Calificación:
  • 0 voto(s) - 0 Media
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
Las Doctrinas Bíblicas no son negociables (4)
#1
¿Qué debemos hacer para ser salvos?

¿Debemos orar mucho, ayunar e ir al templo? ¿Es necesario hacer obras de caridad? ¿Es imprescindible ganar muchas almas para Cristo o dar testimonio? ¿Hay que guardar el sábado, o el domingo, o abstenerse de comer ciertas cosas? ¿Debemos tener pensamientos, ambiciones e intenciones puras? Algunas de estas cosas pueden ser de ayuda en nuestra vida cristiana, pero ninguna de ellas, ni siquiera todas juntas, nos servirán como medio de salvación. La Biblia dice: 
"Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios... El que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que rehúsa creer en el Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios está sobre él" (Jn. 1:12; 3:36).

Se cuenta que un padre tenía un hijo único a quien esperaba heredarle todos sus bienes y quien iba a cuidarlo al llegar a la ancianidad. Pero un día el hijo fue brutalmente golpeado por un malvado, azotado, pateado y finalmente fue muerto. El padre, al enterarse, se puso a pensar en lo que iba a hacer para cobrarle la cuenta a ese criminal, que sin ninguna razón le había dado muerte a su único hijo. Finalmente se dijo: "Le haré lo mismo que le hizo a mi hijo. Le aplicaré la ley: 
‘Ojo por ojo, diente por diente, mano por mano, pie por pie’ (Ex. 21:24). Me vengaré de él".
Si lo hubiera hecho, habría aplicado la Ley. Pero luego, tras reflexionar dijo: "No, no haré así, porque no quiero que me lleven a la cárcel. Seguiré los canales legales y lo llevaré a la corte para que le condenen a cadena perpetua".
Si lo hubiera hecho, habría aplicado la justicia. Pero concluyó diciendo: "No, ni la ley ni la justicia, porque nada gano con hacerlo. Le convidaré a mi casa y le serviré una cena". ¡Esto se llama gracia!


¿Quién podría ser salvo si Dios nos hubiera aplicado su justicia? ¿Si Dios exigiera que se cumpliera su ley? Pero... ¿Quién podrá justificar su negligencia ante Él, siendo que nos ofrece la salvación por pura gracia? Finalmente, nos ofrece una "Cena", un verdadero banquete eterno en su gloria.

Antes de hacer causa común con alguna iglesia, debemos asegurarnos que se trata de una iglesia que realmente proclama la salvación por la gracia, o si recurre a las obras para complementar la salvación o la gracia.

Recuerde: Somos salvos por gracia, seguimos siendo salvos por gracia y seremos salvos por gracia. Antes de estrechar filas con otros grupos, denominaciones o lo que fuera, averigüe bien si todos aceptan, predican y enseñan la gracia Divina como medio de salvación. Es decir, la gracia de parte de Dios; y de parte del pecador su fe depositada en Jesucristo como único Salvador. La gracia Divina no requiere obras para la salvación. La salvación no es:
Gracia + Obras = A salvo

La gracia salvadora no la dispensa ninguna iglesia en particular, ni ningún tipo de preceptos, mandamientos o ritos, sino Dios mismo. Si se invocan las obras como medio de salvación, la salvación resulta imposible, porque la Biblia dice: 
"Y que por la ley ninguno se justifica para con Dios, es evidente, porque: El justo por la fe vivirá; y la ley no es de fe, sino que dice: El que hiciere estas cosas vivirá por ellas" (Gá. 3:11,12).

La ley nos habla de las obras. Estas obras no justifican a nadie, jamás podrán hacerlo. ¿Sabe por qué? Porque la ley dice: 
"Por tanto, guardaréis mis estatutos y mis ordenanzas, los cuales haciendo el hombre, vivirá en ellos. Yo Jehová" (Lv.18:5). Pero sucede que nadie pudo, ni podrá jamás cumplir la ley en todas sus demandas.

