Amados hermanos. ¿Qué dice la escritura en cuanto al liderazgo espiritual de los ancianos?
¿Qué es un anciano en la escritura? ¿Tienen o no autoridad? ¿Qué es la autoridad en las santas escrituras?
Me voy a permitir comenzar por la última pregunta.
¿Qué es la autoridad?
La autoridad en una persona, habla de liderazgo, de rango, por ende de poder, de cargo, de representatividad con un objetivo particular.
La Biblia señala claramente que Dios creo los principados, las potestades y dominios en el cielo, en la tierra y que dentro del mundo de las tinieblas, hay jerarquías de las que según el libro de Judas 1:8, algunos hablan mal de éstas y nos muestra como inclusivo el mismo arcángel Miguel, no se atrevió a proferir juicio de maldición contra Satanás, sino sólo le deseo que el Señor lo reprendiese, reconociendo que sólo a Dios toca hacerlo.
Es claro pues que tanto en el mundo espiritual y el mundo material, hay rangos de autoridad.
De acuerdo a la escritura ¿Cuál es, por así decirlo, el organigrama en la deidad? Siendo en Dios tres personas distintas, cada una es Dios y un solo Dios al que se le debe gloria y honra por igual, pero es evidente y por más que se busque ocultar, que por razones de orden, en Dios hay niveles jerárquicos.
Primero. Dios Padre, a quién el Hijo le da cuenta y gracias a Dios, porque obedeciendo al Padre y voluntariamente en su autoridad, se hizo hombre, humillándose a ser siervo y morir con muerte de cruz, y con autoridad por poder, venció a la muerte. Y por rango de autoridad, envió al Espíritu Santo como su vicario, para que convenciese de pecado de justicia y de juicio a los que han de ser salvos, capacitándolos, otorgándoles dones para ministración, inspirando a los santos escogidos de Dios para que escribiesen todo lo que Dios ha deseó revelarnos para salvación, dirección y doctrina en las santas escrituras, las cuales tienen poder y está viva con autoridad, para enseñar, redargüir, corregir e instruir en justicia, para que todo hombre de Dios sea perfecto, esté enteramente preparado para toda buena obra.
Hermanos, nuestra mente caída, por naturaleza se opone a la autoridad de Dios. De hecho, siendo Dios el Creador de todo cuanto existe, sea espiritual o material; tiene poder de autoridad suprema sobre todo principado, potestad, reino, dominio o imperio y se le debe toda la gloria y toda la honra, en virtud de quien es y lo que hace.
Precisamente fue en el huerto del Edén que ocurrió la caída del hombre y consistió en desobedecer a Dios. Cuando no me sujeto a Dios en virtud de quien es, entonces me convierto en su enemigo; cuando no me sujeto a Dios en su palabra, niego su autoridad en mi vida e impongo mí voluntad. En ese sentido, cada decisión que tomamos, en lo moral, señala a quién obedecemos. Espiritualmente hablando, obedecemos a Dios u obedecemos a otros tres que pueden dominarnos. Si no obedecemos a Dios, obedecemos y por tanto servimos, al reino de las tinieblas en la carne, a Satanás o al mundo.
La caída del hombre rompió la comunión con Dios y su reino, no quisimos que nos gobernase con autoridad en nuestras vidas. Nos negamos, como humanidad y naturaleza caída a aceptar su autoridad.
Dios dice bien claramente:
Romanos 6: 16 ¿No sabéis que si os sometéis a alguien como esclavos para obedecerle, sois esclavos de aquel a quien obedecéis, sea del pecado para muerte, o sea de la obediencia para justicia?
¿El esclavo no está bajo autoridad de un poder superior que lo domina? En la carne estamos bajo autoridad del pecado, pero en el Espíritu y sólo los nacidos del Espíritu, somos libres para que por amor y voluntad, podamos elegir sujetarnos a la autoridad suprema de Dios. Obedecer a Dios, es la manifestación de nuestra liberación y de la autoridad que nos rige.
Jeremías 17:9, señala claramente la naturaleza del corazón del hombre natural el cual es engañoso y perverso. Negarse a estar sujeto a la autoridad de Dios, es querer ocupar el lugar que sólo corresponde a Dios.
