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RE: Edificación bíblica - Edison - 24-09-2020 LA SALVACIÓN EN TRES TIEMPOS Por Don William McDonald La salvación en tres sentidos Cuando recién habíamos recibido a Cristo, la mayoría de nosotros pudimos pensar en un solo tipo de salvación, la salvación de nuestras almas. En nuestro estudio bíblico intentamos automáticamente encajar este sentido en toda mención de la palabra. Pero pronto nos dimos cuenta de no siempre encaja. Entonces llegamos a reconocer que salvación es un término muy amplio que significa la liberación, la seguridad o la firmeza. Veamos tres usos diferentes de la palabra en Filipenses: Afortunadamente las versiones de las Escrituras que estamos usando ahora rezan en el 1.19, “esto resultará en mi liberación”, porque leemos en una que otra versión que nuestros abuelos usaban, “resultará en mi salvación”. Pablo está diciendo que espera ser suelto pronto de la cárcel. En el 1.28 leemos, “En nada intimidados por los que se oponen, que para ellos ciertamente es indicio de perdición, mas para vosotros de salvación”. Probablemente se usa el término aquí en su sentido más puro, refiriéndose a que el creyente puede ser guardado en las tribulaciones de esta vida. En el 2.12, salvación quiere decir algo muy diferente. “Ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor”. Se trata de la solución de un problema grave que se había presentado en la iglesia en Filipos (2.1 al 4, 4.2). Pablo les recuerda que la respuesta quedaba en que todos asumieran la mente humilde y abnegada del Señor Jesús. En tres pasajes se usa el verbo salvar como alternativa a ahogarse en agua: En la nave rumbo a Italia, Pablo dijo al centurión y los soldados: Si éstos no permanecen en la nave, vosotros no podéis salvaros, Hechos 27.30,31. Por la fe Noé … con temor preparó el arca en que su casa se salvase, Hebreos 11.7. Sin el arca, las aguas del diluvio hubieran ascendido hasta consumir la familia. … se preparaba el arca, en la cual pocas personas, es decir, ocho, fueron salvadas por agua. 1 Pedro 3.19,20. Pero a nosotros más nos interesa salvación y salvarse en el sentido de no sufrir las consecuencias del pecado. Este es el sentido más común en el Nuevo Testamento. Aquí tenemos que aprender a distinguir entre los tres tiempos de la salvación: Pasado Fui salvo de la pena del pecado. Presente Estoy siendo salvo del poder del pecado. Futuro Voy a ser salvo de la presencia del pecado En el pasado Aquí hay unos versículos que hablan en su primer sentido de ser salvo de la pena del pecado: En esperanza fuimos salvos, Romanos 8.24 Nos salvó y llamó con llamamiento santo, no conforme a nuestras obras, 2 Timoteo 1.9 Nos salvó, no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, Tito 3.5 En estos ejemplos el verbo salvar está en el pasado, pero hay otros versículos que hablan de la salvación del castigo del pecado donde el verbo no está en el tiempo pasado: No hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos, Hechos 4.12 Por gracia sois salvos por medio de la fe Efesios, 2.8 Si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo, Romanos 10.9 Así que, usted tiene que decidir por el contenido del versículo, y no por el tiempo del verbo, si se trata de una salvación consumada ya. Si el tema es la salvación una vez por todas, entonces uno sabe que se habla de la salvación en el pasado. En el presente Aunque es cierto que he sido salvo, es igualmente cierto que estoy siendo salvo día a día. He sido salvado de la condenación, y estoy siendo salvado del daño. He sido salvo de la pena del pecado, y estoy siendo salvo del poder del pecado. He sido salvo por la obra que Cristo terminó en la cruz, y estoy siendo salvo por la vida y el ministerio de Cristo a la diestra de Dios. Esto es lo que quiere decir Romanos 5.10, por ejemplo: “Si siendo enemigos, fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo, mucho más, estando reconciliados, seremos salvos por su vida”. El tiempo presente de la salvación es muy parecido a la santificación en el sentido del proceso de ser separado a Dios del pecado y la contaminación. Leemos de esto en Hebreos 7.25: Cristo “puede también salvar perpetuamente a los que por él se acercan a Dios, viviendo siempre para interceder por ellos”. En el futuro Finalmente, hay el aspecto futuro de la salvación. Al encontrar al Salvador cara a cara seremos salvos de la presencia del pecado. Nuestros cuerpos serán redimidos y glorificados. Los versículos siguientes describen esta gloriosa consumación de nuestra salvación: Ahora está más cerca de nosotros nuestra salvación que cuando creímos, Romanos 13.11 Somos del día… con la esperanza de salvación como yelmo, 1 Tesalonicenses 5.8 [Cristo] aparecerá por segunda vez, sin relación con el pecado, para salvar a los que le esperan, Hebreos 9.28 Sois guardados por el poder de Dios mediante la fe, para alcanzar la salvación que está preparada para ser manifestada en el tiempo postrero, 1 Pedro 1.5 Todos los tres tiempos: Llamarás su nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados, Mateo 1.21 Vosotros, habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salvación … fuisteis sellados con el Espíritu Santo, Efesios 1.13 Uno no tiene que escoger en casos como estos, porque aplican con la misma fuerza a todas las tres fases de la salvación. RE: Edificación bíblica - Edison - 27-09-2020 UNA MUJER Por Don Gelson Villegas “Vino a él UNA MUJER, con un vaso de alabastro de perfume de gran precio, y lo derramó sobre la cabeza de él, estando sentado a la mesa” (Mateo 26:7). Hay algunas particularidades en María la de Betania que, por supuesto, hacen de ella una de las creyentes más especiales del Nuevo Testamento. Mostrar, pues, tales particularidades será la tarea de nuestro presente escrito. Primero, es la única persona que el Nuevo Testamento presenta siempre a los pies del Señor. En Lucas 10:38-42 ella está a los pies del Cristo para recibir instrucción, puesto que su amado Salvador es su Maestro; en Juan 11:32 María llora por la muerte de su hermano Lázaro a los pies de Aquel que es la resurrección y la vida. Allí ella recibe consolación, pues quien ha llegado a Betania a simpatizar con los enlutados en su Consolador; en Juan 12:3 unge los pies del Señor Jesús y los enjuga con sus cabellos. Ella está allí para expresar devoción, para dar adoración, porque para ella aquel Bendito Ser es su Señor. Segundo, es la única creyente que unge al Señor de una manera integral, completa. Juan dice que ungió los pies y los enjugó con sus cabellos (12:3), pero Mateo (26:7) y Marcos (14:3) dicen que María derramó el perfume de nardo puro sobre la cabeza del Salvador. Creemos que no hay contra- dicción y que, como relatan Mateo y Marcos, el perfume fue derramado sobre la cabeza, pero, sin duda, aquella fragancia corrió hacia abajo y Juan recoge el momento cuando la misma llega a los pies. Entonces, el Ungido de Jehová llega a ser ungido por la mano devota de una mujer. La piedad y el amor al Salvador siempre llevarán a emular al Padre en lo que respecta a las glorias del Hijo. El Dios suyo le ha ungido con óleo de alegría más que a sus compañeros (Sal. 45:7) y le ha hecho más excelso que los cielos. La profecía le presenta en la fragancia de su gloria: “Mirra, áloe y casia exhalan todos tus vestidos” (Sal. 45:8); el Cantar emula la presentación fragante de la profecía: “A más del olor de tus suaves ungüentos, tu nombre es como ungüento derramado” (Cant. 1:3); María la de Betania cumple, literalmente, la Escritura al derramar aquel nardo sobre su Salvador y Señor. Tercero, es probable que haya sido una de las pocas personas que creyó en la resurrección del Señor antes de Su muerte y, por ende, actuó en consecuencia: “Se ha anticipado a ungir mi cuerpo para la sepultura”, dijo el Señor en Marcos 14:8. ¿Le ungió en vida porque sabía que un vencedor sobre la muerte no necesitaba esos perfumes? ¿Había llegado a entender que Dios no permitiría que su Santo viese corrupción? Las otras mujeres piadosas se prepararon para ungir un cuerpo muerto yacente en la tumba, pero ellas tuvieron que regresar con especias aromáticas intactas ante el hecho de la resurrección, tal como se infiere de la lectura en Marcos 16:1-6 e, igualmente en Lucas. En todo caso, no es que las mujeres que no pudieron ungir