Queridos hermanos:
Permítanme seguir considerando el tema de la reproducción asistida, dado que es un asunto importante y de mucha actualidad, pese a que muchos cristianos lo consideren como una especie de zona gris, de la cual la Palabra de Dios no nos dice mucho.
Pues bien, simplemente voy a compartir dos pasajes que podrían ilustrar la situación.
Recientemente, con motivo del cumpleaños de un hermano, compartí un salmo que recuerdo ahora, y que quizás puede arrojar algo de luz sobre el asunto que nos ocupa:
“Bienaventurado todo aquel que teme a Jehová,
Que anda en sus caminos.
Cuando comieres el trabajo de tus manos,
Bienaventurado serás, y te irá bien.
Tu mujer será como vid que lleva fruto a los lados de tu casa;
Tus hijos como plantas de olivo alrededor de tu mesa.
He aquí que así será bendecido el hombre
Que teme a Jehová.” (Salmo 128:1/4)
Conectemos esta comparación: “Tu mujer será como vid que lleva fruto”, con esta prohibición: "No sembrarás tu viña con semillas diversas, no sea que se pierda todo, tanto la semilla que sembraste como el fruto de la viña.” (Deu 22:9)
La versión Reina Valera 1909, traduce así el mismo versículo: “No sembrarás tu viña de varias semillas, porque no se deprave la plenitud de la semilla que sembraste, y el fruto de la viña.”
Mientras que la RV2000 lo refiere así: “No sembrarás tu viña de mistura, para que no se contamine la plenitud de la simiente que sembraste, y el fruto de la viña.”
Ahora, la pregunta obligada es: Si la mujer, dentro del matrimonio, se compara a una vid, y en la viña había una prohibición de sembrar otras semillas para no perder, depravar o contaminar el fruto. ¿Les parece lícito que la esposa misma, ilustrada por la vid, sea contaminada por "semillas" ajenas?
Simplemente lo pregunto, y dejo en claro que no propongo ningún dogma, pero sin duda que esta ilustración bíblica nos hace pensar.
Por otra parte, hay en las Escrituras milagrosas respuestas a la oración de mujeres estériles que a su tiempo pudieron tener hijos en la voluntad del Señor. ¿Hay que forzar la voluntad de Dios si Él dispone otra cosa?
¿Qué opinan?
Heriberto
Permítanme seguir considerando el tema de la reproducción asistida, dado que es un asunto importante y de mucha actualidad, pese a que muchos cristianos lo consideren como una especie de zona gris, de la cual la Palabra de Dios no nos dice mucho.
Pues bien, simplemente voy a compartir dos pasajes que podrían ilustrar la situación.
Recientemente, con motivo del cumpleaños de un hermano, compartí un salmo que recuerdo ahora, y que quizás puede arrojar algo de luz sobre el asunto que nos ocupa:
“Bienaventurado todo aquel que teme a Jehová,
Que anda en sus caminos.
Cuando comieres el trabajo de tus manos,
Bienaventurado serás, y te irá bien.
Tu mujer será como vid que lleva fruto a los lados de tu casa;
Tus hijos como plantas de olivo alrededor de tu mesa.
He aquí que así será bendecido el hombre
Que teme a Jehová.” (Salmo 128:1/4)
Conectemos esta comparación: “Tu mujer será como vid que lleva fruto”, con esta prohibición: "No sembrarás tu viña con semillas diversas, no sea que se pierda todo, tanto la semilla que sembraste como el fruto de la viña.” (Deu 22:9)
La versión Reina Valera 1909, traduce así el mismo versículo: “No sembrarás tu viña de varias semillas, porque no se deprave la plenitud de la semilla que sembraste, y el fruto de la viña.”
Mientras que la RV2000 lo refiere así: “No sembrarás tu viña de mistura, para que no se contamine la plenitud de la simiente que sembraste, y el fruto de la viña.”
Ahora, la pregunta obligada es: Si la mujer, dentro del matrimonio, se compara a una vid, y en la viña había una prohibición de sembrar otras semillas para no perder, depravar o contaminar el fruto. ¿Les parece lícito que la esposa misma, ilustrada por la vid, sea contaminada por "semillas" ajenas?
Simplemente lo pregunto, y dejo en claro que no propongo ningún dogma, pero sin duda que esta ilustración bíblica nos hace pensar.
Por otra parte, hay en las Escrituras milagrosas respuestas a la oración de mujeres estériles que a su tiempo pudieron tener hijos en la voluntad del Señor. ¿Hay que forzar la voluntad de Dios si Él dispone otra cosa?
¿Qué opinan?
Heriberto

