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¿Interviene Dios en el gobierno del mundo?
#1
"Sabemos que somos de Dios,  y el mundo entero está bajo el maligno."  (1ª Jn 5:19)

"Porque ya está en acción el misterio de la iniquidad; sólo que hay quien al presente lo detiene, hasta que él a su vez sea quitado de en medio."
(2ª Ts 2:7)

Sin duda que el "misterio" de la iniquidad va tomando forma en el mundo. Se va instalando en la política, la economía, la religión y en todos los estamentos de la sociedad.

El Espíritu Santo, que mora en Su templo, la verdadera Iglesia de Cristo, ahora lo detiene, pero pronto la Iglesia será arrebatada por Su Señor, y quedará allanado el camino hacia la depravación total del mundo, con el gobierno mundial de aquel inicuo que la Biblia identifica como "la bestia", y a quien todos los gobernantes del mundo le entregarán su poder. (Recuerden que ese misterio ya está en acción, y se nota)  

Mientras tanto, ¿Se desentiende Dios de los asuntos de gobierno de los hombres?  Consideremos algunos pasajes bíblicos:  

Dan 4:4  Yo Nabucodonosor estaba tranquilo en mi casa, y floreciente en mi palacio.
 
Dan 4:13  Vi en las visiones de mi cabeza mientras estaba en mi cama, que he aquí un vigilante y santo descendía del cielo.
 
Dan 4:14  Y clamaba fuertemente y decía así: Derribad el árbol, y cortad sus ramas, quitadle el follaje, y dispersad su fruto; váyanse las bestias que están debajo de él, y las aves de sus ramas.
 
Dan 4:15  Mas la cepa de sus raíces dejaréis en la tierra, con atadura de hierro y de bronce entre la hierba del campo; sea mojado con el rocío del cielo, y con las bestias sea su parte entre la hierba de la tierra.
 
Dan 4:16  Su corazón de hombre sea cambiado, y le sea dado corazón de bestia, y pasen sobre él siete tiempos.
 
Dan 4:17  La sentencia es por decreto de los vigilantes, y por dicho de los santos la resolución, para que conozcan los vivientes que el Altísimo gobierna el reino de los hombres, y que a quien él quiere lo da, y constituye sobre él al más bajo de los hombres.

Dan 4:23
  Y en cuanto a lo que vio el rey, un vigilante y santo que descendía del cielo y decía: Cortad el árbol y destruidlo; mas la cepa de sus raíces dejaréis en la tierra, con atadura de hierro y de bronce en la hierba del campo; y sea mojado con el rocío del cielo, y con las bestias del campo sea su parte, hasta que pasen sobre él siete tiempos;
 
Dan 4:24  esta es la interpretación, oh rey, y la sentencia del Altísimo, que ha venido sobre mi señor el rey:
 
Dan 4:25  Que te echarán de entre los hombres, y con las bestias del campo será tu morada, y con hierba del campo te apacentarán como a los bueyes, y con el rocío del cielo serás bañado; y siete tiempos pasarán sobre ti, hasta que conozcas que el Altísimo tiene dominio en el reino de los hombres, y que lo da a quien él quiere.
 
Dan 4:26  Y en cuanto a la orden de dejar en la tierra la cepa de las raíces del mismo árbol, significa que tu reino te quedará firme, luego que reconozcas que el cielo gobierna.
 
Dan 4:27  Por tanto, oh rey, acepta mi consejo: tus pecados redime con justicia, y tus iniquidades haciendo misericordias para con los oprimidos, pues tal vez será eso una prolongación de tu tranquilidad.
 
Dan 4:28  Todo esto vino sobre el rey Nabucodonosor.
 
Dan 4:29  Al cabo de doce meses, paseando en el palacio real de Babilonia,
 
Dan 4:30  habló el rey y dijo: ¿No es ésta la gran Babilonia que yo edifiqué para casa real con la fuerza de mi poder, y para gloria de mi majestad?
 
Dan 4:31  Aún estaba la palabra en la boca del rey, cuando vino una voz del cielo: A ti se te dice, rey Nabucodonosor: El reino ha sido quitado de ti;
 
Dan 4:32  y de entre los hombres te arrojarán, y con las bestias del campo será tu habitación, y como a los bueyes te apacentarán; y siete tiempos pasarán sobre ti, hasta que reconozcas que el Altísimo tiene el dominio en el reino de los hombres, y lo da a quien él quiere.
 
Dan 4:33  En la misma hora se cumplió la palabra sobre Nabucodonosor, y fue echado de entre los hombres; y comía hierba como los bueyes, y su cuerpo se mojaba con el rocío del cielo, hasta que su pelo creció como plumas de águila, y sus uñas como las de las aves.
 
Dan 4:34  Mas al fin del tiempo yo Nabucodonosor alcé mis ojos al cielo, y mi razón me fue devuelta; y bendije al Altísimo, y alabé y glorifiqué al que vive para siempre, cuyo dominio es sempiterno, y su reino por todas las edades.
 
Dan 4:35  Todos los habitantes de la tierra son considerados como nada; y él hace según su voluntad en el ejército del cielo, y en los habitantes de la tierra, y no hay quien detenga su mano, y le diga: ¿Qué haces?
 
Dan 4:36  En el mismo tiempo mi razón me fue devuelta, y la majestad de mi reino, mi dignidad y mi grandeza volvieron a mí, y mis gobernadores y mis consejeros me buscaron; y fui restablecido en mi reino, y mayor grandeza me fue añadida.
 
