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Edificación bíblica - Edison - 12-09-2020 ROBOAM Por un hermano ya con el Señor: La gloria de la nación menguó después de la muerte de Salomón. Él tenía varias hijas (1 Reyes 4:11,15), pero sabemos de un solo hijo, Roboam. Este tenía cuarenta y un años cuando murió su padre, y no era ignorante de todos los proverbios que había escrito, muchos de los cuales fueron dirigidos a él. Si Roboam hubiera atendido a los escritos en Proverbios 15:1, 17:14, él no habría actuado sin cordura al principio de su reinado, para provocar la división en la nación. Leemos: Pro 15:1 La blanda respuesta quita la ira; Mas la palabra áspera hace subir el furor. Pro 17:14 El que comienza la discordia es como quien suelta las aguas; Deja, pues, la contienda, antes que se enrede. Las semillas de la revuelta se habían sembrado en los días de la frialdad espiritual de Salomón. Este había exigido trabajos forzados de su pueblo, haciendo peones de miles de ellos para consumar sus grandes obras de vanidad (Eclesiastés 2:4-11). Estos oprimidos llegaron a Roboam diciendo: “Tu padre agravó nuestro yugo, más disminuye tú algo de la dura servidumbre de tu padre, y del yugo pesado que puso sobre nosotros y te serviremos” (1Rey.12:4) Los ancianos más experimentados y espirituales que Roboam le aconsejaron: “Si tú fueres hoy siervo de este pueblo y lo sirvieres, y respondiéndoles buenas palabras les hablares a ellos te servirán para siempre” (1 Reyes 12:7). Jesús confirmó tal consejo, y dio buen ejemplo: “El que quiera hacerse grande entre vosotros será vuestro servidor, y el que quiera ser el primero entre vosotros será vuestro siervo; como el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir “… (Mateo 20:26-28). Roboam no acató los consejos de ellos. Tomó el mal consejo de los jóvenes que se habían criado con él. Aquellos, creyendo tener una parte en el gobierno, insistieron que sólo se manda con la vara (1 Reyes 12:10). Pero a la juventud les falta la experiencia de los ancianos, aunque sean más letrados que sus padres. Pablo habló a Timoteo de ciertos hombres que dominaban y se oponían entre las iglesias (2 Timoteo 2:25, 4:14). Para corregir tal error, él le aconsejó como joven que no actuara como dictador: “No reprendas al anciano, sino exhórtalo como a padre” (1 Timoteo 5:1). Le dijo que, para poder dirigir a otros, él debía hacerse buen ejemplo de los creyentes en palabra, conducta, amor, espíritu, fe y pureza (1 Timoteo 4:12-16). Esta es la única manera en que un joven puede ganar el respeto para luego gobernar bien. Resultó que Roboam respondió al pueblo ásperamente. Sus palabras prendieron la mecha que hizo estallar la revolución. Diez tribus se dividieron bajo Jeroboam y se llamaban Israel. Roboam quedó como rey sobre Judá; y Benjamín y Leví le siguieron fielmente. Roboam tenía razón en cuanto al reconocimiento de Jerusalén como el lugar escogido por Dios para poner su nombre. El Templo era el único centro de reunión reconocido por Dios. Las diez tribus no podían justificarse en la división, a pesar de quejas legítimas. Pero Roboam no actuó con espiritualidad. Primeramente, envió con exigencias a Adoram, a quien Israel mató. Luego reunió un ejército para forzar a Israel a la obediencia (1 Reyes 12:18‑21). Pero, “las armas de nuestra milicia no son carnales” (2 Corintios 10:4). No se gana nada en asuntos espirituales por la fuerza. Dios le exigió que desistiera: “Esto lo he hecho yo” (1Rey.12:24) El retorno a la obediencia de parte de los que se han alejado de la verdad, se gana por medio de la perseverancia de parte de los fieles que dan un testimonio ejemplar. Estos no deben apartarse para acompañar a los rebeldes en ninguna actividad, leemos: Rom 16:17 Mas os ruego, hermanos, que os fijéis en los que causan divisiones y tropiezos en contra de la doctrina que vosotros habéis aprendido, y que os apartéis de ellos. Rom 16:18 Porque tales personas no sirven a nuestro Señor Jesucristo, sino a sus propios vientres, y con suaves palabras y lisonjas engañan los corazones de los ingenuos (Romanos 16:17). Hoy día hay muchas divisiones entre el pueblo cristiano. Las asambleas que se congregan en el Nombre del Señor según el diseño apostólico deben procurar perfeccionar su propio ejemplo. No debemos acompañar a los que se apartan de la doctrina de los apóstoles. Si servimos con ellos en sus actividades y campañas, estamos apoyando sus prácticas y doctrinas, y edificando lo que no es de Dios. Debemos corregir nuestros propios errores para atraer a los otros creyentes a los caminos bíblicos. Roboam tenía celo por la verdad, y anduvo bien por algunos años. Pero él no perseveró en la doctrina. Por lo tanto, no llegó a guiar a Israel a la santidad de la Casa de Dios, ni a reparar el daño hecho por la división. “Cuando Roboam había consolidado el reino, dejó la ley de Jehová y todo Israel con él. El hizo lo malo, porque no dispuso su corazón para buscar a Jehová”. “Y Judá hizo lo malo ante los ojos dé Jehová, y le enojaron más de lo que sus padres habían hecho en sus pecados que cometieron” (2 Crónicas 12:1,14, 1 Reyes 14:22-24). Cuando sostenemos una conducta estricta en cuanto a la doctrina, tenemos que mantener mayor justicia y santidad de vida. Si el diablo no nos puede desviar en asuntos doctrinales, entonces él pondrá todo tropiezo para hacernos caer en pecado y manchar el testimonio al Nombre del Señor. La persona que procura mantener carnalmente un dominio sobre la grey, exigiendo el orden por la fuerza, está expuesta a las artimañas del diablo, y a que el Señor lo corte. Debemos contender ardientemente por la fe, pero con humildad y espiritualidad, sin ser contenciosos (Judas 3, 2 Timoteo 2:24,25). Que el Señor prospere su Palabra. RE: Edificación bíblica - Edison - 12-09-2020 LA PERLA DE GRAN PRECIO POR UN HERMANO DE NUESTRAS ASAMBLEAS Buenas tardes queridos hermanos, que la exposición de la palabra del Señor añada gozo a la vida de cada cual que oye esta palabra: Mat 13:45 También el reino de los cielos es semejante a un mercader que busca buenas perlas, Mat 13:46 que, habiendo hallado una perla preciosa, fue y vendió todo lo que tenía, y la compró. El tema, entonces, hermanos, es la Redención. Hemos sido comprados a un precio muy alto. Y por supuesto, la mayoría de los expositores de la palabra de Dios, están de acuerdo que esa perla preciosa, hallada y comprada a gran precio, es una figura, o una manera de referirse a la Iglesia, en su sentido global. Pero también cada persona, cada creyente, ha sido comprado, redimido, al precio de la sangre de la Cruz. Y solamente tenemos en mente y en nuestros corazones, tres comentarios, tres verdades muy preciosas, a las cuales nos lleva esta verdad de que hemos sido comprados por el precio tan real de la sangre de la Cruz. 1. La primera verdad es que esto debería hacernos a nosotros personas muy agradecidas. Permanentemente fuésemos una fuente de gloria y de alabanza para Dios. En esto, de que hemos sido comprados, necesariamente la alabanza y la gloria son para Dios. Este es el tenor de la palabra que encontramos en Apocalipsis 5:9. Allí hay millones de millones de personas agradecidas por la gran Salvación de Dios. Expresándose desde el fondo del corazón, con notas de alabanza y de gratitud, dando toda la gloria y el honor al Dios que nos amó y al Hijo que se entregó, leemos: Apo 5:9 y cantaban un nuevo cántico, diciendo: Digno eres de tomar el libro y de abrir sus sellos; porque tú fuiste inmolado, y con tu sangre nos has redimido para Dios, de todo linaje y lengua y pueblo y nación; Dios es grandemente glorificado, alabado y honrado por lo que él ha hecho la Obra Magna de la Redención. Resonará en alabanzas sin fin, alabanza y la gloria para él. 2. Pero también podemos hablar de que hemos sido grandemente privilegiados. Es un privilegio, es una enorme bendición, el hecho de que nosotros hayamos sido redimidos o comprados. Dice allí en Romanos: Rom 3:24 siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús, Y de pronto nos ayudaría mucho, asomarnos al alto privilegio, a la grandísima bendición que esto significa. Solamente por tener en cuenta, el comentario del Dr. Scofield en referencia a esta cita mencionada de Romanos 3:24, el nos está diciendo en su Biblia anotada que: “Redención es una doctrina que se presenta de manera completa en tres palabras, que se traduce “Redención” en el griego del NT. (1) agorazo, “comprar en el mercado”. En esta palabra se implica la idea de un mercado de esclavos. Los que son el objeto de la redención están vendidos “al pecado” (Rom_7:14), y lo que es más, se hallan bajo sentencia de muerte (Eze_18:4; Jua_3:18-19; Rom_3:19; Gál_3:10); el precio de rescate es la sangre del Redentor que murió en lugar de ellos (Gál_3:13; 2Co_5:21; Mat_20:28; Mar_10:45; 1Ti_2:6; 1Pe_1:18); (2) exagorazo, “comprar y sacar del mercado”. Los redimidos no están ya expuestos, nunca más, a la venta; (3) lutroo, “soltar”, “poner en libertad mediante el pago de un precio” (Jua_8:32; Gál_4:4-5; Gál_4:31; Gál_5:13; Rom_8:21). La redención se efectúa por medio de sacrificio y de poder (Éxo_14:30, nota); Cristo pagó el precio; el Espíritu Santo traduce para el creyente la liberación en experiencia (Rom_8:2). Véanse también Éxo_14:30, nota; Isa_59:20, nota; Rom_1:16, nota. Entonces, comprados en el mercado de los esclavos, se pagó un precio muy alto es la palabra “agorazo”. Sacados, del mercado de los esclavos, porque ya no estamos en venta es “exagorazo”. Y “lutroo”, significa declarados libres, como personas que estuvimos sometidos bajo la voluntad del pecado, éramos esclavos, y hemos sido libertados y hechos responsables de nuestras propias decisiones. Que privilegio hermanos, que bendición tan grande, que estas palabras nos hacen ver lo que Dios ha hecho a nuestro favor. 3. La Redención como una enorme responsabilidad. Pero también, cuando uno tiene en cuenta a 1Cor.6, uno se da cuenta que la redención que primeramente glorifica a Dios; la redención que, en segundo lugar, que representa un enorme privilegio, una bendición inmensa, en la vida del creyente. Implica a la vez una responsabilidad para los redimidos, veamos esta verdad leyendo desde el v.18: 1Co 6:18 Huid de la fornicación. Cualquier otro pecado que el hombre cometa, está fuera del cuerpo; más el que fornica, contra su propio cuerpo peca. 1Co 6:19 ¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios – y escuche esto- y que no sois vuestros? 