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ABUSO EXTREMO
#1
Apreciado Heriberto:

Hace unas horas conversé con una hermana en Cristo de una asamblea cercana a la nuestra...

Ocurre que algunas asambleas tiene la sana costumbre de reunirse en las casas de los hermanos y hasta de amigos...una vez a la semana para estudios de la Palabra de Dios con libre participación.

La hermana me ha manifestado su extrañeza porque un hermano la mando a callar...en su propia casa...entonces ya no es de libre participación, veamos:

1Co 11:18 Pues en primer lugar, cuando os reunís como iglesia, oigo que hay entre vosotros divisiones; y en parte lo creo.

Entiendo que una reunión como Iglesia esta circunscrita a un lugar donde se celebran diferentes cultos semanales, entre ellos, la Cena del Señor, es decir, hay un testimonio público.

En cambio...una reunión en las casas de los hermanos para estudio de la Palabra...nos habla de la comunión hermanable...y si es para un estudio participativo...no debemos colocarle un bozal a la hermana que desea participar haciendo preguntas...o enseñando...

Dónde están las Escrituras para silenciar a la hermana también fuera de la asamblea...en su propia casa...pues a la verdad...esto me ha causado cierta indignación.

Que podemos aprender acerca de esta situación.

Edison
Responder
#2
Hola Edison:
Si el hermano en cuestión hubiera estado presente cuando Priscila y Aquila tomaron aparte a Apolos, y le expusieron (en plural) más exactamente el camino del Señor (Hch,18:26) ¿Acaso habría hecho callar a Priscila con el mismo argumento? Bueno, quizás sí, porque frecuentemente algunos creyentes tienen más celo que discernimiento espiritual. Y esa falta de criterio les impide diferenciar que no es lo mismo la iglesia reunida como tal, que un grupo de hermanos que participa de un simple encuentro familiar. (Aún si se diera el caso de que ambas cosas se pudieran desarrollar en la misma casa, aunque, claro está, en distintas ocasiones.)

No conozco mayores detalles del incidente que relatas, pero es casi seguro que ese avasallamiento o abuso se debe extender además a otras áreas de la vida de los creyentes, quienes ven conculcada su sana libertad como hijos de Dios.

Si de doctrina se trata, no hay duda de que debemos contender ardientemente por la fe que ha sido una vez dada a los santos. Pero la imposición de un estricto extremismo religioso "Enseñando como doctrinas mandamientos de hombres" (Mr.7:7) generalmente viene de la mano de quienes con aire de superioridad actúan más como emperadores que como siervos de Dios, debido a la distorsionada "escuela" que ellos mismos recibieron en sus lugares de origen.

Conozco el caso de un hermano que recibió instrucciones de cambiarse de nombre porque se llamaba Jesús... ya que significaba una apropiación indebida del nombre del Señor. (Impresión norteamericana...)

En fin, sólo un ejemplo de lo que significa celo sin ciencia. Sin embargo, oremos para que quienes vienen a servir al Señor entre nosotros, a veces de otros países, lo hagan con sabiduría de lo alto, sin sembrar mezcla de semillas.

Un abrazo!!
Heriberto
Responder
#3
Bueno Heriberto, el punto es que cuando la asamblea decide organizar reuniones en las casas, como en este caso, y en tales reuniones se estudia la Palabra de Dios....es obvio que estamos ante una clase bíblica.

Algunos hermanos citan 1 Tim. 2:11, 12 y 1 Cor. 14:33-35 para probar que la mujer no debe participar en las clases bíblicas... entonces surgen los que afirman que la iglesia solo debe enseñar en la asamblea y los que están de acuerdo en extender los etudios a las casas de los hermanos...afirman que estas clases son públicas y por lo tanto...la hermana debe callarse, no puede enseñar en público.

El Nuevo Testamento no habla de "exclusividad" ("maneras de enseñar") públicos y privados. Ellos citan Hech. 20:20, "y como nada que fuese útil he rehuido de anunciaros y enseñaros, públicamente y por las casas", y afirman que aquí hay "dos arreglos" (dos "maneras de enseñar"), pero Pablo no habla de "dos arreglos" o "dos maneras de enseñar", sino que habla de lugares públicos y lugares privados para que la Palabra de Dios corra y sea glorificada.