el cuerpo del Señor dejaron de agradar al Señor, pues, en el sentido positivo de la expresión, el Dios de los cielos valora las intenciones del corazón (tal como se aprecia en el caso de David y su deseo de edificar casa para su Dios (1 Rey. 8:17-20), sino que María tenía una perfecta sintonía con los tiempos de Dios. Sin duda, la devoción y comunión del creyente hacia su Señor le lleva a servirle según el perfecto tiempo de su voluntad. Cuarto, las ocasiones donde en Las Escrituras leemos acerca de “la casa llena” tienen que ver con la presencia y la gloria de Dios. Por ejemplo, en los primeros tiempos del reinado de Salomón “… la casa se llenó de una nube… porque la gloria de Jehová había llenado la casa de Dios” (2 Crón. 5:13,14); en el caso de la visión del profeta Isaías “la casa se llenó de humo” (Is. 6:4). Igualmente, en la visión del profeta Ezequiel “…la gloria de Jehová entró en la casa por la vía de la puerta que daba al oriente… y he aquí que la gloria de Jehová llenó la casa” (Ez. 43;4,5). El registro del tema termina en Apocalipsis 15:8, en donde leemos que “el templo se llenó de humo por la gloria de Dios, y por su poder”; no sin antes registrar la expresión en Juan 12:3, donde leemos que “la casa se llenó del olor del perfume” como resultado de la unción que María derramó sobre el Cristo. En este caso la referencia no es al templo sino a una casa particular, pero podemos aplicar el caso a la experiencia de hermanas piadosas y devotas que impregnan de grato olor la asamblea y hacen llegar la ofrenda fragante de una vida rendida hasta el mismo trono de Dios. Creemos que tal es el caso tan especial de María de Betania. Quinto, es en el caso de María donde tenemos un ejemplo claro de lo que significa el galardón y la vindicación del Señor para aquellos que le aman y le honran. En Lucas 10, y en contraste con Marta, el Señor sanciona que María ha escogido la mejor parte, la cual como galardón no le será quitada. Igualmente, a tal grado satisfizo al Cristo la unción de María que otorgó para ella algo no reservado a ningún otro: “Os digo que donde quiera que se predique este evangelio, en todo el mundo, también se contará lo que ésta ha hecho, para memoria de ella” (Mateo 26:13). El comentario del Señor (tal como es vertido en el evangelio según Marcos) cobra un sentido muy especial por ser, precisamente, de labios del Salvador: “Esta ha hecho lo que podía”. Es pues, una forma de decir que María, de haber querido hacer más, no le hubiera sido posible. Según el perfecto conocimiento del Señor, ella había llegado al límite en su servicio y devoción hacia Él. Sin duda, estos galardones dados a María con alcance terreno son un reflejo de cuáles y cómo serán los criterios delante del Tribunal de Cristo. Que el Señor prospere su Palabra. RE: Edificación bíblica - Edison - 29-09-2020 QUÉDATE DONDE HA PASADO EL FUEGO Por un hermano ya con el Señor. Había sido un día seco, soleado, con una gentil brisa, y todo iba bien en la cabaña de troncos. Acababan de recoger la cosecha del pequeño campo de maíz que tenían enfrente. Mientras los propietarios de la tierra observaban contentos la larga hierba de la pradera ondularse hasta la distancia bajo la brisa, contemplaban su suerte en la vida con indisimulada satisfacción. Después de un día inusualmente caluroso, la brisa los refrescaba. De repente, se vio una larga y oscura nube sobre el horizonte, seguida casi de inmediato por un cárdeno resplandor. Estaba a muchos kilómetros de distancia del pequeño asentamiento, pero no era por ello menos alarmante para sus habitantes; aunque no lo hubieran visto nunca antes, no hubieran podido equivocarse acerca del horrendo espectáculo. Con miradas ansiosas fue circulando la noticia: «Se ha incendiado la pradera.» Sí, ahí estaba el fuego, dirigiéndose hacia ellos, viniendo precisamente en dirección a ellos. Pronto todos se dieron cuenta de que con el viento que hacía, que ya había arreciado hasta convertirse en un ventarrón, y con lo secos que estaban la hierba y los matojos de la pradera por causa del ardiente sol diurno, de nada iba a servirles su estrecho cortafuegos. Era un incendio pavoroso y veloz — poco menos que un horno ardiente desplazándose a unos quince o veinte kilómetros por hora. ¿Qué podría detenerlo? Nada, simplemente nada. ¡Ah, lector, si pudieras estar a sólo un kilómetro de este incendio, y ver las ardientes llamaradas barrerlo todo, y a la multitud huyendo despavorida delante de ellas — huyendo por sus vidas! Nunca olvidarías esta escena. Osos, bisontes, antílopes, y toda clase de cuadrúpedos —una multitud abigarrada—, todos conscientes del valor de la vida frente a una muerte inminente. En aquel momento ni les venía a la mente lanzarse a la presa unos sobre otros, delante de tal adversario. No tenían tiempo para pensar, apenas tiempo para respirar. ¡Qué escena! ¿No te recuerda esto una descripción del último día (Apocalipsis 6:15), donde se dice que los reyes de la tierra, los grandes, los ricos, los capitanes, los esclavos y los libres, una muchedumbre transida de terror, toda entremezclada, se ocultaban en cuevas y peñas? Si alguna vez llegas a ver esta escena, sabrás que estás sin esperanza. Por ello, apresúrate ahora a tu libertador. Los que viven en las regiones de las praderas silvestres saben muy bien que sólo tienen un camino, que sólo tienen un medio de salvación frente al terrible enemigo que acabamos de describir. Gracias a Dios, hay una vía, y sólo una, de escape, y ésta es dada sólo al hombre; ningún animal puede librarse. Sólo el hombre. ¿Será verdad? ¿Puede un hombre salvarse de uno de estos horrendos incendios de la pradera? Sí, y de esta manera: Un hombre, con una cerilla, lo que hace es tomar algo de aquel mismo elemento perseguidor, el fuego, y encender la larga y seca hierba a sus pies. Con la misma velocidad, este nuevo fuego se lanza hacia adelante, consumiendo todo lo que encuentra en su avance. Antes que llegue el gran fuego, pasa a la tierra ennegrecida, donde ya todo ha quedado consumido. Está a salvo, totalmente a salvo. Cuando el fuego llega a este lugar, no encuentra nada que consumir, y por eso no puede acercarse a él, no puede tocarle. Y hacia él se lanzan quizá miles de pobres animales, casi sin aliento, y se ponen a salvo, totalmente a salvo; porque al haber pasado el fuego una vez por aquel lugar, ya no puede volver a hacerlo. Verdaderamente, uno comprende entonces las repetidas palabras: «Mantente donde ha pasado el fuego.» Ésta es sólo una pálida imagen del Gran Día cuando vendrá el terrible fuego de la ira de Dios. Sí, y se está avecinando. Bien puedes compadecerte de aquel que no esté entonces «donde ha pasado el fuego». Igual de sencillo que es para alguien tomar una cerilla y encender la hierba delante de él, y luego ponerse donde ha pasado el fuego,—así de sencillo es refugiarse en la obra consumada de Cristo. Dios gastó el fuego de Su juicio en Su amado Hijo, y ahora ha prometido una seguridad presente y eterna a todo aquel que tome su puesto en Él, refugiándose en Aquel que llevó nuestra sentencia en la cruz. «De tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna» (Juan 3:16). Hemos dicho que es «sencillo» confiar en Cristo y refugiarse bajo Su preciosa sangre; pero esta responsabilidad es tuya. Si la descuidas, sólo te queda una alternativa, que es tomar tu lugar entre la multitud condenada, ocultándote en cuevas y peñas. ¡Piensa en esto! Si la ira de Dios ha caído sobre tu Sustituto, ¿puede volver a caer sobre ti? Amigo, ponte «donde ha pasado el fuego», y entonces todo lo que tendrás que hacer será alabar a Dios por haber permitido que Su ardiente juicio pasara por encima y consumiera a otro, y amarle y vivir para Aquel que tomó tu lugar y murió por ti. RE: Edificación bíblica - Edison - 29-09-2020 APROVECHANDO BIEN EL TIEMPO PORQUE LOS DÍAS SON MALOS Por un Hermano de nuestras Asambleas. Un siervo del Señor ha dicho: «Se reconoce al cristiano por el uso que hace de su tiempo libre, de su dinero disponible.» Para la mayoría de nosotros, los días, las semanas, los meses, están llenos de una actividad necesaria para nuestros estudios o para ganar el pan de cada día; empleamos legítimamente la mayor parte de nuestra actividad para responder a nuestras necesidades materiales. Pero, cada semana, nos quedan algunas horas de