18-11-2014, 05:07 PM
Hola NIKOS:
Totalmente de acuerdo con lo que has compartido.
Respecto de la "separación" del matrimonio, la tendencia actual de las leyes es considerarla directa y legalmente como "divorcio". En mi país, basta que sólo una de las partes quiera separarse -sin necesidad de exponer motivo alguno ante la ley- para que se le conceda inmediatamernte el divorcio y, claro, acto seguido viene la separación de bienes y/o tenencia de los hijos.
Entonces, en relación con el creyente, debe ser su propia conciencia ante los mandatos del Señor, lo que le impida un segundo casamiento, aún cuando la leyes humanas sean permisivas en ese sentido. Lamentablemente hay pastores sin escrúpulos que convalidan el recasamiento, y el adulterio resultante, porque suponen que deben adecuarse a las prescripciones legales de los tiempos que corren. Incluso alguien de un país "de influencia" expresó: "Si excluimos a las personas divorciadas y recasadas, las iglesias quedarán vacías..." Ese país exporta su basura moral a todo el mundo, y algunos con complejos de inferioridad la aceptan como deseable.
Claro que no podemos impedir en sí lo que las leyes humanas permiten, pero la iglesia es terreno de Dios, y Dios nunca aprueba el adulterio ni bendice lo que no aprueba. En este caso también "Es menester obedecer a Dios antes que a los hombres"
Gracias por tu aporte.
Heriberto
Totalmente de acuerdo con lo que has compartido.
Respecto de la "separación" del matrimonio, la tendencia actual de las leyes es considerarla directa y legalmente como "divorcio". En mi país, basta que sólo una de las partes quiera separarse -sin necesidad de exponer motivo alguno ante la ley- para que se le conceda inmediatamernte el divorcio y, claro, acto seguido viene la separación de bienes y/o tenencia de los hijos.
Entonces, en relación con el creyente, debe ser su propia conciencia ante los mandatos del Señor, lo que le impida un segundo casamiento, aún cuando la leyes humanas sean permisivas en ese sentido. Lamentablemente hay pastores sin escrúpulos que convalidan el recasamiento, y el adulterio resultante, porque suponen que deben adecuarse a las prescripciones legales de los tiempos que corren. Incluso alguien de un país "de influencia" expresó: "Si excluimos a las personas divorciadas y recasadas, las iglesias quedarán vacías..." Ese país exporta su basura moral a todo el mundo, y algunos con complejos de inferioridad la aceptan como deseable.
Claro que no podemos impedir en sí lo que las leyes humanas permiten, pero la iglesia es terreno de Dios, y Dios nunca aprueba el adulterio ni bendice lo que no aprueba. En este caso también "Es menester obedecer a Dios antes que a los hombres"
Gracias por tu aporte.
Heriberto