La palabra "públicamente" es DEMOSÍA que, según el léxico Thayer, significa "lugares públicos" y, desde luego, "casas" son lugares privados. Pero ¿quién no sabe que muchas iglesias del primer siglo se reunían en "casas" (lugares privados)? Rom. 16:5; Col. 4:15; Filemón 2.

Algunas hermanas tenían asambleas en sus propias casas, leemos:

1Co 16:19 Las iglesias de Asia os saludan. Aquila y Priscila, con la iglesia que está en su casa, os saludan mucho en el Señor.
Col 4:15 Saludad a los hermanos que están en Laodicea, y a Ninfas y a la iglesia que está en su casa.

Por lo tanto, estos hermanos están equivocados cuando usan este texto para hablar de "exclusividad" para enseñar solo en la asamblea, entendiendo esto como un local construido solo para este fin.

La hermana con quién hablé y que mandaron a callar en su propia casa, cuando le mencioné que la mujer es gloria del varón (1Cor.11:7) y por lo tanto en una reunión como iglesia no es la gloria del hombre la que debe imperar...estuvo de acuerdo y le añadí que cuando habla del hombre como imagen y gloria de Dios, lo hacía estrictamente en base a Su Hijo y no por nosotros los hombres, viles y miserables pecadores, quienes a través de toda la biblia hemos fracasado cuando Dios nos ha dado una responsabilidad.

Extender el silencio de la mujer en la asamblea hacia las clases en los hogares...es un abuso extremo sin ningún respaldo Escritural...pues aún en la escuela bíblica dominical para niños, en las asambleas, las mujeres son maestras.

La mujer debe enseñar.

a. Timoteo fue enseñado por su madre y abuela. Hech. 16:1, ¿Recibió Timoteo la instrucción de su padre griego o de su madre que era "mujer judía creyente"? 2 Tim. 1:5; 3:14, 15.

b. Hechos 8:4 dice, "Pero los que fueron esparcidos iban por todas partes anunciando el evangelio" (no dice que "solamente los hombres" anunciaron el evangelio).

c. Hechos 18:26 dice que cuando Apolos enseñó un error, Priscila y Aquila "le tomaron aparte y le expusieron más exactamente el camino de Dios".

d. 2 Tim. 2:2, "Lo que has oído de mí ante muchos testigos, esto encarga a hombres fieles que sean idóneos para enseñar también a otros". La palabra "hombres" (ANTHROPOS) es genérico y significa "personas"; por eso, incluye tanto a las mujeres como a los varones. Todos los fieles deben ser enseñados y preparados para que sean idóneos para enseñar a otros.

e. Tito 2:3-5, las mujeres ancianas deben enseñar a las mujeres jóvenes.

f. 1 Ped. 3:15 no se limita a los hombres (varones). La mujer también tiene que dar razón de la esperanza que tiene.

Hay algunos hermanos que creen que solo el Espíritu Santo vino a los hombres y que las mujeres se quedarón sin Él.

2Co 3:17 Porque el Señor es el Espíritu; y donde está el Espíritu del Señor, allí hay libertad.

¿Espíritu solo para los hombres?

Aunque el contexto señala libertad en Cristo para el ministerio del Espíritu sobre el judaismo, es aplicable igualmente para las mujeres sobre el yugo de la ley.

Esta misma libertad gozaron las mujeres que acompañaron a Pablo y que el mismo las menciona como "compañeros de milicia" en la predicación del evangelio...en las plazas, en las calles, en las casas, no eran mujeres mudas a la hora de predicar a Cristo, pero una vez reunidos como iglesia, ellas sabían ocupar su lugar.

Es un abuso tan extremo el de silenciar a la hermana fuera de la asamblea que si viaja un grupo de hermanos a una conferencia en otra ciudad...y se empieza hablar de un tema bíblico...entonces las hermanas no pueden participar, tienen que volverse mudas.

Vaya uno a saber si cuando Pablo habla de "vuestras mujeres" en 1Cor.14:34 se esté refiriendo específicamente al silencio de las mujeres de los profetas que viene mencionando en los versículos anteriores, por motivos de desorden circunstanciales y no por un silencio absoluto.
Estas mujeres mencionadas en este texto deberían preguntar a sus maridos en casa. Esto indica dos cosas: (1) que ellas tenían maridos y (2) que sus maridos sabían más acerca de las cosas de Dios que ellas. Si "vuestras mujeres" se refiere a las mujeres de los profetas, caben estos dos pensamientos.