Cuando un intérprete de la ley vino a Jesús con esta pregunta, 
"Maestro, ¿haciendo qué cosa heredaré la vida eterna?". La respuesta de Jesús no se hizo esperar. "Él le dijo: ¿Qué está escrito en la ley? ¿Cómo lees? Aquél, respondiendo, dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con todas tus fuerzas, y con toda tu mente; y a tu prójimo como a ti mismo. Y le dijo: Bien has respondido; haz esto, y vivirás" (Lc. 10:25b-28).
Fue a raíz de la respuesta de Jesús que este buen caballero le preguntó, quién era su prójimo. Él, como todos los hombres, tenía su círculo de personas que estimaba de manera especial. Nosotros al igual, también tenemos nuestros preferidos. Fue entonces cuando Jesús presentó el cuadro del "Buen Samaritano". El Samaritano, quien es una representación de sí mismo y dio su ayuda total, desinteresada y salvadora.

Usted puede ser el peor pecador. Alguien que ha ofendido mucho a Dios con su manera de vivir, pero Dios tiene para usted perdón completo por pura gracia. Luego, al ser salvo, es muy probable que desee hacer algo en favor de aquel que le salvó. Muy bien, puede hacer todo el bien que quiera, pero no para salvarse, sino porque es salvo. No hay salvación por obras. Todas las religiones enseñan las buenas obras, pero ninguna ofrece completo perdón de pecados y la vida eterna.


Ni sacramentos, prender velas, hacer caridad, caminar de rodillas, ayunar, vivir para otros entregándoles todo, privarse de todas las comodidades o gastar poco para uno mismo, nada de eso nos salvará. El único Salvador es el Señor Jesucristo. Fuera de Él, sólo hay perdición y condenación eterna. Es probable que muchas de las cosas mencionadas sean buenas, pero todo tendrá que ser como resultado de la salvación, nunca como medio para salvarse. Jesús dijo: 
"Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí" (Jn. 14:6). "Yo soy la puerta; el que por mí entrare, será salvo; y entrará, y saldrá, y hallará pastos" (Jn. 10:9).

Nadie puede ser salvo, a menos que busque salvación en la persona de Cristo Jesús. Tenga presente lo siguiente: Jesús es el único Salvador para todos los pecadores. Algunos piensan que Jesús es el Salvador de los cristianos, Alá de los musulmanes, Buda de los budistas, el Vaticano y María de los católicos y Confucio del confucionismo. Decía la tan afamada "madre Teresa": "El hindú debe tratar de ser mejor hindú, de este modo será salvo"... "El budista debe tratar de ser mejor budista..." y así sucesivamente.


Si lo que nos dicen religiosos tan encumbrados como esa "madre" es cierto, entonces Jesús dijo muchas mentiras al reclamar que nadie será salvo fuera de Él. El Señor aseguró que es el único Camino. Insistió en que es la Verdad, en que es la Puerta. Declaró que nadie jamás será salvo sino por Él. ¡Jesús no rechaza a nadie! 
"Y al que a mí viene, no le echo fuera" (Jn. 6:37b).

Cuando Zaqueo vino a Él, fue declarado: 
"Hijo de Abraham" (Lc. 19:9b). El malhechor en la cruz imploró perdón y recibió esta respuesta: "De cierto te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso" (Lc. 23:43b). Saulo el perseguidor le preguntó: "¿Quién eres, Señor?". Y la respuesta fue: "Yo soy Jesús, a quien tú persigues" (Hch. 9:5). Todos sabemos lo que sucedió después, ya que no sólo fue salvo, sino que fue llamado a ser apóstol de Cristo. El carcelero de Filipos oyó acerca de Jesús, y cuando creyó en Él, "... Se regocijó con toda su casa de haber creído a Dios" (Hch. 16:34b).

¡Pero hubo uno que lo conoció y fue al infierno! Judas Iscariote, quien sabía que la salvación sólo se obtenía por medio de Cristo y cuando le llegó la hora decisiva no acudió al único Salvador, sino que fue a los religiosos. ¿Sabe cuál fue el resultado después de encontrarse con esos religiosos? 
"Salió, y fue y se ahorcó" (Mt. 27:5b). Hasta le fecha ningún pecador, que ha acudido a hombre, mujer, religión o institución, en busca de salvación, se ha salvado. No todos se ahorcaron, pero sí llegaron al mismo destino eterno de Judas.

Hasta la fecha, Buda no ha salvado a nadie, Alá tampoco ni Confucio, la iglesia de Roma, las oraciones, los ayunos, el llanto o las peregrinaciones religiosas. Las ceremonias, liturgias o sacramentos a nadie salvaron. Nada de esto provee salvación. Judas Iscariote es un claro ejemplo. De él se dice: 
"Pon sobre él al impío, y Satanás esté a su diestra. Cuando fuere juzgado, salga culpable; y su oración sea para pecado. Sean sus días pocos; tome otro su oficio. Sean sus hijos huérfanos, y su mujer viuda... Su posteridad sea destruida; en la segunda generación sea borrado su nombre" (Sal. 109:6-9,13).