libertad. ¿En qué las invertimos? Hemos meditado, acaso, algún momento, acerca de las serias cuestiones que encierran estas preguntas: ¿cuál es la razón de ser de nuestra vida? ¿Por qué nos hallamos en la tierra? ¿Qué quedará cuando el Covid 19 aquí abajo hayan pasado? Queridísimos hermanos y hermanas, sabéis que podemos «servir a Cristo el Señor» (Colosenses 3:24) en todos nuestros diarios quehaceres. ¿No querremos también emplear en Su servicio el tiempo disponible que Él nos da fuera del tiempo de los quehaceres diarios? Algunos emplean estos momentos de libertad, o tales recursos suplementarios, en cosas frívolas e inútiles. Atraídos por falsas ilusiones engañosas, olvidan el valor del tiempo que pasa: no han comprendido, o han olvidado, que la vida es un don precioso de parte de Dios para nosotros, del que tendremos que dar cuenta. Otros se imponen una actividad tan grande que su existencia es semejante a una carrera desenfrenada, sin un solo instante de descanso. Dejan de ver que ello es un grandísimo peligro al dejarse absorber de tal manera por los negocios de esta vida sin reservarse un momento para orar y leer la Palabra. De este modo, se alejan de la fuente de bendición, abriendo el paso a la sequía que amenaza agotar sus almas o que las inclinará a lamentables caídas. No importa tanto la cantidad de tiempo disponible como el modo de emplearlo. Nuestra alma necesita alimento, nuestro cuerpo precisa reposo, o, contrariamente, tal vez, ejercicio. Pero hay a nuestro alrededor tantas almas sedientas de verdad, que no nos ha de ser difícil, pues, entrar en contacto con una u otra, guiados por el Señor, y hablarle de cuanto Él ha hecho para nosotros mismos. Lo esencial es, pues, para nosotros, organizar nuestro tiempo libre, previendo con discernimiento el empleo que haremos de él, dirigidos por el Señor. Pero aún hemos de saber detenernos, hacer tal vez una pausa. Cuando el sol lanza sus pesados y ardorosos rayos sobre el camino; cuando la pesadez se apodera de nuestros ojos, y sentimos la garganta seca, los pies doloridos, y caminamos penosamente; cuando nuestro cerebro fatigado se siente incapaz de razonar normalmente, ¡qué alivio nos proporciona entonces podernos sentar un instante a la sombra de un frondoso ramaje! Como aquel árbol plantado junto a corrientes de aguas. Entonces sentimos recobrar la vida y el ánimo. ¿De dónde proviene que numerosos creyentes, que empezaron a caminar alegremente en la senda estrecha, de repente se cansaron y se agotó todo ánimo en ellos? La causa de esto es que, en su debido tiempo, no hicieron una pausa de descanso en el fatigoso desierto. Quizás ni siquiera se acuerdan del lugar secreto donde, anteriormente, habían encontrado reposo y alimento en abundancia. Daniel caminaba con Dios, pero "se arrodillaba tres veces al día" en su cámara (Daniel 6:10). Allí hacía un alto. Con toda seguridad, Daniel fue uno de los hombres más ocupados de su tiempo, pues el rey Darío le había confiado el gobierno de todo el reino. Y nosotros … ¿No encontraremos tiempo para detenernos unos instantes a los pies del Señor? David decía: "Sé para mí una roca de refugio, adonde recurra yo continuamente." (Salmo 71:3). Vemos a Pedro orando en la azotea, en pleno mediodía (Hechos 10:9). Tales hombres sabían que, después de haber recorrido ya parte del camino, tenían que detenerse para recobrar fuerzas, e indagar la voluntad del Señor antes de proseguir su camino. Aquellos doce que regresaron luego de cumplir su misión el Señor les dijo: “Venid vosotros aparte a un lugar desierto, y descansad un poco.” Debían estar a solas con el Señor para recuperar fuerzas. ¿Nos resulta realmente imposible reservar algunos minutos, una o dos veces al día, para aislarnos en nuestra habitación, y desde ella, hablar con Dios? Consideremos empero, ante todo, al señor Jesús. ¡Cuántas veces Le encontramos a solas con Dios! Aquí, allá, en el desierto o en la cumbre de un monte solitario, le hallamos entregado a una pausa, a un aparente descanso. ¡Bienaventurada comunión del hombre perfecto con su Padre! No obstante, nuestro excelente anhelo de terminar brillantemente unos estudios o carrera, o de progresar en lo posible en nuestra profesión, no permitamos jamás, que nuestra actividad diaria nos acapare hasta tal punto, que no nos deje tiempo para recogernos unos momentos a los pies del Señor en busca de su comunión, para el servicio al prójimo, para dar a nuestro cuerpo el descanso que necesita. No echemos a perder tampoco esas horas libres de las cuales disponemos. Pidamos al Señor la sabiduría que nos falta para servirle como conviene. Es el único medio que nos permitirá no sólo empezar bien nuestra carrera, sino también continuarla, y llevarla a cabo para Su gloria. Un siervo de Dios dijo: «Cuando siento que me falta tiempo para orar, al empezar un día muy atareado, oro más tiempo que de costumbre. ¿Por qué? "Simplemente, porque el hacerlo me da más fuerza." En nuestra vida, todo depende de la bendición de Dios. No olvidemos jamás que nuestra vida es una sucesión de días, y que el día de mañana no nos pertenece. Dios no nos promete semanas o años; nos da un día tras otro en nuestra vida; sólo el instante presente es nuestro. Nuestra existencia se compone de detalles; si sabemos ser fieles un día tras otro día, nuestra vida, en su conjunto, será un rayo de luz. Para ello, hermanos queridos, leamos la Palabra y oremos sin cesar. Doce horas tiene el día, doce también la noche. Si no reservamos un solo minuto para leer o para la oración, no digamos, entonces, que somos cristianos. Ayer me desperté niño, al medio día me vi casado y con hijos, y ahora me miro al espejo y me veo abuelo, y ya son más de las ocho de la noche, tiempo de cerrar los ojos para abrirlos en la Presencia de mi Señor. ¡SE ME PASÓ EL TIEMPO Y NO ME DI CUENTA! RE: Edificación bíblica - Edison - 04-10-2020 DOS MESONES Por Don Samuel Ussher (hijo) BASE BÍBLICA Leamos: Lucas 2:1-12,15-17; y capítulo 10:30-35 Esperamos que el Señor bendiga su Palabra en nuestros corazones. Lucas está haciendo referencia a dos mesones: 1. El mesón donde no hubo lugar para él, ni para María y José, la noche de su nacimiento. 2. En el capítulo 10 Lucas nos da la parábola del buen Samaritano y allí el Señor habla de un mesón, donde sí había lugar para él. Él es el buen Samaritano. Y podemos pensar, hermanos y hermanas, en estos dos mesones y algunas lecciones, que quizás podamos aprender de estos dos lugares. El Mesón era un lugar, una posada, donde se podía hallar descanso, hallar refugio para pasar una noche. Era el lugar dónde se podía encontrar seguridad de los peligros de la noche. Y cuando llegó el momento del nacimiento del Señor, guiados por la palabra de Dios y por causa del Edicto de Augusto Cesar, José y María llegaron a Belén, la ciudad de David. José era de la casa y linaje del rey David y el iba para ser empadronado allí. Y cuando llegaron, se cumplieron los días del alumbramiento de María, pero no había lugar para ellos en el mesón. Nos llama la atención que la ciudad de David se llama Belén, que significa: “Casa de pan y de alabanza”. Es un lugar que nos hace pensar en un lugar de refugio, pero es un lugar que nos hace pensar en una asamblea. La asamblea congregada en el nombre del Señor debe ser un lugar de “Pan y de alabanza al Señor”. En aquella noche en Belén, no había lugar para ellos en el mesón. Apreciados hermanos y hermanas, en este mundo hay muchos mesones, que aparentemente están en Belén, pero no hay lugar para el Señor. Recordamos la carta que el Señor envió a la iglesia de Laodicea, y allí leemos: Apo_3:20 He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo. El Señor está a la puerta de aquella asamblea, llamando. Él no está del lado de adentro como el Señor, no está del lado de adentro como el que está dirigiendo todo. Él está afuera, a la puerta. Hay allí adentro una potestad humana, autosuficiente, porque dice: “Yo soy rico, y me he enriquecido, y de ninguna cosa tengo necesidad” No hay lugar para él Señor en este mesón. Vamos a pensar hermanos, que, en este mundo, no hay lugar para él. A lo suyo vino y los suyos, no lo recibieron. Vino a este mundo que su mano había formado, y su propia criatura, que salió de su mano, lo rechazó. Lo llevó al calvario, le dio una cruz, lo rechazaron. No había lugar