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¿Porque Cristo no permitio a un discipulo velar el cuerpo de su padre?
#1
Una persona que conozco, la llamaremos X, que asistia a una congregación pentecostal. Y debido a una experiencia que tuvo le dio lugar a un desanimo en las cosas de Dios. Esta experiencia desagradable fue el empiezo de otras mas que se le fueron sumando.

Sucede que un dia hace ya muchos años fallecio la madre de X y a su velatorio asistieron también  algunos de los hermanos miembros de esta denominación. Cuando hablaron con ella le aconsejaron de no estar triste sino contenta porque su madre ya estaba en la presencia de Dios. Le insinuaron que no debía darle mucha importancia al cuerpo presente ya que solo eran sus restos que al final terminara despues con los gusanos. Que no debía estar llorando como hacen los inconversos pues ellos no conocen a Dios. Le referían el siguiente versículo:

Mat 8:22  Jesús le dijo: Sígueme; deja que los muertos entierren a sus muertos.

El hecho es que X, muy entregada a los consejos de ellos, debía entonces encontrar momentos a solas casi a escondidas para sollozar y asi no caer en la estigma de verse como una inconversa.
Ahora bien. Al leer este versículo observamos que uno de los que estaban con el Señor Jesucristo le dice lo siguiente con la consecuente respuesta del Señor:

Mat 8:21  Otro de sus discípulos le dijo: Señor, permíteme que vaya primero y entierre a mi padre.
Mat 8:22  Jesús le dijo: Sígueme; deja que los muertos entierren a sus muertos.
 
Aparentemente los miembros pentecostales tomaron la actitud del Señor de manera muy literal, la ven de la siguiente manera:
 
- Jesucristo le estaba demandando al discípulo su fidelidad sin vueltas porque al final de cuentas el cuerpo que velaban de su padre, siendo ya solo un cuerpo sin vida, era menos importante para los asuntos del Señor. Y solo los que sollozaban con desconsuelo eran los inconversos porque no saben nada del destino después de esta vida.

La frase “deja que los muertos entierren a sus muertos” efectivamente indica que los inconversos se sobrecogen demasiado, en extremos exagerados, con sus rituales religiosos ya que no conocen a Dios.

Pero todo esto aun nos deja la siguiente pregunta. ¿No pareciera que la respuesta demandadora  del Señor nos da una impresion de una actitud algo fria ante un doliente? ¿acaso esto simplemente indica que debemos ser mas practicos y no darle tanta importancia ante esta situacion? Aparentemente estos miembros pentecostales pensaban de que si.

Pero si observamos un poco tenemos de que el Señor si se conmovio ante la perdida de una persona querida:

 Jua 11:32  María, cuando llegó a donde estaba Jesús, al verle, se postró a sus pies, diciéndole: Señor, si hubieses estado aquí, no habría muerto mi hermano.
Jua 11:33  Jesús entonces, al verla llorando, y a los judíos que la acompañaban, también llorando, se estremeció en espíritu y se conmovió,
Jua 11:34  y dijo: ¿Dónde le pusisteis? Le dijeron: Señor, ven y ve.
Jua 11:35  Jesús lloró.
Jua 11:36  Dijeron entonces los judíos: Mirad cómo le amaba.
Jua 11:37  Y algunos de ellos dijeron: ¿No podía éste, que abrió los ojos al ciego, haber hecho también que Lázaro no muriera?
Jua 11:38  Jesús, profundamente conmovido otra vez, vino al sepulcro. Era una cueva, y tenía una piedra puesta encima.
 
Entonces. Surge otra pregunta ¿estaria el Señor refiriéndose a que se deje todo el aspecto ritualistico exagerado que acostumbran los religiosos? Tampoco, porque las costumbres judías ante un velatorio es mas bien breve. Ungen los cuerpos con perfume, especies y aceite para luego llevar al cuerpo a una cripta a veces el mismo dia. Todo esto por razones de impurezas por la descomposición del cuerpo.
 
Y otra vez, ¿Por qué entonces esta aparente descortesía y apatía del Señor? Pareceria sensibilizarse por algunos pero no por otros.
 