La Biblia dice que la multitud de salvos que Juan vio era tan numerosa que nadie podía contar: 
"Después de esto miré, y he aquí una gran multitud, la cual nadie podía contar, de todas naciones y tribus y pueblos y lenguas, que estaban delante del trono y en la presencia del Cordero, vestidos de ropas blancas, y con palmas en las manos; y clamaban a gran voz, diciendo: La salvación pertenece a nuestro Dios que está sentado en el trono, y al Cordero" (Ap. 7:9,10).
La salvación pertenece a nuestro Dios y al Señor Jesucristo. Todos los demás salvadores, sean personas o instituciones, son falsos y no han salvado nunca ni a un solo pecador. Si desprecia la salvación que ofrece Dios en la persona de su Hijo Jesucristo, no será salvo. Irá al mismo lugar que Judas Iscariote, quien creía que los religiosos de sus días podían ayudarle. Sin embargo, su decepción fue tal que terminó ahorcándose al no poder soportar el rechazo de quienes le habían ofrecido amistad y hermandad, cuando lo alquilaron para que traicionara al Salvador. No se puede traicionar al Salvador y al mismo tiempo tenerlo por Salvador.

Es tal la degeneración doctrinal hoy, que si alguien insiste en que la salvación es únicamente por medio del arrepentimiento y la fe en Cristo, se lo mira como "ese que cree que sólo él tiene la verdad y que todos los demás, sin importar sus doctrinas, están equivocados".


¿Debemos abrirnos más e incluir en la familia de Dios a aquellos que no piensan como nosotros? Si somos cerrados, lo somos porque esto es exactamente lo que el Señor exige. Nadie le ayudó a salvarnos: Ni María ni los santos, ni la Ley Mosaica o religión alguna. Dios le dice a los salvos por medio de Pablo: 
"Y vosotros estáis completos en él" (Col. 2:10). Cuando se comenta que "debemos abrirnos más", lo que hay detrás de esto es que debemos incluir paganismo y superstición en nuestras convicciones cristianas, que debemos hacer que todos se sientan cómodos con nosotros.

Si desea ser salvo, tiene que aceptar el plan de Dios, de lo contrario nunca será salvo. Su plan es la gracia Divina. El Señor Jesucristo ya hizo la obra necesaria para la salvación en el Calvario y proveyó por medio de ella el perdón completo de nuestros pecados. El castigo por nuestros pecados sólo podía ser expiado por una víctima perfecta, libre de todo pecado e inocente.


Quien debe cambiar no es Dios, sino el pecador. Dios ya dijo la última palabra y Él es inmutable, nunca cambiará. Si no acepta la salvación de acuerdo con sus condiciones, nunca será salvo. La salvación tampoco es mitad gracia y mitad obras. O se salva totalmente por gracia o será juzgado y condenado por la eternidad. Es cierto que la gran mayoría de pecadores rechazan la gracia. Asimismo son muchos los religiosos y religiosas que insisten en las obras. Puede estar completamente seguro que ninguno de ellos es salvo. Tanto el maestro como el alumno que recibe la enseñanza de las obras como méritos para la salvación, reciben su graduación para el mismo infierno.

Dios no acepta menos que absoluta, total ausencia de pecado, por eso puso nuestros pecados sobre su Hijo inocente y sin pecado, porque era el único que podía expiarlos: "Por lo cual puede también salvar perpetuamente a los que por él se acercan a Dios, viviendo siempre para interceder por ellos. Porque tal sumo sacerdote nos convenía: santo, inocente, sin mancha, apartado de los pecadores, y hecho más sublime que los cielos" (He. 7:25,26).
Cuando el pecador, no trata de alcanzar a Dios por medio de "hacer esto o aquello, ni dar tanto y cuanto o comer esto o aquello", sino que deposita toda su confianza en Cristo, quien hizo todo por él, está recurriendo a la gracia, se halla en el camino correcto, en el único que conduce a salvación. Si un pecador pretende salvarse por medio de buenas obras, nunca sabrá cuándo ha hecho las obras suficientes para salvarse. La Biblia no dice que hay que hacer obras para salvarse . El pecador debe recibir la salvación, no ganarla.

