17-11-2009, 12:21 PM
Sólo un comentario a propósito de este debate.
Siempre pienso que a través de este medio virtual resulta muy difícil interpretar las intenciones o sentimientos de quienes participan en cualquier discusión, ya sea en este foro o en cualquier otro.
Experiencias anteriores nos han enseñado que algunas personas entraban aquí con el único propósito de "llevar agua a su molino" es decir, para hacer proselitismo a favor de las sectas que representaban, intentando captar a los incautos.
Cuando confrontábamos sus eneñanzas con la verdad bíblica, reaccionaban con respuestas furibundas, sin ningún respeto por el prójimo, lo que motivó que en muchos casos se los excluyera como integrantes activos del foro. No por sus cuestionadas enseñanzas, que podíamos rebatir, sino por sus faltas de decoro y sus ofensivos agravios.
Explico esto, porque, como dice el refrán: "El que se quema con leche, ve una vaca y llora" (sin alusiones personales en relación con lo de la vaca...) Y sucede que cada vez que sospechamos la reiteración de las historias anteriores, aflora nuestro celo, y reaccionamos con toda razón. Pero me pregunto: ¿No será que ahora asociamos a Oscar con alguno de los personajes del pasado? ¿Será productivo arremeter contra él sin consideración alguna?
Y en este punto aclaro debidamente que no coincido en casi nada con su posición, y así se lo hago saber cada vez que lo considero necesario. Pero, tratarnos con respeto no significa claudicar en nuestras convicciones, Creo que todos, comenzando conmigo mismo, que escribo desde el llano y no subido a algún pedestal, deberíamos aprender a "contender" lealmente, y con el debido equilibrio, para que el clima no se enrarezca. No nos dejemos llevar por el carácter "polvorita" que a veces instintivamente manifestamos, incluido Oscar...
Como moderador, sólo pretendo "moderar", comenzando por moderarme a mí mismo. Por favor, les aseguro que a nadie le atribuyo despropósito alguno, y valoro la firmeza con que hemos defendido nuestros fundamentos. Sigámoslo haciendo igual, pero sin apelar a descalificaciones impropias que puedan significar golpes bajos a la consideración que todos nos debemos. Gracias a todos por la comprensión, y sobre todo por invertir valioso tiempo en la edificación de sus hermanos en la fe.
Un sincero abrazo.
Heriberto
Siempre pienso que a través de este medio virtual resulta muy difícil interpretar las intenciones o sentimientos de quienes participan en cualquier discusión, ya sea en este foro o en cualquier otro.
Experiencias anteriores nos han enseñado que algunas personas entraban aquí con el único propósito de "llevar agua a su molino" es decir, para hacer proselitismo a favor de las sectas que representaban, intentando captar a los incautos.
Cuando confrontábamos sus eneñanzas con la verdad bíblica, reaccionaban con respuestas furibundas, sin ningún respeto por el prójimo, lo que motivó que en muchos casos se los excluyera como integrantes activos del foro. No por sus cuestionadas enseñanzas, que podíamos rebatir, sino por sus faltas de decoro y sus ofensivos agravios.
Explico esto, porque, como dice el refrán: "El que se quema con leche, ve una vaca y llora" (sin alusiones personales en relación con lo de la vaca...) Y sucede que cada vez que sospechamos la reiteración de las historias anteriores, aflora nuestro celo, y reaccionamos con toda razón. Pero me pregunto: ¿No será que ahora asociamos a Oscar con alguno de los personajes del pasado? ¿Será productivo arremeter contra él sin consideración alguna?
Y en este punto aclaro debidamente que no coincido en casi nada con su posición, y así se lo hago saber cada vez que lo considero necesario. Pero, tratarnos con respeto no significa claudicar en nuestras convicciones, Creo que todos, comenzando conmigo mismo, que escribo desde el llano y no subido a algún pedestal, deberíamos aprender a "contender" lealmente, y con el debido equilibrio, para que el clima no se enrarezca. No nos dejemos llevar por el carácter "polvorita" que a veces instintivamente manifestamos, incluido Oscar...
Como moderador, sólo pretendo "moderar", comenzando por moderarme a mí mismo. Por favor, les aseguro que a nadie le atribuyo despropósito alguno, y valoro la firmeza con que hemos defendido nuestros fundamentos. Sigámoslo haciendo igual, pero sin apelar a descalificaciones impropias que puedan significar golpes bajos a la consideración que todos nos debemos. Gracias a todos por la comprensión, y sobre todo por invertir valioso tiempo en la edificación de sus hermanos en la fe.
Un sincero abrazo.
Heriberto

