Estimados hermanos:
Cada congregación local es responsable de mantener el orden en la casa de Dios, sujeta a su Cabeza, sin injerencias ajenas.
Ahora, hay que contemplar ciertas situaciones que muchas veces están más allá de nuestro "idealismo". No me refiero a pasar por alto los principios bíblicos, sino a saber adaptarnos a cuestiones que pueden ser insalvables.
Les doy un ejemplo: Una vez fui invitado a compartir las reuniones que se realizaban en una comuna rural indígena de la cordillera patagónica. Allí había un lindo testimonio, en un local propio, pero los hermanos vivían dispersos, tanto que había una ancianita que recorría varios kilómetros a caballo para llegar hasta el local. El traslado le demandaba horas, y era admirable su fervor en las cosas del Señor. Así llegaban algunos más, y otros venían caminando desde lugares más cercanos. Había un buen número de hermanos/as bautizados con los que compartimos algunas actividades, que incluían la Cena del Señor.
Y aquí les ruego que contemplen la composición del lugar. Hablamos de un paraje, por entonces aislado, de clima bastante inhóspito particularmente en invierno, y con difíciles caminos de acceso. Los hermanos necesitaban de la ayuda de la iglesia madre, que estaba a una distancia considerable dado las características topográficas del lugar.
El medio de transporte era un bus que pasaba por allí y seguía hacia otros destinos, pero el detalle era que no trabajaba el domingo, (Bien por los que pueden descansar el domingo) pero fíjense que los hermanos responsables de ayudar se quedaban sin medio de traslado, y no podían atender las reuniones ese día.
¿Cómo lo solucionaron? Deducen bien, optaron por trasladar las actividades a los sábados... De entrada me lo advirtieron: "No lo tomes a mal, pero debemos celebrar la Cena del Señor el sábado" Más tarde se lo comenté a un hermano, y se escandalizó un poco porque era un "pueblero", como muchos otros que viven cómodamente en la "civilización y no se calzan los zapatos de los que viven a grandes distancias y en condiciones más precarias.
Sinceramente me gocé con mis hermanos aquel día. En la reunión de estudio bíblico ya habia terminado mi mensaje, y me sorprendió que quien presidía la reunión anunciara un mensaje más... por lo que tuve que volver al frente. El argumento fue: "No venimos desde lejos para aprender tan poco" Ni me acordé que era sábado al participar de la Cena del Señor. Esos hermanos y hermanas (criollos e indígenas) cantaban los himnos a viva voz, manifestando el gozo del Señor al participar de los símbolos
Luego volvimos en el mismo bus que regresaba de su recorrido, siendo el ultimo de la semana.
¿Entienden la idea de lo que defino como situaciones fuera de lo ideal?
Un abrazo,
Heriberto
Cada congregación local es responsable de mantener el orden en la casa de Dios, sujeta a su Cabeza, sin injerencias ajenas.
Ahora, hay que contemplar ciertas situaciones que muchas veces están más allá de nuestro "idealismo". No me refiero a pasar por alto los principios bíblicos, sino a saber adaptarnos a cuestiones que pueden ser insalvables.
Les doy un ejemplo: Una vez fui invitado a compartir las reuniones que se realizaban en una comuna rural indígena de la cordillera patagónica. Allí había un lindo testimonio, en un local propio, pero los hermanos vivían dispersos, tanto que había una ancianita que recorría varios kilómetros a caballo para llegar hasta el local. El traslado le demandaba horas, y era admirable su fervor en las cosas del Señor. Así llegaban algunos más, y otros venían caminando desde lugares más cercanos. Había un buen número de hermanos/as bautizados con los que compartimos algunas actividades, que incluían la Cena del Señor.
Y aquí les ruego que contemplen la composición del lugar. Hablamos de un paraje, por entonces aislado, de clima bastante inhóspito particularmente en invierno, y con difíciles caminos de acceso. Los hermanos necesitaban de la ayuda de la iglesia madre, que estaba a una distancia considerable dado las características topográficas del lugar.
El medio de transporte era un bus que pasaba por allí y seguía hacia otros destinos, pero el detalle era que no trabajaba el domingo, (Bien por los que pueden descansar el domingo) pero fíjense que los hermanos responsables de ayudar se quedaban sin medio de traslado, y no podían atender las reuniones ese día.
¿Cómo lo solucionaron? Deducen bien, optaron por trasladar las actividades a los sábados... De entrada me lo advirtieron: "No lo tomes a mal, pero debemos celebrar la Cena del Señor el sábado" Más tarde se lo comenté a un hermano, y se escandalizó un poco porque era un "pueblero", como muchos otros que viven cómodamente en la "civilización y no se calzan los zapatos de los que viven a grandes distancias y en condiciones más precarias.
Sinceramente me gocé con mis hermanos aquel día. En la reunión de estudio bíblico ya habia terminado mi mensaje, y me sorprendió que quien presidía la reunión anunciara un mensaje más... por lo que tuve que volver al frente. El argumento fue: "No venimos desde lejos para aprender tan poco" Ni me acordé que era sábado al participar de la Cena del Señor. Esos hermanos y hermanas (criollos e indígenas) cantaban los himnos a viva voz, manifestando el gozo del Señor al participar de los símbolos
Luego volvimos en el mismo bus que regresaba de su recorrido, siendo el ultimo de la semana.
¿Entienden la idea de lo que defino como situaciones fuera de lo ideal?
Un abrazo,
Heriberto