Pero si Pablo se refiere a todas las mujeres de la congregación, hay dos problemas: (1) algunas mujeres no tenían esposos (hay muchas mujeres con esposos incrédulos, 1 Cor. 7:12-16), y (2) los maridos de algunas mujeres no saben más que ellas (al contrario muchas hermanas saben más que sus maridos aunque éstos sean miembros)

En resumidas cuentas...hermano Heriberto, algunos "hermanos" se conducen como tiranos y no como siervos de Cristo...a la hora de expandir la palabra de Dios a los seres humanos sean estos niños, jóvenes, adultos, o ancianos.

Un abrazo

Edison
Responder
#4
Edison: Totalmente de acuerdo, y ningún extremismo debe alterar el delicado equilibrio que existe entre una cosa y la otra.
Un abrazo,
Heriberto
Responder
#5
Heriberto escribió:Edison: Totalmente de acuerdo, y ningún extremismo debe alterar el delicado equilibrio que existe entre una cosa y la otra.
Un abrazo,
Heriberto

Hermano querido...respecto a esto:


Cita:Ocurre que algunas asambleas tiene la sana costumbre de reunirse en las casas de los hermanos y hasta de amigos...una vez a la semana para estudios de la Palabra de Dios con libre participación.

La hermana me ha manifestado su extrañeza porque un hermano la mando a callar...en su propia casa...entonces ya no es de libre participación, veamos:

1Co 11:18 Pues en primer lugar, cuando os reunís como iglesia, oigo que hay entre vosotros divisiones; y en parte lo creo.

Entiendo que una reunión como Iglesia esta circunscrita a un lugar donde se celebran diferentes cultos semanales, entre ellos, la Cena del Señor, es decir, hay un testimonio público.

En cambio...una reunión en las casas de los hermanos para estudio de la Palabra...nos habla de la comunión hermanable...y si es para un estudio participativo...no debemos colocarle un bozal a la hermana que desea participar haciendo preguntas...o enseñando...

Dónde están las Escrituras para silenciar a la hermana también fuera de la asamblea...en su propia casa...pues a la verdad...esto me ha causado cierta indignación.

Que podemos aprender acerca de esta situación.


Hermano Heriberto...

¿tiene la Iglesia algún poder representado por la decisiones del cuerpo de Ancianos?

Lo afirmo por cuanto "el orden" en una reunión como Iglesia es esgrimido para sustentar que una reunión en las casas de las hermanas es "UNA REUNIÓN OFICIAL" de la Iglesia de la localidad y por lo tanto...las mujeres deben callar.

¿Habrán Escrituras para avalar tal poder?

Porque si existen no tengo inconveniente en obedecer la Palabra de Dios...
Responder
#6
Este es un tema delicado ...
Sólo indicar que en los Hechos de los apóstoles no aparece ninguna mujer participando directamente en los distintos acontecimientos. Podría ser por temas culturales de Israel, pero al estar tan cercano en el tiempo el contacto que se tuvo con nuestro Señor Jesús, posiblemente vendría avalado por Jesús (esto es suposición mía).

También tener en cuenta que entre los 12 no hubo ninguna mujer.

Los sacerdotes en el antigüo testamento también eran hombres.

1ª Timo 2:8:12 y en Efesios 5:22:24.

No sé, actualmente es un tema delicado. Hoy en día en el mundo, las mujeres pueden realizar las mismas cosas que los hombres, y en cierto modo esto es justo. Pero parece que para Dios hay cosas que las mujeres no deben hacer, y otras que los hombres no deben hacer.

Ya respecto a si son reuniones de Iglesia o no ... no sé, yo creo que, allá donde se reunen 2 o 3 en el nombre de Cristo, Dios está en medio de ellos.... por lo tanto es como una reunión de Su Iglesia.

Pero creo que de forma personal una mujer puede opinar con, estudiar con, enseñar a cualquier hombre (y espero que así lo hagan) porque "ellas" tienen las mismas capacidades que "ellos". Pero en la Iglesia de Dios deberían guardar silencio si se quieren mantener fieles a la palabra de Dios.

