Claro, Willy, y llamativamente la imaginación humana intenta cualquier atajo para justificar la desobediencia a los principios divinos.
Pero vamos a centrarnos en lo que está escrito, sin distraernos en opiniones estériles.
Ahora, fíjate que hay "enseñadores" que cuestionan las Escrituras simplemente porque no han nacido de nuevo. Tienen sus cabezas llenas de teorías teológicas, se creen "líderes" cristianos y presumen de sus conocimientos, pero sus corazones están vacíos y fríos. Simplemente son falsos maestros que no conocen a Dios.
Y es por ahí que deberíamos comenzar. Está escrito: "El Dios que hizo el mundo y todas las cosas que en él hay, siendo Señor del cielo y de la tierra, no habita en templos hechos por manos humanas, ni es honrado por manos de hombres, como si necesitase de algo; pues él es quien da a todos vida y aliento y todas las cosas..." (Hch 17:24/25)
Recordemos este principio: Dios hizo el mundo, y obviamente a nosotros, y es SEÑOR del cielo y de la tierra. Dios tiene derechos sobre todos y los ejerce. Él es quien da a todos vida y aliento y todas las cosas.
Los creyentes o los ateos, lo quieran considerar o no, reciben cada día de sus vidas por la voluntad soberana de Dios. Algunos, y algunas, pretenden burlarse de Dios pero; "No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará. Porque el que siembra para su carne, de la carne segará corrupción; mas el que siembra para el Espíritu, del Espíritu segará vida eterna." (Gál.6:7/8)
El pasaje de Hechos continúa diciendo: "Pero Dios, habiendo pasado por alto los tiempos de esta ignorancia, ahora manda a todos los hombres en todo lugar, que se arrepientan; por cuanto ha establecido un día en el cual juzgará al mundo con justicia, por aquel varón a quien designó, dando fe a todos con haberle levantado de los muertos." (Hch. 17:30/31)
Escuché hoy a cierta mujer, evidentemente floja de valores, que hacía declaraciones a la prensa, y manifestaba que cada uno puede profesar su religión, pero lo que no puede hacer es imponersela a los demás... Lo que ella no sabe es que Dios manda a todos los hombres (varones y mujeres) en todo lugar, que se arrepientan, no que tengan una religión.
Hoy, lamentablemente, incluso hay "clérigos" que discuten las prerrogativas del Señor sobre Su iglesia. Él nos redimió con su preciosa sangre, pero... ¿Serán salvos los que flagrantemente se oponen a Su Autoridad? Es muy solemne este asunto.
Sigamos con el tema.
Pero vamos a centrarnos en lo que está escrito, sin distraernos en opiniones estériles.
Ahora, fíjate que hay "enseñadores" que cuestionan las Escrituras simplemente porque no han nacido de nuevo. Tienen sus cabezas llenas de teorías teológicas, se creen "líderes" cristianos y presumen de sus conocimientos, pero sus corazones están vacíos y fríos. Simplemente son falsos maestros que no conocen a Dios.
Y es por ahí que deberíamos comenzar. Está escrito: "El Dios que hizo el mundo y todas las cosas que en él hay, siendo Señor del cielo y de la tierra, no habita en templos hechos por manos humanas, ni es honrado por manos de hombres, como si necesitase de algo; pues él es quien da a todos vida y aliento y todas las cosas..." (Hch 17:24/25)
Recordemos este principio: Dios hizo el mundo, y obviamente a nosotros, y es SEÑOR del cielo y de la tierra. Dios tiene derechos sobre todos y los ejerce. Él es quien da a todos vida y aliento y todas las cosas.
Los creyentes o los ateos, lo quieran considerar o no, reciben cada día de sus vidas por la voluntad soberana de Dios. Algunos, y algunas, pretenden burlarse de Dios pero; "No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará. Porque el que siembra para su carne, de la carne segará corrupción; mas el que siembra para el Espíritu, del Espíritu segará vida eterna." (Gál.6:7/8)
El pasaje de Hechos continúa diciendo: "Pero Dios, habiendo pasado por alto los tiempos de esta ignorancia, ahora manda a todos los hombres en todo lugar, que se arrepientan; por cuanto ha establecido un día en el cual juzgará al mundo con justicia, por aquel varón a quien designó, dando fe a todos con haberle levantado de los muertos." (Hch. 17:30/31)
Escuché hoy a cierta mujer, evidentemente floja de valores, que hacía declaraciones a la prensa, y manifestaba que cada uno puede profesar su religión, pero lo que no puede hacer es imponersela a los demás... Lo que ella no sabe es que Dios manda a todos los hombres (varones y mujeres) en todo lugar, que se arrepientan, no que tengan una religión.
Hoy, lamentablemente, incluso hay "clérigos" que discuten las prerrogativas del Señor sobre Su iglesia. Él nos redimió con su preciosa sangre, pero... ¿Serán salvos los que flagrantemente se oponen a Su Autoridad? Es muy solemne este asunto.
Sigamos con el tema.