Investigando un poco nos damos cuenta de que en realidad el padre no había fallecido todavia. Veamos mas claramente como lo explica la Kadosh Israelita con respecto a este texto:
 
 Mateo 8:22
 
Este no está hablando con Yahshúa mientras el cuerpo muerto de su padre yace en su casa apestando bajo el sol. ¡El padre no está muerto! Si lo hubiera estado, el hijo hubiera estado en la casa aguardando shivah (siete días de luto). El hijo desea ir a su casa, vivir en confort hasta la muerte de su padre, quizás en unos años, cobrar su herencia y entonces, a su tiempo, hacerse talmid. Sobre esta y otras excusas las Escrituras dan respuesta a ellas. Las personas pueden dar un sinfin de excusas para no hacer de Yahshúa el Amo de sus vidas, porque prefieren la comodidad de donde están ahora y no quieren salirse del pecado que los tiene encadenados. Que los muertos espiritualmente, aquellos ocupados con los beneficios de este mundo, incluyendo herencias, permanezcan uno con otro en la vida y eventualmente entierren los suyos físicamente muertos.
 
Correcto. El padre aun no estaba muerto. Según el comentario del mismo versículo por parte de John Mac Arthur tenemos:
 
Esto no significa que el padre estuviera ya muerto. La frase: “Debo enterrar a mi padre” era una exprecion común para decir: “Dejame esperar hasta que reciba mi herencia”.
 
De esta manera nos damos cuenta de que interpretar algunos textos sin conocimiento nos pueden llevar a tomar una actitud errónea en la vida practica.
 
Willy
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#2
Mi madre murió el 4 de Abril del presente año.

Mi hermana se olvidó de avisarme a tiempo...y cuando lo hizo la frontera con Colombia había sido cerrada.

No hubo tiempo de ir a su entierro.

Mi madre había escuchado el evangelio hacía más de 10 años y desde entonces se congregaba en una de las asambleas en Pereira, Colombia.

A principios de este mes pude viajar y visitar su tumba, dónde le agradecí al Señor por su misericordia para con mi madre y para con todos nosotros, los que hemos creído en Cristo.

Ella se nos adelantó.

Pero es indudable que la ausencia de un ser querido, entristece.

Sobre todo cuando existen cargos de conciencia que no pudieron ser subsanados cuando el ser querido estaba con nosotros.

En el caso de Lázaro, la tristeza fue general, hasta el Señor lloró.

Así que hay que tener prudencia con los sentimientos ajenos...

[Imagen: GetAttachmentThumbnail?id=AQMkADAwATE0Yz....com&isc=1]
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#3
Tienes razón Edison. La Escritura nos insta a no ignorar acerca de los que duermen, "para que no os entristezcaís como los otros que no tienen esperanza" (1ª Tes. 4:13)   La partida de un ser querido siempre produce tristeza, pero no es igual que la angustia manifiestada  por "los que no tienen esperanza" Una cosa son las lágrimas, que el Señor mismo derramó sin ocultarlas, y otra  la desesperación de quien no encuentra ningún consuelo porque no tiene a Cristo.

Ahora, hay distintas respuestas ante la realidad de la muerte de seres queridos, según la condición de cada persona. Cuando hay insensibilidad, es necesario considerar cómo se origina: 
Efe 4:17 "Esto, pues, digo y requiero en el Señor:  que ya no andéis como los otros gentiles, que andan en la vanidad de su mente,
Efe 4:18  teniendo el entendimiento entenebrecido, ajenos de la vida de Dios por la ignorancia que en ellos hay, por la dureza de su corazón;
Efe 4:19 los cuales, después que perdieron toda sensibilidad... "

Entonces, según Dios, no debemos entristecernos como los demás que no tienen esperanza. Pero tampoco debemos andar como los otros gentiles, que por la dureza de su corazón, entre otras miserias, perdieron toda sensibilidad.