para él en el mesón. Y este mundo, sigue siendo, exactamente igual, al Salvador rechaza este mundo pecador. Este mundo, apreciado hermanos y hermanas, no ama a nuestro Señor, no tiene lugar para nuestro Señor, aborrece a nuestro Señor. En la parábola de las diez minas, la embajada enviada tras él, dijeron: “No queremos que éste reine sobre nosotros.” No había lugar para él en el mesón de Israel. Si nosotros queremos estar asociados con esta bendita Persona, mientras más cerca caminemos de él, mientras más procuremos obedecer su voluntad, mientras más proclamemos las virtudes de su Persona a este mundo. En esa medida, vamos a descubrir, que este mundo, tampoco lo quiere. No había lugar para ellos en el mesón. Apreciados hermanos y hermanas, el Señor nos ayude a llevar su vituperio. El escritor a los Hebreos dice: “Salgamos pues, a él, fuera del campamento, llevando su vituperio” No había lugar para ellos en el mesón. Y para el creyente fiel, devoto a su Señor, que quiere honrarle y obedecerle, el mundo, tampoco tiene lugar para él. Luc_21:17 y seréis aborrecidos de todos por causa de mi nombre. Estamos sintiendo el vituperio que este mundo da. Los que quieran vivir piadosamente, padecerán persecución. ¿Estamos sintiendo hermanos, ese rechazo del mundo? Nos debe preocupar, sí en la empresa, en el colegio, en el barrio, todos se la llevan bien con nosotros. No debemos ser un problema. Pero, quiero decir, debe preocuparnos si ellos nos consideran como uno más de ellos. Un hermano, hace unas semanas atrás, en unos estudios bíblicos, él nos contaba como siendo nuevo creyente continuó con esa afición al fútbol. Y un hermano enfocando su bienestar espiritual, se le acercó y le dijo: “Hermano, estar siempre allá en el estadio, no lo va ayudar espiritualmente, esto es algo que le va a impedir, crecer en el Señor” Aquel nuevo creyente, no le gustó. Y él dijo dentro de sí: “El fútbol no me hace daño a mí, yo quiero continuar allí” Y él continuó por algunos días, hasta que una tarde se presentó en el estadio el técnico que estaba formando los equipos, el rápidamente cuando lo vio, dijo: “A fulano, lo queremos aquí en este equipo” Y él fue hacia allá, cuando escuchó a otro que estaba dentro del equipo decir: “Esto es lo que me gusta de fulano, que él es evangélico, pero es como uno de nosotros” Bueno, eso lo curó. Él se disculpó diciendo: “Perdonen, hoy no puedo jugar” Y más nunca jugó. Debe preocuparnos hermanos, cuando hay lugar para nosotros en ese mesón, que rechaza a Cristo. Nos anima ver, que, aunque no había lugar para ellos en el mesón, el Salvador llegó y fue envuelto en pañales, acostado en un pesebre. En ese lugar afuera, en el lugar humilde, rechazado, sí había lugar para él. Me estaba preguntando, ¿Si José era de la casa y la familia de David, no le quedaría algún familiar en Belén que lo hospedara? No. Pero allá, fuera del mesón, sí había lugar. Y fue en ese lugar fuera del mesón, dónde los ángeles dirigieron a los pastores. Un lugar fuera del campamento, hermanos, dónde sí hay lugar para él. Ese lugar es la asamblea congregada al nombre del Señor. En Belén seguramente no había solamente un solo mesón, seguramente había varios, pero no había lugar para él. Y en este mundo, hermanos, seguramente hay muchos lugares, hay muchas congregaciones, muchos grupos que profesan “amar a Cristo”, pero no hay lugar para él. Pero sí hay un lugar fuera de ese campamento, fuera de todo eso, dónde sí hay lugar para él. Salgamos pues, a él, fuera del campamento, fuera de la cristiandad profesante. A veces decimos que el Señor nació y fue envuelto en pañales, acostado en un pesebre y que eso está en un establo. Pero no lo sabemos. Sí era un edificio rústico, o si era un establo, o si era al aire libre, no lo sabemos. Pero lo que sí sabemos es que era en las afueras de la ciudad de Belén. Hermano y hermanas, hay un lugar fuera de todo otro lugar religioso, aparte, diferente, dónde él no es rechazado y ese lugar es la asamblea. Sí usted se identifica como miembro de una congregación que se llame tal o cual cosa, y es miembro de la asociación tal, y a usted le van abrir los brazos. Pero diga, “yo me congrego con creyentes en el Señor” sin reconocer nombre alguno, solo su bendito nombre. No pertenecemos a ninguna federación, ni reconocemos ninguna sede terrenal, y no será recibido. Hermanos, no nos de vergüenza asociarnos con el Señor, en el lugar de afuera de la cristiandad profesante, porque ese es el lugar que él reconoce. Cuando Dios envió ángeles del cielo para guiar a los pastores a la Persona del Señor, los envió a ese lugar rechazado, humilde, despreciado y “veréis al niño envuelto en pañales y acostado en un pesebre”. Ese fue un lugar de adoración. Allí los pastores llegaron y él era el centro de aquel momento, el niño que había nacido. Queremos animar a la juventud a desarrollar en tu corazón una convicción profunda de lo que es una asamblea congregada al nombre del Señor. Llegar a comprender la tremenda distinción que hay, entre una asamblea y una denominación, sea la que sea; sea la mejor de todas, hay un mundo de diferencia. La denominación está dentro del pueblo de Belén que no tiene a Cristo en el centro. Una asamblea está fuera de todo eso. Cuando llegamos a Lucas 10 encontramos un mesón donde sí hay lugar para él. El buen Samaritano es una ilustración preciosa, del Señor Jesucristo. Encontramos al hombre que descendía de Jerusalén a Jericó y cayó en manos de ladrones, los cuales le despojaron; e hiriéndole, se fueron, dejándole medio muerto. Y allí estaba a la orilla del camino, sin ayuda, en peligro de muerte. Y pasó aquel sacerdote por aquel lugar y viéndole, pasó de largo. No había compasión en su corazón viéndole herido. El levita igualmente le vio y pasó de largo. Pero un Samaritano, que iba de camino, viéndole, fue movido a misericordia. Quién de vosotros salvados, no nos identificamos con ese hombre herido, medio muerto. Estábamos, muertos en nuestros delitos y pecados, pero hubo uno que tuvo compasión de nosotros, iba de camino, pero era un viaje con propósito. Iba rumbo a un destino, y en ese viaje se detuvo, para atender a nuestra necesidad como pecadores perdidos. Y bajándose de su cabalgadura, atendió a aquel pobre hombre. Esta es una hermosa ilustración de la salvación que hemos recibido de nuestro Señor Jesucristo. Él descendió, él se humilló, él llegó hasta dónde estábamos hundidos en nuestros pecados. Lo primero que el hizo fue curar, lavar sus heridas. Luc 10:34 y acercándose, vendó sus heridas, Viéndole fue movido a misericordia y acercándose, vendó sus heridas. Esto es lo que el Señor hace, al salvarnos. El primero vendó las heridas, producidas por el pecado. ¿Y cómo las curó? Echándoles aceite y vino. El aceite servía para suavizar esa herida, para que dejara de arder; y el vino, era como un antiséptico para limpiar, desinfectar. Mire hermano, hermana, cuando el Señor nos salvó. El no solamente suavizó, pero él limpió. Nos preocupa, cuando después de una profesión de Fe, no hay evidencia de una obra que ha suavizado y que ha limpiado el pecado. Nos preocupa cuando personas profesan ser salvas y no han sido limpiadas, de sus vicios, de sus malas mañas. Nos preocupa cuando su carácter no sido suavizado conforme al carácter del Señor. Nos preocupa cuando personas profesan ser salvos y no han sido limpiados de la fornicación, Y PROCURAN ACOMODAR UN CONCUBINATO CUANDO OYEN QUE VA HABER BAUTISMOS. ¿Quién puede dudar que el aceite en la palabra de Dios nos habla del Espíritu Santo? Y el vino habla del gozo que produce el Señor. Y cuando aquel Samaritano levantó aquel herido y lavó y vendó sus heridas, le echó aceite y vino. En ese mismo momento de la salvación, el creyente recibe el Espíritu Santo de Dios, recibe el gozo de la salvación. “y poniéndole en su cabalgadura, lo llevó al mesón, y cuidó de él.” Ya no iba a ser atacado otra vez, por aquellos ladrones, ahora está en un lugar seguro, está montado en la cabalgadura y está siendo llevado a un mesón, y dice: “Y CUIDÓ DE ÉL” Queremos pensar nuevamente en el mesón como una ilustración de la asamblea. Oh hermanos, el propósito de Dios es que cada persona que cree en el Señor, llegue a la asamblea. Nosotros debemos tener eso por delante en la predicación del evangelio, debemos ver cada pecador como un candidato para