1Co 6:20 Porque habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu – y reafirma - los cuales son de Dios. Porque habéis sido comprados por precio. De manera hermanos, que habiendo sido comprados por un gran precio y sacados del mercado y libertados (No libertinos). No podemos usar la libertad que nos ha comprado la Obra de la Redención, para hacer lo que agrada a la carne y a nosotros, sino libertad para glorificar a Dios, por tal razón dice que nuestro cuerpo es Templo del Espíritu Santo, el cual está en nosotros, el cuál tenemos de Dios y que no somos nuestros. De manera que la Redención, demanda de nosotros una solemne responsabilidad, en lo que respecta a guardarnos de toda especie de mal, para así, poder glorificar a Dios con nuestro cuerpo, con nuestra alma, con nuestro espíritu. Todo esto, me hace recordar una historia que hemos oído, desde los días de nuestra conversión al Señor, hace por allá, más de 50 años; y oír allá en aquellos tiempos la historia de los días de la esclavitud en nuestra América. El escenario era una subasta pública para vender algunos esclavos, y entre esos esclavos, fue llevada a la plataforma una joven negra africana, sumamente hermosa. Y he aquí, las miradas codiciosas y lujuriosas de los hombres que estaban allí en el mercado de esclavos. Todas estas miradas estaban enfocando el cuerpo de esta muchacha muy hermosa, pero esclava, para ser vendida. Cuando el subastador mencionó una cantidad por aquella muchacha, uno de los más ricos de aquella zona, ofreció dar el precio que había sido dado por el subastador, pero este preguntó: ¿QUIÉN DA MÁS? Y surgió un ofertante con ojos de codicia maligna, diciendo: “yo doy tanto” al tiempo que sus ojos libidinosos se posaron en los ojos atemorizados de aquella muchacha sin poder huir. Ella tembló de horror. ¿QUIÉN DA MÁS? Se volvió a escuchar. Otro potentado aparece ofreciendo una cantidad mayor. Igualmente, la muchacha notó lo que había en los ojos y en el alma de aquel hombre lujurioso. Así fueron apareciendo uno a uno ofreciendo más y más por la muchacha, dejando cada uno traslucir por medio de sus ojos, mordida de labios, y suspiros, sus morbosas intenciones contra la muchacha y su hermoso cuerpo, africana, pero esclava. El precio ya era exorbitante. Hasta que llego el momento, donde un hombre conocido por su piedad y su templanza, en aquella zona, y que había estado pendiente de los ofertantes, de sus miradas codiciosas, y del terror de la muchacha, ofreció una cantidad que ninguno podía superar. El subastador entendió que había llegado al tope de lo que se podía pedir por aquella muchacha, y aceptó el altísimo precio de aquel hombre de bien. La muchacha al discernir el aspecto y la mirada de aquel hombre piadoso, respiró con alivio. Efectivamente, la compró y la llevó a su casa. Una vez allí, la hizo pasar a su oficina y le dijo: “Hija, te he comprado para que seas libre” Sacó un documento, escribió en él y lo selló. Lo entregó a aquella muchacha y le dijo: “ERES LIBRE. TU PRECIO LO HE CANCELADO EN SU TOTALIDAD” Se ha pagado un precio que nunca jamás se había pagado por una esclava. De manera que eres libre y nunca más podrás ser vendida ni comprada, tal como dice el documento. Puedes hacer de tu vida, lo que decidas. Aquella muchacha al escuchar esto, con lágrimas en los ojos le respondió: - “Señor. Si soy libre y puedo decidir sobre mi vida, ya lo he decidido” – “HE DECIDIDO QUEDARME EN SU CASA PARA SERVIRLE POR AMOR Y GRATITUD, EL RESTO DE MI VIDA” Hermanos, esta ilustración nos ayuda mucho a entender la gratitud del creyente que ha sido comprado como si fuera una perla de gran precio. Termino haciendo énfasis en la gratitud del corazón que debe haber en todo aquel que ha sido comprado al precio de la sangre de Cristo, que nos sacó del mercado de los esclavos, que hemos sido libertados, redimidos, pero que en todo ello hay un gran propósito por amor y gratitud: “SERVIR Y OBEDECER A AQUEL QUE NOS COMPRÓ” Esperamos que así sea y que el Señor ponga esta gratitud en el corazón de cada uno de nosotros. Que el Señor prospere su Palabra. RE: Edificación bíblica - Edison - 12-09-2020 BOGA MAR ADENTRO Por un hermano de nuestras asambleas Luc 5:1 Aconteció que, estando Jesús junto al lago de Genesaret, el gentío se agolpaba sobre él para oír la palabra de Dios. Luc 5:2 Y vio dos barcas que estaban cerca de la orilla del lago; y los pescadores, habiendo descendido de ellas, lavaban sus redes. Luc 5:3 Y entrando en una de aquellas barcas, la cual era de Simón, le rogó que la apartase de tierra un poco; y sentándose, enseñaba desde la barca a la multitud. Luc 5:4 Cuando terminó de hablar, dijo a Simón: Boga mar adentro, y echad vuestras redes para pescar. Luc 5:5 Respondiendo Simón, le dijo: Maestro, toda la noche hemos estado trabajando, y nada hemos pescado; más en tu palabra echaré la red. Luc 5:6 Y habiéndolo hecho, encerraron gran cantidad de peces, y su red se rompía. Luc 5:7 Entonces hicieron señas a los compañeros que estaban en la otra barca, para que viniesen a ayudarles; y vinieron, y llenaron ambas barcas, de tal manera que se hundían. Luc 5:8 Viendo esto Simón Pedro, cayó de rodillas ante Jesús, diciendo: Apártate de mí, Señor, porque soy hombre pecador. Luc 5:9 Porque por la pesca que habían hecho, el temor se había apoderado de él, y de todos los que estaban con él, Luc 5:10 y asimismo de Jacobo y Juan, hijos de Zebedeo, que eran compañeros de Simón. Pero Jesús dijo a Simón: No temas; desde ahora serás pescador de hombres. Luc 5:11 Y cuando trajeron a tierra las barcas, dejándolo todo, le siguieron. Una vez más, hermanos, en esta tarde, estamos elevando una nota de alabanza, de adoración y de gratitud, al Dios Altísimo. Él nos ha guardado en este día y seguramente usted tiene una experiencia análoga, no puede, ni puedo, atribuir a la casualidad, que estemos en esta hora compartiendo algo, aunque sea breve y sencillo, de la palabra de Dios para nuestro bien. En esta tarde tengo una porción de Lucas capítulo 5 1-11 dónde vamos a destacar la expresión de tres palabras, que nos anima a nosotros a salir de la rutina, de la pereza, del conformismo espiritual, para ir más allá en la comisión, en la guía de nuestro Dios: “BOGA MAR ADENTRO” Luc 5:2 Y vio dos barcas que estaban cerca de la orilla del lago; y los pescadores, habiendo descendido de ellas, lavaban sus redes. Esto me dice a mí, que ya los pescadores habían regresado de su faena de pesca y estaban lavando las redes, como lo he visto hacer en algunas ocasiones, en algunos lagos, en algunos mares. Luc 5:4 Cuando terminó de hablar, dijo a Simón: Boga mar adentro, y echad vuestras redes para pescar. Es esta expresión de tres palabras que quiero que queden sembradas en vuestras mentes, en vuestras almas: “BOGA MAR ADENTRO” Luc 5:5 Respondiendo Simón, le dijo: Maestro, toda la noche hemos estado trabajando, y nada hemos pescado; más en tu palabra echaré la red. De manera que, impulsados, animados, creyendo y confiando en la palabra del Señor, estaban dispuestos a volver al mar para pescar, aunque habían tenido una jornada larga y extenuante, donde todo había sido totalmente inútil. Luc 5:6 Y habiéndolo hecho, encerraron gran cantidad de peces, y su red se rompía. Entonces tenemos agarrada en nuestra mente, en nuestra alma, en nuestro corazón, la expresión: “BOGA MAR ADENTRO” Recordemos que, en cierto momento de la historia humana, la gente pensaba que la tierra era plana, que más allá del mar lo que había era un abismo. Entonces, en esa época, los navegantes no se atrevían a ir mar adentro, navegaban costeando, bordeando, cerca de las riberas de los mares, porque aparentemente la palabra única, inapelable, de la ciencia de aquel entonces era: “NON PLUS ULTRA” No hay nada mas allá, tenían la idea que más allá solo había un abismo terrible donde las naves podían caer y perderse para siempre: “NON PLUS ULTRA” No hay nada más allá. No podemos aventurarnos a ir más allá, decían los navegantes, porque es peligroso. Pero a raíz de los viajes de hombres que si creían que había algo más allá, desafiaron el más allá, como Américo Vespucio, y Cristóbal Colón y otros, se descubrió que realmente no era que hubiese algo más allá, sino que había mucho más allá para o por descubrir. De manera que podemos trazar un paralelo espiritual con esta realidad histórica, con este conocimiento histórico de la navegación en siglos pasados. También algunos de nosotros como creyentes, no nos atrevemos a bogar mar adentro. No nos atrevemos a ir más allá y a decir verdad si lo hiciéramos bajo nuestro propio criterio, lanzarnos más allá de lo que tenemos, de lo que conocemos, de lo que nos ha sido dado en el terreno espiritual, sería una aventura, que no garantizaría un final feliz. Pero otra cosa es bogar mar adentro, bajo la guía, la dirección del que hizo los mares, dentro de la autoridad de la palabra de Dios, él nos manda a ir más allá. Y nos dice: “BOGA MÁR ADENTRO” Me llama poderosamente la atención lo que el apóstol Pedro, en su rol de pescador allí, en ese momento, le dice al Señor: “Maestro, toda la noche hemos estado trabajando, y nada hemos pescado” Tantas veces esta ha sido nuestra experiencia, hemos ido a una empresa, no con la guía de Dios, y esa es una aventura humana, cuyos resultados serán dudosos y en todo caso nunca serán para la gloria de Dios ni para nuestro bien. Pero Pedro dijo: “Aunque la noche ha sido mala, y no hemos pescado nada, más en tu palabra echare las redes” Hermanos, una cosa es cuando nosotros queremos traspasar los límites que Dios ha establecido. Se nos manda en la palabra de Dios a no traspasar los linderos antiguos. A no correr la cerca, ni saltar por encima de ella, que Dios ha fijado, los límites que Dios ha establecido. Pero otra cosa bien distinta es, cuando Dios en su gracia, en su perfecta sabiduría, comprometiendo su poder y su saber, nos da la orden, nos anima, nos estimula y nos dice: “BOGA MAR ADENTRO” La experiencia de muchos de nosotros es, en cuanto a la palabra de Dios, no hemos querido, o no hemos sabido, o no hemos sido capaces de entender el valor de: ¿bogar más adentro? Nos hemos conformado con aprender de memoria unos cuantos textos de la palabra de Dios y estamos conformes únicamente con la lectura de la palabra… ¿Es que no hay nada más allá? Es que acaso no podemos escarbar, indagar, conocer el sentido de las palabras, conocer el contexto histórico y las circunstancias, el escenario en el cual el Señor dijo esto o aquello; ¿el escenario en el cual los evangelistas o los apóstoles se expresaron? Qué bueno es hermanos saber que en esto de ir más allá de la lectura de la Palabra; de ir más allá de una impresión primera y ligera de lo que pensamos que esto pudiera decir o significar, tenemos la animación de parte de Dios. El Señor nos dijo: Jua_5:39 Escudriñad las Escrituras; porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí; De manera que esta expresión del Señor “Boga mar adentro” pudiéramos aplicarla al deseo de Dios que se encuentra con la voluntad y la disposición del creyente, de ir más allá de la lectura, de ir más allá de una impresión inicial, y ligera, para profundizar en la preciosa doctrina, en las preciosas verdades de la palabra de Dios. También pudiéramos aplicarlo hermanos a la actividad, el servicio personal, de acuerdo al don, a la capacidad que el Señor nos haya dado. Será que nosotros estamos reduciendo la vida cristiana al solo hecho de ¿ ir a los cultos de la casa al sitio de reunión y del sitio de reunión a la casa? ¿No es esto formalismo? ¿No es esto rutina? ¿Estamos conformados con eso? ¿Estamos satisfechos? ¿Pensamos que no hay más? Que con solo ir de la casa al lugar del culto y viceversa, estamos completos, que no hay nada más allá. Que el Señor nos ayude para entender que congregarse es una de las grandes bendiciones y uno de los mandatos y deseos de nuestro Dios para cada uno de sus salvados, pero que realmente la vida cristiana va mucho más allá que esto. El desarrollo de los dones, la actividad en el Servicio de Dios. El procurar buscar a los que no conocen a Dios. También podemos aplicarlo a la extensión de la obra de Dios, del evangelio. Será que nosotros como creyentes y en nuestra asamblea donde nos congregamos, no hay ese deseo, esa pasión de bogar mar adentro, de ir más allá de nuestro barrio; ¿de ir más allá de nuestro distrito a buscar las almas que están más allá, de ir más allá de nuestra provincia, de ir más allá de nuestro Estado, y de ir más allá de nuestro país? Recordemos que la Gran Comisión de Mateo 28:19-20 es sumamente amplia: Mat 28:19 Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; Mat 28:20 enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén. Hch_1:8 pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra. Yo le preguntaría, querido hermano, querida hermana, en esta ocasión: ¿Sabe usted dónde queda lo último de la tierra? Yo no sé. De manera que la orden del Divino Maestro, su gran interés por las almas perdidas, nos llevaría a preguntarnos, en primer lugar, si acaso se supiera dónde