21-06-2015, 01:05 AM
Excelentes comentarios mis hermanos.
Este tema parece muy básico pero definitivamente requiere de gran profundidad, tocando temas como ustedes mencionan. pecado, gracia, fe etc.
Sólo deseo agregar lo siguiente:
1- Dios sólo tiene un hijo, el unigénito del Padre... Aquel que Pedro inspirado por el Espíritu Santo le llamo... el Cristo el hijo del Dios viviente. Nosotros adquirimos la categoría de Hijo si Cristo esta en nosotros y nosotros en El. El Padre cuando nos acercamos a su presencia no ve al viejo hombre en nosotros ve a Cristo limpio y puro cumpliendo su obra en cada uno de nosotros. Si nos acercaramos por nuestra vida propia sencillamente no seriamos aceptamos por mas buenos que seamos porque la Palabra dice... Nustras mejores obras son como trapo de inmundicia...
3- Lo anterior elimina toda presunción humana y nos ubica en la realidad que dependemos totalmente de la gracia de Cristo que en su gran misericordia nos acoge con nuestros defectos, denilidades y pecados y nos ubica en un plan Espiritual no basado en mandamientos y ordenanzas sino en una obra del Espíritu Santo que de manera natural coloca sus mandamientos y sus leyes en nuestros corazones. Por eso me gusta citar Santiago 1:21 que habla de una santificación que se produce por la Palabra implantada. Si queremos que el Espíritu actue en nosotros debemos depender de su Palabra porque Jesucristo dijo... Mis Palabras son Espíritu y son Vida. Esto es consistente con el pasaje de Juan 3:
Jua 3:6 Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu,[a] espíritu es.
Jua 3:7 No te maravilles de que te dije: Os es necesario nacer de nuevo.
Jua 3:8 El viento[b] sopla de donde quiere, y oyes su sonido; mas ni sabes de dónde viene, ni a dónde va; así es todo aquel que es nacido del Espíritu.
El nacido de Dios es guiado por el Espíritu Santo quién siempre ha tenido una labor de misnistrar La Vida de Dios que destruye todo lo que es muerte.
Considero que un tema importante aquí es que por más maduro y conocimiento que se tenga reconocer que dependemos única y exclusivamente de Cristo en nosotros. Por esa razón en el reino de los cielos estaremos todos sentados con Cristo a la diestra del Padre no unos arriba y otros abajo.
El problema de Adan es que de una u otra manera cayó en la trampa de la Sobervia separandose de Dios yendo a un lugar donde Dios no lo iba a acompañar, el centro del Huerto y de esa manera creer que ya no necesitaba tanto de Dios. Como hoy suele pasar con muchos Cristianos. Adán y Eva cayeron en la posición del Tibio que es la simiente de satanás.
Veamos el Texto.
Apo 3:15 Yo conozco tus obras, que ni eres frío ni caliente. !!Ojalá fueses frío o caliente!
Apo 3:16 Pero por cuanto eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca.
Apo 3:17 Porque tú dices: Yo soy rico, y me he enriquecido, y de ninguna cosa tengo necesidad; y no sabes que tú eres un desventurado, miserable, pobre, ciego y desnudo.
Estos versos explican la caida de Adán y Eva, quienes fueron echados de la presencia de Dios como el tibio por creer que no tenía necesidad de esperar la voluntad de Dios e ir a un lugar donde Dios le había advertido que no fuera, actuando con Sobervia creyendo que no tenía necesidad de aprender más ni seguir níngunos de sus propositos. Notese que eso mismo le paso a Satanás quién también fue el primer personaje en ser echado de la presecia de Dios por su sobervia de pensar que no necesitaba más de Dios.
Solamente hay que aclarar un punto es que Satanás se autodestituyo, fue desición propia sin que mediara un tercero que lo promoviera.
Adán es distinto porque en su su condición inocente fue engañado por el Diablo para hacerlo caer. por eso Dios siempre ha puesto Esperanza delante del hombre y su gracia siempre se ha manifestado a través de Cristo a través de la histora.
Yo lo que creo, fundamentado en ese principio, es que el único que puede quitar el pecado del Hombre es Cristo, porque su obra fue perfecta y el no ocupa mi ayuda, sólo necesita que la Palabra que sustenta todas las cosas haga su obra de santificación en nosotros. Obra que el completará por su gracia estando en carne o en su presencia. He visto muchos cristianos que guiados por imposiciones a nivel del pueblo de israel han dejando coasas pecaminosas pero luego nuevamente caen porque no es una santidad que limpia nuestras vidas desde nuestra conciencia como lo señala Hebreos 9.
Recalco para evitar malas interpretaciones que creo en la santidad de Cristo y que su obra en nosotros nos va a limpiar, pero esto se da por la obra de Cristo y de su Santo Espiritu que obra por la Palabra implantada hasta la profundidad de nuestras conciencias y no en la mentira de la santidad de los judios quienes se limpiaban con sacrificios pero en su corazón estaba arraigado el mal.
Cierro diciendo la humildad es vital para reconocer que por nosotros mismos no podemos y que dependemos totalmente de El. Cristo fue el más grande ejemplo de humildad en Juan 17... cita Padre glorificate en mi para glorificarte a tí... siendo el puro y lleno de virtudes no glorificaba a Dios con lo suyo, sino con lo que únicamente venia del Padre.