Satanás, no quiso estar por debajo de Dios, sino quiso ser igual a Dios; quiso recibir la gloria que sólo a Dios corresponde y ha logrado, lamentablemente con mucho éxito, en el corazón del hombre caído, usurpando el lugar que sólo a Dios le corresponde y para conseguirlo, ha hecho que demonios (antes ángeles) y la humanidad por completo, busquen agradarse a sí mismos, porque es bajo este principio que mejor puede dominarlos, ejerciendo autoridad en sus corazones y su mejor instrumento es su más poderosa arma, la mentira, la cual usa para engañar, apartar y destruir.
Por naturaleza, del hombre fue hecho para adorar, Eclesiastés 3:11, nos enseña que la eternidad fue dada en nuestro corazón para ser ocupada por Dios, pero ante la enemistad que el pecado produjo en nuestra relación con Dios, ese espacio quedó vacío y necesita ser llenado y el enemigo de nuestras almas, encontró la mejor oportunidad de usarlo para controlar al corazón del hombre caído, por medio de estimular las emociones con el propósito de cegar el entendimiento. Una de las manifestaciones es el culto a las imágenes, por eso, aunque el ídolo no es nada, el culto que reciben es dado a los demonios que le sirven, creando un “mini cielo” o cielo bizarro, donde el hombre natural es seducido al “encenderse” emocionalmente para rendir culto a obra humana, de imagen humana, de estándares humanos, de doctrinas humanas, de parámetros humanos, de expectativas falsas, llenas de vanidad, soberbia y orgullo.
Le pueden llamar “María” o “Dieguito”, mientras no sea a Dios el eterno y verdadero, Satanás y su séquito de entes malignas reciben gloria, reconocimiento y gobierna sus mentes con autoridad que le otorga el grillete esclavizante del pecado. ¿No dice la escritura que se viste de ángel de luz? Esa es la idea. Qué Dios no reciba adoración en la obediencia a sus preceptos divinos. Los hombres sin Dios, sólo pueden obedecer a las concupiscencias de su corazón caído, a la influencia del mundo o a Satanás.
La palabra de Dios dice I Corintios 12:3, dice que nadie puede llamar a Cristo Señor, sin por influencia y obra del Espíritu Santo, implicando que nadie puede sujetarse a Cristo, sin la intervención divina de salvación, restauración y regeneración.
Cuando el pueblo de Israel pidió rey, a Samuel, como todas las demás naciones de la tierra, estaban rechazando a Jehová de los ejércitos, estaban pasando por alto el gobierno de Dios sobre sus vidas, no querían que gobernara sobre ellos, no querían otorgarle autoridad a Dios sobre ellos. Es por ello que Dios les escoge a un rey llamado Saúl, quién a pesar de haber sido lleno del Espíritu Santo, fue un rey que se desvió de tener en cuenta a Dios (cómo las otras naciones de la tierra) y llenos de soberbia y orgullo, se hizo un monumento para sí mismo, demostrando a quién estaba exaltando y a quién evidenciaba seguir, a su propia carne envanecido de soberbia y orgullo (I Samuel 15:12).
El hombre ha rechazado la autoridad de Dios en su vida, haciendo exactamente lo que Satanás ha hecho, el hombre se ha querido igualar a Dios desde Eva hasta nuestros tiempos, pasando por la máxima representación de su intención en Babilonia y cuya visión de estado es piramidal, en donde el hombre es la base de todo sistema religioso, económico y de gobierno, la cual es el cimiento y parte principal de la estructura y figura de gobierno y el exaltado y al que hay que agradar.
¿No es verdad que cualquier sistema humano, tiene como motivo, causa y efecto el buscar agradar al hombre?
Inclusive el dios pagano, es uno hecho de los temores, pero criterios de justicia humanos; mostrando más su naturaleza humana que divina.
Todo sistema religioso, de estado y económico humanista, parte de este mismo modelo de gobierno y es el que ha imperado en todo el mundo. Es la búsqueda por entronar hombre (666 símbolo del hombre), es el modelo del anticristo, con la intensión de no depender de Dios, de quitarlo de la centralidad de la vida, de la razón de ser y del gobierno sobre su creación. ¿No sería la culminación del imperio de Satanás borrar todo vestigio de autoridad divina sobre el hombre? De eso se trata el movimiento ecuménico; esa es la torre de Babel y para los que pensaban que la torre mencionada en Génesis 11 era una figura geométrica rectangular, ésta torre era una estructura tipo “sirahuat” es decir, “piramidal” y cuya base es la que sostiene la estructura, la base es la causa, efecto y motivación de la estructura, donde las partes superiores, son formados y amoldados de acuerdo a la base. Sin la base, lo de arriba no tiene sentido.
