Oscar: Como marino experimentado sabrás capear temporales, y esperar que vuelva la calma...
No escribamos en caliente ni a reacción (me incluyo) porque será muy difícil que así resulte en edificación.
Sólo agrego algo más al tema para que lo vayas examinando:
Escribí antes que este es un tema vital para nuestra fe, y has planteado el argumento de que Dios, en la persona de Su Hijo, al venir al mundo para salvarnos, se despojó temporalmente de su deidad, tomando una naturaleza humana semejante a la nuestra, aunque sin pecado.
Según esa posición, Jesús fue un perfecto hombre, pero dejó de ser Dios mientras vivió sobre la tierra.
Creo haber entendido eso, pero en caso contrario corrígeme.
Veamos lo que encontramos en la Palabra de Dios:
1) Jesús recibió adoración.
Heb,1:5 b. (Dios) …”Cuando introduce el Primogénito en el mundo, dice: Adórenle todos los ángeles de Dios”
Mateo 2:11: “Y al entrar en la casa, vieron al niño con su madre María, y postrándose lo adoraron…
Mt.14:33 “Entonces los que estaban en la barca vinieron y le adoraron, diciendo: Verdaderamente eres Hijo de Dios
“…escrito está: Al Señor tu Dios adorarás y a Él solo servirás” (Mt.4:10)
Cuando Cornelio se postró ante Pedro para adorar, Pedro lo reprendió diciéndole que se levantara porque él mismo (Pedro) también era hombre. (Hch10:25)
Los hombres no deben recibir adoración, pues le pertenece a Dios.
Entonces, Dios no hubiera dispuesto la adoración para alguien que siendo un hombre hubiera dejando de ser Dios.
2) Referido a su encarnación:
1ª Tim.3:16 “E indiscutiblemente grande es el misterio de la piedad: Dios manifestado en carne…”
El primer paso del misterio de la piedad, ahora develado, fue: “Dios manifestado en carne”.
Implícitamente se refiere al Señor Jesús. El pasaje no dice aquí que se despojó de su deidad, ni siquiera que la ocultó, sino que Dios se manifestó en carne.
Isaías 7:14 declara el nacimiento virginal del Señor, y le da el nombre de Emanuel, que significa “Dios con nosotros”
Dios, en Jesús, participó de la naturaleza humana sin dejar de ser Dios.
Y nosotros sus hijos, en contraposición, fuimos revestidos de Cristo y hechos participantes de su naturaleza divina, sin dejar de ser hombres.
No quiero hacer un largo escrito de modo que nadie lo lea, pero me tomo un respiro y seguimos oportunanente con el tema.
No escribamos en caliente ni a reacción (me incluyo) porque será muy difícil que así resulte en edificación.
Sólo agrego algo más al tema para que lo vayas examinando:
Escribí antes que este es un tema vital para nuestra fe, y has planteado el argumento de que Dios, en la persona de Su Hijo, al venir al mundo para salvarnos, se despojó temporalmente de su deidad, tomando una naturaleza humana semejante a la nuestra, aunque sin pecado.
Según esa posición, Jesús fue un perfecto hombre, pero dejó de ser Dios mientras vivió sobre la tierra.
Creo haber entendido eso, pero en caso contrario corrígeme.
Veamos lo que encontramos en la Palabra de Dios:
1) Jesús recibió adoración.
Heb,1:5 b. (Dios) …”Cuando introduce el Primogénito en el mundo, dice: Adórenle todos los ángeles de Dios”
Mateo 2:11: “Y al entrar en la casa, vieron al niño con su madre María, y postrándose lo adoraron…
Mt.14:33 “Entonces los que estaban en la barca vinieron y le adoraron, diciendo: Verdaderamente eres Hijo de Dios
“…escrito está: Al Señor tu Dios adorarás y a Él solo servirás” (Mt.4:10)
Cuando Cornelio se postró ante Pedro para adorar, Pedro lo reprendió diciéndole que se levantara porque él mismo (Pedro) también era hombre. (Hch10:25)
Los hombres no deben recibir adoración, pues le pertenece a Dios.
Entonces, Dios no hubiera dispuesto la adoración para alguien que siendo un hombre hubiera dejando de ser Dios.
2) Referido a su encarnación:
1ª Tim.3:16 “E indiscutiblemente grande es el misterio de la piedad: Dios manifestado en carne…”
El primer paso del misterio de la piedad, ahora develado, fue: “Dios manifestado en carne”.
Implícitamente se refiere al Señor Jesús. El pasaje no dice aquí que se despojó de su deidad, ni siquiera que la ocultó, sino que Dios se manifestó en carne.
Isaías 7:14 declara el nacimiento virginal del Señor, y le da el nombre de Emanuel, que significa “Dios con nosotros”
Dios, en Jesús, participó de la naturaleza humana sin dejar de ser Dios.
Y nosotros sus hijos, en contraposición, fuimos revestidos de Cristo y hechos participantes de su naturaleza divina, sin dejar de ser hombres.
No quiero hacer un largo escrito de modo que nadie lo lea, pero me tomo un respiro y seguimos oportunanente con el tema.

