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HONESTIDAD E INTEGRIDAD
#1
APRECIADOS HERMANOS EN CRISTO

Hace poco escuche de un conferencista la diferencia entre "HONESTIDAD"  e "INTEGRIDAD".

El conferencista ilustró la diferencia con el ejemplo de una pareja sin Cristo, en los siguientes términos:

"Una pareja desde un motel solicitó una pizza.

Cuando llega la pizza y ellos se disponen abrirla, se encontraron con la siguiente sorpresa, en lugar de la pizza venía la caja llena de dólares.

El al ver el dinero dijo: -Este dinero no es mío, tengo que devolverlo.- 

No obstante los reproches y enojo de la mujer el hombre ubicó la pizzería y hablando con el encargado devolvió el dinero.

El encargado le solicitó que le diese su nombre porque su honradez merecía ser publicada en la radio y Tv.

"NI SE LE OCURRA!!" gritó, el honesto...y explicando al encargado le dijo que su compañera de cuarto no era su Esposa.

Entonces el conferencista explica que este hombre era "Honesto" pero que no era un hombre "íntegro".

La diferencia entre ambos conceptos es evidente, entre nosotros los creyentes, y se recuerda porque la base de ella es el adulterio intencional.

En ese entorno del mundo, "honestidad" es lo que hacemos para ser vistos de los hombres, es decir, lo que hacemos externamente, que la Palabra de Dios llama hipocresía.

Pero el cargo de conciencia, la culpa por la traición a la Esposa, denuncia su falta de "INTEGRIDAD".-

Ahora, trayendo la palabra "integridad" al mundo espiritual, el Espíritu Santo declara a David como un hombre íntegro, leemos:

 1 Reyes 9:4 Y si tú anduvieres delante de mí como anduvo David tu padre, en INTEGRIDAD de corazón y en equidad, haciendo todas las cosas que yo te he mandado, y guardando mis estatutos y mis decretos, 

Y es Dios mismo quién está declarando que David fue un hombre íntegro a pesar de la caída con Betsabé y el asesinato de su marido.

David pagó con creces su error.

Y Jehová remitió su pecado.

David siguió andando en integridad de corazón para con Dios.

Esto significa que Dios no hace remiendos, que cuando restaura al caído lo hace completamente.

Quisiera recibir vuestros comentarios, porque en otro lugar tenemos otro testimonio sobre David:

Hechos 13:22 Quitado éste, les levantó por rey a David, de quien dio también testimonio diciendo: He hallado a David hijo de Isaí, varón CONFORME A MI CORAZÓN, quien hará todo lo que yo quiero.
Responder
#2
Buen tema, Edison. 
Creo que no hay contradicción en la Escritura: "quien hará todo lo que yo quiero.Creo que esto se cumplió totalmente en David, con la salvedad de que también hizo ciertas cosas que Dios no quería, y sufrió las consecuencias, tal como lo mencionaste. 

Con todo, el propósito de Dios se cumplió en él,  "Así que no depende del que quiere, ni del que corre, sino de Dios que tiene misericordia." (Rom 9:16)  

Un abrazo,

Heriberto
Responder
#3
Hola Edison:

Ayer pude ver el vídeo del cual comentas. Muy interesante!!

Heriberto
Responder
#4
(30-08-2017, 12:07 PM)Heriberto escribió: Hola Edison:

Ayer pude ver el vídeo del cual comentas. Muy interesante!!

Heriberto

Claro, la BASE de la integridad es el AMOR.

Cuando no se ama a la Esposa hay infidelidad.

En el caso de David y en el de Pedro, ambos amaron al Señor hasta el fin de sus días.

No estamos exentos, el que esté firme, debe estar vigilante para que no caiga.
Responder
#5
Gracias Edison y Heriberto. Muy buen posteo. Siempre hay algo mas que aprender!

Un fuerte abrazo.
Willy
Responder
#6
Amados, tengo otro ejemplo en relación con este tema.

Recuerdan aquella mujer a quién el Señor le salvo la vida y le dijo:

Juan 8:11 Ella dijo: Ninguno, Señor. Entonces Jesús le dijo: Ni yo te condeno; VETE, Y NO PEQUES MÁS.

Notemos que el Señor no la está perdonando, le advierte que se vaya...y este "VETE" posee un significado en la situación de ella, de vida o muerte.

Porque a pesar que el Señor le había salvado la vida, ella estaba bajo la sentencia de la ley condenada a muerte...y era necesario que se marchara de la ciudad y atendiera el consejo del Señor:

"Y NO PEQUES MAS"

Esta gente conformada por los líderes religiosos fariseos, saduceos, eran peligrosos, usaban la ley para asesinar a las personas...pero ellos se consideraban inmunes...entre ellos se cubrían.

Ella se tuvo que ir, probablemente ese mismo día se marchó para su pueblo.

Y pasaron los meses.

Mateo nos informa sobre este viaje del Señor por Galilea:

1. Cuando Jesús terminó de dar instrucciones a sus doce discípulos, se fue de allí a enseñar y a predicar en las ciudades de ellos.
2. Y al oír Juan, en la cárcel, los hechos de Cristo, le envió dos de sus discípulos,
3. para preguntarle: ¿Eres tú aquel que había de venir, o esperaremos a otro?

