30-06-2014, 04:02 PM
Gracias Heriberto. Precisamente es un pasaje al que le he dedicado mucha meditación. Y es que definitivamente Saúl, fue un hombre lleno del Espíritu Santo, pero debido a su "locura" por exaltarse a sí mismo y como consecuencia, Dios apartó su influencia derivado de su desobediencia y no me cabe la menor duda de que fue atormentado por un espíritu de tormento y desde mi personal punto de vista, motivado como disciplina, pero a la vez como móvil de arrepentimiento el cual llegó demasiado tarde.
Es interesante que Dios atormente hasta a los mismos demonios, obviamente con motivos muy diferentes, pero es un hecho cierto en la escritura:
Marcos 5:1 Vinieron al otro lado del mar, a la región de los gadarenos.
2 Y cuando salió él de la barca, en seguida vino a su encuentro, de los sepulcros, un hombre con un espíritu inmundo, 3 que tenía su morada en los sepulcros, y nadie podía atarle, ni aun con cadenas.
4 Porque muchas veces había sido atado con grillos y cadenas, mas las cadenas habían sido hechas pedazos por él, y desmenuzados los grillos; y nadie le podía dominar.
5 Y siempre, de día y de noche, andaba dando voces en los montes y en los sepulcros, e hiriéndose con piedras.
6 Cuando vio, pues, a Jesús de lejos, corrió, y se arrodilló ante él.
7 Y clamando a gran voz, dijo: ¿Qué tienes conmigo, Jesús, Hijo del Dios Altísimo? Te conjuro por Dios que no me atormentes.
8 Porque le decía: Sal de este hombre, espíritu inmundo.
Definitivamente es un espíritu ajeno a Saúl enviado por Dios y que más que ser controlado con música, suspendía su tormento con la alabanza del futuro rey de Israel, David; para luego influir en Saúl envidia para con su consolador y despertar su deseo en el rey de matarlo.
Hay otros pasajes que muestras que Dios ha usado a demonios o espíritus que son denominados con el objetivo que Dios necesita para cumplir sus propósitos.
Parecería desconcertante que Dios use demonios o esta clase de espíritus, pero la Biblia claramente los registra y no hay porque dudar de ello.
Esto, confirma que Dios tiene el control absoluto de lo que pasa en todo y garantiza que sus planes se cumplirán.
Es interesante que Dios atormente hasta a los mismos demonios, obviamente con motivos muy diferentes, pero es un hecho cierto en la escritura:
Marcos 5:1 Vinieron al otro lado del mar, a la región de los gadarenos.
2 Y cuando salió él de la barca, en seguida vino a su encuentro, de los sepulcros, un hombre con un espíritu inmundo, 3 que tenía su morada en los sepulcros, y nadie podía atarle, ni aun con cadenas.
4 Porque muchas veces había sido atado con grillos y cadenas, mas las cadenas habían sido hechas pedazos por él, y desmenuzados los grillos; y nadie le podía dominar.
5 Y siempre, de día y de noche, andaba dando voces en los montes y en los sepulcros, e hiriéndose con piedras.
6 Cuando vio, pues, a Jesús de lejos, corrió, y se arrodilló ante él.
7 Y clamando a gran voz, dijo: ¿Qué tienes conmigo, Jesús, Hijo del Dios Altísimo? Te conjuro por Dios que no me atormentes.
8 Porque le decía: Sal de este hombre, espíritu inmundo.
Definitivamente es un espíritu ajeno a Saúl enviado por Dios y que más que ser controlado con música, suspendía su tormento con la alabanza del futuro rey de Israel, David; para luego influir en Saúl envidia para con su consolador y despertar su deseo en el rey de matarlo.
Hay otros pasajes que muestras que Dios ha usado a demonios o espíritus que son denominados con el objetivo que Dios necesita para cumplir sus propósitos.
Parecería desconcertante que Dios use demonios o esta clase de espíritus, pero la Biblia claramente los registra y no hay porque dudar de ello.
Esto, confirma que Dios tiene el control absoluto de lo que pasa en todo y garantiza que sus planes se cumplirán.