queda lo último de la tierra. Tendríamos que saber en segundo lugar, si acaso allá, los viven en el último rincón de la tierra… ¿Ya han creído? Y, en tercer lugar, tendríamos que saber también si aquellos que viven en el último lugar de la tierra, y que han creído, ya están conformados como asamblea, y que están siguiendo correctamente, y de todo corazón, la doctrina que honra y glorifica a aquel que los salvo. Si pudiéramos encontrar estas tres cosas en el sentido ideal, si sabemos dónde queda lo último de la tierra. Ya en lo último de la tierra todos han creído al Señor y todos son creyentes robustos, maduros y consagrados que honran y glorifican al Señor, entonces pudiéramos decir: “Ya, hasta aquí llegó la comisión de la Iglesia” “Hasta aquí llegó la comisión de los creyentes” “Hasta aquí llegó mi responsabilidad para alcanzar a otros para la gloria de Dios” Siempre habrá, hermanos, la senda señalada por Dios, para ir más allá de nuestros límites a buscar a los perdidos. Termino citando una máxima que encontré en una lectura hoy, muy en armonía con esta expresión: “BOGA MAR ADENTRO” La sentencia dice que no puedes descubrir nuevos mares, a menos que tengas el coraje de perder de vista la costa. Que el Señor, pues, nos ayude en todos estos aspectos que hemos señalado. A BOGAR MAR ADENTRO, para agradar y servir al Señor y glorificar su bendito nombre. Que el Señor prospere su Palabra. RE: Edificación bíblica - Edison - 12-09-2020 EL MANTO DE ELÍAS EN LAS MANOS DE ELISEO CONFERENCIA DE MÉRIDA ONLINE Por Don Samuel Rojas Como se ha anunciado, nos estamos basando en la porción de 2Reyes 2:6-15 El manto de Elías es mencionado en 4 pasajes: 1Re 19:13 Y cuando lo oyó Elías, cubrió su rostro con su manto, y salió, y se puso a la puerta de la cueva. Y he aquí vino a él una voz, diciendo: ¿Qué haces aquí, Elías? Es la primera ocasión cuando él lo usa para cubrir su rostro ante la presencia de Jehová. Salir de la cueva de la desanimación y pararse en la entrada de la cueva para un encuentro con su Dios, después de escuchar el silbo apacible y delicado. En ese mismo capítulo está la segunda mención, cuando el echó su manto sobre Eliseo: 1Re 19:19 Partiendo él de allí, halló a Eliseo hijo de Safat, que araba con doce yuntas delante de sí, y él tenía la última. Y pasando Elías por delante de él, echó sobre él su manto. Enviado por Dios, instruido por Dios, él fue a llar a Eliseo para que se uniera a él, se enyugara con él y, con el tiempo, llegar a ocupar el lugar de él, en el servicio público de Dios a la nación de Israel. La tercera mención la encontramos aquí: 2Re 2:8 Tomando entonces Elías su manto, lo dobló, y golpeó las aguas, las cuales se apartaron a uno y a otro lado, y pasaron ambos por lo seco. Elías junto con Eliseo se paran frente al río Jordán, entonces Elías toma su manto, lo dobla y golpea las aguas. Y las aguas se abren y ellos cruzan en seco. Y, por último, después del arrebatamiento de Elías, el manto de Elías es tomado por Eliseo y cuando regresa de nuevo a la tierra de Canaán, él dobla igualmente el manto como Elías lo había hecho, y golpea las aguas igualmente invocando el nombre de Dios: ¿DÓNDE ESTÁ EL DIOS DE ELÍAS? Y se experimenta el mismo efecto, el mismo portento que Elías había experimentado, antes de su arrebatamiento. El río Jordán se abre y él cruza y los hijos de los profetas que está observando, concluyen que el espíritu de Elías había venido a Eliseo. La primera mención tiene que ver con: “LA RESTAURACIÓN EMOCIONAL” 1Re 19:13 Y cuando lo oyó Elías, cubrió su rostro con su manto, y salió, y se puso a la puerta de la cueva. Y he aquí vino a él una voz, diciendo: ¿Qué haces aquí, Elías? Necesitamos ser restaurados. Elías estaba desanimado, deseando morir, que Dios le diera la muerte. Pero Dios restaura al profeta y le da una comisión. Todavía no ha terminado su servicio antes del arrebatamiento y él no lo sabía. Había otros deberes que cumplir. Otras acciones que realizar en su ministerio. En el segundo caso, encontramos el relevo generacional: “RELEVO GENERACIONAL” 1Re 19:19 Partiendo él de allí, halló a Eliseo hijo de Safat, que araba con doce yuntas delante de sí, y él tenía la última. Y pasando Elías por delante de él, echó sobre él su manto. Guiado por Dios, Elías se consagra a formar su relevo, así como el apóstol Pablo lo hizo con varios, especialmente con Timoteo. Vemos allí claramente el relevo generacional, el echó su manto sobre Eliseo. Esa acción tiene mucho significado. Es el llamado de Eliseo para tomar el lugar y exhibir el carácter y actuar en el espíritu del dueño de ese manto. Eliseo lo entendió así. Sus instintos espirituales comprendieron e interpretaron bien este acto. Inmediatamente dejó los bueyes y siguió a Elías. Elías dejó a Eliseo enteramente bajo su propia responsabilidad. Cuando Eliseo le habló, Elías le dijo: “Vaya, haga lo que está pensando… ¿Qué te he hecho yo?” Su servicio a Dios no era por fuerza, no era obligado. Tenía que ser no bajo presión, sino libremente en su consagración para el servicio a Dios. En el tercer caso es la reafirmación ministerial: “LA REAFIRMACIÓN MINISTERIAL” 2Re 2:8 Tomando entonces Elías su manto, lo dobló, y golpeó las aguas, las cuales se apartaron a uno y a otro lado, y pasaron ambos por lo seco. Dios confirma por este mismo portento, el ministerio público de Elías, que él es el hombre de Dios, y abre el Jordán, reafirmando el poder de él, la presencia de Dios en este hombre, en su ministerio. Pero quiero enfatizar el manto de Elías en las manos de Eliseo. Y allí vemos una reproducción experimental post generacional. Una siguiente generación en la Obra de Dios, en la causa de Dios, experimentando el mismo poder de Dios que experimentó la generación anterior. Y eso queremos verlo. Estamos en tiempos críticos. Esta generación ha tenido que enfrentar una prueba, unas circunstancias que generaciones anteriores en las asambleas no habían enfrentado. No hay antecedentes, en la historia de las asambleas, en este siglo moderno, parecidos a estas circunstancias. ¿Y cómo va a reaccionar la generación posterior? Anhelamos, oramos, queremos ver esta reproducción en la experiencia de las nuevas generaciones. Elías aprendió en el monte Horeb, que él no era el único. Dios no pierde el control, puede ser desconocido para nosotros, pero Dios tiene su hombre y sus hombres y sus mujeres que son fieles a él. Que no han doblado sus rodillas al desvío, a la corrupción moral, a la apostasía que hay en el mundo y que había en Israel en ese tiempo. Dios no ha perdido el control. Dios no se ha olvidado de su pueblo, y estamos confiando en él, que él tiene los hombres y las mujeres que sí quieren hacer las cosas bien, que si quieren seguir las sendas antiguas; que, si quieren ver en su vida reproducida las evidencias del poder y de la bendición de Dios y de la gracia de Dios, que han visto, que han experimentado generaciones anteriores. Consideremos tres cosas en cuanto esto. El aprendizaje de Eliseo, porque aquí en este capítulo 2 del segundo libro de los reyes, el anduvo pegado, unido, no quiso separarse, del hombre que iba a ser arrebatado, iba a ser tomado arriba al cielo y estuvo con él visitando a Gilgal, visitó a Bethel, visitaron a Jericó y también fueron al Jordán, Dios le indicó a Elías que fuera a estos sitios y ahí vemos el entrenamiento final del relevo generacional. Toda generación que va a relevar a otra, que va a experimentar ver reproducido en ellos el poder y la bendición de Dios, tiene que pasar por este mismo entrenamiento, tiene que tener este mismo aprendizaje y aspiración. Porque Elías lo reta: “Pídeme lo que tu quieras antes que sea quitado de ti” y Eliseo respondió: “Una doble porción de tu espíritu”- “Cosa difícil has pedido”- respondió. Y le pone una condición: “Si me vieres cuando yo sea quitado de ti, te será hecho, si no, no”. La aspiración de Eliseo. Y. Por último, la autoridad, las evidencias del llamado, del poder y del respaldo del cielo en su vida. Gilgal había sido el sitio donde rodó la carne y el centro de campaña de la conquista de Canaán en el libro de Josué. Muy importante, pero cuando visitaron a Gilgal, este lugar había perdido ese honor, ya no era el mismo, todo lo contrario, la nación, el pueblo, no estaba juzgando la carnalidad, no estaba experimentando el poder emancipador de Dios. Estaban totalmente ligados a la corrupción moral y espiritual de aquel tiempo. El rey Acab y sus descendientes gobernando y qué días más negros, más trágicos, eran aquellos. Tenemos que aprender eso. La “cristiandad profesante”, los que se llaman “cristianos” no están juzgando el pecado. Triste y trágicamente, la mayoría ni son salvos. No han nacido de nuevo. Un arrepentimiento sin fe en Cristo, es una reforma religiosa, pero una profesión de fe en Cristo, sin un genuino arrepentimiento para con Dios, es una emoción religiosa y eso es lo que vemos, abunda en la cristiandad profesante. Triste y trágicamente, una asamblea puede llegar a la situación de la asamblea que estaba en Sardis, en Apocalipsis: “tienes nombre de que vives y estás muerto”. La mayoría de sus miembros no eran salvos, estaban muertos espiritualmente, y eso abunda en la cristiandad profesante. Tenemos que tener claro eso. Tenemos que aprender de eso claramente en nuestro aprendizaje y preparación para Dios. Cuando llegaron a Bethel, Casa de Dios, muy lejos, remotamente la Casa de Dios. Las condiciones de Bethel, por donde se había iniciado por Jeroboam una nueva religión, un nuevo culto, un nuevo orden totalmente adaptado a sus pensamientos y a la necedad y maldad del corazón del hombre. 25 veces aparece en este libro “el pecado de Jeroboam”, su maldad con que hizo pecar a Israel dejando a Dios, y volviendo la nación a los demonios y a los ídolos. Bethel no era a casa de Dios. Lo que se llama hoy “iglesias de Dios” son iglesias de hombres, pero no son de Dios. No están haciendo lo que Dios manda en su Palabra, en a doctrina apostólica del Nuevo Testamento. Nosotros no tenemos tal costumbre ni las iglesias de Dios. Precisamente no son Bethel ahora, eso tiene que estar claro para que corrijamos las desviaciones que se están viendo, las inclinaciones del corazón malo nuestro, corrijamos eso, y volvamos al modelo vigente, divino, antiguo que está en el N.T. La doctrina apostólica. Jericó había sido construido a pesar de la maldición que había dicho Josué (Jos.6:26), en unas condiciones espirituales para que el hombre retara la palabra de Dios antigua, escrita. Y al costo tan grande un hijo para empezar y de otro hijo para terminar, se construyó Jericó. Y ahora Jericó no es el lugar donde se experimenta los triunfos, las maravillas, los portentos de Dios, sino las derrotas trágicas de la nación de Israel, especialmente estas 10 tribus que están en apostasía. Y entonces llegan al Jordán. Qué día tan glorioso cuando ellos cruzaron el Jordán, el Arca del Pacto, entró primero. Josué experimentó el poder, los portentos, las maravillas de Dios. Y entraron a la tierra cruzando el río Jordán que Dios abrió para que ellos cruzaran. Ahora el profeta de Dios, el que está llamado para relevarlo, da la espalda a Canaán y cruzan el río Jordán, Jordán representa la muerte, pero no solamente la muerte física, más que todo, la muerte al pecado, la muerte al mundo. Si por el Espíritu de Dios, hacéis morir las obras de la carne, viviréis. Muerte, sepultura y resurrección es la experiencia diaria. Experimentando el poder de resurrección que operó en Cristo levantándole de los muertos y llevándole muy por encima de todo y sentándole a la diestra de la Majestad en las alturas. A ese poder, ellos están dándole la espalda y dejan atrás a la nación y cruzan el río Jordán. El aprendizaje de Eliseo, necesitaba eso, tenerlo claro cuando el