Y aquí quisiera hacer una reflexión: Suelen hacerse indebidas diferencias entre los sentimientos de creyentes de distintos grupos étnicos o culturas. (no hago ninguna discriminación
) Algunos suponen que los "gringos" son fríos e indiferentes, mientras que los "latinos" son más cálidos y sensibles. (De paso, recuerden que la teoría sobre la "clasificación" de los caracteres humanos nació en el seno del ocultismo, que, obviamente. los cristianos rechazamos de plano.)   Entonces, no hay nada que justifique que un creyente (claro que hablamos de creyentes) venga de donde venga, sea frío, duro o indiferente al dolor ajeno y, peor aún, que le pida a quien sufre una pérdida, que sea igual de indiferente. Una cosa es la templanza, pero otra muy distinta es la insensibilidad como efecto de un entendimiento entenebrecido, la ignorancia y la dureza de corazón.

Buen tema para seguir considerando.


Heriberto
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#4
Hay personas que se vanaglorian de su "fortaleza" cuando lo que en realidad ostentan es fría indiferencia. El apóstol Pabllo experimentó muchos sufrimientos al llevar a cabo su servicio al Señor, pero eso no logró hacerlo insensible ante los problemas de los demás, y escribió: 
¿Quién enferma, y yo no enfermo?  ¿A quién se le hace tropezar, y yo no me indigno?
Si es necesario gloriarse, me gloriaré en lo que es de mi debilidad.
El Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, quien es bendito por los siglos, sabe que no miento.  (2ª Co. 11:29/31)  
¿Imitamos este ejemplo?  Nuesto Padre Celestial lo sabe. ¡Necesitamos considerarlo!  

Heriberto
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#5
No está demás recordar lo que sentencia la Palabra de Dios respecto de la insensibilidad que se manifiesta aún en nuestros días, y que principalmente es responsabilidad de la política impuesta por nuestros gobiernos, a instancias del "Nuevo Orden Mundial" para el que trabajan.

ó 8:4  Oíd esto, los que explotáis a los menesterosos, y arruináis a los pobres de la tierra,
Amó 8:5  diciendo:  ¿Cuándo pasará el mes, y venderemos el trigo;  y la semana, y abriremos los graneros del pan,  y achicaremos la medida, y subiremos el precio, y falsearemos con engaño la balanza,
Amó 8:6 para comprar los pobres por dinero, y los necesitados por un par de zapatos, y venderemos los desechos del trigo?
Amó 8:7  Jehová juró por la gloria de Jacob: No me olvidaré jamás de todas sus obras.

No dejará de ocurrir lo que está escrito en cuanto a los acontecimientos finales, y los cristianos ni siquiera debemos oponernos a ello, pero tenemos que dejar en claro que quienes colaboran con ese Nuevo Orden, de cualquier rango que sean,  recibirán su merecido sin ninguna excepción. No obstante, aún están a tiempo de renunciar al misterio de la iniquidad y volverse a Dios, antes que sea demasiado tarde.
Responder
#6
Hola hermanos:

Sigo con el tema.

Uno de los problemas respecto de la falta de sensibilidad, y ahora me refiero al círculo cristiano, es que muchos suponen que inflingir sufrimientos a los demás es un modo deseable de ayudarles a ser templados. He escuchado expresiones como: "Que sufra y se haga hombre", en relación con un hijo, o quizás, "Que sepa lo que es sufrir por Cristo", mientras que deliberadamente se hace pasar hambre y frío a alguno que anhele ser un siervo  de Dios.

¿Debe ser así?  Cuando el Señor le dijo a Ananías, en relación con Pablo:  "porque yo le mostraré cuánto le es necesario padecer por mi Nombre." (Hch 9:16)  ¿estaba significando que los creyentes tomaran en sus manos el hacerlo pasar deliberadamente por la escuela del sufrimiento? ¿Eso significa: "Yo le mostraré?  Miren, creo que a algunas personas les gusta usurpar el lugar y las atribuciones que son propias del Señor, y eso los arrastra a serias consecuencias.