la salvación y para ser útil entre el pueblo del Señor. Debemos predicar con todo el corazón con ese propósito por delante, pero también debemos considerar a personas creyentes que están en una denominación, como creyentes que pudieran también llegar a ese mesón bendito. Lo primero que tenemos que hacer, es cerciorarnos que sean realmente salvos. Y sí son salvos, el Señor dice: “Mis ovejas oyen mi voz y me siguen”. Así que deje caer en su oído y en su corazón algunas porciones claves de la palabra de Dios que el Espíritu Santo puede usar para guiarles hacia la verdad. No los borremos del mapa, vamos a cerciorarnos con la ayuda del Señor sí en verdad son salvos. Y sí son salvos hay la posibilidad de que sean guiados: “montándolo en su cabalgadura, lo llevó al mesón y cuidó de él” En este mesón sí había lugar para el Señor, para el Samaritano y había lugar para toda persona que el trajese al mesón. Hermanos y hermanas, cada creyente que llega a una asamblea por convicción bíblica, es traído por el Señor. Nosotros debemos recibirlo. Que variedad de personas llegan a la asamblea y no todos tienen la misma formación. No todos tienen los mismos modales. No todos tienen la misma forma de ser, pero sí han sido traídos por el Señor, debemos recibirlos. Sin duda, este caballero que llegó aquel día al mesón, era muy distinto a los demás que estaban allí: Herido, medio muerto, bien aporreado. Pero fue el Samaritano el que lo trajo. “Recibíos los unos a los otros, en el Señor” Otra cosa que notamos es que él mismo cuidó de él. La Presencia del Señor en la asamblea, es algo que cuida, que preserva al creyente. Debemos hermanos, evitar todo aquello, que pudiera impedir, el disfrute pleno de la presencia del Señor. Y otro detalle que notamos es que allí había un mesonero y el Samaritano le dijo: “Cuídamele; y todo lo que gastes de más, yo te lo pagaré cuando regrese.” Y así es el deseo del Señor en la asamblea, que haya un cuidado especial, el uno por el otro. Es cierto que los ancianos deben tener ese cuidado especial por la grey. Están allí porque el Gran Pastor de las ovejas, les ha dado la responsabilidad de ser pastores de sus ovejas, entre tanto que el venga. Así que deben cuidar las ovejas como él lo haría. Cada vez que haya necesidad de corregir, que haya necesidad de aconsejar un creyente, que el Señor nos ayude a escuchar la palabra del Señor: “Cuídamele”. “Cuídalo, como yo lo cuidaría, trátalo como yo lo trataría, háblale como yo le hablaría” “Cuídamele”. Pero él se fue, prometiendo regresar otra vez: Luc 10:35 Otro día al partir, sacó dos denarios, y los dio al mesonero, y le dijo: Cuídamele; y todo lo que gastes de más, yo te lo pagaré cuando regrese. Hermanos, estamos en el mesón espiritual, en la asamblea, pero nos queda pocos días en este mesón, solo estamos de paso, es solo un mesón, vamos a la Casa del Padre, él viene pronto para llevarnos allá, así que: Cuídamele; y todo lo que gastes de más, yo te lo pagaré cuando regrese. Él iba a volver muy pronto… ¿Cómo sabemos eso? Bueno, antes de partir sacó dos denarios. El denario era el valor de un día de trabajo de un obrero. Entonces aquel Samaritano le dio el pago por dos días y le dijo que los demás gastos los pagaría cuando el regresase. En estas condiciones, yo creo, hermanos, que él esperaba regresar muy pronto. Solo dos denarios fue lo que le dio. El Señor viene pronto, queda poco tiempo para llevar su vituperio, para ser fiel a él. Queda poco tiempo para testimonios fieles a su Persona y a su Palabra en este mundo. Queda poco tiempo para cuidar del amado pueblo del Señor. Que el Señor nos ayude y que el bendiga su Palabra. RE: Edificación bíblica - Edison - 06-10-2020 UNA ORACIÓN CONTESTADA Por un hermano de nuestras asambleas. 2Sa_22:7 En mi angustia invoqué a Jehová, Y clamé a mi Dios; El oyó mi voz desde su templo, Y mi clamor llegó a sus oídos. Puerto Villamizar es un caserío junto al río Zulia a cinco minutos de Puerto Santander, frontera con Colombia. Desde allí, nuestro hermano Cristóbal hacía el recorrido cada primer día de la semana, para participar de los símbolos en la Cena del Señor. Le quedaba difícil asistir a los cultos de entre semana: desplazarse desde Puerto Villamizar, llegar a Cúcuta y de ahí a San Antonio, Venezuela. Y hasta el día de hoy, el Señor lo ha sostenido como un hermano de buen testimonio. Cada sábado, el esposo de la hermana Gloria, de la asamblea de San Antonio, se alistaba en la mañana para dirigirse a Puerto Villamizar, dónde llegaba antes de las 3 de la tarde, como responsable de la escuela bíblica que se había establecido allí, en casa de nuestro hermano Cristóbal, desde principios del año. El bus de “corta distancia” lo dejaba en el terminal de Cúcuta y allí tomaba un carrito que lo dejaba en la entrada al caserío. Había que caminar como media hora hasta llegar al pueblo, atravesarlo y dirigirse a la casa del hermano, cerca al río, donde el hermano Cristóbal tenía su parcela. Era maravilloso estar allí. Rodeado de aire puro, de árboles, del canto de los pájaros, y, sobre todo, de aquel grupo de niños, puros, no contaminados con las costumbres de la ciudad, que con mucha atención escuchaban las lecciones y respondían las preguntas sobre el conocimiento de Cristo, sus propósitos, su amor, su vida, y nuestras responsabilidades para con él. Y así era cada semana. Ese año, al finalizar la escuela bíblica, la asamblea en pleno se dirigió desde temprano para estar presente en la exposición de los temas de los niños, como se acostumbra hacer, en nuestras asambleas. Unos recogían leña y armaban el fogón para el almuerzo campestre, una especie de sancocho cruzado, con carne de res, costillas de cerdo y muslos de pollo. Las hermanas alegres, preparando todo, los trozos de mazorca, de papa, de zanahoria y hasta de apio, con ajíes dulces. Todo mundo alegre. Otros, se divertían pescando. Llamó la atención, ver a los veteranos jugando al fútbol, al hermano Ambrosio, y Luis Barreto, exhibiendo las glorias idas del deporte de su juventud de inconversos. En la exposición de los temas, en los alumnos, brilló el talento, la precisión y el respeto sobre Aquel que durante el año habían estado conociendo, como el Señor y Salvador de nuestras almas. “Gracias mi Señor Jesucristo” Es muy probable que esta gratitud haya estado en sus tiernos corazones, cuando se marcharon a casa, cada uno con su premio, a manera de galardón. Fue una tarde inolvidable. Puerto Villamizar es una zona frecuentada por grupos armados rivales. En más de una ocasión el esposo de la hermana Gloria se encontró con guerrilleros y lo dejaban pasar porque ya sabían a que se dedicaba a qué iba y que hacía en el caserío cada sábado. Al hermano Cristóbal lo habían visitado. Pero al siguiente año, otro grupo armado, los paramilitares, se tomó el control de este caserío, por lo que se decidió suspender la escuela bíblica en dicho lugar. EL FRUTO DE NUESTRA FE Todo el que fuera guerrillero lo mataban. Estaban haciendo un barrido por la zona. De los hijos del hermano Cristóbal, dos de ellos eran alumnos de la escuela bíblica. Y uno de ellos había salido con sus tíos, los hermanos de la esposa de Cristóbal, ese día fatal. Iban a las labores del campo, a una parcela cercana, y ya el joven tenía conocimiento sobre la labranza y era de gran ayuda para sus tíos. Al hermano Cristóbal le avisaron que los “paracos” andaban por ahí cerca, por la ruta de sus cuñados, y al escuchar esto, se le heló la sangre. Inmediatamente se metió a su cuarto y se dobló de rodillas. 