Cuando el pecador confía en sus obras, está confiando en sí mismo. Pero cuando se desprende de las obras y recibe a Jesucristo, lo hace porque deposita su fe en la obra de Cristo. Ningún pecador sabría jamás cuán malo es, si Dios no le revela su verdadera condición: 
"Desde la planta del pie hasta la cabeza no hay en él cosa sana, sino herida, hinchazón y podrida llaga..." (Is. 1:6).

¿En qué o en quién ha confiado usted? 
"Así ha dicho Jehová: Maldito el varón que confía en el hombre, y pone carne por su brazo, y su corazón se aparta de Jehová" (Jer. 17:5).

(Continuará)
Responder
#2
Gracias Heriberto, ¡que buen tema!

Partes de este estudio se presta muy bien para contrarrestar muy adecuadamente el contraste de la famosa y perversa doctrina de la perdida de salvación, y hay que ser claros, es una doctrina germinada del mismo diablo porque esta contrapuesta en todo lo que significa la obra redentora de Cristo y como tratare de explicar a continuación aprovechando a usar como apoyo sacando citas de este mismo estudio, que es muy claro en su lenguaje y efectivo por cierto, citando algunos de sus  párrafos los cuales, ningún nacido de nuevo o que se jacte de serlo, podría objetarlos.

Para empezar la doctrina de la perdida de salvación afirma que la salvación debe cuidarse para que no se les vaya de las manos. Esto quiere decir que la salvación debe sostenerse principalmente por obra nuestra. Y cualquiera sea la manera que traten de explicarlo nunca escapa al hecho de que nuestra obra llega a ser crucial y necesaria para no perderla.

Imaginense. Pues esto significaría que Cristo al salvarnos por pura gracia, o sea sin necesidad de  obra alguna por parte nuestra. De pronto, luego de salvarnos, cambian los papeles y en ese instante Cristo decide abandonarla a nuestra merced! Tanto esfuerzo de Su parte para luego delegarla como nuestra responsabilidad dejándolas en nuestras ineficientes manos. Si solo Cristo es capaz de hacer esta obra, también requiere de nosotros ser “como Cristo” para mantenerla! Ni mas ni menos.

¿Cómo puede ser posible que un Dios sabio que sabe muy bien que somos totalmente incapaces de salvarnos por nuestros propios esfuerzos, luego después nos pide que cumplamos  lo que sabe que no es posible para nosotros? Si El lo logró sin cometer ni un solo pecado y luego espera que la sostengamos de igual manera, entonces en ese caso, nunca dejo de ser por gracia. Esto sería como escribir un contrato que nos ofrece un beneficio gratis, pero al final con letra muy pequeña requiere que paguemos en su totalidad de todas maneras. Esto dejaría toda su obra como algo completamente innecesario, un “show”, un esfuerzo sin razón. Porque si Cristo espera que mantengamos nuestra salvación creyendo en nuestras fuerzas es porque tendriamos la esperanza de “lograrlo”, entonces, en ese caso, esto también significa que es un hecho de ¡que podríamos habernos salvado nosotros mismos por nuestra propia cuenta de todas maneras!

Los que afirman que la salvación se puede perder no pueden entender que para cuidar su salvación se inmiscuyen a que ¡tendrian que forzosamente efectuar la misma santidad plena en sus vidas de la misma manera que lo hizo Cristo ¡y por el resto de nuestra vida! No comprenden que la santidad no es algo virtual y no admite ni otorga licencias, no se logra con estar a cuenta con el Padre disculpándonos por nuestros nuevos pecados, Cristo no lo hizo nunca. Si Jesucristo nos delegara que cuidemos la santidad efectuada victoriosamente por El, debemos tambien continuar manteniéndonos en victoria de la misma manera sin un solo paso en falso caminando siempre a Su mismo nivel de perfeccion por el resto de nuestra vida. Es que Cristo no puede hacer todo el esfuerzo sin tacha para luego nosotros tomarla e ir estropeandola de a poco por el resto del camino. Entonces Su esfuerzo fuera vano! No existen las disculpas cuando se quiere retomar el esfuerzo por nuestra cuenta. Es todo o nada.