volvió en la misericordia y en la gracia de Dios para con esta nación apóstata ¡Qué maravilla! El nombre Eliseo significa “Dios el Salvador”. La salvación de Dios para ese pueblo. Una nueva oportunidad en gracia y en bondad para con una nación mala, rebelde, apóstata, representó el regreso de Eliseo y el cruce del río Jordán, dando comienzo a su ministerio público, en la ausencia física del que fue arrebatado al cielo. Entonces tenemos la aspiración de él. Ninguna generación del pueblo de Dios ha hecho todo lo que hay que hacer. Aquella generación que conquistó Canaán encabezada por Josué, dejó mucho terreno que conquistar, Dios les dijo: “No sigan más”. Israel, la generación posterior tendrá que conquistar eso. El reto de la generación de relevo tiene que ser mejor que la anterior. Escribir una historia para Dios que lo honre a él, que permita tener libertad para manifestar sus portentos, porque Dios no ha muerto, Dios no ha cambiado. Las limitaciones las tenemos nosotros por falta de fidelidad a su Palabra, por falta de confianza en él de todo corazón confiando en él. Y escribir una historia para Dios. ¡Qué aspiración la de Eliseo! El no se conformó pensando “¿Quién puede hacer todo lo que hizo Elías?” O, “eso no es para mí” El pidió una doble porción del espíritu de Elías. Así debe ser. Hay los que quieren cambiar las cosas. Hay los que tienen libertad de congregarse con gente que no obedece su Palabra, quieren, no la sana doctrina, tienen comezón de oír cualquier otra cosa, se acoplan muy bien. Eso está sucediendo hoy con gente que amamos, que conocemos, fácilmente, sin convicciones bíblicas se adaptan con cosas reñidas 100 por ciento contra la palabra de Dios. ¿Qué estamos aspirando hermanos? Ojalá, anhelamos que las nuevas generaciones no se crean más sabias, más hábiles, más capacitadas que las generaciones anteriores. Cuando conozcan la biblia mejor que los que nos han antecedido. Cuando Dios los use para hacer mucho más de lo que las generaciones anteriores han hecho con casi 200 asambleas en la geografía de Venezuela, algunas muy débiles, tenemos que reconocerlo y humillarnos delante de Dios por eso, como iglesias en un solo lugar, bueno, ellos cuando vean 400 asambleas más, el poder de Dios haciendo eso. Ellos entonces, quizás, tendrán capacidad de ver si cambian lo que hemos practicado, lo que les costó conseguir y seguir a las generaciones anteriores. Todo comienza con el pelo cortado en la mujer. Con el vestido impúdico que usan muchas. Con la conformación en su presentación externa, conforme a los patrones del mundo con sus pinturas y sus adornos. No querer usar paltó y corbata, argumentando: “Eso no está en la biblia, yo no lo veo” Pero otros que conocieron su biblia, que compraron la verdad si lo distinguieron, si vieron el principio espiritual. Eso no es más que evidencias externas de un mal interno más grande, más grave, más profundo, su corazón no es recto delante de Dios. Quieren es satisfacer sus propios deseos, sus concupiscencias. Quieren encontrar un ambiente que no sea el rígido de la palabra de Dios. Pero gracias a Dios que él si tiene los hombres y las mujeres como Eliseo, que quieren, que aspiran una doble porción Y. Por último, la autoridad. Eliseo vio reproducido en él, en forma experimental, el poder de Dios. De igual modo, Dios nos dio el honor de estar en una pequeña reunión para recordar los 60 años, desde que llegó Don Santiago Walmsley, y su primera esposa, la señora Sally, aquí a Venezuela. Todo lo que Dios ha hecho a través de este vaso de barro, frágil pero que Dios ha usado. Las nuevas generaciones experimentarán eso, tendremos el mismo espíritu pionero, para entrar en nuevos sitios, predicar el evangelio, ver almas convertidas genuinamente al Señor. Ver asambleas conforme al modelo divino, establecidas y funcionando con la bendición de Dios. Oh, queremos ver reproducidos en las nuevas generaciones lo mismo, y aún en una doble porción. Eliseo logró experimentar desde este primer milagro el doble, en cantidad, de los milagros que hizo Elías. Hermanos, Dios todavía es el mismo, que Dios nos ayude a experimentar, ver reproducidos en nosotros. Para eso, tenemos que tomar el manto, doblarlo, y golpear las aguas igualmente como lo había hecho Elías, así hizo Eliseo. Y experimentó el mismo poder de Dios. No se puede cambiar el método para predicar el evangelio. No se debería usar materiales indebidos en la sobre edificación en la asamblea. No debe moverse uno por motivos ulteriores, por proyectos personales sino por corazones sinceros que responden al amor de Cristo. Viven para él, separados del mundo en plena obediencia a su palabra, sensibles a lo que él dice en comunión con Dios. Fíjese que él no preguntó: ¿Dónde está Elías? El dijo ¿Dónde está el Dios de Elías? Tenía convicción, conocía a Dios, tenía comunión con él. Había visto al que había ascendido a la gloria en un torbellino, tenía el poder, el espíritu del que está en gloria(2Re.2:11), en comunión íntima con Dios. Llenos del Espíritu que el Señor Dios glorificado, exaltado, dio a nosotros, podemos escribir, experimentar, mostrar al Dios vivo y verdadero, aún en nuestros tiempos, antes de que seamos trasladados al cielo, ya no por medio de un torbellino, sino por el poder de atracción del mismo Señor Jesucristo, como está escrito: 1Ts 4:17 Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor. 1Ts 4:18 Por tanto, alentaos los unos a los otros con estas palabras. Que el Señor prospere su Palabra. RE: Edificación bíblica - Edison - 13-09-2020 Naciones y lugares Simbólicos en la Biblia Por la Señorita Fanny M. Goff, 1908- 2005 Puerto Cabello, Venezuela AMALEC representa la carne. Fue el primer enemigo que salió contra Israel en el desierto, y de allí en adelante siempre se presentaba cuando menos esperado. “Jehová tendrá guerra con Amalec de generación en generación”, Éxodo 17.16. LOS AMONITAS son el pueblo del hijo ilegítimo de Lot, Génesis 19.38, 1 Samuel 11.1,11. Su nombre significa “un gran pueblo; incesto” y tipifica a los mundanos que tientan al pueblo de Dios. “Haz alianza con nosotros”. ASIRIA representa el mundo político, el poder de la maldad o de la conquista egoísta. Dijo Senaquerib el asirio: “¿Cómo podrá vuestro Dios libraros de mi mano?” 2 Crónicas 32.14 BABEL/BABILONIA, “mezcla, confusión”, Génesis 10.10, Daniel 1.1. Es tipo de la tiranía y el poder de la exaltación propia. En Esdras 4.9 los babilonios son súbditos del “grande y glorioso”. Babilonia en el Apocalipsis es la iglesia falsa en el pleno desarrollo del pecado. La gran ramera estaba “ebria de la sangre de los santos y de la sangre de los mártires de Jesús”, Apocalipsis 17.6. Al ser destruida, “nunca más será habitada”, Isaías 13.20. Asiria y Egipto tendrán su lugar en tiempos futuros, pero Babilonia será destruida, 14.19,20. BELÉN / Bethlehem es la casa de pan. Fue el pueblo donde nacieron David, Jesús, etc. y fue donde Dios bendecía al humilde. “Te enviaré a … Belén, porque de sus hijos me he provisto de rey”, 1 Samuel 16.1. BETHEL quiere decir un lugar consagrado a Dios, o la morada de Dios. Él se manifestó repetidas veces en Bethel y allí el pueblo intentó varias veces una adoración falsa. CALVARIO es el lugar de la Calavera, Lucas 23.33, o Gólgota en hebreo, Mateo 27.33. No se sabe exactamente dónde estaba, ni que era un monte. Posiblemente llevó el nombre por haber calavera allí o por la forma del terreno. Jesús “salió” al lugar y padeció “fuera de la puerta”, “cerca de la ciudad”. Una calavera señala que había vida pero no la hay; había intelecto pero no lo hay. El mundo no conoció a Dios mediante la sabiduría, pero el creyente sale a su Señor fuera del campamento, llevando su vituperio, porque no tenemos aquí ciudad permanente. CANAÁN, “la mayor humillación”. Tierra conocida posteriormente como Palestina, “tierra de extranjeros”, ocupada por paganos, pero dada a Abraham y sus descendientes. “No tomarás para mi hijo … de los cananeos, entre los cuales yo habito”, Génesis 24.3, ilustración de la separación del creyente de los inconversos. La conquista de Canaán es figura del cristiano en el tiempo presente entrando en el goce de toda la bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo. EDÉN, “placer o delicia”. “Todos los árboles del Edén, que estaban en el huerto de Dios, tuvieron de él envidia”, Ezequiel 31.9. Cual estado original del hombre, es figura del estado eterno por venir; “en Adán todos mueren, también en Cristo todos serán vivificados”, 1 Corintios 15.22. “Cambiará su desierto en paraíso;” a saber, en Edén, Isaías 51.3. EGIPTO, “tierra negra”, representa al mundo como gobernado por Satanás, el mundo de placer social. “Nos acordamos del pescado que comíamos en Egipto de balde, de los pepinos, los melones, los puerros, las cebollas y los ajos”, Números 11.5. De esto han sido separados los creyentes; “¡Ay de los hijos que se apartan para descender a Egipto … pero la fuerza de Faraón os cambiará en vergüenza”, Isaías 30! FILISTEA representa el mundo de la profesión falsa. Los filisteos vivían en la misma tierra de Israel. LOS GRIEGOS tiene el sentido de los gentiles (todos los no judíos) en Romanos 2.9,10: “al judío primeramente y también al griego”, como en 1 Corintios 10.32, donde se divide la humanidad en tres: judío, gentil y la iglesia de Dios. En otros pasajes el griego es un residente de lo que hoy es Grecia, excluyendo a judíos y bárbaros. ISRAEL. “Un príncipe que prevalece”. Un hombre, un pueblo terrenal y un pueblo espiritual (Gálatas 6.16, Romanos 9.6) JERICÓ es tipo del mundo en espera de juicio. La primera mención, Números 22.1, dice que sus moradores tuvieron gran temor cuando Israel acampó frente a la ciudad. “Maldito delante de Jehová el hombre que reedificare esta ciudad”, Josué 6.26. JERUSALÉN. “La paz poseída; la morada de armonía”. Véase Salem. El lugar escogido por Dios para adoración y testimonio. “Vosotros decís que en Jerusalén es el lugar donde se debe adorar”, Juan 4.20. “Si tú conocieses … lo que es para tu paz”, Lucas 19.42. LA NUEVA JERUSALÉN, la de arriba, es la Iglesia con Cristo en gloria. “Me alegraré con Jerusalén, y me gozaré con mi pueblo”, Isaías 65.19. Véase Sion. MOAB es representativo del mundo de la inmoralidad, el lujo con flojera y la soberbia. Moab, el otro hijo de Lot, nació del incesto. “Hemos oído la soberbia de Moab”, Isaías 16.6. PALESTINA. Véase Canaán. SALEM. El lugar de paz. “Rey de Salem, esto es, Rey de paz”, Hebreos 7.2. Véase Jerusalén; se entiende que se trata de lo mismo. SAMARIA. Los samaritanos descendieron de israelitas desterrados y de extranjeros. Samaria representa la religión mixta. Omri compró el monte de Samaria y edificó allí e hizo lo malo, 1 Reyes 16.25. “En ciudad de samaritanos no entréis”, Mateo 10.25. SIÓN en sí es un cerro en Jerusalén; es usado como figura del lugar de gobierno terrenal en el milenio. “Vendrá de Sion el Libertador”, Romanos 11.26. Habrá tanto “el monte de Sion” para el pueblo terrenal de Dios como “Jerusalén la celestial” para nosotros su pueblo espiritual, Hebreos 12.23. SODOMA tipifica el modo de ser del inconverso en su atracción ilícita para el hijo de Dios. “Hubo … sodomitas en la tierra, e hicieron conforme a todas las abominaciones de las naciones”, 1 Reyes 14.24. “Como Sodoma habríamos venido a ser”, Romanos 9.29. TIRO representa el mundo comercial, el orgullo. “Con la grandeza de tu sabiduría en tus contrataciones has multiplicado tus riquezas; y a causa de tus riquezas se ha enaltecido tu corazón, Ezequiel 28.5. EL CAMINO nos habla del acceso a Dios y de la comunión con Él, o, en el caso del incrédulo, del acto de alejarse de Él. Tan pronto que Adán pecare, los querubines guardaron el camino del árbol de la vida. Los primeros creyentes eran “de este Camino” pero