2Sa_22:7 En mi angustia invoqué a Jehová, Y clamé a mi Dios; Estaba sumamente angustiado pensando en sus cuñados, pero, sobre todo, en su joven hijo; y en su oración clamaba al Señor para que los guardase de las armas asesinas de este grupo armado. Entre tanto, a los dos tíos y al joven de la escuela bíblica, los tenían de pie haciéndoles preguntas, y apuntándoles con sus armas: - “¿Hay guerrilla por acá? – - No señor, ellos se fueron cuando ustedes llegaron – Los disparos que mataron a sus tíos, los escuchó el hermano Cristóbal y redobló más la intensidad de su oración… su joven hijo estaba paralizado, aterrorizado, frente a estos asesinos. Y cuando fueron a dispararle al hijo del hermano Cristóbal, el arma se atascó con el casquillo de la bala. Y entonces, le dijeron: - “Avise que las AUC estuvieron por aquí”- Y cuando el hijo de Cristóbal llegó a casa, con la camiseta salpicada de la sangre de su tío, le dijo a su papá, llorando y lleno de terror: “- Papá, acaban de matar a mis tíos”- “- Nos hicieron formar en fila delante de ellos y a cada uno nos fueron disparando, pero cuando me tocaba a mí, el arma no les funcionó”- UNA ORACIÓN CONTESTADA El oyó mi voz desde su templo, Y mi clamor llegó a sus oídos. Sea bendito el Señor Jesucristo. RE: Edificación bíblica - Edison - 07-10-2020 EL AMOR QUE VALE. Por Adrián Rogers TESORO BÍBLICO: “Porque nada hay imposible para Dios” (Lucas 1:37). El autor y orador creyente S. D. Gordon, dijo: “En la vida de todo hombre existe un trono. Y cuando el yo o uno mismo está en el trono, Cristo está en la cruz. Pero cuando Cristo está en el trono, el yo o uno mismo está en la cruz”. Existe algo que usted acepta como lo mejor, que cautiva su atención, y que controla su vida. Sus decisiones son tomadas en base a eso. El plan de Dios no es que Cristo posea un lugar en su vida o que Él tenga prominencia en su vida. Jesucristo merece e incluso demanda, preeminencia en su vida. Sin refutación, sin rechazo, sin rival. APLICACIÓN PRÁCTICA: ¿Qué ocupa el trono de su vida: usted mismo-? ¿Su familia? ¿Su posición? ¿Su hogar? ¿Sus posesiones? ¿Su apariencia física? ¿Sus talentos? Pídale a Dios que le perdone por tener algo o alguien en el trono que no sea Él. Pídale que le dé fortaleza para arrepentirse y “re-entronarlo” a Él como Señor. RE: Edificación bíblica - Edison - 21-10-2020 EL ARREBATAMIENTO DE LA IGLESIA DE CRISTO Por Don Kenneth Turkington Esta noche vamos a comenzar a tratar, el regreso o la venida del Señor Jesucristo a las nubes para buscar a su Iglesia. Entonces, la autoridad que tenemos, para todo lo que vamos a decir se encuentra en este Libro que estamos abriendo y nuestra primera lectura va a ser en el Libro de Apocalipsis, leemos: Apo 22:7 ¡¡He aquí, vengo pronto!! Bienaventurado el que guarda las palabras de la profecía de este libro. Apo 22:12 He aquí yo vengo pronto, y mi galardón conmigo, para recompensar a cada uno según sea su obra. Apo 22:16 Yo Jesús he enviado mi ángel para daros testimonio de estas cosas en las iglesias. Yo soy la raíz y el linaje de David, la estrella resplandeciente de la mañana. Apo 22:17 Y el Espíritu y la Esposa dicen: Ven. Y el que oye, diga: Ven. Y el que tiene sed, venga; y el que quiera, tome del agua de la vida gratuitamente. Apo 22:20 El que da testimonio de estas cosas dice: Ciertamente vengo en breve. Amén; sí, ven, Señor Jesús. Apo 22:21 La gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con todos vosotros. Amén. Habrá otras lecturas, posteriormente, pero con éstas queremos sustentar el tema que pensamos dividir en dos partes; en esta noche, Martes, queremos hablar sobre la realidad de su venida por la Iglesia, antes de la Gran Tribulación; mañana, con la ayuda del Señor, continuaremos con el mismo tema, pero lo que queremos considerar mañana es: “La respuesta del creyente” a esta realidad de la venida del Señor Jesucristo por su Iglesia, la parte práctica de cómo debemos responder ante una asombrosa verdad como esta. Entonces, en esta primera lectura, vemos como la venida del Señor para nuestro encuentro con él en el aire para arrebatar a su Iglesia (1Ts.4:17), está identificada, y está confirmada en la última página de nuestra biblia, encontramos estas promesas tan claras y preciosas, del Señor Jesucristo. 1. Apo 22:7 ¡¡He aquí, vengo pronto!! 2. Apo 22:12 He aquí yo vengo pronto 3. Apo 22:20 … Ciertamente vengo en breve El hecho de ser la última verdad que se trata en la Biblia, debe hacernos entender la importancia de este tema de la venida del Señor por su Iglesia, antes de la ira venidera (1Ts.1:10). En esta sección del capítulo 22 de la última parte de la Biblia, encontramos el verbo “venir” 7 veces. Tres veces, por los labios del Señor “vengo”, que está prometiendo que va a venir y tres veces encontramos la palabra “ven” en respuesta de los creyentes a esa preciosa promesa. Leemos: Apo 22:17 Y el Espíritu y la Esposa dicen: Ven. Y el que oye, diga: Ven. Y la tercera vez, en el versículo 20, Juan responde: “Amén; sí, ven, Señor Jesús.” Vamos a notar que esta venida del Señor por su Iglesia, está muy bien identificada, por lo menos, de dos maneras: a) En primer lugar, con la palabra “pronto”, es la misma palabra que hallamos en cada una de las tres promesas: “vengo pronto”, “vengo pronto” y “vengo en breve”. Esto describe, precisamente, esa venida del Señor al aire, para arrebatar a su Iglesia. No se trata aquí de el descender a la tierra, y posar sus pies en el monte de los olivos, en majestad, poder y gloria, sino su venida, para arrebatar la Iglesia. b) En segundo lugar, otro detalle nos permite confirmar que de esto se trata, y es un título que es usado para identificar al Señor viniendo antes de su descenso a la tierra y es el siguiente: Apo 22:16 Yo soy, la estrella resplandeciente de la mañana. Podríamos haber leído en el último libro del AT en el libro de Malaquias, otro título, pero en relación con Israel: “EL SOL DE JUSTICIA” Mal_4:2 Mas a vosotros los que teméis mi nombre, nacerá el Sol de justicia, y en sus alas traerá salvación; y saldréis, y saltaréis como becerros de la manada. Entonces son dos títulos distintos que simbolizan tiempos y contextos distintos. Cuando pensamos en la “ESTRELLA DE LA MAÑANA” es la hora de más oscuridad, pero aparece esta estrella, la más resplandeciente de todos los cielos, y tiene un mensaje, está anunciando que la noche está muy oscura y el día pronto va a venir, más o menos a la cuarta vigilia, de tres a seis. Entonces el Señor Jesucristo, mediante esta preciosa verdad, nos está diciendo que él es el que va a venir cuando moralmente y espiritualmente este mundo está en densas tinieblas, como lo está actualmente. Y en medio de estas tinieblas, gente esperando al anticristo, de espaldas a Dios, él va a ser la estrella resplandeciente de la mañana. El Señor nos va a sacar de este mundo. Y algún tiempo después, el Señor desciende a la tierra, pero como: “EL SOL DE JUSTICIA” Él va a venir con poder y gloria y majestad, y va a cambiar el escenario de densas tinieblas morales y espirituales, a un ambiente de Justicia Perfecta. Entonces, es muy claro, que esta promesa repetida tres veces, al final de la Biblia, tiene que ver con la venida del Señor Jesucristo como: “LA ESTRELLA DE LA MAÑANA” para arrebatar a su Iglesia, mientras el mundo va a continuar en tinieblas, la gran mayoría no se dará cuenta de lo que ha sucedido, pero nosotros sí vamos a estar muy conscientes de lo que nos ha sucedido, porque se habrá cumplido el profundo anhelo del corazón del creyente, y vamos a estar con el Señor. En consecuencia, tenemos la venida del Señor por su Iglesia, identificada y gracias a Dios, confirmada. Que el Señor prospere esta corto mensaje. RE: Edificación bíblica - Edison - 24-10-2020 PREGUNTAS EN NUESTRAS ASAMBLEAS I 1. Si en la actualidad se diera el hecho del control de la población por medio de la implantación de un chip… ¿Cuál debería ser nuestra posición? Don Alcímidez Velazco responde: “Bueno hermanos, estamos completamente seguros que el Señor no lo permitirá; este programa está detenido, hay quien el presente lo detiene. Mientras el Espíritu Santo esté en la tierra, nadie va adelantar todo ese programa que está por delante, de un único chip para instalarselo a todo el mundo. Nosotros no vamos a ver eso, hermanos. El Señor no lo va a permitir. Pero una vez que la Iglesia sea levantada, se va iniciar ese programa satánico, tiránico, abominable.” Otro hermano complementa: “Añado que las órdenes para todo creyente en el tiempo presente, las tenemos en las palabras del Señor Jesucristo al apóstol Pedro, luego de su Resurrección: “Sígueme tú.” (Jn.21:22). Entonces, cualquier situación donde el creyente se encuentra ante una obligación, él tiene que hacerse la pregunta: ¿Puedo yo hacer esto? Y seguir siendo fiel al Señor. El Señor espera de nosotros la fidelidad, sea lo que sea. Y estamos completamente de acuerdo con Don Alcímidez, que nosotros estamos esperando, quizás hoy, la salida, y esto del sello en la frente y en la mano, no es para la Iglesia. 