Gracias por tus valiosas opiniones, Caminito, y has considerado debidamente algunas situaciones que se pueden dar en la congregación, como problemas familiares u otros casos que mencionas, muy difíciles de tratar con objetividad cuando los lazos de amistad o familia colisionan con los principios del orden congregacional, incluyendo la disciplina.
Sabemos de siervos de Dios que son más tolerantes para con su familia o amigos, que para los demás, porque quizás olvidaron que toda disciplina es un acto de amor, y creyeron que no imponer una merercida disciplina, por ejemplo, a sus propios hijos, era un acto de amor mayor... Después nos preguntamos por qué los hijos de pastores, en muchos casos no siguen en el camino del Señor. (Igualmente, es necesario aclarar que el exceso de disciplina opresiva puede llevar al mismo resultado) Supe de un joven que por cierto compromiso asistió a una reunión de otra iglesia cristiana, y por eso fue excluido de la comunión en su propia congregación. Esto fue excesivo, particularmente cuando consideramos que este tipo de disciplina extrema es por pecados con "nombre y apellido", es decir, específicamente nominados en las Escrituras, y no por cualquier causa. También en todo esto hace falta equilibrio, sin caer en extremismos en uno u otro sentido.
Entonces, mi hermano querido, hasta ahí estoy de acuerdo.
Sin embargo, tengo una inquietud más, y está referida a este párrafo tuyo: "Como lo respalda la Biblia, efectivamente el pastor y los ancianos reciben autoridad" Ahora, ¿Por qué separas en singular el término pastor, y en plural el término ancianos, que en realidad son lo mismo? Claro que conozco ese esquema, común en las denominaciones, pero, ¿tiene fundamento bíblico?
¿Se trata de un pastor, y los ancianos, tal vez en un escalón inferior, o todos son ancianos, es decir, pastores?
¿Cómo lo ves?
Un abrazo,
Heriberto
Sabemos de siervos de Dios que son más tolerantes para con su familia o amigos, que para los demás, porque quizás olvidaron que toda disciplina es un acto de amor, y creyeron que no imponer una merercida disciplina, por ejemplo, a sus propios hijos, era un acto de amor mayor... Después nos preguntamos por qué los hijos de pastores, en muchos casos no siguen en el camino del Señor. (Igualmente, es necesario aclarar que el exceso de disciplina opresiva puede llevar al mismo resultado) Supe de un joven que por cierto compromiso asistió a una reunión de otra iglesia cristiana, y por eso fue excluido de la comunión en su propia congregación. Esto fue excesivo, particularmente cuando consideramos que este tipo de disciplina extrema es por pecados con "nombre y apellido", es decir, específicamente nominados en las Escrituras, y no por cualquier causa. También en todo esto hace falta equilibrio, sin caer en extremismos en uno u otro sentido.
Entonces, mi hermano querido, hasta ahí estoy de acuerdo.
Sin embargo, tengo una inquietud más, y está referida a este párrafo tuyo: "Como lo respalda la Biblia, efectivamente el pastor y los ancianos reciben autoridad" Ahora, ¿Por qué separas en singular el término pastor, y en plural el término ancianos, que en realidad son lo mismo? Claro que conozco ese esquema, común en las denominaciones, pero, ¿tiene fundamento bíblico?
¿Se trata de un pastor, y los ancianos, tal vez en un escalón inferior, o todos son ancianos, es decir, pastores?
¿Cómo lo ves?
Un abrazo,
Heriberto

