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LA LEY Y LA GRACIA
#1
Que dice la Escritura acerca de nuestra norma de vida.

1. ¿Debemos conducirnos conforme a la ley de Dios dada por medio de Moisés en el monte de Sinaí?

2. O por el contrario, es Cristo y sus mandamientos nuestra norma de vida.

Lo pregunto por cuanto hay una gran proliferación de creyentes que sin ser judíos guardan el sábado, se abstienen de alimentos, pagan diezmos y hacen otras prácticas que corresponde genuinamente al pueblo de Israel incrédulo.

Otros utilizan a Cristo como patrocinador de este Ministerio de Muerte escrito en tablas de piedra para un pueblo irredento rumbo a la Canaán terrenal.

Edison
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#2
(15-06-2016, 12:44 PM)Edison escribió: Que dice la Escritura acerca de nuestra norma de vida.

1. ¿Debemos conducirnos conforme a la ley de Dios dada por medio de Moisés en el monte de Sinaí?

2. O por el contrario, es Cristo y sus mandamientos nuestra norma de vida.

Lo pregunto por cuanto hay una gran proliferación de creyentes que sin ser judíos guardan el sábado, se abstienen de alimentos, pagan diezmos y hacen otras prácticas que corresponde genuinamente al pueblo de Israel incrédulo.

Otros utilizan a Cristo como patrocinador de este Ministerio de Muerte escrito en tablas de piedra para un pueblo irredento rumbo a la Canaán terrenal.

Edison

Hola Edison.

Sólo como para intentar sumar a la introducción del tema que propones, por demás interesante e importante de aclarar. Qué además de hacer los puntos que mencionas, incluso terminan por vestirse y celebrar ritos judíos hablando de sacerdocio arónico en la que llaman iglesia de Jesucristo y si me permites, quisiera incluir en este grupo, a los que así también realizan estas prácticas.

Salu2.
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#3
Hola hermanos:

Buen tema el que propone Edison, y de rigurosa actualidad, ante la confusión reinante en ciertos círculos que fomentan la vigencia de ambas cosas, incluido un indebido y particular  interés por mantener la práctica del diezmo en la iglesia.  

Creo que se viene un buen debate! 

Heriberto
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#4
Uno de sus principales argumentos es que los cristianos somos anti-Torah.

1. Que Jesús no vino abolir la ley sino a cumplir.

2. Que los textos que hablan de obediencia a mandamientos en el N.T. se refieren a la Torah.

¿Que enseña la Escritura acerca de estos argumentos?
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#5
[Imagen: 13394088_1587958334868155_34928724882986...e=57CBD9FC]
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#6
Saludos Hermanos:
Excelente debate se avecina me gustaría que se sentarán las bases del mismo, en mi opinión para empezar es conveniente de acuerdo a la escritura que nos comporte Edison (1 Juan 2:4) mencionar puntualmente cuales son los mandamientos que dicto Jesús para que los guardásemos, coopero con uno.
33 También habéis oído que se dijo a los antepasados: “No juraras falsamente, sino que cumpliras tus juramentos al Señor.” 34 Pero yo os digo: no juréis de ninguna manera; ni por el cielo, porque es el trono de Dios; 35 ni por la tierra, porque es el estrado de sus pies; ni por Jerusalén, porque es la ciudad del gran Rey. 36 Ni jurarás por tu cabeza, porque no puedes hacer blanco o negro ni un solo cabello. 37 Antes bien, sea vuestro hablar: “Sí, sí” o “No, no”; y lo que es más de esto, procede del mal. (Mat 5).
Atento a sus comentarios.
Ing. Ramón Lozano Cervantes
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#7
Hola hermanos:

Comienzo compartiendo el siguiente aporte, para considerar:

“Hoy en día los creyentes no están bajo la ley, ni como medio de justificación ni como regla de vida, sino son justificados por gracia y deben andar en la gracia. Tenemos aquí (en Romanos 7:14-25) primordialmente a un judío creyente que está luchando para obtener la santidad usando la ley como regla de vida, y tratando de obligar decididamente a su vieja naturaleza a someterse a ella. En el cristianismo encontramos que el creyente gentil común atraviesa por la misma experiencia, porque el legalismo se enseña comúnmente casi en todas partes. Por lo cual, cuando alguien se convierte, no es sino natural razonar que ahora que uno ha nacido de Dios, es sólo una cuestión de determinación y persistente esfuerzo someterse a la ley y que uno logrará una vida de santidad. Y Dios mismo permite que la prueba se realice, de modo que Su pueblo aprenda por experiencia que la carne en el creyente no es mejor que la carne en el inconverso. Cuando desiste de su propio esfuerzo él encuentra liberación por medio del Espíritu al ocuparse con el Cristo resucitado”. -- H.A. IRONSIDE (Nota #12 – ‘The Continual Burnt Offering, Romanos).

 La Palabra de Dios condena despiadadamente todo intento de poner al creyente cristiano ‘bajo la ley”. El Espíritu Santo, por medio del apóstol Pablo, dio a la iglesia el libro de Gálatas con el propósito de tratar con esta herejía. Lea la epístola una y otra vez tomando nota cuidadosamente del error preciso con el cual está tratando el escritor. No se trata de un rechazo total del evangelio de la gracia y de volver a un legalismo total. Es más bien el error de decir que la vida cristiana, habiendo comenzado por simple fe en Cristo, debe continuar bajo la ley o parte de ella (Gálatas 3:2-3). –Alva McCLAIN (Nota #13 – Alva McClain, ‘Law and Grace’ p.51-52).
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#8
Hola hermanos:

Está escrito:

1Ti 1:8  Pero sabemos que la ley es buena, si uno la usa legítimamente;
1Ti 1:9  conociendo esto,  que la ley no fue dada para el justo, sino para los transgresores y desobedientes,  para los impíos y pecadores, para los irreverentes y profanos, para los parricidas y matricidas, para los homicidas,
1Ti 1:10  para los fornicarios, para los sodomitas, para los secuestradores, para los mentirosos y perjuros, y para cuanto se oponga a la sana doctrina,  

Rom 5:1 Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo;
Rom 5:2  por quien también tenemos entrada por la fe a esta gracia en la cual estamos firmes, y nos gloriamos en la esperanza de la gloria de Dios.

Los creyentes, habiendo sido justificados por la fe en el Señor Jesucristo, tenemos entrada a la gracia en la cual estamos firmes, y no estamos sujetos a la ley por haber muerto a ella. (Ro. 7:4 - Gál. 2:19)   En nuestra experiencia ya no se trata de la gracia en oposición a la ley, sino del fruto del Espíritu Santo en contraste con las obras de la carne.

Un abrazo,
Heriberto
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#9
Otro aporte al tema, a la espera de vuestras opiniones

