que en la Biblia se describe. Como si con la fe no bastara.
Pero Heriberto a olvidado un pequeño detalle. El agua no asciende en estado liquido. El agua siempre desciende. Por lo tanto tal inundación por aguas subterráneas es imposible.
Repasemos juntos la Biblia si son tan amables y veamos esas fuentes del abismo.
Cita:Génesis 7: 4
Por cuanto de aquí a siete días yo haré llover sobre la tierra cuarenta días y cuarenta noches...
Génesis 7: 11
...se rompieron todas las fuentes del grande abismo y se abrieron las cataratas del cielo.
Génesis 7: 12
Y estuvo lloviendo sobre la tierra cuarenta días y cuarenta noches.
En el capitulo 7 versículo 11 dice las fuentes del grande abismo, pero como las que provocaron las lluvias. Y aquí nos encontramos con la irregularidad.
Principalmente el Génesis atribuye como causa del diluvio la lluvia caída, la cual inundó, el planeta entero. Pero la lluvia proviene de las nubes a causa de la evaporación, no del colapso de los acuíferos. Es patente de que la lluvia es la protagonista y causante del cataclismo, pero que el efecto sea causado por el quebrantamiento de los manantiales denota un pésimo conocimiento de la meteorología por parte del autor.
Y valoro la amabilidad de Herman Ariel.
¿Pero como se puede dilucidar si el Espíritu Santo ilumina a quien lee la Biblia?
Porque a ver. Si una persona es veraz, honesta y respetuosa con sus semejantes, y lee pasajes que ni con calzador encajan en la opinión de lo que es ciertamente aceptable como tierno bondadoso y misericordioso ¿es que acaso el Espíritu Santo lo hipnotiza?
En mi criterio no concuerda que sea una verdadera liberación aceptar a pies juntillas todo lo que dicen las Escrituras a pesar de un mensaje confuso y discrepante.
Y va en contra del texto bíblico que dice:
Cita:Proverbios 3: 13-15
Dichoso el hombre que halla la sabiduría, y el hombre que adquiere la inteligencia; porque su ganancia vale mas que la ganancia en plata, y su rédito vale mas que el oro.
Adecuar conocimientos y textos a una idea preconcebida o a un prejuicio, con una predisposición tendenciosa no es inteligente ni sabio. Es equiparable a simples tretas o argucias. El Espíritu Santo por su naturaleza debe estar alejado de tales formas. Y mucho menos si con ello se consigue una dependencia intelectual al estar supeditado el criterio del devoto a los dictados de interpretadores y contextualizadores oficiales con cierta autoridad.
Un saludo sincero y afable a todos.