Bendiciones.
Este tema parece muy básico pero definitivamente requiere de gran profundidad, tocando temas como ustedes mencionan. pecado, gracia, fe etc.
Sólo deseo agregar lo siguiente:
1- Dios sólo tiene un hijo, el unigénito del Padre... Aquel que Pedro inspirado por el Espíritu Santo le llamo... el Cristo el hijo del Dios viviente. Nosotros adquirimos la categoría de Hijo si Cristo esta en nosotros y nosotros en El. El Padre cuando nos acercamos a su presencia no ve al viejo hombre en nosotros ve a Cristo limpio y puro cumpliendo su obra en cada uno de nosotros. Si nos acercaramos por nuestra vida propia sencillamente no seriamos aceptamos por mas buenos que seamos porque la Palabra dice... Nustras mejores obras son como trapo de inmundicia...
3- Lo anterior elimina toda presunción humana y nos ubica en la realidad que dependemos totalmente de la gracia de Cristo que en su gran misericordia nos acoge con nuestros defectos, denilidades y pecados y nos ubica en un plan Espiritual no basado en mandamientos y ordenanzas sino en una obra del Espíritu Santo que de manera natural coloca sus mandamientos y sus leyes en nuestros corazones. Por eso me gusta citar Santiago 1:21 que habla de una santificación que se produce por la Palabra implantada. Si queremos que el Espíritu actue en nosotros debemos depender de su Palabra porque Jesucristo dijo... Mis Palabras son Espíritu y son Vida. Esto es consistente con el pasaje de Juan 3:
Jua 3:6 Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu,[a] espíritu es.
Jua 3:7 No te maravilles de que te dije: Os es necesario nacer de nuevo.
Jua 3:8 El viento[b] sopla de donde quiere, y oyes su sonido; mas ni sabes de dónde viene, ni a dónde va; así es todo aquel que es nacido del Espíritu.
El nacido de Dios es guiado por el Espíritu Santo quién siempre ha tenido una labor de misnistrar La Vida de Dios que destruye todo lo que es muerte.
Considero que un tema importante aquí es que por más maduro y conocimiento que se tenga reconocer que dependemos única y exclusivamente de Cristo en nosotros. Por esa razón en el reino de los cielos estaremos todos sentados con Cristo a la diestra del Padre no unos arriba y otros abajo.
El problema de Adan es que de una u otra manera cayó en la trampa de la Sobervia separandose de Dios yendo a un lugar donde Dios no lo iba a acompañar, el centro del Huerto y de esa manera creer que ya no necesitaba tanto de Dios. Como hoy suele pasar con muchos Cristianos. Adán y Eva cayeron en la posición del Tibio que es la simiente de satanás.
Veamos el Texto.
Apo 3:15 Yo conozco tus obras, que ni eres frío ni caliente. !!Ojalá fueses frío o caliente!
Apo 3:16 Pero por cuanto eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca.
Apo 3:17 Porque tú dices: Yo soy rico, y me he enriquecido, y de ninguna cosa tengo necesidad; y no sabes que tú eres un desventurado, miserable, pobre, ciego y desnudo.
Estos versos explican la caida de Adán y Eva, quienes fueron echados de la presencia de Dios como el tibio por creer que no tenía necesidad de esperar la voluntad de Dios e ir a un lugar donde Dios le había advertido que no fuera, actuando con Sobervia creyendo que no tenía necesidad de aprender más ni seguir níngunos de sus propositos. Notese que eso mismo le paso a Satanás quién también fue el primer personaje en ser echado de la presecia de Dios por su sobervia de pensar que no necesitaba más de Dios.
Solamente hay que aclarar un punto es que Satanás se autodestituyo, fue desición propia sin que mediara un tercero que lo promoviera.
Adán es distinto porque en su su condición inocente fue engañado por el Diablo para hacerlo caer. por eso Dios siempre ha puesto Esperanza delante del hombre y su gracia siempre se ha manifestado a través de Cristo a través de la histora.
Yo lo que creo, fundamentado en ese principio, es que el único que puede quitar el pecado del Hombre es Cristo, porque su obra fue perfecta y el no ocupa mi ayuda, sólo necesita que la Palabra que sustenta todas las cosas haga su obra de santificación en nosotros. Obra que el completará por su gracia estando en carne o en su presencia. He visto muchos cristianos que guiados por imposiciones a nivel del pueblo de israel han dejando coasas pecaminosas pero luego nuevamente caen porque no es una santidad que limpia nuestras vidas desde nuestra conciencia como lo señala Hebreos 9.
Recalco para evitar malas interpretaciones que creo en la santidad de Cristo y que su obra en nosotros nos va a limpiar, pero esto se da por la obra de Cristo y de su Santo Espiritu que obra por la Palabra implantada hasta la profundidad de nuestras conciencias y no en la mentira de la santidad de los judios quienes se limpiaban con sacrificios pero en su corazón estaba arraigado el mal.
Cierro diciendo la humildad es vital para reconocer que por nosotros mismos no podemos y que dependemos totalmente de El. Cristo fue el más grande ejemplo de humildad en Juan 17... cita Padre glorificate en mi para glorificarte a tí... siendo el puro y lleno de virtudes no glorificaba a Dios con lo suyo, sino con lo que únicamente venia del Padre.
Bendiciones.

