Calificación:
  • 0 voto(s) - 0 Media
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
Aborto
#1
Estimados les envio los apunte sobre lo expuesto en cuanto al aborto y la postura cristiana...

Bendicones
Mario Griguelo


Archivos adjuntos
.doc   EL ABORTO UN MEDIO DE PRESERVAR LA VIDA.doc (Tamaño: 39.5 KB / Descargas: 22)
Responder
#2
Estimado hermano gracias por corregirme, ese fue un mensaje que di a mi congregacion donde fui pastor o anciano por 10 años. Lima es un pueblo a 100 Km de buenos aires capital sobre la ruta 9.

lo demas estoy de acuerdo con ud sobre el termino "feto" es un termino que saque de una declaracion de los cristianos de españa, ahora si es cierto que las iglesias no se informan.

eso que coloque alli es una bosquejo que deve mejorarse pero que tiene como fundamento, las escrituras y la etica cristiana basada en una teologia concervadora, yo no soy medico pero si conosco y muy bien la teologia en todas sus aristas y desde alli parto, no pertenezco ningun movimiento y organización solo soy un cristiano que no esta de acuerdo con lo que impulsa la sociedad de hoy y creo que no son los medicos los que deven hablar en las iglesias y dar la razon de porque no se debe abortar sino aquellos que incurren el el estudio de las escrituras, pastores y ancianos a su congregación...
pero desde ya gracias por corregirme.

Att MarioG
[/i]
http://www.lapalestracristiana.blogspot.com.ar/
Responder
#3
Saludos Roberto:
El grado de tinieblas en que el maligno ha sometido al mundo expresa que si un planeta lejano solo con presentar en su composición física elementos como agua, dicen ahhh existió vida ó puede haber la probabilidad de desarrollarse.
Pero un "producto" de menos de 12 semanas por lo menos en México, pues es elegible para que muera por la decisión de la "madre" sobre su "cuerpo".
Solo la luz de la escritura puede disipar esas tinieblas, no cejemos en nuestro empeño por mostrarlas día con día en nuestro ambiente de trabajo.
Ing. Ramón Lozano Cervantes
Responder
#4
les comparto este link (no dejen de ver los videos) bendiciones http://ensusmanos13.blogspot.com.ar/2012...david.html
Responder
#5
Edy:
Vi el video: http://www.youtube.com/watch?feature=pla...mDZDqykW4k

Totalmente recomendable para considerar el tema del aborto, y excelente predicación del Evangelio.
Gracias, hermano!
Heriberto
Responder
#6
La vieja les abrió la puerta con mirada complaciente.

- Buenas tardes, joven- dijo a Julio y pasó un brazo sobre los hombros de Cristina.

- ¿Trajo la bata de baño?

- Sí, señora- dijo Cristina levantando el maletín plástico.

Julio entró a una pieza que tenía un tapete desteñido en el centro y cuatro sillas metálicas. De la pared colgaban una mata de sávila y una litografía del siervo de Dios José Gregorio Hernández.

La vieja hizo entrar a Cristina a un dormitorio que tenía amplia cama, un armario con espejo y una mesita llena de frascos, algodón, pinzas y otros instrumentos de cirugía.

- Ya vuelvo- dijo la vieja y salió.

Cristina se quedó examinando el aposento con sus ojos indiferentes. Del espaldar de la cama colgaban toallas y sobre la mesa de noche había un rollo de papel higiénico y una botella de alcohol atiscéptico.

La vieja volvió con un vaso de agua e hizo tragar a Cristina una pastilla.

- Es para que no duela- dijo la vieja.

Salió de nuevo y volvió con una palangana de agua caliente.

- Desvístase y acuéstese- dijo la vieja.

Cristina obedeció.

- Esperemos un momento a que le haga efecto la anestesia- dijo la vieja.

- ¿Trajo la moneda? Es para que no se hunte de plata las manos después de la operación – Añadió la vieja.

- Sí- dijo Cristina levantándose y abriendo su bolsito. Sacó el paquetito de billetes y lo entregó a la vieja.