Saulo de Tarso iba en el camino a perseguirlos, Hechos 9.2,3. Cristo nos abrió camino nuevo y vivo, Hebreos 10.20 pero Balaam y Caín escogieron los suyos propios, 2 Pedro 2.15, Judas 11. EL CAMPO “es el mundo”, Mateo 13.38. Es donde Caín mató a su hermano y es lo que Judas compró para morir allí. En el milenio, “en el campo fértil morará la justicia”, Isaías 32.15 LA CIUDAD representa la sociedad, bien sea en su colaboración para independizarse de Dios o en el interés mutuo como comunidad de salvos. Caín edificó la primera ciudad, habiendo huido de la presencia divina, Génesis 4.17. Los hombres ambiciosos de Babel querían edificar una, acaso fueran esparcidos, 11.5. El que se gloría en las oportunidades mundanas dice, “Iremos a tal ciudad”, Santiago 4.13. Los creyentes en su testimonio al mundo son como una ciudad asentada, Mateo 5.14. Ellos no tienen aquí ciudad permanente sino esperan la que Dios ha preparado, que es la congregación de su pueblo, Hebreos 12 y 13. EL DESIERTO es figura del mundo presente para el creyente; él está allí de paso, rumbo a su morada mejor. “El día de la tentación en el desierto, donde … vieron mis obras cuarenta años”, Hebreos 3.8. Sólo en el milenio “se alegrarán el desierto y la soledad”, Isaías 35.1 EL MAR ROJO. El paso del Mar Rojo nos presenta en figura la muerte y resurrección de Cristo a favor nuestro. Israel huyó del enemigo perseguidor y al otro lado del mar cantó que Jehová “ha sido mi salvación”, Éxodo 15.2. Fue el final de una esclavitud y el comienzo de una peregrinación, lo cual corresponde al momento de la salvación por fe en la obra de Cristo. LA MONTAÑA o el monte es el lugar de comunión con Dios o, en cambio, el de la falsa adoración. “En el monte de Jehová será provisto”, Génesis 22.14. “Serviréis a Jehová sobre este monte”, Éxodo 3.12. Una ciudad asentada sobre un monte —el pueblo de Dios en comunión con Él— no se puede esconder. “Me llevó en el Espíritu a un monte”, Apocalipsis 21.10. En cambio, la mujer samaritana se jactó de que sus padres adoraban en “este monte”. El diablo llevó al Señor a un monte para tentarle con las glorias mundanas. El juicio del diluvio se define al decir que las aguas cubrieron “todos los montes altos”. EL RÍO señala bien sea (a) la bendición divina que fluye al hombre justo; (b) la separación que divide al justo del injusto; © la amenaza satánica contra los justos. En cuanto al (a), un río regaba al Edén, y en la ciudad celestial un río saldrá del trono de Dios. En cuanto al (b), el desterrado Ezequiel vio visiones de Dios al lado del río, y Pablo se encontró en peligros de ríos. En cuanto al ©, Faraón ordenó echar al río a los recién nacidos, y el dragón del Apocalipsis 12 echará de su boca un río. EL RÍO JORDÁN. El paso del Jordán es una ilustración de la muerte y resurrección del creyente con Cristo. Compara esto con el paso del Mar Rojo. El arca precedió al pueblo, y ellos siguieron de lejos, Josué 3. Piedras fueron sepultadas, figura de Jesús en las horas de tinieblas y de la muerte del creyente con Él; piedras fueron levantadas, figura de su resurrección y la vida nueva del creyente. El bautismo en el Nuevo Testamento encierra el mismo simbolismo. EL VALLE señala tiempo de crisis. Hay el valle de lágrimas, de decisión, de la sombra de muerte, de esperanza y de visión. “Mire tu proceder en el valle, conoce lo que has hecho …”, Jeremías 2.23. “Descendí a ver los frutos del valle”, Cantar 6.11. RE: Edificación bíblica - Edison - 16-09-2020 BIENAVENTURADO ES AQUEL QUE NO HALLE TROPIEZO EN MI Por Don Gelson Villegas Apreciados en Cristo, muy buenas tardes. Otra vez tenemos múltiples razones para estar alegres en Cristo y agradecidos por su mucha bondad sobre nosotros. Esperamos que ustedes, igualmente, tengan un corazón rebosante de gratitud. No olvidando que aún aquellas cosas que pudiera parecernos adversas, forman parte del programa de Dios. Recordemos que todas las cosas ayudan a bien a los que Dios aman. No hay despropósito alguno, en nada que el permita o deje de hacer. Sus caminos son perfectos y aún aquello que nosotros no entendemos hoy, lo entenderemos después y el resultados será postrarnos en alabanza, adoración y gratitud al llegar a entender que nunca el epílogo de nuestra historia, pudiera llegar a ser tan feliz, si nosotros hubiéramos sido los artífices de nuestra propia historia y no él. Tenemos por delante, apreciados hermanos, una bienaventuranza en Lc.7:23, bienaventuranza que no siempre hay acuerdo entre los expositores en relación al sentido de estas palabras, sobre sí es una palabra de amonestación o una palabra de animación. Leemos: Luc 7:23 y bienaventurado es aquel que no halle tropiezo en mí. Que no se escandalice, que no se turbe, que no se desanime por algo que el Señor haya dicho, por algo que el Señor haya hecho, por algo que ha salido del Señor y que no satisface enteramente el entendimiento y los anhelos de sus redimidos al precio de su sangre. La Versión "Dios habla hoy" dice: " Y dichoso aquel que no pierda su fe en mí " Entonces, necesitamos hermanos, el contexto de estas palabras, para entender esta bienaventuranza que nos habla de no desmayar en nuestra fe hacia Cristo. para que no lleguemos a dudar de su bondad en la perfección de sus propósitos hacia nosotros con una voluntad agradable y perfecta. En el contexto observamos que Juan el bautista, está en la cárcel, un fiel siervo de Dios, enviado para preparar el camino al Redentor que venía detrás de él. Juan está preso y envía a dos de sus discípulos para preguntarle al Señor: ¿Eres tú el que había de venir, o esperaremos a otro? La respuesta contundente del Señor, fue contemplada por los discípulos de Juan, leemos: Luc 7:21 En esa misma hora sanó a muchos de enfermedades y plagas, y de espíritus malos, y a muchos ciegos les dio la vista. Luc 7:22 Y respondiendo Jesús, les dijo: Id, haced saber a Juan lo que habéis visto y oído: los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos son limpiados, los sordos oyen, los muertos son resucitados, y a los pobres es anunciado el evangelio; Y seguidamente dice el Señor: Luc 7:23 y bienaventurado es aquel que no halle tropiezo en mí. La debilidad de la naturaleza humana ve tropiezos dónde sólo hay perfección. La respuesta del Señor está vinculada a la pregunta que Juan ha enviado al Señor por medio de dos de sus discípulos. Juan bien puede cuestionarse: "Estoy preso, y he enseñado que detrás de mí viene uno del cual no soy digno de desatar la correa de su calzado, pero sigo preso y Señor sabe que estoy preso" "¿No dice la Escritura que el Mesías va a subyugar a sus enemigos y a establecer su Reino Milenial y yo que soy su precursor, estoy preso?" "Tampoco he escuchado que el Señor va a sacarme de aquí" Estas razones bien pudieron hacer que Juan enviara sus discípulos para preguntarle al Señor: ¿Eres tú el que había de venir, o esperaremos a otro? Y la respuesta del Señor: Luc 7:23 y bienaventurado es aquel que no halle tropiezo en mí. Nos cuesta admitir que haya aquí una palabra de censura, es una palabra de animación que implica una censura a aquel hombre tan fiel, atravesando circunstancias muy difíciles en la cárcel, pensando que el Señor debió haberse manifestado para sacarlo a él de esa situación,. Tenemos el ejemplo de siervos de Dios siendo mencionados en su debilidad, porque Dios no esconde en su palabra la debilidad de los suyos, sino que la muestra en toda su magnitud para manifestar su gracia y a la vez para ayudar a los que en tiempos subsecuentes, habríamos de transitar la senda de sus caminos y encontrar escollos y dificultades en el camino. Luc 7:23 y bienaventurado es aquel que no halle tropiezo en mí. Creemos que por el contexto, esto está dicho a propósito de la preocupación de Juan, pero la expresión posee un alcance más amplio. Bienaventurado es aquel que no halle tropiezo en mí, es una palabra para nosotros también... se dirige a usted hermano, a usted hermana, está hablando conmigo. Nos ayudaría un poco a entenderlo si recordamos que algunos, durante la vida terrenal del Señor, en su Ministerio, algunos manifestaron hallar tropiezo, no comprender, no entender y hasta censurar en alguna medida las palabras y las acciones del Señor. Recordemos, por ejemplo, aquellos asustados discípulos en medio de una gran tempestad, acompañada de vientos huracanados y a punto de zozobrar, y el Señor durmiendo sobre un cabezal> Mr. 4:38 ... y le despertaron, y le dijeron: Maestro, ¿no tienes cuidado que perecemos? "¿Cómo es posible que estés durmiendo mientras nosotros estamos en grande angustia y próximos a la muerte?" En otra ocasión el Señor llega a Betania y allí está Marta afanada y turbada con muchos quehaceres y María a los pies del Señor, deleitándose en su bendita palabra y allí vemos a Marta tropezando, haciendo un reproche al Señor, leemos> Luc_10:40 Pero Marta se preocupaba con muchos quehaceres, y acercándose, dijo: Señor, ¿no te da cuidado que mi hermana me deje servir sola? Dile, pues, que me ayude. En la muerte de Lázaro, ambas le dijeron al Señor: "si hubieses estado aquí, mi hermano no habría muerto." (Jn. 11:21,32) En otras palabras, le están diciendo al Señor: "Has llegado demasiado tarde y ya no hay nada que hacer". Estos ejemplos nos demuestran que los hombres y mujeres fieles amantes del Señor, en algún momento y en circunstancias muy difíciles, la debilidad afloró en ellos, y ciertamente las expresiones mencionadas, indican que hallaron tropiezo en el Señor. No entendieron las palabras del Señor, no entendieron las acciones del Señor y llegaron a cuestionar al mismo Señor en estas circunstancias difíciles. De manera que aquí está esta palabra de bienaventuranza para el que no halle tropiezo en el Señor, para que aprendamos a confiar sin reservas en su gloriosa persona, en su infinito poder, en su perfecta palabra: Luc 7:23 y bienaventurado es aquel que no halle tropiezo en mí. Pero hay un detalle muy hermoso que nos eleva y a la vez nos postra en alabanza en acción de gracias a nuestro Señor. Que luego que los mensajeros de Juan se fueron, el Señor comenzó a decir a la gente: ¿Qué salisteis a ver al desierto? ¿Una caña sacudida por el viento? Luc 7:25 Mas ¿qué salisteis a ver? ¿A un hombre cubierto de vestiduras delicadas? He aquí, los que tienen vestidura preciosa y viven en deleites, en los palacios de los reyes están. Luc 7:26 Mas ¿qué salisteis a ver? ¿A un profeta? Sí, os digo, y más que profeta. Luc 7:27 Este es de quien está escrito: He aquí, envío mi mensajero delante de tu faz, El cual preparará tu camino delante de ti. Luc 7:28 Os digo que entre los nacidos de mujeres, no hay mayor profeta que Juan el Bautista; pero el más pequeño en el reino de Dios es mayor que él. ¿Usted logra percibir, logra captar este detalle tan maravilloso? Que luego de expresar estas palabras: Luc 7:23 y bienaventurado es aquel que no halle tropiezo en mí. Y Juan circunstancialmente halló tropiezo en el Señor. Pero después de ellos, el Señor empieza a presentar las virtudes de Juan, PARA DARNOS A ENTENDER QUE NUESTRAS DEBILIDADES, NUESTROS MALOS PASOS EN EL CAMINO DE LAS VICISITUDES , DE LAS DIFICULTADES., CUANDO NUESTRA FE FLAQUEA, CUANDO NUESTRA ENTEREZA DE LAS CONVICCIONES, MUESTRA DEBILIDAD Y FRACTURA, EL SEÑOR ESTÁ DICIÉNDONOS AQUÍ QUE SU GRACIA Y SU APRECIO Y SU AMOR HACIA NOSOTROS, PERMANECE FIEL. Hechos como los que estamos viendo en Juan, no descalifican, no descartan, no anulan al hombre de Dios y a la mujer de Dios. Pensamos por ejemplo en el profeta Elías, leemos: Stg_5:17 Elías era hombre sujeto a pasiones semejantes a las nuestras, y oró fervientemente para que no lloviese, y no llovió sobre la tierra por tres años y seis meses. No está hablando de pasiones morales, está hablando del aquel hombre valiente que