Y Lucas 7 nos dice sobre la comisión enviada por Juan el Bautista:

20. Cuando, pues, los hombres vinieron a él, dijeron: Juan el Bautista nos ha enviado a ti, para preguntarte: ¿Eres tú el que había de venir, o esperaremos a otro?

Es evidente que el Señor estaba predicando el evangelio del reino en las ciudades de sus discípulos, mayormente en Galilea.

Lucas 7 nos habla de Capernaúm y de Naín antes del encuentro con la comisión enviada por Juan el Bautista...es después de haber atendido la comisión que leemos sobre este ruego:

36. Uno de los fariseos rogó a Jesús que comiese con él. Y habiendo entrado en casa del fariseo, se sentó a la mesa.

La expresión “rogó a Jesús” nos hace notar la renuencia del Señor para aceptar esta invitación. No era igual a la confianza y satisfacción que el Señor experimentaba cuando visitaba la casa de Marta, María y Lázaro en la aldea de Betania.


Allí el Señor se sentía muy a gusto, porque existía un amor mutuo, recíproco, ellos, en la sencillez de sus corazones, amaban al Señor y el Señor los amaba a ellos.

Pero aquí en el hogar de Simón el fariseo no existía tal amor, lo que había era un ambiente hostil.



El Señor no se sentía a gusto en este lugar.



Existían razones para esta incomodidad del Señor.



Los fariseos eran hombres muy estudiados, a los 7 años debían conocer las 300 profecías acerca del Mesías Rey de Israel, a los 12 debían recitar de memoria el pentateuco, y los Hagiógrafos.



Pero ellos se desviaron de la palabra de Dios y se inventaron la tradición oral de los ancianos y la elevaron al mismo nivel de la Palabra de Dios. Con justa razón el Señor les dijo:



15:8 Este pueblo de labios me honra; Mas su corazón está lejos de mí.
15:9 Pues en vano me honran, Enseñando como doctrinas, mandamientos de hombres.



El Señor denunció su condición espiritual en Mateo 23 y el apóstol Pablo lo hace en el capítulo 2 de Romanos.


Ellos fueron los principales enemigos del Señor y azuzaron al pueblo para que gritaran delante de Pilato Crucifícale! ¡Crucifícale!

37 entonces una mujer de la ciudad, que era pecadora, al saber que Jesús estaba a la mesa en casa del fariseo, trajo un frasco de alabastro con perfume;


¿Quién es ella?


No tenemos su nombre, algunos la confunden con María Magdalena de la que habían salido 7 demonios, pero ella era una de las mujeres que le servían con sus bienes al Señor y no tenía necesidad de alquilar su cuerpo.

Tampoco es María de Betania porque Betania es una aldea y aquí se habla de una mujer de la ciudad, no de una aldea, y una ciudad en el lenguaje de Nehemías en referencia a Jerusalén, posee, muros, puertas, y templo, recordemos al fariseo que subió al templo a orar, confiando en si mismo, menospreciando al publicano.

Pero, como ya he escrito, el doctor Lucas nos presenta una trayectoria del Señor en este viaje por Galilea, conforme a su deseo de visitar las ciudades de sus apóstoles como informa Mateo 11 y en ese viaje a Galilea podemos identificar a Capernaum, luego la ciudad de Naín y enseguida contemplamos los mensajeros de Juan el Bautista antes de su inesperada visita a la Casa de Simón el Fariseo.

Esto quiere decir que ella había venido de la ciudad de Jerusalén, sea porque haya tenido que salir huyendo de Jerusalén para refugiarse en la ciudad donde había nacido, sea porque Dios preparó este encuentro para enseñarnos la diferencia entre un corazón agradecido que ama al Señor y un corazón egoísta y cruel, que tiene mucha biblia en la cabeza, pero su corazón está vacío de Cristo teniéndolo tan cerca.

¿Cómo entró ella a la casa de un fariseo sin ser invitada?


Esto es algo impensable. La soberbia del fariseo impedía cualquier acercamiento a los pecadores y publicanos.


Pero en aquellos tiempos y en ese clima caluroso las casas eran construidas con un patio interior bastante espacioso que daba a la calle por medio de una puerta con un dintel en forma de arco.


Era costumbre que la gente cenara al aire libre, no como nosotros lo hacemos, dentro de una sala privada y alrededor de una mesa con seis sillas. Los invitados se acomodaban en el suelo apoyándose en cojines grandes y la cena se servía en una mesita de patas corticas.


Lo que, si podemos afirmar con certeza, es la expresión que el Espíritu Santo usa respecto al estado espiritual de ella “QUE ERA PECADORA” esto significa que había tenido una experiencia personal previa con el Señor, cuando le dijo, “Vete y no peques más” y había hecho caso.


38 y estando detrás de él a sus pies, llorando, comenzó a regar con lágrimas sus pies, y los enjugaba con sus cabellos; y besaba sus pies, y los ungía con el perfume.


Ella estaba adorando al Señor, un corazón agradecido, adora.