Saludos y Bendiciones ¡¡¡
Responder
#7
Eliseo escribió:Este es un tema delicado ...
Sólo indicar que en los Hechos de los apóstoles no aparece ninguna mujer participando directamente en los distintos acontecimientos. Podría ser por temas culturales de Israel, pero al estar tan cercano en el tiempo el contacto que se tuvo con nuestro Señor Jesús, posiblemente vendría avalado por Jesús (esto es suposición mía).

También tener en cuenta que entre los 12 no hubo ninguna mujer.

Los sacerdotes en el antigüo testamento también eran hombres.

1ª Timo 2:8:12 y en Efesios 5:22:24.

No sé, actualmente es un tema delicado. Hoy en día en el mundo, las mujeres pueden realizar las mismas cosas que los hombres, y en cierto modo esto es justo. Pero parece que para Dios hay cosas que las mujeres no deben hacer, y otras que los hombres no deben hacer.

Ya respecto a si son reuniones de Iglesia o no ... no sé, yo creo que, allá donde se reunen 2 o 3 en el nombre de Cristo, Dios está en medio de ellos.... por lo tanto es como una reunión de Su Iglesia.

Pero creo que de forma personal una mujer puede opinar con, estudiar con, enseñar a cualquier hombre (y espero que así lo hagan) porque "ellas" tienen las mismas capacidades que "ellos". Pero en la Iglesia de Dios deberían guardar silencio si se quieren mantener fieles a la palabra de Dios.

Saludos y Bendiciones ¡¡¡

Lo delicado...es trasladar el "mandoneo" de unos pocos sobre los demás...a casa de un hermano o hermana que gentilmente la ceda para una clase bíblica y disfrazarlo de "reunión oficial".

El hermano Ricardo, de las asambleas de Uruguay...respecto al mismo tema...expresa su parecer...leamos:

Cita:2 - “Las tradiciones de los ancianos” no siempre concuerdan con la sana doctrina de la Palabra de Dios sino que con lamentable frecuencia la invalida (Mr 7: 5, 8, 9, 13). Algo que alguno recordó haber leído en una revista o lo que otro escuchó decir a un misionero se trasmite como una verdad revestida con la autoridad de quien la emitió, lo que pudo haber sido una mera opinión no bien fundamentada en la Escritura, o hasta quizás deformada a gusto de quien la recuerda y saca a colación.
Lo que tú afirmas en cuanto a que se ha llegado al extremo de pretender que estuvieran calladas las hermanas en las reuniones caseras de entresemana, tiene su origen en el síndrome de Diótrefes (3Jn 9,10) y obedece al bajo instinto de predominar sobre los demás; lo que incluso está relacionado con la doctrina y práctica de los nicolaítas, cosas que el Señor dice que “aborrece” (Ap 2:6,15). En el caso de los “ancianos” abusivos eso siempre va acompañado de un sometimiento servil a los misioneros extranjeros. La lealtad a ellos les hace esperar su reconocimiento; y así la confianza que les dispensan quienes tienen cierto prestigio les confiere esa falsa y mal ganada autoridad que imponen sobre los demás.

A poco de convertido, bautizado y congregado, conocí esta situación: callando a las hermanas, ya hacían a un lado a la mitad de la congregación. Luego, desoían a los jóvenes por ser neófitos e inexpertos en la Palabra, y así otro buen porcentaje de la asamblea era reducido al silencio. Otros hermanos ya estaban demasiado viejos como para opinar con propiedad, así que no se les tomaba en cuenta.

Entre los adultos que iban quedando, la boca del embudo se iba angostando y se reducía la competencia. De entre ellos, los más espirituales decían que había que orar y esperar en el Señor que Él solucionara las cosas, así que se recluían en su piadosa pasividad. Los más carnales y ambiciosos que iban quedando, eran los que definitivamente gobernaban la asamblea. Esto no pasó en una, dos o tres de ellas, sino en la mayoría de las que he conocido en mi país y en otros. No es de extrañar entonces su actual deterioro.

Aunque se invoque la Biblia y la sana doctrina son solamente pretextos. Lo que está detrás de todo esto es el temor a que alguna Priscila más entendida que un elocuente Apolo (Hch 18:24-26) les haga pasar un mal rato con alguna incómoda pregunta o alguna objeción a un comentario desacertado. La propia inseguridad de ellos mismos es lo que fomenta el limitar en lo posible la libre expresión de los demás.