Para los parámetros humanistas, la mejor manera de ilustrar la descripción del modelo de autoridad, es una pirámide, cuya base es la más grande e importante y sube haciéndose más angosta, hasta desaparecer, conformando a un dios a la imagen y semejanza del hombre la cual es totalmente dependiente y termina siendo inútil, nada, sólo un concepto, sólo una forma, pero que recibe adoración y gloria, la cual la recibe el reino de las tinieblas.
La teocracia bíblica, contrario a las religiones humanistas, puede ser ilustrado con una pirámide inversa, donde la base más grande e importante, está en Dios y baja para acabar en punta, donde el hombre es el menos protagónico del sistema, el más inútil, pero dependiente y amoldado a la imagen de su Dios, Creador, quién recibe la gloria, la alabanza la gloria de toda causa, el efecto (Apocalipsis 1:8). La fuerza de gravedad es hacía arriba, no hacía abajo como la de la forma babilónica.
Por eso es Dios mismo, quién busca la restauración con el hombre, quién desciende de la base infinita, para bajar a la punta y colocarse hasta lo más bajo para llenarlo todo y rescatar, lo que el pecado hizo. Conectar la punta que quedó desconectada por el pecado con la estructura base que es sostenida por el eterno Dios. Dicha unión ha comenzado y se evidencia en los creyentes verdaderos, por lo que el Señor dijo “el reino de Dios se ha acercado”, pero aún no queda por completo unido, sino hasta el final de los tiempos.
Dios es quién en su Hijo Jesucristo, restauró nuestra relación con Dios y nos ha hecho sus hijos con la finalidad de liberarnos del pecado, de la separación con Dios y restableciendo la relación de Dios con el hombre en donde el hombre se sujeta a Dios reconociéndolo como su autoridad suprema, donde Dios es el centro de su vida por medio de Cristo, para así cumplir con el propósito por el que fue creado y crezca en plenitud y nos liberó del dominio de las tinieblas en la cruz, para trasladarnos al reino de su Amado Hijo y cuando llama reino, es porque hay autoridad imperial, donde Dios es el Rey.
El Señor Jesucristo dijo claramente:
Juan 15:14 Vosotros sois mis amigos si hacéis lo que yo os mando
No puedo pensar que tengo una relación con Dios, si no muestro mi amor a Dios mostrando que obedezco a Dios en Cristo; no puedo decir que soy salvo si en mi vida no muestro qué Jesucristo es el Señor; no puedo llamar a el Señor Jesucristo, SEÑOR, si no muestro su señorío y autoridad en mi vida.
Juan 14: 21 El que tiene mis mandamientos, y los guarda, ése es el que me ama; y el que me ama, será amado por mi Padre, y yo le amaré, y me manifestaré a él.
Juan 14: 23 Respondió Jesús y le dijo: El que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada con él.
¿Puede ser alguien amigo de Jesús sin recibir su autoridad divina en su vida? ¿Hay reconciliación con Dios sin su autoridad en mi vida? ¿He sido renovado y regenerado por el Espíritu Santo y hecho hijo de Dios por la fe en Jesús, sin que yo muestro el fruto de su obra en mi obediencia a su autoridad de manera natural (Tito 3:5,6)?
Bueno, pues seguro que no, pero lo cierto es que hay muchos que llamándose cristianos o congregaciones con el apelativo “de Cristo”, siguen tan engañados y perdidos como desde que nacieron; viven como si Cristo no fuese su autoridad.
Es que la reconciliación con Dios, consiste en que no sólo hemos sido perdonados por el pecado de rebelión y búsqueda de independencia de su autoridad sobre nosotros, sino que hemos sido restablecidos en nuestra relación donde Él es el Señor y dueño y tiene autoridad de todo lo que somos y poseemos; bendito sea por siempre.
¿Por qué? Porque Él es Señor y Cristo, Rey de reyes y Señor de señores, en quién está contenida toda la plenitud de la deidad y Dios no puede dejar de ser lo que por naturaleza es: Dios, Rey, Señor de todo cuanto existe, el mundo espiritual y en el mundo material.