contendió contra los profetas de Baal y Dios habló por medio del fuego dándole una gran victoria, pero luego lo contemplamos, acobardado, huyendo de la amenaza de una mujer Jezabel. Esto no anuló ni descalificó en el ojo de Dios ni en el corazón del Dios Eterno, a aquel profeta del AT. Luc 7:23 y bienaventurado es aquel que no halle tropiezo en mí. Palabra de bienaventuranza, tendiente a acrecentar nuestra fe y a valorar y a crecer en el conocimiento de nuestro Amado y Bendito Salvador. Qué el Señor prospere su Palabra. RE: Edificación bíblica - Edison - 19-09-2020 HACED TODO PARA LA GLORIA DE DIOS Por Don Samuel Ussher (hijo). BASE BÍBLICA Isa_43:7 todos los llamados de mi nombre; para gloria mía los he creado, los formé y los hice. Quiero leer algunas escrituras de lo que el creyente puede hacer y que redundan para la gloria de Dios. Jua 14:13 Y todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, lo haré, PARA QUE EL PADRE SEA GLORIFICADO EN EL HIJO. Jua 14:14 Si algo pidiereis en mi nombre, yo lo haré. Jua 15:8 EN ESTO ES GLORIFICADO MI PADRE, en que llevéis mucho fruto, y seáis así mis discípulos. Hch 11:17 Si Dios, pues, les concedió también el mismo don que a nosotros que hemos creído en el Señor Jesucristo, ¿quién era yo que pudiese estorbar a Dios? Hch 11:18 Entonces, oídas estas cosas, callaron, Y GLORIFICARON A DIOS, diciendo: ¡De manera que también a los gentiles ha dado Dios arrepentimiento para vida! Hch 21:20 Cuando ellos lo oyeron, GLORIFICARON A DIOS, y le dijeron: Ya ves, hermano, cuántos millares de judíos hay que han creído; y todos son celosos por la ley. 1Co 6:19 ¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros? 1Co 6:20 Porque habéis sido comprados por precio; GLORIFICAD, PUES, A DIOS EN VUESTRO CUERPO y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios. 2Co 9:10 Y el que da semilla al que siembra, y pan al que come, proveerá y multiplicará vuestra sementera, y aumentará los frutos de vuestra justicia, 2Co 9:11 para que estéis enriquecidos en todo para toda liberalidad, la cual produce por medio de nosotros acción de gracias a Dios. 2Co 9:12 Porque la ministración de este servicio no solamente suple lo que a los santos falta, sino que también abunda en muchas acciones de gracias a Dios; 2Co 9:13 pues por la experiencia de esta ministración glorifican a Dios por la obediencia que profesáis al evangelio de Cristo, y por la liberalidad de vuestra contribución para ellos y para todos; 2Co 9:14 asimismo en la oración de ellos por vosotros, a quienes aman a causa de la superabundante gracia de Dios en vosotros. 2Co 9:15 ¡Gracias a Dios por su don inefable! 1Pe 4:10 Cada uno según el don que ha recibido, minístrelo a los otros, como buenos administradores de la multiforme gracia de Dios. 1Pe 4:11 Si alguno habla, hable conforme a las palabras de Dios; si alguno ministra, ministre conforme al poder que Dios da, PARA QUE EN TODO SEA DIOS GLORIFICADO POR JESUCRISTO, a quien pertenecen la gloria y el imperio por los siglos de los siglos. Amén. ---0--- Esperamos que el Señor bendiga su palabra en nuestros corazones. Meditando en el tema en cómo podemos glorificar a Dios, hay algunas cosas que me han llamado la atención y espero que sean de ayuda, que sean de animación y también que sean como un reto para nuestras vidas espirituales. De manera que podamos, delante de la presencia de Dios, preguntarle si estamos glorificándole como debemos. En 1 de Pedro 4:11, cuando leemos: “PARA QUE EN TODO SEA DIOS GLORIFICADO POR JESUCRISTO” A quien pertenecen la gloria y el imperio por los siglos de los siglos. Amén. En primer lugar, nos es saludable recordar, que la gloria le pertenece a Dios. No hay lugar para que nosotros recibamos gloria, ya que le pertenecemos a Dios. Hemos leído ese pasaje solemne en 1Cor.6 donde se nos informa que hemos sido comprados por precio: 1Co 6:20 Porque habéis sido comprados por precio; Le pertenecemos a Dios, y como esclavos suyos, a nosotros no nos toca recibir gloria alguna. La gloria, TODA, debe recibirla Dios. No solamente Dios debe recibir la gloria, sino que a él le pertenece la gloria. Y cuando el creyente, pues, busca gloria para sí mismo, asume una condición de ladrón que debe evitar a toda costa. Está robando a Dios lo que a él solo le pertenece. De manera que nosotros, en nuestras vidas personales, y en nuestra vida espiritual, sea en nuestro ámbito personal o en la asamblea, debemos siempre tener esta tremenda verdad por delante: “A DIOS SOLO LE PERTENECE LA GLORIA” Y no debemos hacer nada por vanagloria, que es, gloria para nosotros mismos, porque a Dios solo le pertenece la gloria. El apóstol Pedro nos recuerda que él le pertenece la gloria y el imperio, por los siglos de los siglos, amén. De manera que: “NI AÚN EN EL CIELO” Habiendo sido perfeccionados, cuando no se verá en nosotros ningún rastro de imperfección, porque seremos hechos conforme a la imagen del amado Hijo de Dios que nos creó (Col.3:10); aún en esta condición de gloria incomparable, no recibiremos nosotros gloria alguna, porque toda la gloria le pertenece a Dios. Un ejemplo poderoso, ha sido el de nuestro Señor Jesucristo, durante su vida terrenal. Juan comenzando su evangelio nos dice: Jua 1:14 Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (Y VIMOS SU GLORIA, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad. “Y VIMOS SU GLORIA” Cuando él se despojó así mismo, y descendió a la tierra tomando forma humana, queremos decir, apreciados hermanos, que él no dejó a un lado su gloria, y pudiéramos decir que de alguna forma fue velada, pero esa gloria intrínseca suya como Dio el Hijo, nunca la abandonó. Y sin embargo, aún cuando lo vieron vestido de su gloria en los milagros portentosos que él hizo; en las palabras que pronunció y también en esa vida perfecta, sin pecado, que manifestó gloria. Y aunque él hizo todo eso. Queremos destacar que él lo hizo de tal manera, que nunca atrajo gloria hacia sí mismo. Leemos en varias ocasiones, después de él haber hecho milagros notables, leemos que todos glorificaban a Dios en él (Lc. 5:26:7:16) Jesús pudo hacer tantas maravillas y señales, de tal manera, que la atención siempre la enfocó sobre su Padre. Y Dios recibió la gloria. Él era digno de recibir toda la gloria, pero él quiso que su Padre recibiese la gloria. Qué ejemplo tan poderoso para nosotros en el pequeño servicio que procuramos hacer para el Señor. Qué él nos ayude, hermanos y hermanas, hacerlo de tal manera, que la gloria siempre la reciba nuestro Dios. Quizás al meditar un poco en los versículos leídos, vamos a observar esta misma verdad, y vamos a ser recordados siempre, que a Dios le pertenece la gloria. Pero hay algunas facetas de la vida del creyente, donde de manera muy particular, podemos dar gloria a Dios. En Jn.14, el Señor hablando a los suyos, los introduce de nuevo a la gran verdad de la oración al Padre, hasta este momento habían adorado a Dios, pero ahora él los introduce a esta tremenda realidad, que podemos, los creyentes de esta dispensación llamar a Dios nuestro Padre y él dice: Jua 14:13 Y todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, lo haré, PARA QUE EL PADRE SEA GLORIFICADO EN EL HIJO. Esta es una faceta de la oración que a veces no tomamos en cuenta. Nuestra oración debe ser al Padre y debe hacerse en el nombre del Hijo y el promete a los suyo que todo lo que pidieres al Padre en su nombre, él lo hará. Para que el Padre sea glorificado en el Hijo. Esto nos hace saber, apreciados hermanos, que todo lo que se pida en el nombre del Señor va a traer gloria al Padre, cuando, de acuerdo a su voluntad, sea contestado. Entonces, poniendo esta verdad al revés, podemos decir, que sí estamos pidiendo algo que no va a traer gloria al Padre, entonces no lo estamos pidiendo en el nombre del Señor. Entonces, ¿qué es pedir algo en su nombre? Es pedirlo como si fuera el Hijo el que lo pide, y nosotros somos los voceros de la petición. Pedir algo en su nombre, es pedir algo que él Hijo mismo pediría al Padre. Recordamos aquella ocasión en este mismo evangelio, cuando el Señor dijo: Jua_12:27 Ahora está turbada mi alma; ¿y qué diré? ¿Padre, sálvame de esta hora? Mas para esto he llegado a esta hora. Jua 12:28 PADRE, GLORIFICA TU NOMBRE. Entonces vino una voz del cielo: Lo he glorificado, y lo glorificaré otra vez. Así era la oración del Hijo. El quería que la respuesta que el Padre diese a su petición, redundara en gloria al Padre. Es notable también que si esto ha de ser así. En ningún momento el que hace la petición, debe recibir gloria. Nosotros nunca vamos a gloriarnos y decir: “DIOS ME DIO LA RESPUESTA A MI ORACIÓN PORQUE LE ROGUÉ CON MUCHA FE” Hay aquí mérito humano. Y eso es atribuir gloria a uno mismo. Dudamos pues, que tales oraciones, realmente, vayan a recibir respuesta del Señor. Ahora, leemos: Jua 15:8 EN ESTO ES GLORIFICADO MI PADRE, en que llevéis mucho fruto, y seáis así mis discípulos. El tema del fruto es prominente en este capítulo, y nos hace preguntarnos… ¿Qué es fruto en la vida de un creyente? Aquí el Señor habla del fruto de un pámpano que está adherido a la vid verdadera, de manera que ese fruto es, una muestra, es una evidencia de la vida y naturaleza de esa vid verdadera, que es el mismo Señor Jesucristo. Entonces, ese fruto que él desea ver en nosotros, brotando constantemente y abundando, son las evidencias y manifestaciones de la misma naturaleza del Señor reflejadas en nuestra vida. El apóstol Pablo es un ejemplo de esto, él dijo: 1Co_11:1 Sed imitadores de mí, así como yo de Cristo. Como un verdadero imitador de Cristo, como también lo fueron los santos en Antioquía. Ellos fueron llamados “Cristianos”, parecidos a Cristo y el Padre es glorificado cuando eso se ve también en nuestras vidas. No solo es fruto, sino que en esto es glorificado mi Padre, en que llevéis mucho fruto. Pasando a los Hechos de los apóstoles, leímos dos referencias a la obra de Dios y la parte que tuvo Pedro al abrir la puerta de la fe a los gentiles en la casa de Cornelio. Y cuando él relato a los apóstoles en Jerusalén, leemos: Hch 11:18 Entonces, oídas estas cosas, callaron, Y GLORIFICARON A DIOS, diciendo: ¡De manera que también a los gentiles ha dado Dios arrepentimiento para vida! Pedro relató lo que había sucedido, y sin duda, él tuvo una parte importante de lo que ocurrió aquel día en la casa de Cornelio, pero, el supo, por la gracia de Dios, narrar los hechos y los resultados, de tal manera, que los que oyeron el relato, glorificaron a Dios. No leemos que el apóstol Pedro haya recibido alguna gloria. Y lo mismo sucede en el capítulo 21, sobre el apóstol Pablo reunido con los ancianos en Jerusalén, ya él está en la parte postrera de su vida y su ministerio tan abundante, había llevado mucho fruto y él les contó, una por una, las cosas que Dios había hecho entre los gentiles por su ministerio. Hch 21:20 Cuando ellos lo oyeron, GLORIFICARON A DIOS, y le dijeron: Ya ves, hermano, cuántos millares de judíos hay que han creído; y todos son celosos por la ley. Qué bueno es, queridos hermanos, nunca perder de vista, que en la obra de Dios, nosotros solamente somos esclavos. Usando otra ilustración, solamente somos “instrumentos”. Pero el que hace la obra es Dios. Así que Pablo contó, una por una, las cosas que Dios había hecho entre los gentiles, por su ministerio. ¿Cuánto hizo Pablo? ¿Cuán grande fue la labor? ¿Cuántos sufrimientos, cuántas vejaciones, sufrió? ¿Cuánto sacrificó él? Pero él mismo dijo: 1Co_15:10 Pero por la gracia de Dios soy lo que soy; y su gracia no ha sido en vano para conmigo, antes he trabajado más que todos ellos; “PERO NO YO, SINO LA GRACIA DE DIOS CONMIGO”. Que el Señor nos ayude, apreciados hermanos, a hacer la obra del Señor, de tal manera, que Dios reciba la honra, porque