La Palabra de Dios establece claramente que el cristiano no está “bajo la ley”. El Nuevo Testamento expone cuatro veces esta importante verdad: (1) Romanos 6:14; (2) Romanos 6:15; (3) Gálatas 5:18; (4) 1 Corintios 9:20.
La preposición “bajo” (hupo) significa “sometido al poder de alguna persona o cosa, estar bajo el poder de algo, estar bajo el gobierno o la soberanía de algo”. En Mateo 8:9 se puede encontrar una excelente ilustración, donde el centurión romano dice, “Porque también yo soy hombre bajo (hupo) autoridad, y tengo bajo (hupo) mis órdenes soldados.” Tal como el centurión estaba absolutamente bajo la autoridad militar romana, tanto a sus leyes como a sus castigos, así también sus soldados estaban bajo su autoridad. Estar bajo la ley en el sentido bíblico, es estar bajo la ley de Dios—todo el sistema legal mosaico en su conjunto indivisible —sometido a sus mandamientos y expuesto a sus castigos. (Nota #14—Alva McClain, ‘Law and Grace’ p. 41-43).
La Biblia estipula claramente que una persona no está bajo la ley como medio de salvación o de justificación. La ley y las obras de la ley (tratar de guardar la ley) nunca pueden justificar (ver Romanos 3:20; Gálatas 2:16; Hechos 15:7-11; Hechos 13:38-39; Romanos 3:27-28). El hombre es salvo por gracia mediante la fe aparte de toda obra de la ley.
La Biblia también establece claramente que una persona no está bajo la ley como regla de vida. La ley y las obras de la ley (tratar de guardar la ley) nunca pueden SANTIFICAR (producir santidad). La ley es santa (Romanos 7:12), y la ley puede convencernos y condenarnos (revelándonos cuán impíos somos), pero no puede hacernos santos. Romanos capítulo 6 establece con claridad que la santificación no es por las obras de la ley. La santificación es por fe en Cristo, crucificado y resucitado, y por el hecho de nuestra identificación y unión con ÉL. El libro de Gálatas (ver especialmente Gálatas 3:2-3) pone muy en claro que la santificación no es por obras de la ley.
Pablo declara en Romanos 6:14 que el creyente no está “bajo la ley, sino bajo la gracia.” ¿Qué quiso decir Pablo con ésto? ¿Estaba diciendo que no estamos  bajo la ley respecto a la justificación (la justa posición del creyente en Cristo ante Dios) o estaba diciendo que no estamos bajo la ley respecto a la santificación (el progreso en santidad del creyente)? Pablo estableció primeramente en Romanos que una persona no es JUSTIFICADA por las obras de la ley (Romanos 3:20; 3:28). El tema del capítulo 6 de Romanos es la santificación (ver Romanos 6:19,22), no la justificación (el tema de la justificación fue tratado previamente en los capítulos 3-5). Romanos 6:14 establece que Pablo está hablando acerca de ser libre del dominio, poder y autoridad del pecado, y de eso se trata la santificación. Concluimos entonces que Pablo en Romanos 6:14-15 expone la gran verdad que el creyente no está bajo la ley como regla de vida y como medio de santificación. La clave para vivir la vida cristiana no se encuentra en el Monte Sinaí, sino en el Monte Calvario. Romanos 6 pone el énfasis en el Monte Calvario (y la conexión del creyente al Monte Calvario, en vista de nuestra identificación con Cristo y de nuestra posición en Cristo). Regresar al Monte Sinaí es regresar a la esclavitud.
 
(http://www.middletownbiblechurch.org/spa...lelife.htm)
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#10
(16-06-2016, 06:16 AM)Edison escribió: Uno de sus principales argumentos es que los cristianos somos anti-Torah.

1. Que Jesús no vino abolir la ley sino a cumplir.

2. Que los textos que hablan de obediencia a mandamientos en el N.T. se refieren a la Torah.

¿Que enseña la Escritura acerca de estos argumentos?

Mientras abrimos la Biblia para conocer la respuesta a este par de interrogantes, es instructivo conocer el siguiente artículo que nos revela la Internet como la madre de una nueva generación de hombres con una fuerte crisis de identidad, se creen judíos siendo gentiles, leemos:
--------0------
B''H
Hace algunos años recibí en mi correo éste excelente artículo:

Es en estos lugares y gracias a la Internet donde uno puede darse cuenta de que las organizaciones (y desorganizaciones) formadas con fines de veneración y reconocimiento a Jesús de Nazaret son cada día más.
Pero he observado una creciente lluvia de visitas de “judíos mesiánicos” a estos foros, por lo cual decidí redactar este mensaje.

¿Quiénes son?

Son personas de antecedentes evangélicos, es decir han pertenecido a una de las tantas congregaciones evangélicas, en su búsqueda irresponsable y sin riendas de la “verdad” se han apartado más de lo que podrían haber estado, estoy hablando individualmente, no digo que estén apartados de la Senda por ser evangélicos, sino por procurar una “verdad” superior a la ya alcanzada.

Siguiendo el mismo camino de la primera pareja creada, buscaron un conocimiento adicional y se encontraron con puertas abiertas, y una que otra violentaron para poder acceder.
No son judíos, no pertenecen a la comunidad judía de su localidad ni están registrados en las oficinas competentes a la identidad judía.

¿Cómo reconocerlos?