Quiero recalcar que todos los hombres en la carne, tenemos una tendencia natural de contravenir a la autoridad, no nos gusta sujetarnos y es por ello que en la mayoría de las sociedades del mundo, siempre es delegada la autoridad a personas que están encargadas de ver que las leyes se guarden como es debido y que sin estas figuras, tan humanas como nosotros y tan tendientes a desobedecer, tienen rangos de autoridad que los supervisan para que su cometido sea cumplido. ¿Por qué han fracasado en la mayoría, por no decir que en todos lados? Porque no puede haber gobierno perfecto en equidad y justicia cuando éste está sujeto y encomendado a hombres caídos. La corrupción, la injusticia y el abuso, surgen en todo tipo de gobierno humanista. En mayor o menor grado. Sea en el hogar, sea en la escuela, sea en el trabajo o sea en el gobierno, ése es el común denominador.
Romanos 13, nos habla que toda autoridad ha sido puesta por Dios y quien resiste a la autoridad, a Dios resiste y que debemos sujetarnos en función de la autoridad que es provista por Dios.
Pero ¿por qué nos pide que nos sujetemos a estas autoridades siendo imperfectas? Porque no nos sujetamos condicionados en función de lo justo, agradable y perfectos que puedan ser. Nos sujetamos por amor a Él y para aprender a obedecer sin condiciones, para crecimiento de nuestro carácter cristiano, para que haya bendiciones en nuestra vida y para prepararnos para encomiendas mayores, sea en este plano de vida o en el venidero.
No puede haber mejor ilustración de esto que la vida de José, el hijo de Israel, quién fue vendido por sus propios hermanos mayores que de paso sea dicho, debían protegerlo, cuidarlo y liderarlo, pero que debido al odio que provocó la injusta discriminación preferente de su padre sobre José, fue vendido como esclavo por sus propios hermanos; padeció la calumnia de faltar a la esposa de su amo y encarcelado sin motivo padeció pagando por algo que no hizo; olvidado por los que le debían reciprocidad de bien. Al final, no pecó contra ellos ni contra Dios y en lugar de amargarse, creció capacitándose en su carácter, para causas mayores y fue usado por Dios para evitar que muera gente de hambre en una de las peores épocas de sequía que ha conocido el planeta desde su creación. Obedeció a sus autoridades injustas todas ellas y Dios forjó su carácter y hoy es uno de los héroes de la fe, más destacados y una muy buena ilustración de la mismísima persona del Señor Jesucristo, quién padeció injustamente y murió para salvar a los santos escogidos.
Efesios 5 dice que en la familia y me refiero a la familia que está integrada por cristianos, Dios ha puesto, por cuestiones de orden y resguardo, jerarquías, donde Cristo es la cabeza del varón y el varón de su esposa, indicando claramente jerarquías de autoridad, sin que tampoco esto signifique que la mujer es menos.
Efesios 6 les habla a los hijos a quienes se les ordena estar sujetos a sus padres y a honrarles, pues en virtud de la responsabilidad que éstos tienen, se les confirió autoridad sobre sus hijos. De los siervos que en nuestros tiempos somos los empleados, para los que y trabajamos secularmente y a quienes se nos manda sujetarnos y servir a nuestros jefes de corazón y no para agradarlos a ellos, pues lo hacemos para Dios también y esto también describe inequívocamente rangos de autoridad dada por Dios.
Con esto, bien podemos decir que hay al menos tres esferas de autoridad que como cristianos debemos contemplar y no perder de vista, porque como tales tenemos una relación de amistad con Dios y por ello le obedecemos, porque además ya nos ha hecho libres del pecado que nos impedía ser para hacer lo que en su propósito tenía planeado.
Primera esfera de autoridad: El gobierno
Segunda esfera autoridad: El hogar
Tercera esfera de autoridad: El trabajo
En esta última puede estar la escuela, en donde los alumnos se sujetan a sus profesores y directivos institucionales, pero para algunos es cuestionable, ya que este modelo de educación no está secundado por Dios y en principio estoy de acuerdo a sí que lo dejo a su criterio ya que no es respaldado por la Biblia, pues la educación, crianza y preparación de los hijos, fue dada a los padres. Pero bien podía estar incluido como una opción alterna o incluida para aquellos que estudian o no están de acuerdo.
Pero nos falta una, la que estamos tratando aquí. ¿Hay esfera de autoridad en la iglesia?
Sí. La cuarta esfera de autoridad: La iglesia
Donde Dios es la cabeza de Cristo, el cual por medio del Espíritu Santo y su palabra, son la base de autoridad que la rige, son la base de la pirámide inversa.
En el gobierno hay rangos de autoridad, en el hogar también y no se diga en el trabajo.
¿En la iglesia, no habrá rango de autoridad?