al final de cuentas, es Dios el que la hace. Terminando el primer viaje misionero, en el capítulo 14, Pablo y Bernabé regresaron a Antioquía, de dónde habían sido encomendados a la gracia de Dios para la obra que habían cumplido. Y habiendo llegado y reunido a la Iglesia, refirieron cuán grades cosas había hecho Dios con ellos. En ese viaje misionero, habían visto la mano de Dios de una forma asombrosa, obrando poderosamente para salvación de los gentiles y vieron iglesias establecidas, Pero el regresando a la asamblea que los encomendó y relatando la obra hecha, ellos dijeron: Hch 14:27 Y habiendo llegado, y reunido a la iglesia, refirieron CUÁN GRANDES COSAS HABÍA HECHO DIOS CON ELOS, y cómo había abierto la puerta de la fe a los gentiles. Un pequeño detalle que me ha llamado la atención y que me ha humillado en la presencia de Dios, es lo que tenemos en el v. 26 del capítulo 14: Hch 14:26 De allí navegaron a Antioquía, desde donde habían sido encomendados a la gracia de Dios … “PARA LA OBRA QUE HABÍAN CUMPLIDO.” ¡Qué ejemplo! Solo regresaron cuando habían hecho la obra que les habían encomendado. Ellos no regresaron a la asamblea para hablar de una obra comenzada, y de propósitos por delante y cosas que esperaban ver realizadas. Pudieron hablar de una obra que habían cumplido. Dios había obrado. Quisiéramos también tener experiencias similares, que Dios obre con nosotros, con cada creyente, porque eso trae gloria a Dios. Pasemos ahora a 1 de Corintios 6 donde el apóstol Pablo habla de glorificar a Dios por medio del cuerpo del creyente, leemos: 1Co 6:19 ¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros? 1Co 6:20 Porque habéis sido comprados por precio; GLORIFICAD, PUES, A DIOS EN VUESTRO CUERPO y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios. Esto es algo que está al alcance de cada creyente, podemos glorificar a Dios en nuestro cuerpo. Esto implica, apreciados hermanos, la necesidad de ser santos. No podemos glorificar a Dios en nuestros cuerpos, si no somos santos. Si dedicamos nuestros miembros al pecado, a los deleites que este mundo ofrece, no vamos a glorificar a Dios. Pero si dedicamos nuestros miembros a la justicia, podremos glorificar a Dios. El instrumento por medio del cual podemos glorificar a Dios, es nuestro cuerpo. En la carta a los Hebreos el Señor Jesucristo menciona: Heb_10:5 Por lo cual, entrando en el mundo dice: Sacrificio y ofrenda no quisiste; MAS ME PREPARASTE CUERPO. Y en ese cuerpo, el Señor glorificó a Dios. Terminando su Ministerio público él dijo al Padre: Jua 17:4 Yo te he glorificado en la tierra; he acabado la obra que me diste que hiciese. “Me preparaste cuerpo” No solamente ante todo hubo un cuerpo preparado para él, pero él dijo: Heb 10:7 Entonces dije: He aquí que vengo, oh Dios, para hacer tu voluntad, Como en el rollo del libro está escrito de mí. Un libro había sido escrito revelando la voluntad de Dios, y vez tras vez, en la vida santa del Señor Jesucristo, él fue cumpliendo una por una, las profecías, lo que el Padre había dicho acerca de él, de antemano. Apreciados hermanos, tenemos también un libro, la palabra de Dios. Dios nos ha dado un cuerpo, en el cual podemos servirle. Pero vamos a glorificar a Dios en nuestro cuerpo, sí somos santos. Pero, además, si servimos a Dios y vivimos para la honra de Dios, obedeciendo lo que él ha escrito en su Libro, para nosotros. Rápidamente queremos mencionar lo que hemos leído en 2 Cor. 9, cuyo contexto es conocido, porque el apóstol Pablo habla sobre la ofrenda que los Corintios o los macedonios habían enviado a los creyentes necesitados de Judea, y él les dice que la ministración de aquel servicio, no solo suplió lo que a los santos les faltaba, sino que abundó también en muchas acciones de gracias a Dios. Nosotros ahora nos ha tocado vivir estas experiencias. Por la gracia de Dios, otros creyentes en otras latitudes, nos han ayudado y han tenido el ejercicio, como los macedonios, de ayudar a sus hermanos y hermanas de por acá, que estamos pasando por necesidades. Y qué bueno es notar, apreciados hermanos, que, ese ejercicio produjo, abundante acción de gracias a Dios. Nosotros debemos también hacer lo mismo. Si se quiere, apreciados hermanos, en estos tiempos, debiera estar subiendo a la presencia de Dios, más nota de gratitud que antes, por la bondad de Dios hacia nosotros. No tenemos holgura, pero tuviésemos mucha más necesidad si el Señor no moviese el corazón de su pueblo, en otros lugares, para enviarnos su ofrenda. Cuánta gratitud pues, debe haber en nuestras almas. Y cuántas acciones de gracias, deben subir a la presencia de Dios por ello. En el v. 13 leemos: 2Co 9:13 pues por la experiencia de esta ministración glorifican a Dios por la obediencia que profesáis al evangelio de Cristo, y por la liberalidad de vuestra contribución para ellos y para todos; De manera que no solo subió a Dios, abundante gratitud por la ayuda recibida, pero, además, glorificaban a Dios por la manera como el obra. Esto era para los creyentes judíos una maravilla, que ahora, creyentes gentiles, que no eran parte de la ciudadanía de Israel y ajenos a los pactos y a las promesas, ahora están incorporados a un mismo cuerpo espiritual, y Dios mueve su corazón para enviar ayuda. 2Co 9:14 asimismo en la oración de ellos por vosotros, a quienes aman a causa de la superabundante gracia de Dios en vosotros. 2Co 9:15 ¡Gracias a Dios por su don inefable! No solamente produjo abundante gratitud a Dios y no solo hizo que glorificaran a Dios, sino que también hizo que los beneficiarios oraran a Dios de una forma más efectiva, por el bienestar espiritual de aquellos creyentes, que les habían enviado la ayuda. Que esa también, pues, sea la experiencia nuestra. Para terminar, vamos a citar de nuevo la Escritura leída en la primera carta de Pedro. 1Pe 4:10 Cada uno según el don que ha recibido, minístrelo a los otros, como buenos administradores de la multiforme gracia de Dios. 1Pe 4:11 Si alguno habla, hable conforme a las palabras de Dios; si alguno ministra, ministre conforme al poder que Dios da, PARA QUE EN TODO SEA DIOS GLORIFICADO POR JESUCRISTO, a quien pertenecen la gloria y el imperio por los siglos de los siglos. Amén. Y allí ahora estamos leyendo de los ejercicios de los dones espirituales y ministerios con relación al pueblo del Señor: de modo que el contexto, ahora es congregacional. Y el apóstol Pedro dice que si vamos hacer algo; y si vamos a decir algo; si vamos ayudar en algo, debe ser conforme al poder que Dios da… PARA QUE EN TODO SEA DIOS GLORIFICADO POR JESUCRISTO, Apreciados hermanos y hermanas, procuremos no olvidar, que la asamblea no ha sido diseñada por Dios primariamente para nuestros beneficios, para suplir nuestras necesidades espirituales. Es cierto, para eso existe la asamblea, pero, la primera finalidad de una asamblea congregada en el nombre del Señor, es, que traiga gloria a Dios en el lugar donde está asentado ese Candelero. Cada asamblea ha sido establecida por Dios, para que traiga gloria a él. De manera que toda contribución y toda nuestra participación y toda nuestra actividad, debe ser con este propósito por delante, TRAER GLORIA A DIOS. Quizás no lo pensamos tanto como debemos pensarlo, pero cuando estamos por hacer algo, o por decir algo en la asamblea, que bueno sería que por unos breves segundos traigamos a nuestra mente la siguiente pregunta: ¿LO QUE VOY HACER, LO QUE VOY A DECIR… VA A GLORIFICAR A DIOS? Quizás, nos encontraremos, aplicando los frenos y no el acelerador. Qué el Señor nos ayude, pues, a pensar en esta forma, cómo podemos glorificar a Dios, a quien pertenece la gloria y el Imperio por los siglos de los siglos. Amén. Que el Señor bendiga su Palabra. RE: Edificación bíblica - Edison - 20-09-2020 EL EX-BORRACHO Por Don Paulo Barbosa 1 Corintios 6:10 ni los ladrones, ni los avaros, NI LOS BORRACHOS, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios. "Porque no me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree" (Romanos 1:16). Un predicador del evangelio, en una reunión especial al aire libre, hablaba a los que lo oían sobre el milagro de Jesús, transformando agua en vino, en las Bodas de Caná. Un borracho, que se había parado a escuchar al predicador, interrumpió el mensaje con burla, gritando en voz alta: "¡¡ COMO PUDO JESÚS CONVERTIR EL AGUA EN VINO !!" “¡¡ NECESITO LA FORMULA !!" “!! ¡¡ME MUERO DE SED !!" El predicador, con osadía, le contestó: “Amigo, yo fui un borracho, quizás hasta peor que usted… Trabajaba duro durante la semana, pero cuando al final de la semana recibía el salario no pensaba en mi hogar, no pensaba en mi Esposa, no pensaba en mis hijos, no pensaba que allí en mi hogar había corazones esperando con ansías mi llegada. Solo pensaba en el licor, en las prostitutas, en el baile, en el motel, hasta que se me acabase la plata. Y llegaba al otro día sin plata y hecho una fiera… - “si mi Esposa me reclama algo la golpeo” Pensaba por el camino. ¿Cuántos insultos y sufrimientos me aguantó mi Esposa? No lo sé…pero lo que más me da dolor fue descubrir esta gran verdad: Este camino me conducía directamente al infierno… ¡¡Y Cristo me estaba observando con infinita tristeza y yo no lo sabía!! Ahora, usted me pregunta que necesita la fórmula porque se muere de sed… Pues permítame informarle que en el infierno hay uno que hace más de 20 siglos pidió una gota de agua, que es la cantidad que cabe en la punta de un dedo…aquí está la Escritura: Lucas 16:24 Entonces él, dando voces, dijo: Padre Abraham, ten misericordia de mí, y envía a Lázaro para que moje LA PUNTA DE SU DEDO EN AGUA, y refresque mi lengua; porque estoy atormentado en esta llama. ¿YA LE DIERON LA GOTA DE AGUA? No amigo, allí en aquel horrible lugar solo hay TORMENTO ETERNO. También usted ha preguntado cómo pudo Jesús convertir el agua en vino. "Cómo lo hizo Él yo no lo sé, pero, en mi casa, Él transformó el licor en pan, peleas en amor, incredulidad en fe y el andrajo humano que era yo, en un predicador del Evangelio." Porque puedo decir con la autoridad que me da Cristo, que no me avergüenzo del evangelio porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree….rompió las cadenas que me ataban al vicio, a las prostitutas, al pecado y lo hizo con AMOR ETERNO. Apreciados amigos…Jesús hizo grandes maravillas durante el tiempo en el que estuvo entre nosotros. Curó enfermos, liberó a endemoniados, mostró a los perdidos el camino de la salvación. Grandes fueron los milagros operados por Él entre los que Lo seguían. LAS TRANSFORMACIONES CONTINÚAN Pero, el milagro más importante para cada uno de nosotros ha sido haber entrado en nuestros corazones y transformado nuestras vidas y nuestra casa. Cuando Jesús nos alcanzó, nuestra vida cambió. Nuestra tristeza se transformó en alegría, nuestras dudas en confianza, nuestra murmuración en cánticos de alabanza, nuestra soledad en compañía y protección eternas. Sigue siendo el mismo AYER, HOY Y POR LOS SIGLOS... en nuestros días está haciendo transformaciones cuando es el Señor de nuestra casa, y nuestra casa se iluminó por entero con la llegada de él. Jesús transformó agua en vino en Galilea, transformó muerte en vida en el sepulcro de Lázaro, transformó angustia en felicidad en la vida y en la casa del carcelero de Filipos. Él transformó y continúa transformando al perdido pecador sin importar las circunstancias. Su vida y su casa pueden ser los próximos en experimentar tan grandiosa bendición. ¿Desea la transformación del Señor? Ven a Cristo en esta hora y serás salvo. RE: Edificación bíblica - Edison - 21-09-2020 EL MATRIMONIO IMPROCEDENTE Por Don Neal R. Thomsom, Guacara, Venezuela Ilustraciones del yugo desigual en el matrimonio, entre creyente y no creyente en Cristo La soledad no es agradable. Toda persona busca la felicidad en su vida y este deseo le conduce a acercarse a otros. Se buscan las amistades para no vivir solitario. Dijo Dios a Adán: “No es bueno que el hombre este solo; le haré ayuda idónea para él”, Génesis 2.18, y por esto instituyó el yugo matrimonial para la felicidad y el bienestar del hombre. Si la Biblia enseña la ventaja de la unión de personas, ¿qué significa el yugo desigual? Sabemos que Dios busca nuestro bienestar y no nuestro mal. Por consiguiente, cuando nos hace una prohibición, sabemos que es para nuestro bien. Sus mandamientos no son gravosos, 1 Juan 5.3. Cuando dice, “No os unáis en yugo desigual con los incrédulos”, sabemos que es una prohibición para librarnos de problemas, tristezas y lamentos. Por supuesto, el diablo siempre engaña, enseñando cierta felicidad o ventaja en el yugo desigual. La figura se toma del campo donde el yugo es un palo labrado que descansa sobre el pescuezo de dos animales. Lleva ganchos de madera o de hierro para unir los dos bajo el yugo. A veces varias yuntas de animales (bueyes, por ejemplo) están unidas; el propósito es beneficioso, porque dos son mejores que uno. En la ley de Moisés, Dios presentó una ilustración espiritual cuando dijo, “No ararás con buey y con asno juntamente”, Deuteronomio 22.10. Aquello sería un yugo desigual. Este yugo desigual no se limita al matrimonio. Se incluyen muchas otras uniones en la vida del creyente –en el compañerismo, los negocios, la política y la religión, por ejemplo– pero aquí vamos a considerar sólo el matrimonio. ¿Qué concordia Cristo con Belial? 