05-11-2009, 07:28 PM
Hermano, este tema me ha intrigado desde mi juventud en los años ´70. En aquella época discutíamos sobre este tema con los conocimientos científicos de esa época. Entonces no se conocía la fecundación artificial, ni mucho menos se entendía el mecanismo de la genética. Lo que quiero decir es que hoy día aún se discute del tema en base a los conocimientos científicos que tenemos…o mejor dicho, sin los conocimientos científicos de las próximas décadas. Quizás necesitemos de más paciencia.
De todos modos, para entender el relato de Mateo y el de Lucas, debemos comprender que ellos se expresaron de acuerdo a los conocimientos de su propia época; y que los primeros lectores también entendieron esos relatos acorde a sus conocimientos sobre la procreación. Es decir, que si queremos entender a Mateo y a Lucas debemos sintonizarnos con ellos; y no forzarlos a ellos a que encajen en nuestra época.
¿Qué quisieron decir Mateo y Lucas? Mateo, Lucas y todos sus contemporáneos – por muchísimos siglos – entendían que era el hombre quien implantaba la nueva vida en la mujer. Se entendía que ese huevo procedía exclusivamente del hombre, y que la participación de la mujer era meramente la de incubarlo dentro suya. Entonces debe entenderse que fue la sombra del Espíritu Santo la que implantó en el vientre de María a ese niño; y que la participación de María fue apenas de gestora, pero que no le transmitió lo que hoy llamamos genes o carga genética. Esto es lo que entendían quienes escribieron y quienes leyeron este relato.
Ahora veamos al punto de vista teológico. Se entiende que el pecado se viene transmitiendo de generación en generación desde Adán hasta hoy día. Este pecado es concretamente la naturaleza caída de la raza humana, lo cual nos hace imposible no pecar. No confundir con la culpa de los pecados que Dios reclama no solo en el pecador, sino en sus hijos y descendientes (no recuerdo por cuantas generaciones). Estamos hablando de la transmisión de una condición corrompida la cual es pasada de padre a hijo como se pasan tantos defectos de salud. Y ¡oh sorpresa! La Biblia dice que esta condición de pecado se transmite por vía paterna.
Sumando ambas informaciones, lo que tenemos es que Jesús no heredó ninguna condición humana por el lado paterno. Y esto no es novedad: José no había cohabitado aún con María.
¿De dónde obtuvo Jesús su condición humana? Acaso a Jesús no se lo llama el segundo Adán. ¿De dónde obtuvo Adán su condición humana? Nótese que Adán al ser creado es hallado como algo bueno. Él no tuvo una naturaleza original de pecado, sino que se corrompió al pecar y desde entonces se introdujo el pecado el cual es transmitido a la siguiente generación. Pero esta línea se cortó en el caso de Jesús quien recibió del Espíritu una naturaleza humana semejante a la de Adán. ¿Es esto extraño o novedoso? No, Adán recibió vida por medio de un soplo; y Jesús por intervención del Espíritu = Pneuma = viento.
De todos modos, para entender el relato de Mateo y el de Lucas, debemos comprender que ellos se expresaron de acuerdo a los conocimientos de su propia época; y que los primeros lectores también entendieron esos relatos acorde a sus conocimientos sobre la procreación. Es decir, que si queremos entender a Mateo y a Lucas debemos sintonizarnos con ellos; y no forzarlos a ellos a que encajen en nuestra época.
¿Qué quisieron decir Mateo y Lucas? Mateo, Lucas y todos sus contemporáneos – por muchísimos siglos – entendían que era el hombre quien implantaba la nueva vida en la mujer. Se entendía que ese huevo procedía exclusivamente del hombre, y que la participación de la mujer era meramente la de incubarlo dentro suya. Entonces debe entenderse que fue la sombra del Espíritu Santo la que implantó en el vientre de María a ese niño; y que la participación de María fue apenas de gestora, pero que no le transmitió lo que hoy llamamos genes o carga genética. Esto es lo que entendían quienes escribieron y quienes leyeron este relato.
Ahora veamos al punto de vista teológico. Se entiende que el pecado se viene transmitiendo de generación en generación desde Adán hasta hoy día. Este pecado es concretamente la naturaleza caída de la raza humana, lo cual nos hace imposible no pecar. No confundir con la culpa de los pecados que Dios reclama no solo en el pecador, sino en sus hijos y descendientes (no recuerdo por cuantas generaciones). Estamos hablando de la transmisión de una condición corrompida la cual es pasada de padre a hijo como se pasan tantos defectos de salud. Y ¡oh sorpresa! La Biblia dice que esta condición de pecado se transmite por vía paterna.
Sumando ambas informaciones, lo que tenemos es que Jesús no heredó ninguna condición humana por el lado paterno. Y esto no es novedad: José no había cohabitado aún con María.
¿De dónde obtuvo Jesús su condición humana? Acaso a Jesús no se lo llama el segundo Adán. ¿De dónde obtuvo Adán su condición humana? Nótese que Adán al ser creado es hallado como algo bueno. Él no tuvo una naturaleza original de pecado, sino que se corrompió al pecar y desde entonces se introdujo el pecado el cual es transmitido a la siguiente generación. Pero esta línea se cortó en el caso de Jesús quien recibió del Espíritu una naturaleza humana semejante a la de Adán. ¿Es esto extraño o novedoso? No, Adán recibió vida por medio de un soplo; y Jesús por intervención del Espíritu = Pneuma = viento.