Para ello, debo tomar el pasaje que usa Edison para afirmar que no debe haber autoridad como la del mundo y en donde estamos parcialmente de acuerdo en principio.
El Texto en su contexto completo dice:
Lucas 22: 24 Hubo también entre ellos una disputa sobre quién de ellos sería el mayor.
25 Pero él les dijo: Los reyes de las naciones se enseñorean de ellas, y los que sobre ellas tienen autoridad son llamados bienhechores;
26 mas no así vosotros, sino sea el mayor entre vosotros como el más joven, y el que dirige, como el que sirve.
27 Porque, ¿cuál es mayor, el que se sienta a la mesa, o el que sirve? ¿No es el que se sienta a la mesa? Mas yo estoy entre vosotros como el que sirve.
28 Pero vosotros sois los que habéis permanecido conmigo en mis pruebas.
29 Yo, pues, os asigno un reino, como mi Padre me lo asignó a mí,
30 para que comáis y bebáis a mi mesa en mi reino, y os sentéis en tronos juzgando a las doce tribus de Israel.
Vamos al mismo pasaje, pero según Marcos que añade más elementos:
Marcos 10: 35 Entonces Jacobo y Juan, hijos de Zebedeo, se le acercaron, diciendo: Maestro, querríamos que nos hagas lo que pidiéremos.
36 El les dijo: ¿Qué queréis que os haga?
37 Ellos le dijeron: Concédenos que en tu gloria nos sentemos el uno a tu derecha, y el otro a tu izquierda.
38 Entonces Jesús les dijo: No sabéis lo que pedís. ¿Podéis beber del vaso que yo bebo, o ser bautizados con el bautismo con que yo soy bautizado?
39 Ellos dijeron: Podemos. Jesús les dijo: A la verdad, del vaso que yo bebo, beberéis, y con el bautismo con que yo soy bautizado, seréis bautizados;
40 pero el sentaros a mi derecha y a mi izquierda, no es mío darlo, sino a aquellos para quienes está preparado.
41 Cuando lo oyeron los diez, comenzaron a enojarse contra Jacobo y contra Juan.
42 Mas Jesús, llamándolos, les dijo: Sabéis que los que son tenidos por gobernantes de las naciones se enseñorean de ellas, y sus grandes ejercen sobre ellas potestad.
43 Pero no será así entre vosotros, sino que el que quiera hacerse grande entre vosotros será vuestro servidor,
44 y el que de vosotros quiera ser el primero, será siervo de todos.
45 Porque el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos.
Una más, la de Mateo:
Mateo 20:20 Entonces se le acercó la madre de los hijos de Zebedeo con sus hijos, postrándose ante él y pidiéndole algo.
21 El le dijo: ¿Qué quieres? Ella le dijo: Ordena que en tu reino se sienten estos dos hijos míos, el uno a tu derecha, y el otro a tu izquierda.
22 Entonces Jesús respondiendo, dijo: No sabéis lo que pedís. ¿Podéis beber del vaso que yo he de beber, y ser bautizados con el bautismo con que yo soy bautizado? Y ellos le dijeron: Podemos.
23 El les dijo: A la verdad, de mi vaso beberéis, y con el bautismo con que yo soy bautizado, seréis bautizados; pero el sentaros a mi derecha y a mi izquierda, no es mío darlo, sino a aquellos para quienes está preparado por mi Padre.
24 Cuando los diez oyeron esto, se enojaron contra los dos hermanos.
25 Entonces Jesús, llamándolos, dijo: Sabéis que los gobernantes de las naciones se enseñorean de ellas, y los que son grandes ejercen sobre ellas potestad.
26 Mas entre vosotros no será así, sino que el que quiera hacerse grande entre vosotros será vuestro servidor,
27 y el que quiera ser el primero entre vosotros será vuestro siervo;
28 como el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos.
¿Cuáles son las intenciones que tenían estos dos discípulos? Ser considerados como los mayores dentro del grupo, al mismo lado de Jesús. Ellos querían tener autoridad sobre otros con la finalidad de recibir servicio, porque ellos, como casi todos, consideramos que quién sirve es menor en valía que el mayor. Su postura muestra la postura piramidal humanista. Ellos consideraban que el Señor iba a establecer su reino en ese momento de la historia y el Señor les refirió del reino milenial donde ellos serían parte de su gabinete de estado mayor para gobernar a las doce tribus de Israel.