Si, por ejemplo, un padre toma a sus hijos y los hace sufrir intencionalmente con la excusa de que se "desarrollen", todo lo que logrará es convertirlos en seres insensibles, para consigo mismos y para con los demás.  No me opongo a la necesaria disciplina que deben recibir, eso es una cosa completamente distinta, sino a la insensibilidad de padres que hasta abandonan a sus hijos a su propia suerte, alegando que deben aprender a "arreglarse" solos. 

Muchos norteamericanos, por ejemplo, son adictos a desmembrar sus familias y dispersar a sus hijos. aún adolescentes, para que se ejerciten en su propia supervivencia. Supongo que en realidad lo que quieren es sacárselos de encima para reforzar "la pareja" sin ser molestados por sus "pesaditos" hijos . Han aprendido a ser insensibles, y he visto hasta a "misioneros" que cumplían su ministerio, pero no recordaban a sus hijos que, en otra parte, vivían desenfrenadamente y que en nada respaldaban la "educación" recibida fuera del hogar.  No pretendio "juzgar" a nadie, solo observo que la insensibilidad es la madre de muchos males que se padecen en este pobre mundo. No nos extraña que dos de cada tres matrimonios en EE.UU. terminan en divorcio. ¿Cuál es el papel de esos padres insensibles  en esta realidad?  

¿Qué opinan?  

Heriberto
Responder
#7
Mientras esperamos vuestras opiniones, sigo analizando el terma. 

Rom 1:28  Y como ellos no aprobaron tener en cuenta a Dios, Dios los entregó a una mente reprobada, para hacer cosas que no convienen;
Rom 1:29  estando atestados de toda injusticia, fornicación, perversidad, avaricia, maldad; llenos de envidia, homicidios, contiendas, engaños y malignidades;
Rom 1:30  murmuradores, detractores, aborrecedores de Dios, injuriosos, soberbios, altivos, inventores de males,  desobedientes a los padres,
Rom 1:31  necios, desleales, sin afecto natural, implacables, sin misericordia;

Cuando alguien no tiene afecto natural ni misericordia, es porque además tiene una serie de miserias, perfectamente detalladas en el pasaje transcripto, que anidan en el corazón de quienes no tienen en cuenta a Dios.

Lo grave es que esa condición es consecuencia de que Dios los entregó a una mente reprobada, para hacer cosas que no convienen.  Creer que Dios está ausente en la vida y actos de quienes  no toman en cuenta a Dios, siendo insensibles e indiferentes a su propio Creador, y a sus semejantes, es ignorar que nadie puede escapar a Su mirada, la cual, lejos de ser pasiva, interviene decisivamente para entregar al rebelde a una mente reprobada y enfermiza por el pecado, que lo llevará a su peor destino. 

La falta de sensibilidad, de afecto natural y de misericordia es la prueba más evidente de que el pecador va camino del infierno que merece por no tener en cuenta a Dios y aborrecerlo.

En Romanos 1: 24-26 y 28  se menciona a los que Dios "entregó", mientras que Efesios 4:19 habla de los que se entregaroin a sí mismos. Entonces, pregunto: ¿cuál es la diferencia?  ¿Hay esperanza para los del primer grupo?    

No se trata de preguntas capciosas. Sinceramente les pido vuestra opinión.  

Fraternalmente,
Heriberto
Responder
#8
Hola Heriberto. Aparentemente en ambos casos Pablo se esta refiriendo al mismo tipo de personas. Personas que habiendo conocido a Dios.  Rom 1:21  Pues habiendo conocido a Dios.  Y teniendo evidencia de Su existencia:   Rom 1:19  porque lo que de Dios se conoce les es manifiesto, pues Dios se lo manifestó. Lo rechazan y prefirieren glorificar a su manera. Rom 1:23  y cambiaron la gloria del Dios incorruptible en semejanza de imagen de hombre corruptible, de aves, de cuadrúpedos y de reptiles.


Primero aquí dice Dios los entregó: Rom 1:28  Y como ellos no aprobaron tener en cuenta a Dios, Dios los entregó a una mente reprobada.