Lo mejor que podemos hacer para contrarrestar esta realidad es exponerla con toda claridad ante quien sea. Así siempre he hecho, y aunque no he ganado amigos, por lo menos sí su respeto. No sirve que remitamos al Tribunal de Cristo los excesos y arbitrariedades que algunos cometen frente a nosotros, sino que debemos cobrar conciencia que cada uno hemos de rendir cuentas de cual fue nuestra actitud ante ellos: o les hicimos notar su error (como Pablo a Pedro en Antioquía) o nos lavamos las manos como Pilato.

Espero haberte sido útil.

Ricardo.
Responder
#8
Queridos hermanos: ¡Cuántos aspectos se van enlazando en el tema planteado por Edison!

¿Cuáles son los motivos del abuso de quienes suponen ocupar una posición más elevada que los demás? Consideremos dos de ellos, que no son los únicos, pero sí muy frecuentes:

1) La preparación recibida por ciertos hermanos que han sido "programados" e influenciados -a todas luces negativamente- por alguna Organización, seminario o "escuela bíblica".

2) El respaldo de recursos financieros.

Hermanos, he visto asambleas que se han entregado mansamente a la tutela de cualquier "iluminado", simplemente por razones económicas. Por ejemplo, la necesidad de construir locales suele ser muy bien aprovechada por estos "misioneros", que primero ayudan monetariamente a las congregaciones, pero luego las avasallan, las manipulan y les imponen sus propios puntos de vista, por decir lo menos, y luego, claro. las agregan al círculo de su "campo de labor".

Esas Asambleas ni siquiera se enteran de que las organizaciones (por lo general extranjeras) que aportaron los recursos, las consideran "fruto" del trabajo de su misionero propio, cuando en realidad todo lo que hizo éste fue dedicarse a edificar sobre fundamento ajeno, desconociendo, y hasta desplazando (en función del dinero aportado) a quienes realmente habían realizado la obra espiritual.

Hermanos, no estoy cuestionando a nadie, y sólo pretendo advertir sobre el asunto, refiriéndome a casos muy puntuales, sin desconocer a quienes sinceramente sirven al Señor y se entregan de lleno a la Obra Misionera, sin intereses mezquinos ni presunción alguna, que son la mayoría.

Sólo quería puntualizar estos aspectos relacionados con el tema, pero no desviemos la atención de lo principal.

Un saludo fraternal para todos.
Responder
#9
Lev_19:32 Delante de las canas te levantarás, y honrarás el rostro del anciano, y de tu Dios tendrás temor. Yo Jehová.

1 Timoteo 5:1: NO REPRENDAS AL ANCIANO, sino exhórtale como a padre; a los más jóvenes, como a hermanos;

¿Está el anciano en edad sujeto a la subordinación de los hermanos de responsabilidad?

Lo digo por cuanto en la época de Jetro el suegro de Moisés su sistema de "ayuda" para aliviar la carga de trabajo de su yerno no dio ningún resultado, leemos:

Exo 18:21 Además escoge tú de entre todo el pueblo varones de virtud, temerosos de Dios, varones de verdad, que aborrezcan la avaricia; y ponlos sobre el pueblo por jefes de millares, de centenas, de cincuenta y de diez.


Exo 18:22 Ellos juzgarán al pueblo en todo tiempo; y todo asunto grave lo traerán a ti, y ellos juzgarán todo asunto pequeño. Así aliviarás la carga de sobre ti, y la llevarán ellos contigo.


Dios descendió y solucionó el problema de Moisés de la siguiente manera:

Num 11:16 Entonces Jehová dijo a Moisés: Reúneme setenta varones de los ancianos de Israel, que tú sabes que son ancianos del pueblo y sus principales; y tráelos a la puerta del tabernáculo de reunión, y esperen allí contigo.


Num 11:17 Y yo descenderé y hablaré allí contigo, y tomaré del espíritu que está en ti, y pondré en ellos; y llevarán contigo la carga del pueblo, y no la llevarás tú solo.

No eran cualquier clase de ancianos...eran hombres sabios...ancianos del pueblo....


Espero vuestros comentarios ...

Edison
Responder
#10
¿Todavía ningún comentario sobre el mensaje 981?

Estamos para aprender...así que bienvenido cualquier comentario al respecto.
Responder


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