¿El pasaje enseña que no debe haber autoridad y que todo se remite en servir? No. Es sirviendo, trabajando para los demás que se obtiene la autoridad. Si mi interpretación es equivocada, siendo Jesús el pastor supremo de nuestras almas, el obrero y el siervo fiel de Dios; ¿No tiene autoridad?
En la forma de gobierno divino en la tierra, el mayor sirve al menor, con lo que aparece la figura de pirámide inversa.
Cristo, la cabeza, la parte más importante de la iglesia, la parte de la estructura más ancha, sirve a la estructura inmediata inferior y de menos tamaño, al grado de dar su vida por los santos escogidos. Pero no se le quita por ello su autoridad, la conserva. Los hace como acto de su amor incondicional. Si ponemos a Cristo, Dios eterno hecho hombre en la posición lineal de autoridad, ¿no estamos aludiendo al mismo principio satánico de hacerse igual a Dios? ¿No sería entonces atraer a Cristo a nuestra mismo nivel y hacerlo un igual?
¿Por qué se enojaron los demás ante tal atrevida petición? Mejoro la pregunta ¿Qué harías tú si piensas que alguno de tus iguales está por encima de ti? ¿Es fácil aceptarlo? Por supuesto que no. Porque la mente carnal, como mucho de las nuestras, no nos gusta estar bajo autoridad; no tenemos problema si se nos considera arriba de otros, pero cuando se nos pide estar sujeto a alguien, tenemos muchos problemas, la simple idea, es ya motivos de retorcerse por dentro. Hermanos, si soy el único que ha sentido esto, soy el más perverso de todos, pero pienso que no es así. Sólo la influencia del Espíritu de Dios en el corazón del hombre puede aceptar la sujeción voluntaria por amor, sólo la obra de regeneración libera de la esclavitud del pecado que es la rebeldía, nos libera para hacer lo bueno, agradable a Dios.
La iglesia del Señor, debe representar tan vívidamente tal libertad, que queda perfectamente demostrado al considerar a cada miembro de ella, cuando en nuestro hechos consideramos a los demás como superiores a uno mismo (Filipenses 2:3,4).
¿Qué es un anciano?
En la cultura hebrea, un anciano era alguien que tenía representatividad de clanes familiares; eran líderes; surgieron antes de la sugerencia de Jetro, suegro de Moisés, de poner jueces que ministraran y aconsejaran en casos de controversia, representaban la autoridad pues la ejercían sobre el grupo.
No es raro entonces que esa misma palabra se use para designar a los obispos, pastores o presbíteros.
I Timoteo 1:1 Palabra fiel: Si alguno anhelado obispado, buena obra desea.
El obispo es un obrero, es alguien que trabaja:
- Apasenta la iglesiaAdministraPastor de nuestras almas.
Requisitos:
- No soberbioNo iracundoNo borrachoNo pendencieroNo contenciosoMarido de una sola mujerSobrioPrudenteDecorosoHospedadorQué gobierne bien su casa
La palabra “gobierne” en griego dice “preistemi” que significa “Delante en rango, presidir, practicar, ocuparse”. Para qué se le pide gobernancia en su casa, sino ha de ser para ejercerla en la iglesia.
Un pastor:
- Protege (Mt. 9:35)Separa ovejas de cabritos (Mt. 25:32)Mantiene la unión del rebaño (Mt. 26:31)Enseña (Mt. 6:34)Velan por el rebaño (Lc. 2:8)Guía a la ovejas (Juan 10:14)Congrega a las ovejas (Juan 10:16)
Para ello es indispensable que se les deba amor, respeto y sujeción en virtud de la responsabilidad y que deduce autoridad y que reciben con el cargo que Dios puso en sus hombros. No para que lo hagan enseñoreándose como los conceptos retorcidos del mundo, sino como siervos de Cristo y siervos de la grey, como Cristo, que sirvió siendo Señor, no puede haber más qué uno sólo; pero en rango por orden, otorga autoridad para ministrar a la iglesia.
Hebreos 13:17 Nos manda sujetarnos y obedecerlos, porque tienen carga de responsabilidad y con ella autoridad.
II Corintios 15:24, nos enseña que la autoridad apostólica fue dada para edificación y no para destrucción y éstos dejaron ancianos en las iglesias y Pablo les dice a ellos en Tito 2:15 que hablen, que exhorten y reprendan con toda autoridad., porque les ha sido dada por Dios para servir, no para servirse.
Salu2
Caminito
P.D. Perdón por la tardanza.