En Romanos encontramos que primeramente se envanecieron y su corazón fue entenebrecido: “…sino que se envanecieron en sus razonamientos, y su necio corazón fue entenebrecido. Pero luego en Efesios nos indica que ya andan envanecidos ya teniendo el  corazón entenebrecido:  “…que andan en la vanidad de su mente, teniendo el entendimiento entenebrecido”.

En Efesios ya nos dice que “se entregaron” claramente porque al final de cuentas todo fue producto de su propio rechazo.

Creo que se trata justamente de personas (las mismas en ambos casos) que ya no tienen perdon de Dios y los entrega a una mente reprobada (primero vemos la acción de Dios de entregarlos y luego vemos que ellos ya caminan y actúan bajo esta condición). Vemos aquí en acción la blasfemia hacia el Espiritu Santo. El pisotear la sangre de Cristo y sus consecuencias.

En ambos casos dice que son insensibles, que son sin misericordia, sin afecto natural. Ellos no tienen ya perdón porque al final de cuentas tampoco lo desean:

Rom 1:32  quienes habiendo entendido el juicio de Dios, que los que practican tales cosas son dignos de muerte, no sólo las hacen, sino que también se complacen con los que las practican.

¿Qué dicen?
Willy
Responder
#9
Gracias. Willy! 

Tengo conocimiento de que los hermanos en Venezuela han recibido vastas enseñanzas sobre el tema de "la entrega" y, en consecuencia, también me gustaría conocer la opinión de Edison al respecto.  No tratamos de contender sino de aprender, y quizás, Willy, con tu respetable postura, estés en lo cierto. No obstante, siendo un asunto controversial, sería útil ampliar más los conceptos.   

Saludos!
Heriberto
Responder
#10
Amados.

La carta a los Romanos fue escrita a los judíos, leemos:

Romanos 7:1 ¿Acaso ignoráis, hermanos (pues HABLO CON LOS QUE CONOCEN LA LEY), que la ley se enseñorea del hombre entre tanto que éste vive? 

¿Quienes son los que conocen la ley?

Los judíos.

Por tal motivo es que existen la inmensa diversidad de opiniones, porque nosotros somos gentiles.

En el primer capitulo consideramos la causa de la Ira de Dios...

18. Porque la ira de Dios se revela desde el cielo contra toda impiedad e injusticia de los hombres que detienen con injusticia la verdad;

¿Por qué el ser humano anda en tinieblas respecto a su destino eterno...?

Porque han suprimido la verdad de Dios y no quiere admitirlo.

Entonces el apóstol traza los resultados inmediatos...a través de los siglos...hasta el día de hoy, de como el hombre ha venido suprimiendo la Verdad  y avanzando en el pecado.

20. Porque las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa.

"Claramente visibles", esto no es ningún secreto.

¿Que ha hecho el hombre con esto que está tan claramente visible?

Pues lo ha tratado a su manera suprimiendo la verdad de la Palabra de Dios y reemplazándola por otras cosas.

21. Pues habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias, sino que se envanecieron en sus razonamientos, y su necio corazón fue entenebrecido.

El ser humano comenzó con este conocimiento.

23. y cambiaron la gloria del Dios incorruptible en semejanza de imagen de hombre corruptible, de aves, de cuadrúpedos y de reptiles.

La idolatría es tan universal en el mundo, porque el hombre mismo la ha deseado. Y como consecuencia de esto, Dios los entregó a la inmundicia, leemos:

24. Por lo cual también Dios los entregó a la inmundicia, en las concupiscencias de sus corazones, de modo que deshonraron entre sí sus propios cuerpos,

Ellos están corrompiendo toda la verdad acerca de Dios y esto genera que se corrompan ellos mismos.

25. ya que cambiaron la verdad de Dios por la mentira, honrando y dando culto a las criaturas antes que al Creador, el cual es bendito por los siglos. Amén.

Ellos no tenían porque estar cambiando la verdad de Dios por la mentira...ahí están los resultados...

28. Y como ellos no aprobaron tener en cuenta a Dios, Dios los entregó a una mente reprobada, para hacer cosas que no convienen;

Esta es la historia primitiva del ser humano y los resultados se hallan arraigados en la raza humana hasta el día de hoy.
Responder


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