Esta lo desenvolvió, contó y guardó en su armario.

Luego se bañó las manos en alcohol.

Escogió dos largas pinzas, otro instrumento, los metió a la palangana de agua caliente, los sacó tras varios minutos, los secó con las toallas que colgaban del espaldar de la cama. Los limpió con algodones empapados en alcohol.

Cristina, desnuda sobre la cama, tenía los ojos cerrados.

- ¿Se siente adormecida?

- Sí señora.

-Esta operación con dos meses de embarazo es difícil, ¿oye? Yo se la voy a hacer bajo su responsabilidad. Mejor dicho yo no respondo, ¿oye?

- Sí señora- musitó Cristina.

En seguida la vieja hizo levantar la cadera a Cristina y le metió debajo una almohada muy alta.

El cuerpo desnudo, marfileño de Cristina había adelgazado.

- Abra las piernas- le ordenó la mujer.

Cristina abrió sus muslos que eran armoniosos todavía pero que empezaban a aflojarse.

- Córrase para acá. Quedamos mejor- dijo la vieja.

Luego tomó un espéculo que introdujo en la vagina de Cristina. Accionando un tornillo mantuvo el conducto vaginal dilatado.

La luz de la ventana daba sobre Cristina.

La vieja tomó luego un histerómetro, especie de larga aguja, que introdujo lentamente hasta el cuello del útero. Empujó y siguió adelante hasta el cuerpo del útero, para determinar el largo del instrumento con que haría el raspado.

Después introdujo en el cuello del útero otro tipo de aguja para dilatarlo, y fue cambiándola por otras cada vez más gruesas hasta conseguir el diámetro que juzgo necesario.

Fue entonces cuando introdujo una cucharilla afilada, larga, hasta el cuerpo del útero.

Cristina se quejó.

Comenzó a raspar, raspaba, raspaba, se agachaba y los movimientos de su mano se hacían más amplios.

Cristina se quejó de nuevo.

La vieja sacó lentamente la cucharilla y no salió nada diferente a sangre.

Entonces la mujer metió una larga pinza hasta el cuerpo del útero. Pellizcó y Cristina lanzó un grito. La vieja sacó la pinza con filamentos rojos.

La vieja volvió a meter la pinza y a pellizcar. La sacó de nuevo. Traía un pedacito de carne sanguinolenta que la vieja examinó. Era una pierna diminuta.

Cristina comenzó a revolcarse.

- Si se mueve no puedo hacer nada- dijo la vieja.

Quejándose, Cristina trató de quedarse quieta.

La vieja volvió a meter la pinza. Pellizó otra vez, arrancó algo y volvió a sacar la pinza con otros pedacitos sanguinolentos. La vieja los miró: y distinguió un minúsculo brazo.

Aunmentó la hemorragia y la vieja la restañaba con toallas.

Cuando volvió a meter la pinza la vieja tenía las manos ensangrentadas y la frente cubierta de sudor. La vieja había metido la pinza del todo cuando Cristina dio un barquinazo. La pinza se hundió y Cristina lanzó un alarido.

- ¡Ay, niña!- Exclamó la vieja y sacó la pinzas apresuradamente.

Un chorro de sangre se vino tras las pinzas.

- ¡Niña, le dije que se estuviera quieta! ¡Mire pues!- Exclamó la vieja levantándose y mirando la pinza totalmente enrojecida.

Cristina lloraba.

- Se lo dije, niña. Fíjese pues, ay por Dios, y ahora no diga que yo tuve la culpa- dijo la vieja poniendo la pinza a un lado.

Tomó las toallas y volvió a restañar la sangre. Se lavó las manos en la palangana.

Buscó algo en la mesa donde estaban los instrumentos. Tomó una cánula de irrigación que limpió con algodón mojado de alcohol. Se inclinó y la metió profundamente en la vagina de Cristina hasta insertarla en el cuello del útero.

-¿ Ya me lo sacó?- preguntó Cristina.

- Hoy no se puede seguir la operación. Le puse una sonda para que le salga solo. Mañana o pasado le viene una hemorragia y le sale el feto- dijo la vieja apresurándose a poner sobre los genitales de Cristina dos toallas sanitarias.