Pues analicemos lo siguiente. Siendo nosotros, los verdaderos culpables de nuestras ofensas y el Señor Jesucristo sin tacha ni culpa no tuvo segundas oportunidades, ¿es correcto admitir a los verdaderos ofensores algo de ventaja? En ese caso esta ventaja debería haberla tomado el que no tiene nada de culpa.

Es que la salvación no es un juego. El hombre natural que pretende conseguir su salvación por obras propias no sabe ni con cuantas podria obtenerla. Increiblemente el hombre supuestamente  salvo que también pretende mantener su salvación con sus obras tampoco sabe con cuantos pecados la perdería.

Es que en la Biblia esta por demás de claro. La Biblia dice que con un solo pecado se condenó la humanidad. Adan y Eva no tuvieron otra oportunidad para conservarse en el Eden después de caer. Tenemos:

Rom 5:16  “…porque ciertamente el juicio vino a causa de un solo pecado para condenación, pero el don vino a causa de muchas transgresiones para justificación.

Si por un solo pecado se condeno, entonces pues sencillamente por un solo pecado uno se vuelve a condenar en caso tubiera que sostener su salvación. No es por nada que Cristo no cometio un solo pecado. El que pretende mantener su salvación ¡hace mucho que la hubiera perdido! Es mas, todos recaerían con cero salvos a favor.

A esto podemos observar que si el hombre natural no puede comprender en su mente que no puede salvarse por sus obras, en la misma sutuacion esta el que pretende sostener su salvación. Ambos mantienen un pensamiento en común que son las obras.  Esto nos arroja como resultado que ambas personas aun están aun en el mismo estado natural.

Dios no espera menos que santidad pura si se pretende usar las obras de por medio y no va a tolerar unos “manchaditos” que se deslizaron un poquito porque el que depende de obras por su salvacion debe cumplirlas todas:
 
Rom_2:13  porque no son los oidores de la ley los justos ante Dios, sino los hacedores de la ley serán justificados.

Aquí no dice que cumplan “algo de la ley” o “lo que puedas obedecer de la ley” sino… “los hacedores de la ley serán justificados”… toda la ley.

O como explica este estudio:

 Si desea ser salvo, tiene que aceptar el plan de Dios, de lo contrario nunca será salvo. Su plan es la gracia Divina. El Señor Jesucristo ya hizo la obra necesaria para la salvación en el Calvario y proveyó por medio de ella el perdón completo de nuestros pecados. El castigo por nuestros pecados sólo podía ser expiado por una víctima perfecta, libre de todo pecado e inocente.”

“Una victima perfecta e inocente”…que cumplio en armonia “la obra necesaria” y en consecuencia tambien para mantener una salvación perfecta no se espera ¡nada menos! Una salvación perfecta para que no caiga requiere de un mantenedor perfecto, no se podria sostener nunca en obras de baratija, es llana insolencia el tratar de pensar que somos capaces de hacerlo y asi colocandonos  en el mismo nivel que Cristo. ¿Son acaso los salvos pequeños dioses divinos y perfectos? El que pretende sostener su salvación esta insinuando esto.

Y algo mas que agregar. El que procura sostener su salvación tal cual como es, siendo una persona ineficaz, entonces también considera que la obra de Cristo es ineficaz y por tanto tambien atenta contra la propia identidad divina de Cristo, ¡continua la insolencia no importa como lo dibuje! ¡este es un pensamiento engendrado del mismo diablo!

Como dice el siguiente párrafo de este estudio:

“Quien debe cambiar no es Dios, sino el pecador. Dios ya dijo la última palabra y Él es inmutable, nunca cambiará. Si no acepta la salvación de acuerdo con sus condiciones, nunca será salvo. La salvación tampoco es mitad gracia y mitad obras. O se salva totalmente por gracia o será juzgado y condenado por la eternidad. Es cierto que la gran mayoría de pecadores rechazan la gracia. Asimismo son muchos los religiosos y religiosas que insisten en las obras. Puede estar completamente seguro que ninguno de ellos es salvo. Tanto el maestro como el alumno que recibe la enseñanza de las obras como méritos para la salvación, reciben su graduación para el mismo infierno”.

Si la salvación no es por “mitad gracia y mitad obras”, entonces también el procurar sostenerla por meritos propios ¡tampoco lo es! Si Dios sabe que no podemos conseguirla por nuestras obras en primer lugar, tampoco cambiara incongruentemente de opinión luego de salvarnos para  exigirnos despues obras nuestras para mantenernos, es ridículo solo pensarlo. Un Dios que primero salva por gracia sin obras nuestras y luego de inmediato nos expone a condenación al final exigiendonos obras nuestras para sostenerla. No tiene sentido. De ser asi la gracia es solo cuento.