2. Tomando en cuenta las referencias de la biblia al número siete, favor explicar por qué es tan importante para nuestro Dios, especialmente en el libro de Apocalipsis. Responde Don Allan Turkington: “Yo sé que el número siete es el sello de Dios y detrás de ese número encontramos la presencia divina en cada actividad, en cada cosa que se va a permitir en ese tiempo, sus programas se van a cumplir a la perfección, pero más bien yo quisiera aprender, invito a Don Samuel, por favor.” Complementa Don Samuel Rojas: “Hermanos, digo amén a lo que don Allan ha dicho, el # 7 es el número de la perfección. Dios usa números, colores, y animales para complementar su revelación que nos ha dado en las Sagradas Escrituras. De manera que cuando tenemos el número siete, detrás está la idea de plenitud, de algo completo, de algo perfecto. 3. ¿Qué herramienta usará el anticristo para gobernar el mundo? Tomando en cuenta que su gobierno será mundial. ¿Será el internet? Responde Don Bernardo Chirinos: “Buenas noches, saludos a todos. Indudablemente, hoy en día, el que tiene el poder de la comunicación, ejerce también un poder sobre la población mundial. Y la hegemonía comunicacional es un poder que utilizan todos los que quieren dominar el mundo, ya sea en el aspecto militar, comercial y espiritual. Y el internet es una herramienta que será muy valiosa. En el escenario de Apocalipsis, donde se habla de los dos testigos que mata la bestia que sube del abismo, leemos: Apo 11:9 Y los de los pueblos, tribus, lenguas y naciones verán sus cadáveres por tres días y medio, Esta transmisión, entiendo yo, será satelital, porque todo mundo podrá ver los cadáveres de los dos testigos exhibidos en la plaza de Jerusalén, indudablemente, esto tendrá su propósito, como una especie de intimidación mundial para infundir temor y mostrar poder que este anticristo tendrá. De manera que el internet será una herramienta útil en la mano de este hombre, quien va a ejercer una hegemonía comunicacional. 4. Si los niños serán sellados también, ¿qué pasará con estos inocentes? Responde Don Andrew Turkington: “La biblia no especifica, aunque sí menciona a “todo ser humano” esto significa que los niños están incluidos. Don Samuel Rojas complementa: “Dios es justo, y tenemos el caso del Diluvio, dónde los inocentes bebés de las familias de los pecadores, rebeldes, que perecieron, también sus bebés perecieron. En contraste, en el caso de Nínive, cuando Dios iba a destruir la ciudad, consideró a los niños cuando dijo: Jon_4:11 ¿Y no tendré yo piedad de Nínive, aquella gran ciudad donde hay más de ciento veinte mil personas que no saben discernir entre su mano derecha y su mano izquierda, y muchos animales? Jesús, además, habló de ellos como formando parte del reino de los cielos, leemos: Luc_18:16 Mas Jesús, llamándolos, dijo: Dejad a los niños venir a mí, y no se lo impidáis; porque de los tales es el reino de Dios. De manera, que sean que mueran como consecuencia de la maldad de sus padres, ellos van al cielo. El bebé de David, fruto de su pecado con Betsabé, el dijo: “Él no vendrá a mí, pero yo iré a él” De manera que los niños sellados con el 666, perecerán, pero sus almas irán al cielo. Continuará, con el favor del Señor. RE: Edificación bíblica - Edison - 24-10-2020 PREGUNTAS EN NUESTRAS ASAMBLEAS II Sobre el Día del Señor de 2Ts. Algunos grupos denominacionales, interpretan mal este pasaje: 2Ts 2:3 Nadie os engañe en ninguna manera; porque no vendrá sin que antes venga la apostasía, y se manifieste el hombre de pecado, el hijo de perdición, 1. ¿Cómo refutamos la mala enseñanza, ya que, apoyándose en este versículo, enseñan que la Iglesia conocerá al anticristo? La pregunta ha sido formulada a Rubén Mendoza, pero el desea que don Alcímidez responda: Don Alcímidez responde: “Vamos a leer la porción, que ella se explica a sí misma: 2Ts 2:1 Pero con respecto a la venida de nuestro Señor Jesucristo, y nuestra reunión (G1997) con él, os rogamos, hermanos, Esta reunión con él (G1997) es en el aire (1Ts.4:17). La palabra escogida para diferenciar esta reunión tan especial, de la segunda venida a la tierra (Zac.14:4) solo aparece dos veces, y tiene el sentido de una reunión de asamblea donde el centro de adoración es el Señor Jesucristo, algo que no ocurre cuando posa sus pies en el monte de los Olivos y viene acompañado de todos los santos que previamente ha trasladado al cielo (Zac.14:5) G1997= episunagōgē La otra vez que aparece es esta: Heb 10:25 no dejando de congregarnos (G1997), como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca. Seguimos: 2Ts 2:2 que no os dejéis mover fácilmente de vuestro modo de pensar, ni os conturbéis, ni por espíritu (la referencia es a una revelación espiritual, que alguien se levante a decir que dios me reveló), ni por palabra (alguna expresión que el apóstol haya dicho en público), ni por carta como si fuera nuestra (se ha hablado que habían falsificado una carta como si fuera del apóstol), en el sentido de que el día del Señor está cerca, (aquí es en el sentido de que el día del Señor ha llegado). Vamos a notas que el “el Día del Señor” no llegará hasta que la Iglesia sea trasladada de la tierra. 2Ts 2:3 Nadie os engañe en ninguna manera; porque no vendrá (el Día del Señor, el Día de Jehová) sin que antes venga la apostasía, y se manifieste el hombre de pecado, el hijo de perdición (que son títulos del anticristo). 2Ts 2:4 el cual se opone y se levanta contra todo lo que se llama Dios o es objeto de culto; tanto que se sienta en el templo de Dios como Dios, haciéndose pasar por Dios. 2Ts 2:5 ¿No os acordáis que cuando yo estaba todavía con vosotros, os decía esto? 2Ts 2:6 Y ahora vosotros sabéis lo que lo detiene, a fin de que a su debido tiempo se manifieste. Lo que lo detiene es el Espíritu Santo morando en la Iglesia. 2Ts 2:7 Porque ya está en acción el misterio de la iniquidad; sólo que hay quien al presente lo detiene, hasta que él a su vez sea quitado de en medio. La Iglesia está aquí en la tierra, pero lo que lo detiene es una Persona, el Espíritu Santo que descendió del cielo en Pentecostés, el día que se formó la Iglesia, y entre la semana 69 de la profecía de Daniel, y la semana 70, en este interín, en este paréntesis, Dios lo envió para que de entre todas las naciones sacara los creyentes que están formando la Iglesia, la futura Esposa del Cordero, para entregársela al Señor en el aire (1Ts.4:17). Una vez que la Iglesia reciba al Señor en el aire, y entonces, hay sí, ocurre esto: 2Ts 2:8 Y entonces se manifestará aquel inicuo, a quien el Señor matará con el espíritu de su boca, y destruirá con el resplandor de su venida; Claramente, hermanos, la porción indica, que el día del Señor no ha llegado, y explica por qué no ha llegado, porque hay quien detiene el inicio de este período de juicio sobre los moradores de la tierra (Ap.11:10; 12:12; 13:8,14; 14:6; 17:2,8). En un claro contraste, hermanos, la Iglesia posee ciudadanía celestial (Fil.3:20; Ef.1:3;2:6), de manera que la misma Escritura distingue entre los moradores de la tierra y los ciudadanos del cielo. La Iglesia es libre de la ira venidera (1Ts.1:10) ¿Qué dicen los hermanos?” Otro hermano complementa: “En Romanos también dice que nos va a salvar de la ira: Rom 5:8 Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que, siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros. Rom 5:9 Pues mucho más, estando ya justificados en su sangre, POR ÉL SEREMOS SALVOS DE LA IRA. Otra porción la hallamos en Apoc.3:10, leemos: Apo 3:10 Por cuanto has guardado la palabra de mi paciencia, yo también te guardaré DE (EK) la hora de la prueba que ha de venir sobre el mundo entero, PARA PROBAR A LOS QUE MORAN SOBRE LA TIERRA. Es interesante discernir la preposición “EK” (G1537) como significando “fuera de la hora” y no en medio de la prueba. Notemos que la prueba no es para los ciudadanos celestiales (Fil.3:20) sino, para los moradores de la tierra. Estas escrituras, entre otras, nos muestra que la Iglesia no estará presente para el tiempo en el que se presente este personaje tan siniestro. Y el mismo libro de Apocalipsis nos enseña que desde el capítulo 4 hasta el 19, mientras hay tribulación y castigo sobre los moradores de la tierra, la iglesia no se encuentra en la tierra sino en el cielo, leemos: Apo_13:6 Y abrió su boca en blasfemias contra Dios, para blasfemar de su nombre, de su tabernáculo, Y DE LOS QUE MORAN EN EL CIELO. Esto significa que ya la Iglesia está en el cielo mientras el anticristo está en acción aquí en la tierra. 