Ellos son fáciles de reconocer sobre todo por:

Por su lenguaje y su doctrina: Su doctrina es eminentemente “internética” permítanme la grosería, he inventado esta palabra para calificar a aquellas doctrinas tomadas de la Internet.
Usted solo debe tomar alguno de sus términos y colocarlos en el explorador más comercial: “lenguaje kadosh”, “el kadosh”, “el ruah hakodesh”, “el brit hadasha”, “el código real nazareno”, “Israelita mesiánico”, “judío mesiánico ortodoxo”, “Judío mesiánico”, “los shliajim”, “Matitiah, Marqo, Luqah, Geburot, Romim, Qorinto...”, “Yeshuah”, otros más pintorescos, “Yahshuah”, “Yahrushalaim”, “ha’satan”, “Yahjudah”, “Yeshuah”, “yahweh”, “elohym”... etc.
Encontrará docenas de páginas que curiosamente comparten los mismos textos, mismas imágenes y muchos otros detalles.

Por sus Gif o Avatares: Complementario a lo anterior, estos impostores que pretenden burlarse de la amable audiencia evangélica latina usan imágenes también tomadas de la Internet, banderas de Israel, imágenes de la Menorah o candelabro de siete brazos, a veces ni se dan cuenta y han tomado un candelabro de nueve brazos llamado Janukiá y lo ostentan cual Menorah, “estrellas” de David.

Por sus nick: Algo muy frecuente en ellos es el cambio de nombre, se cambian el nombre o lo modifican para que suene un poquito más hebreo: “Juan – Yohanan ben...”, “Manuel – Immanuel ben...”, “Isaac – Yitzchak”.

Porque siempre: Hacen todo lo posible por hacer notar que “son judíos mesiánicos”, andan diciendo, “Shalom soy judío”, mira escribo «B’’H» antes de cada texto, no digo hermano digo "aj", no digo padre digo "ab", no digo Génesis digo "Bereshit", no digo Biblia digo "Torah" y "por si acaso Torah no es ley es Instrucción".

Quieren imponer:

La observancia de los preceptos a los evangélicos, preceptos exclusivos para los hijos de Israel, quieren y a toda costa con seudo demostraciones escriturales y despliegue de lenguaje “hebreo (yo lo llamo hebreo tarzánico) la observancia del día de reposo, Shabát.

Juran y re juran: Que el nombre Jesús es pagano, y que es un horror pronunciarlo, que el nombre es , o Yeshuah, Yeshuah o Yahshuah... etc... y ellos por cierto, jamás dijeron ese nombre que dicen repudiar, lo cual es totalmente falso.

Aun en Shabat: Ellos están en línea en el foro y hasta participan.

“Son dueños”:

De toda la verdad, iluminados, profetas, maestros, si eran pastores ahora se hacen llamar “rabino”, nadie puede decirles nada, todos los cristianos son pobres ovejas descarriadas para ellos que tienen que hacerse mesiánicos como ellos.

Son muchas las formas de detectarlos, la verdad es que un judío temeroso de D’os no precisa de andar proclamando su judeidad, no precisa de simbolitos delatores ni de andar diciendo “shalom” a todo el mundo, no precisa de hablar híbrido, basta con el hermoso español si se dirige a un hispano-hablante.

Nunca escribe en Shabbat, no anda procurando que los demás crean como él, es más, poco le interesa las creencias, mientras una creencia no aleje a uno de D’os y le ayude a mantenerse fiel, que siga creyendo lo que quiera, siempre que sus actos demuestren temor a D’os.

No usa un lenguaje inentendible ni hace citas talmúdicas entre no judíos a menos que pretenda tan solo y con la salvedad, compartir algo de bien.

Estas personas impostoras [los mesiánicos] son autodidactas de la Internet, ociosos que no tienen mayor responsabilidad, disponen de mucho tiempo libre, acceso a la internet, son mentirosos por excelencia, aprovechan el camuflaje que brinda el anonimato para incursionar donde creen que pueden sobresalir.

Defiéndete de aquel impostor que con una máscara de engaño y usurpación que evidencia su decadente auto imagen, pretenda imponerte una forma de vida que no le corresponde.
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