Con esto en mente cito del texto de este tema…Si no acepta la salvación de acuerdo con sus condiciones, nunca será salvo” y el siguiente…Asimismo son muchos los religiosos y religiosas que insisten en las obras. Puede estar completamente seguro que ninguno de ellos es salvo”. Las personas que persisten en pensar, no solo en la salvación por obras sino en el sostener su salvación por obras, son solo religiosos y religiosas, pues esta persistencia en las obras de “el antes” y “el después” demuestra que con seguridad no se trata de salvos. Veamos la siguiente cita:

Dios no acepta menos que absoluta, total ausencia de pecado, por eso puso nuestros pecados sobre su Hijo inocente y sin pecado, porque era el único que podía expiarlos: "Por lo cual puede también salvar perpetuamente a los que por él se acercan a Dios, viviendo siempre para interceder por ellos. Porque tal sumo sacerdote nos convenía: santo, inocente, sin mancha, apartado de los pecadores, y hecho más sublime que los cielos" (He. 7:25,26).
Cuando el pecador, no trata de alcanzar a Dios por medio de "hacer esto o aquello, ni dar tanto y cuanto o comer esto o aquello", sino que deposita toda su confianza en Cristo, quien hizo todo por él, está recurriendo a la gracia, se halla en el camino correcto, en el único que conduce a salvación. Si un pecador pretende salvarse por medio de buenas obras, nunca sabrá cuándo ha hecho las obras suficientes para salvarse. La Biblia no dice que hay que hacer obras para salvarse . El pecador debe recibir la salvación, no ganarla.”

Si bien es claro que “Dios no acepta nada menos que absoluta, y total ausencia de pecado…” ¡por supuesto que no aceptara ¡nada menos que esto en los que piensan sostener su salvación!

Cito de este tema lo siguiente: “Si un pecador pretende salvarse por medio de buenas obras, nunca sabrá cuándo ha hecho las obras suficientes para salvarse”

Una persona que piensa de esta forma solo esta sugestionado que es salvo porque mantiene la mentalidad de las obras del hombre natural a cualquier costo negando asi la deidad, la obra perfecta y la sangre perfecta lavadora de Cristo. ¡Esta negando en todas las maneras a Dios creyéndose un igual a Cristo!. Una doctrina satanica.
 
Ellos defienden su postura porque piensan que al no perder la salvación entonces se darian licencia a pecar alegremente esta vez a sabiendas que están eternamente salvos. Pero continuan analizandolo todo con una mente natural. No saben el significado de “nueva criatura”, no pueden entenderlo. Piensan que estando inconversos eran puercos y luego despues siendo salvos…siguen siendo puercos! Y estarán prestos desesperadamente continuamente a revolcarse alegremente en el muladar. Estas personas nunca fueron salvas aunque juren serlo. Pero en base a ello inventan esta doctrina diabólica para que se ajuste a su naturaleza pecaminosa como poniéndose un bozal con freno. ¡Ignoran para que esta el Espiritu Santo! Pero mas bien lo utizan para que les de shows de distracciones y asi blasfemándolo sin pensar que esto es otra prueba mas de su estado caído caminando peligrosamente a que nunca mas obtengan el perdón de Dios.
 
 Con tu permiso Heriberto por tomarme la libertad de aprovechar tu tema.
 
Un abrazo.
Willy
Responder


Posibles temas similares...
Tema Autor Respuestas Vistas Último mensaje
  Las Doctrinas Bíblicas no son negociables (3) Heriberto 6 229 05-06-2017, 11:22 AM
Último mensaje: Heriberto
  Las Doctrinas Bíblicas no son negociables (5) Heriberto 0 99 03-06-2017, 01:21 AM
Último mensaje: Heriberto
  Las Doctrinas Bíblicas no son negociables (2) Heriberto 0 97 31-05-2017, 12:04 AM
Último mensaje: Heriberto
  Las Doctrinas Bíblicas no son negociables (1) Heriberto 0 102 29-05-2017, 10:01 PM
Último mensaje: Heriberto

Salto de foro:


Usuarios navegando en este tema: 1 invitado(s)