2 Corintios 6.15. En el matrimonio se prosigue la armonía. Este el secreto de la felicidad y se hace posible donde hay igualdad de naturaleza espiritual. Dios sabe que no se puede perfeccionar el gozo en un yugo desigual, y por consiguiente a las personas que son salvas, o renacidas, nos manda a no unirnos con los infieles. Otros yugos se pueden romper, pero éste es de por vida. Dios nos da muchos ejemplos bíblicos para hacer hincapié en la seriedad del asunto. Dijo Abraham a su mayordomo: “No tomarás para mi hijo (Isaac) mujer de las hijas de los cananeos”, Génesis 24.2,3. Los cananeos eran incrédulos e impíos. Cuando posteriormente Esaú se casó con dos cananeas, “fueron amargura de espíritu a Isaac y Rebeca”. Luego dijo Isaac a su hijo: “No tomarás mujer de las hijas de Canaán … y Jacob obedeció a su padre y a su madre”, Génesis 28.6,7. Se demuestra la convicción de parte de los fieles de que el yugo desigual no agradaba a Dios. ¡Ojalá que todos los padres fuesen fieles como aquellos patriarcas, y todos los hijos obedientes a los consejos sabios, como Jacob fue en lo relatado! Después de la redención de Egipto, Dios habló muy claramente a la congregación de Israel: “Guárdate de hacer alianza con los moradores de la tierra donde has de entrar, para que no sean tropezadero en medio de ti”, Éxodo 34.12. Él sabía que la amistad conduciría al matrimonio. Sansón es uno de los ejemplos más destacados de la tristeza del yugo desigual. Él fue escogido por Dios para servirle con poder, pero terminó en fracaso: “Vio en Timnat a una mujer de las hijas de los filisteos … y su padre y su madre le dijeron: ¿No hay mujer entre las hijas de tus hermanos, ni en todo nuestro pueblo, para que vayas a tomar mujer de los filisteos incircuncisos? Y Sansón respondió: Tómame esta mujer, porque ella me agrada”, Jueces 14.1 al 3. Él no pensó en agradar a Dios, sino a sí mismo. El resultado fue triste. No había armonía, sino intriga, y el matrimonio no duró más de una semana. Habló de su esposa como “mi novilla”. En realidad, Sansón había sido escogido por Dios como novillo para servirle, pero la que él escogió era inmunda como asna en sentido figurativo. Era un yugo desigual. Sansón no aprendió. Después se enamoró de una mujer en Sorec, llamada Dalila, que también era filistea. Este segundo yugo le llevó al fracaso. Su sueño en el regazo de Dalila indica que estaba también dormido espiritualmente. “Él no sabía que Jehová ya se había apartado de él”, Jueces 16.20. Como resultado, perdió la vista y quedó ciego hasta la muerte. Otro personaje que se destaca por su desobediencia es Salomón, quien “amó … a muchas mujeres extranjeras … gente de las cuales Jehová había dicho a los hijos de Israel: No os llegaréis a ellas, ni ellas se llegarán a vosotros, porque ciertamente harán inclinar vuestros corazones tras sus dioses. A éstas, pues, se juntó Salomón con amor”, 1 Reyes 11.1,2. “¿No pecó por esto Salomón? Aun a él le hicieron pecar las mujeres extranjeras”, Nehemías 13.26. El yugo desigual le condujo a la ruina. El rey Josafat fue causa de otra tristeza en el caso de su hijo Joram. Este se casó con la hija de Acab y Jezabel, llamada Atalía. Todo empezó con la amistad entre estas familias. “Después de algunos años descendió a Samaria para visitar a Acab; por lo que Acab mató a muchas ovejas y bueyes para él y para la gente que con él venía”, 2 Crónicas 18.2. Joram era un joven de 17 años cuando conoció aquella muchacha. Sin duda ella se adornaba como su mamá, con los ojos pintados con antimonio y la cabeza ataviada, 2 Reyes 9.30. Dios nos indica que toda la familia era impía, y el joven se casó con una impía. Le parecía, quizá, que era mariposa inocente, pero resultó ser como una tigra. Durante su vida Joram perdió su familia en manos del enemigo como tantos hijos de los yugos desiguales se pierden. También perdió sus bienes y su salud, 2 Crónicas 21.17,18. La disciplina del Señor cayó sobre él. Después de su muerte, su esposa mató toda la descendencia real. Era mujer de sangre, como su madre Jezabel. ¡Qué los jóvenes no se dejen engañar por las “mariposas”! La Biblia sigue dando ejemplos tristes una vez vuelto el remanente de Babilonia. “El pueblo de Israel y los sacerdotes y levitas no se han separado de los pueblos de las tierras … porque han tomado de las hijas de ellos para sí y para sus hijos, y el linaje santo ha sido mezclado con los pueblos de la tierra; y la mano de los príncipes y de los gobernadores ha sido la primera en cometer este pecado”, Esdras 9.1,2. Pasada una generación, se repitió el pecado. El sacerdote Eliasib había emparentado con Tobías (un amonita) y le había hecho una gran cámara, Nehemías 13.4. Nehemías sacó fuera a Tobías de la casa de Dios. Pero el mal ejemplo de Eliasib ya había conducido al pueblo a hacer lo mismo. “Vi asimismo … a judíos que habían tomado mujeres de Asdod, amonitas, y moabitas; y la mitad de sus hijos hablaban la lengua de Asdod, porque no sabían hablar judaico”, Nehemías 13.23,24. Esto demuestra un resultado común del yugo desigual. Por falta de acuerdo en las cosas del Señor de parte de los padres, los hijos se crían aprendiendo el lenguaje del mundo en vez de la Palabra de Dios. Todas estas escrituras citadas nos recuerdan que, siendo creyentes, somos santos. Por consiguiente debemos practicar la santidad y separarnos del mundo de los impíos. Si se comete el error de entrar en un yugo amistoso, se puede romperlo en un momento. Si es un yugo comercial, también hay la salida, aunque haya pérdida material. Pero si el yugo es matrimonial, no hay salida. Bajo la ley, los israelitas podían repudiar a sus mujeres y corregir su desobediencia, como en el caso notable de Esdras capítulo 10. Pero Jesucristo quitó este permiso de la ley en Mateo 5.31,32. El matrimonio no se disuelve de tal forma. 1 Corintios capítulo 7 habla de esto, y los primeros versículos de 1 Pedro capítulo 3 también. RE: Edificación bíblica - Edison - 23-09-2020 LA RESURRECCIÓN DEL SEÑOR JESUCRISTO Por un Hermano de la asamblea Lectura Juan 20.19 al 29; un lugar aparte Muchos de los eventos que tuvieron lugar a partir del día de la resurrección pueden relacionarse sobre cómo Cristo llegó a donde estaba la gente. Los relatos figuran en Mateo 28, Marcos 16, Lucas 24 y Juan 20, 21. Otras manifestaciones en resurrección incluyen: María ante la tumba, Juan 20 Un grupo de mujeres de regreso del sepulcro, Mateo 28 Dos viajeros en el camino de Jerusalén a Emaús, Lucas 24 A Simón, Lucas 24 A los discípulos en el aposento alto en dos ocasiones, Juan 20 A los discípulos en una montaña en Galilea, Mateo 28 A los discípulos en la playa, Juan 21 A un grupo grande de discípulos (500), 1 Corintios 15 A Jacobo, 1 Corintios 15 A los discípulos antes de su ascenso al cielo, Hechos 1 El Señor se manifestó a gente en la mañana, la tarde y la noche. Apareció en un huerto, en el camino, en una casa, en una montaña y a la ribera de un lago. Apeló a los sentidos humanos, comiendo, hablando, soplando y mostrando las manos, los pies y el costado. Su resurrección fue real, como lo era su cuerpo, con todos los sentidos que hemos mencionado, pero único en el sentido que podía entrar en recintos cerrados y salir de ellos. El suyo era en verdad un cuerpo resucitado y se nos recuerda que en la ocasión del rapto “traeremos también la imagen del celestial”, “seremos transformados”, 1 Corintios 15.49,51. JUAN 20:19-29 v.19 EL TEMOR DISIPADO Los discípulos están juntos pero temerosos de los judíos. Las puertas están cerradas pero leemos que “vino Jesús, y puesto en medio” les habló. En una ocasión anterior le vemos andando sobre las aguas y en aquella ocasión su presencia ahuyentó el miedo. Es hermoso cuando se le oye decir: “Paz a vosotros”. v.20 UN HOMBRE GENUINO “les mostró las manos y el costado” En Lucas 24.39 leemos: “un espíritu no tiene carne ni huesos, como veis que yo tengo”. No sólo se disipa el miedo sino que el regocijo toma su lugar, “se regocijaron viendo al Señor” v.21 LOS COMISIONÓ Si bien en Mateo 28 y Marcos 16 se ofrecen mayores detalles acerca de la comisión, aquí es claro que el Salvador les está enviando. Es interesante observar que en el primer “envío”, relacionado con el Padre y el Hijo, el que comisiona se queda atrás, pero cuando el “envío” se relaciona con el Salvador y sus discípulos, ellos son despachados con un acompañante v.22 LOS CAPACITÓ El servicio para un maestro exige que sus siervos sean capacitados, así que Él “sopló” sobre ellos. Después del día de Pentecostés, todavía por realizarse, aquellos que eran de Cristo contarían con el Espíritu de Dios morando en ellos. Antes de esa fecha el Espíritu venía y se iba de sus siervos. Véanse Jueces 11.29, Jefté, y 13.25, Sansón. v.23 UN MENSAJE DE PERDÓN El mensaje versará sobre el perdón de los pecados. Ellos serían los predicadores pero el perdón sería de parte de Dios. El cielo no ratificaba lo que hacían, sino que ellos reconocerían lo que había sido hecho en el cielo. El versículo se entiende mejor como: “Aquellos pecados que ustedes perdonan ya habrán sido perdonados a esas personas, y aquellos pecados que ustedes no perdonan no habrán sido perdonados a esas personas”. vv 24, 25 LA BENDICIÓN PERDIDA Lamentablemente, Tomás estaba ausente. ¿Por qué? No se nos dice pero sin duda él perdió por eso. Perdió estar con el Cristo resucitado, y por ocho días más Tomás no contaba con el poder que vino sobre los otros discípulos. No debemos ser culpables de perder las ocasiones cuando los santos se congregan con el Señor; esta conducta contradice a las Escrituras; véase Hebreos 10.25. vv 26 al 28 LA GRACIA DESPLEGADA Posiblemente hubiéramos descartado a Tomás, pero el Maestro no lo hizo. El Salvador visita al grupo de nuevo, Tomás presente esta vez. Lo reta con base en las dudas expresadas tan elocuentemente en el v. 25: “No creeré”. Ahora reconoce claramente: “¡Señor mío, y Dios mío!” Grande fue la declaración de la deidad del Señor Jesús; es Señor, es Dios. v.29 LA FE TRAE BENDICIÓN Tomás fue bendecido por haber visto, pero se promete una bendición mayor: “bienaventurados los que no vieron, y creyeron”. Que el Señor prospere este breve bosquejo sobre su resurrección. |