Este es un llanto fruto de su arrepentimiento, no como el de Judas cuando arrojó las piezas de plata.

Porque este hombre esta frustrado con los planes que el acariciaba cuando el Señor fuese proclamado Rey de los judíos, seguramente sería nombrado ministro de Finanzas.

Tampoco es el arrepentimiento de Saul, porque la verdadera preocupación de este rey la encontramos aquí:

30. Y él dijo: Yo he pecado; pero te ruego que me honres delante de los ancianos de mi pueblo y delante de Israel, y vuelvas conmigo para que adore a Jehová tu Dios.

Este llanto es el mismo arrepentimiento del apóstol Pedro y del Rey David.

Ella había abandonado su vida de pecado, se puso a trabajar y fruto de ese trabajo es el frasco de alabastro con perfume con el cual ungió al Señor.

El diablo hace pensar que es fruto de su pecado de adulterio.

¿Pero quién le va a creer al diablo?

El Espíritu Santo declara:

37. Entonces una mujer de la ciudad, que era pecadora,

¿Conoce Dios?

Cada pensamiento nuestro?

Sí!

Cada palabra nuestra?

Sí!

Cada actuación nuestra?

Sí!

Por tal conocimiento inspira a Lucas a escribir: "QUE ERA PECADORA".


39 Cuando vio esto el fariseo que le había convidado, dijo para sí: Éste, si fuera profeta, conocería quién y qué clase de mujer es la que le toca, que es pecadora.


¿Qué es pecadora?


Un momento amigo, Dios inspiró a Lucas que escribiese en el v.37 la expresión “que era pecadora” tiempo pasado.

Pero Simón dice conforme a su juicio personal “que es pecadora”, a quién le creemos?


40 entonces respondiendo Jesús, le dijo: Simón, una cosa tengo que decirte. Y él le dijo: Di, Maestro.41 Un acreedor tenía dos deudores: el uno le debía quinientos denarios, y el otro cincuenta; 42 y no teniendo ellos con qué pagar, perdonó a ambos. Di, pues, ¿cuál de ellos le amará más? 43 respondiendo Simón, dijo: Pienso que aquel a quien perdonó más. Y él le dijo: Rectamente has juzgado.

Simón está analizando que aquel deudor de los 500 denarios debía amar más a su Perdonador

Y esto es cierto.

47. Por lo cual te digo que sus muchos pecados le son perdonados, porque amó mucho; mas aquel a quien se le perdona poco, poco ama.

El fariseo al igual que cualquier religioso de nuestros días...se asombra que las rameras, los asesinos, los borrachos, los peores pecadores estén adelante de ellos con respecto a la Salvación de sus almas...

Estos religiosos se consideran que son más santos que los peores pecadores.

Este problema de soberbia espiritual fue denunciado por Isaías siglos atrás, sobre hombres que estaban haciendo prácticas inmundas y con la mayor hipocresía se les escucha hablar en la asamblea:

Isaías 65:5 que dicen: Estate en tu lugar, no te acerques a mí, PORQUE SOY MÁS SANTO QUE TÚ; éstos son humo en mi furor, fuego que arde todo el día.

Pero el corazón de esta mujer rebosaba de Amor por su Salvador y Señor...y no descansó hasta que Dios le permitió mostrar su afecto por Aquel que no solo le salvó su vida, sino que ahora le perdonaba sus pecados como fruto de su arrepentimiento sincero...de su integridad.

Ser íntegro es reconocer nuestro pecado y en base al amor generado por Cristo disponernos a no causarle más decepciones, porque lo amamos.

El amor a Cristo es la clave de una vida cristiana victoriosa.

No es el temor al infierno...

No es una vida de comodidad en el cielo...

Es el amor sincero a Aquel que nos amó primero, antes de conocerle.

Tampoco es un obligado bajo una maldición...

1 Corintios 16:22 El que no amare al Señor Jesucristo, SEA ANATEMA. El Señor viene.

Es un amor recíproco como el que existía en la casa de María, Marta y Lázaro.

La mujer sentenciada a muerte bajo la ley, recupero su libertad en Cristo, pues él no vino a condenar a nadie sino a que fuésemos salvos por medio de él.

El Señor toca a la puerta y llama, qué alegría, que gozo, es cuando el Señor entra a nuestra casa y podamos atenderle bien, que el se sienta a gusto...no para menospreciarlo como hizo Simón el Fariseo...sino para que se sienta gozoso, como dice la Escritura:

Nehemías 8:10 Luego les dijo: Id, comed grosuras, y bebed vino dulce, y enviad porciones a los que no tienen nada preparado; porque día santo es a nuestro Señor; no os entristezcáis, PORQUE EL GOZO DE JEHOVÁ ES VUESTRA FUERZA.

Bueno Hermanos, esto es lo que hay, y lo comparto con vosotros.

Edison
Responder
#7
Edison. Tu explicacion aparte de certera es tambien conmovedora. Muchas gracias por compartir esta enseñanza.

Willy
Responder
#8
Gracias, Edison, por tu aporte!  ¡Qué maravillosa es la gracia del Señor!

Heriberto
Responder


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