2. Segunda Pregunta, en Daniel 8:23 se levanta un rey altivo de rostro, entendido en enigmas Dan 8:24 Y su poder se fortalecerá, mas no con fuerza propia; y causará grandes ruinas, y prosperará, y hará arbitrariamente, y destruirá a los fuertes y al pueblo de los santos. ¿Quién es ese rey altivo y con qué fuerzas se levantará, sino es con fuerza propia? Responde Don Andrew Turkington: Daniel 8, desde el versículo 1 al 22, es historia, ya se cumplió, como vimos en el estudio que hizo nuestro hermano Julio Figuera, pero desde el v.23 en adelante, la profecía se extiende hasta los últimos tiempos. Así que ese rey altivo de rostro y entendido en enigmas, yo entiendo que es el mismo anticristo. Pero quisiera saber que piensan los demás hermanos.” El hermano moderador, explica que hay una parte de la pregunta por responder y es: ¿Quién fortalecerá al anticristo? Don Samuel Rojas responde abriendo la Escritura, para señalar la parte final de esta porción: Apo 13:2 Y la bestia que vi era semejante a un leopardo, y sus pies como de oso, y su boca como boca de león. Y EL DRAGÓN LE DIO SU PODER Y SU TRONO, Y GRANDE AUTORIDAD La bestia sube del abismo, tiene el poderío del diablo y de toda la potestad de las tinieblas. Es un ser humano, pero energizado plenamente por el diablo y su poderío. 3. Tercera Pregunta: ¿Qué significa “hijo de perdición”? ¿Por qué hijo? Responde el hermano Don Pablo Thiessen: “Cuando llegamos a la palabra “hijo de” en la biblia, vamos a ver que ese personaje, no es todopoderoso. Es una criatura, ha sido creado, siendo entonces, menor que él que lo creó, porque todo es hecho por Dios. En su primer estado, antes de ser diablo, fue el Querubín Protector, pero pecó cuando rechazó al Hijo de Dios (Is.14:14; Heb.1:5-6) como Dios. No estuvo dispuesto a adorar al Hijo. De manera que una criatura, no posee toda la autoridad suprema. Y cuando el hermano Rubén Mendoza lo menciona como “hijo de destrucción”, es para resaltar su carácter, “el vino para destruir”. De hecho, el va a falsificar la persona de Cristo, va a ser un imitador fraudulento. Y, por lo tanto, nuestro hermano Rubén, en esta noche, ha hablado del anticristo. No solo va a estar en contra de Cristo, sino que también lo va a imitar. Mientras Cristo trae edificación (Mt.16:18), él va a traer destrucción, él va hacer todo lo contrario. a) No tiene autoridad suprema b) y viene a destruir. Y estoy muy interesado que otros hermanos me ayuden en responder. Complementa Don Alcímidez Velasco: Hch 13:8 Pero les resistía Elimas, el mago (pues así se traduce su nombre Barjesús), procurando apartar de la fe al procónsul. Hch 13:9 Entonces Saulo, que también es Pablo, lleno del Espíritu Santo, fijando en él los ojos, Hch 13:10 dijo: ¡Oh, lleno de todo engaño y de toda maldad, hijo del diablo, enemigo de toda justicia! ¿No cesarás de trastornar los caminos rectos del Señor? El hijo de perdición es como le dijo el apóstol a Elimas el mago: “hijo del diablo”, el anticristo va a ser como un hijo del diablo porque va a ser energizado por él. Y es el mismo diablo que lo va a traer aquí, mediante alguna mujer mala que practica la hechicería, metida en lo más profundo del ocultismo. 4. Cuarta pregunta, ¿Qué lecciones nos deja la mención del anticristo? Responde don Bernardo Chirinos: “Bueno, existe un principio de interpretación bíblica, que nos dice que toda doctrina, expresada en la Escritura, tiene su ilustración en la misma palabra de Dios. De manera que en el AT se encuentran algunos personajes que reflejan el mismo carácter de este hijo de perdición, el hombre de pecado o el inicuo. Entonces, son figuras que nos ayudan a entender la personalidad de este ser tan terrible, que se va a revelar en el tiempo de la semana 70 de la profecía de Daniel. Yo entiendo que, si el Señor arrebata a su Iglesia, ahora, es porque el anticristo ya está en el mundo. Así que nosotros perderíamos el tiempo tratando de identificarlo. No es tarea de la Iglesia identificar hoy, a un personaje que sea el anticristo y señalarlo. Nuestra responsabilidad es esperar al Señor Jesucristo, estar preparado para recibirle. El anticristo se manifestará una vez que la Iglesia sea arrebatada.” Complementa el hermano Julio Figueras: “Solamente quería agregar para la pregunta sobre el “hijo de perdición”, solamente que el Señor dijo: Jua_17:12 Cuando estaba con ellos en el mundo, yo los guardaba en tu nombre; a los que me diste, yo los guardé, y ninguno de ellos se perdió, SINO EL HIJO DE PERDICIÓN, para que la Escritura se cumpliese. De manera que Judas el traidor, es señalado como el otro personaje que es señalado en la biblia como el “hijo de perdición”. Así que estos personajes, son como precursores del anticristo.” Otro hermano interviene diciendo: “Yo quisiera mencionar en relación con la pregunta, que hay tanta edificación, tanta iluminación para el creyente, cuando vemos tantas figuras y tipos del Señor Jesucristo en el AT que nos hablan de él.” 5. Quinta pregunta: Se ha mencionado que se cree que el anticristo surgirá de Europa… ¿Hay sustento bíblico para pensar que el anticristo surgirá de Europa? Responde Don Samuel Rojas abriendo las Escrituras en: Dan 9:26 Y después de las sesenta y dos semanas se quitará la vida al Mesías, mas no por sí; Y EL PUEBLO DE UN PRÍNCIPE QUE HA DE VENIR DESTRUIRÁ LA CIUDAD Y EL SANTUARIO; y su fin será con inundación, y hasta el fin de la guerra durarán las devastaciones. No dice que es el príncipe que va a destruir la ciudad, sino sus ejércitos. El príncipe que ha de venir, se proyecta más allá del general Romano, y va más allá de Tito. ¿Y dónde está Roma? En Europa. Notemos que la primera bestia de Apocalipsis 13, sube del mar, es decir, sube de las naciones. Pero de qué parte de todas las naciones del mundo, es de ese pueblo, Roma. Y esto ha hecho que muchos estemos pensando en una resurrección del poder del imperio Romano, en ese tiempo. Porque no hay, después del cuarto imperio que Daniel descifró en el sueño de Nabucodonosor, en la estatua, donde las piernas de hierro, mezcladas con barro, simbolizan el imperio romano, otro imperio, porque el barro cocido simboliza otros pueblos de Europa, pero no un imperio. Leemos: Dan 2:31 Tú, oh rey, veías, y he aquí una gran imagen. Esta imagen, que era muy grande, y cuya gloria era muy sublime, estaba en pie delante de ti, y su aspecto era terrible. Dan 2:32 La cabeza de esta imagen era de oro fino; su pecho y sus brazos, de plata; su vientre y sus muslos, de bronce; Dan 2:33 sus piernas, de hierro; sus pies, en parte de hierro y en parte de barro cocido. Dan 2:34 Estabas mirando, hasta que una piedra fue cortada, no con mano, e hirió a la imagen en sus pies de hierro y de barro cocido, y los desmenuzó. Dan 2:35 Entonces fueron desmenuzados también el hierro, el barro cocido, el bronce, la plata y el oro, y fueron como tamo de las eras del verano, y se los llevó el viento sin que de ellos quedara rastro alguno. Mas la piedra que hirió a la imagen fue hecha un gran monte que llenó toda la tierra Dan 7:8 Mientras yo contemplaba los cuernos, he aquí que otro cuerno pequeño salía entre ellos, y delante de él fueron arrancados tres cuernos de los primeros; y he aquí que este cuerno tenía ojos como de hombre, y una boca que hablaba grandes cosas.” El hermano Alcímidez Velazco colabora: Apo 13:1 Me paré sobre la arena del mar, y vi subir del mar una bestia que tenía siete cabezas y diez cuernos; y en sus cuernos diez diademas; y sobre sus cabezas, un nombre blasfemo. Y el v. 3 dice: Apo 13:3 Vi una de sus cabezas como herida de muerte, pero su herida mortal fue sanada; y se maravilló toda la tierra en pos de la bestia, Las siete cabezas son identificadas en Daniel 7 como la suma de las cabezas de las 4 bestias allí presentes, una tenía cuatro cabezas, se cree que la cabeza herida de muerte se trate de la caída del imperio romano. Pero su herida mortal fue sanada, lo que indica que el imperio romano va a ser restaurado a una posición de liderazgo mundial. El imperio romano cayó en el año 495 bajo el poder de las invasiones bárbaras, pero va ha experimentar una resurrección: “Y se maravilló toda la tierra en pos de la bestia” Continuará, con el favor del Señor. |