02-10-2015, 12:46 PM
Claro, Edison.
María, la madre del Señor Jesús en su humanidad, fue una gran mujer, pero jamás reclamó pará sí preeminencia alguna por sobre cualquier otro mortal .
Por lo contrario, cuando recibió el anuncio del ángel, respondió: "He aquí la sierva del Señor, hágase conmigo conforme a tu palabra" (Lc.1:38) Poco después dijo: "Engrandece mi alma al Señor, y mi espíritu se regocija en Dios mi Salvador. Porque ha mirado la bajeza de su sierva;"
Por supuesto que se supo bienaventurada por el propósito de Dios para con ella, pero el culto pagano de "la madre y el hijo", institucionalizado desde Roma, no tiene nada que ver con ella. Es abominable que se confunda a la verdadera María con los idolos paganos que pretenden representarla.
Ya lo anticipó el Señor: "Erráis, ignorando las Escrituras y el poder de Dios"
Heriberto
María, la madre del Señor Jesús en su humanidad, fue una gran mujer, pero jamás reclamó pará sí preeminencia alguna por sobre cualquier otro mortal .
Por lo contrario, cuando recibió el anuncio del ángel, respondió: "He aquí la sierva del Señor, hágase conmigo conforme a tu palabra" (Lc.1:38) Poco después dijo: "Engrandece mi alma al Señor, y mi espíritu se regocija en Dios mi Salvador. Porque ha mirado la bajeza de su sierva;"
Por supuesto que se supo bienaventurada por el propósito de Dios para con ella, pero el culto pagano de "la madre y el hijo", institucionalizado desde Roma, no tiene nada que ver con ella. Es abominable que se confunda a la verdadera María con los idolos paganos que pretenden representarla.
Ya lo anticipó el Señor: "Erráis, ignorando las Escrituras y el poder de Dios"
Heriberto

