05-05-2025, 11:38 PM
Y cuando él clamare a mí, yo le oiré, porque soy misericordioso. Éxodo 22: 27
Reglas claras para todas las situaciones de la vida
Después de los Diez Mandamientos, continúan instrucciones de la Ley desde el capítulo 21 hasta el final del capítulo 23 del Éxodo.
En Su perfecta sabiduría, el Señor prevé todo lo que puede suceder en las circunstancias cotidianas de la vida de Su pueblo: las necesidades de un pobre, hallar un buey extraviado... Lo vemos defendiendo a los débiles, poniéndolos bajo Su protección.
Los hijos de Dios tenemos instrucciones claras para nuestra vida diaria en la Palabra de Dios, junto a verdades fundamentales acerca de nuestro Salvador y nuestra salvación.
Pero, a diferencia del pueblo de Israel, a nosotros se nos ha dado el Espíritu Santo. Él habita en el creyente y le da a conocer la voluntad de Dios, _precisamente para todos los detalles prácticos de la vida diaria._ El Espíritu Santo nos abre la mente, nos muestra lo que podemos hacer y aquello de que debemos abstenernos. Sin embargo, la Biblia no es un conjunto de normas o una serie de prohibiciones y permisos. Nos revela a un Dios de amor, un Padre cuyo carácter estamos invitados a imitar. "Soy misericordioso", dice de sí mismo en el versículo 27.
"Sed, pues, misericordiosos, como también vuestro Padre es misericordioso", se nos enseña en Lucas 6: 36.
_Adaptación J. Koechlin: Estudio de Éxodo_
Reglas claras para todas las situaciones de la vida
Después de los Diez Mandamientos, continúan instrucciones de la Ley desde el capítulo 21 hasta el final del capítulo 23 del Éxodo.
En Su perfecta sabiduría, el Señor prevé todo lo que puede suceder en las circunstancias cotidianas de la vida de Su pueblo: las necesidades de un pobre, hallar un buey extraviado... Lo vemos defendiendo a los débiles, poniéndolos bajo Su protección.
Los hijos de Dios tenemos instrucciones claras para nuestra vida diaria en la Palabra de Dios, junto a verdades fundamentales acerca de nuestro Salvador y nuestra salvación.
Pero, a diferencia del pueblo de Israel, a nosotros se nos ha dado el Espíritu Santo. Él habita en el creyente y le da a conocer la voluntad de Dios, _precisamente para todos los detalles prácticos de la vida diaria._ El Espíritu Santo nos abre la mente, nos muestra lo que podemos hacer y aquello de que debemos abstenernos. Sin embargo, la Biblia no es un conjunto de normas o una serie de prohibiciones y permisos. Nos revela a un Dios de amor, un Padre cuyo carácter estamos invitados a imitar. "Soy misericordioso", dice de sí mismo en el versículo 27.
"Sed, pues, misericordiosos, como también vuestro Padre es misericordioso", se nos enseña en Lucas 6: 36.
_Adaptación J. Koechlin: Estudio de Éxodo_