- Póngase los interiores y la bata de baño- dijo la vieja esparando de pies.

Cristina se sentó difícilmente. Un gesto de dolor le contraía las pálidad y desencajadas facciones.

Se puso la bata de baño, las pantuflas y esperó un momento. Se levantó con dificultad y se quejaba a cada movimiento.

Apresuradamente la vieja metió dentro del maletín de Cristina la ropa de la muchacha y se lo largó.

- Dígale a su amigo que la lleve ligero a su casa y acuéstese. Y dése baños de romero y mirto. Cuando le venga la hemorragia fíjese bien si le sale el feto. Mucho le dije que no se fuera a mover- dijo la vieja con rostro húmedo de sudor.

- Vaya a acostarse ligero, pues- siguió la vieja, tomó la palangana llena de aguasangre y salió por otra puerta hacia el interio de la casa.

Cristina empezó a caminar lentamente.

- Julio…- Musitó Cristina saliendo al corredor.

Julio, quien esperaba afuera con los ojos dilatados, se lanzó a sostenerla por el talle. La condujo hasta la puerta. Ella tenía los ojos hundidos y la boca entreabierta.

Un viento húmedo soplaba afuera y el cielo estaba encapotado.

Avanzaban lentamente por el andén. Julio miraba a todos lados en busca de un taxi.
Responder
#7
Una muerte horrenda.

En el caso anterior, es evidente la ejecución de un asesinato con la complicidad de todos los allí presentes y con el agravante despiadado de la total indefensión de la víctima.

Edison
Responder
#8
Sin duda, Edison. Y hay que advertir que si el aborto se efectuara en un hospital con todo el cuidado y asepsia, y protegido por una ley, sigue siendo eso, un asesinato, con más culpables: La madre, los médicos, los legisladores y la Cabeza del Gobierno que promulgó una ley perversa despenalizando el aborto, vale decir, impulsando la muerte de víctimas inocentes a quienes se les niega el derecho humano fundamental por excelencia: El de vivir.

Pero como dice el hermano del vídeo que por aquí se recomendó, el hombre puede "despenalizar" el aborto, pero Dios no lo despenaliza, y juzgará con justicia a quienes cercenan el derecho de vivir.

No está demás recordar que nuestros países firmaron el
PACTO DE SAN JOSE DE COSTA RICA
CONVENCION AMERICANA SOBRE DERECHOS HUMANOS
ARTICULO 4.- DERECHO A LA VIDA.
1. Toda persona tiene derecho a que se respete su vida, este derecho estará protegido por la Ley y en general, a partir del momento de la concepción. Nadie puede ser privado de la vida arbitrariamente.


Es de esperar que nuestros gobiernos lo recuerden y no violen lo que pactaron, por más presiones (o instrucciones) que reciban desde los organismos mundiales.

"No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará." (Gál 6:7)

"Si opresión de pobres y perversión de derecho y de justicia vieres en la provincia, no te maravilles de ello; porque sobre el alto vigila otro más alto, y uno más alto está sobre ellos." (Ecl 5:8)
Responder
#9
Hermanos,

La 'despenalización' del aborto es una tema que está en el tapete últimamente. No me refiero que lo esté en este foro exclusivamente, lo está en varios países.

Dado que estamos en lucha contra potestades y que para los asuntos del Señor nada es casual, agrego que "despenalizar" no es otra cosa que una hipocresía mayúscula; es el homicidio institucional desde los Estados o gobiernos.

No hay por qué sorprenderse ¿o acaso los estados nacionales no han cometido y cometen terribles crímenes?

PERO el agravante es que por ser una decisión de gobernantes, congresos o parlamentos se convierte en una figura de los códigos penales, leyes o estatutos:

UN CRÍMEN ORGANIZADO.

Roberto
Responder
#10
Al respecto, les comparto una frase atinada que acabo de leer:

"Hacer legal el aborto, no lo convierte en legítimo"
Responder


Salto de foro:


Usuarios navegando en este tema: 1 invitado(s)