Dan 4:37  Ahora yo Nabucodonosor alabo, engrandezco y glorifico al Rey del cielo, porque todas sus obras son verdaderas, y sus caminos justos; y él puede humillar a los que andan con soberbia. 
 
Dan 5:19  Y por la grandeza que le dio, todos los pueblos, naciones y lenguas temblaban y temían delante de él. A quien quería mataba, y a quien quería daba vida; engrandecía a quien quería, y a quien quería humillaba.
 
Dan 5:20  Mas cuando su corazón se ensoberbeció, y su espíritu se endureció en su orgullo, fue depuesto del trono de su reino, y despojado de su gloria.
 
Dan 5:21  Y fue echado de entre los hijos de los hombres, y su mente se hizo semejante a la de las bestias, y con los asnos monteses fue su morada. Hierba le hicieron comer como a buey, y su cuerpo fue mojado con el rocío del cielo, hasta que reconoció que el Altísimo Dios tiene dominio sobre el reino de los hombres, y que pone sobre él al que le place.
 
Nabucodonosor fue el segundo gobernante del Imperio neo babilónico  Fue hijo de Nabopolasar y padre de Awel-Marduk (Evil-merodac), quien le sucedió en el trono.
 
Nabucodonosor reinó durante cuarenta y tres años (624-582 a.C.), período en el que se incluyen los “siete tiempos” durante los que vivió como las asnas monteses, apacentado con los bueyes y comiendo  hierba del campo. (Da 4:31-33.)
 
Para distinguir a este monarca de otro gobernante babilonico llamado igual, pero de un período muy anterior  (la dinastía Isín), los historiadores lo llaman Nabucodonosor II.
 
Esta historia bíblica de Nabucodonosor  responde la pregunta del epígrafe, y nos enseña algo  que en la actualidad muchos pretenden ignorar: Que el Altísimo gobierna el reino de los hombres.
 
El mismo rey Nabucodonosor, que se había endurecido en su orgullo, y ante quien los pueblos y naciones temblaban porque a quien quería mataba, engrandecía o humillaba a su antojo, dio  testimonio de su dramática  experiencia,  y reconoció que “Él puede humillar a los que andan con soberbia.”  
 
Hoy hay gobernantes que ejercen  su autoridad con  la misma actitud de soberbia que tuvo Nabucodonosor, y en sus corazones abrigan los mismos delirios de grandeza: “!Yo edifiqué con la fuerza de mi poder!”      
 
En encendidos  discursos proclaman sus propias virtudes, exaltándose a sí mismos,  sin advertir que su poder es apenas prestado, y que muy pronto rendirán cuentas por sus presunciones frente al Juez de todos, el Señor Jesucristo, por más que algunos hablen despectivamente de Dios,  y piensen que se  pueden burlar de Su Palabra.  
 
Pero, además, observamos que frecuentemente, al igual que Nabucodonosor, ellos también caen en una enorme degradación: “Porque el rey de Babilonia se ha detenido en una encrucijada, al principio de los dos caminos, para usar de adivinación; ha sacudido las saetas, consultó a sus ídolos…”   
 
Los dirigentes políticos enredados en el ocultismo suelen consultar a  brujos/as, adivinadores, astrólogos, videntes, etc., creyendo que de ellos obtienen  alguna energía positiva que les  permita “armonizarse”  y ser iluminados para transitar el camino hacia el éxito,  ignorando que en el reino de las tinieblas jamás se puede obtener luz. 
 
Dios declaró: “Paraos en los caminos, y mirad, y preguntad por las sendas antiguas, cuál sea el buen camino, y andad por él, y hallaréis descanso para vuestra alma. Mas dijeron: No andaremos. (Jer 6:16)   
 
“Y si os dijeren: Preguntad a los encantadores y a los adivinos, que susurran hablando, responded: ¿No consultará el pueblo a su Dios? ¿Consultará a los muertos por los vivos? (Isa 8:19)  
 
Las preguntas divinas exigen respuestas.  

En la voluntad del Señor,  seguiremos considerando el tema


Heriberto    
Responder
#2
Gracias Heriberto.

Esto es bueno saberlo y ofrece mas claridad a algunas interrogantes.

Al final de cuentas las naciones estan mayoritariamente gobernadas por los hijos de diablo y hacen lo que el diablo quiere...pero hasta donde Dios lo permite y aplican las leyes basicas que no provienen de ellos sino de Dios.

Siendo asi, y por esta su naturaleza (a veces ni los mismos cristianos somos tan libres de esto),  podemos ver y ser testigos de que nunca realmente aprenden. Mientras mas se enriquecen, mas piensan que fue merito propio y mas se alejan de Dios y Sus mandamientos.

Si nos ponemos a observar, las naciones mas ricas son generalmente las mas libertinas y a la larga con su libertad de culto terminan vociferando y haciendo mofa de Dios y aceptando todo tipo de pecado abominable para Dios, tanto asi que otras naciones contrarias a la existencia de Dios se asombran de estas actitudes. A la larga todas bailan de las cuerdas que mueve el diablo.

El poder enbrutece al hombre, y como dije, creo que ni el cristiano es libre de ello, es por ello que hice mio este proverbio y lo creo:

Pro 30:8 ..."No me des pobreza ni riquezas; 
 Manténme del pan necesario; 
Pro 30:9  No sea que me sacie, y te niegue, y diga: ¿Quién es Jehová? 
 O que siendo pobre, hurte, 
 Y blasfeme el nombre de mi Dios. "


Creo que esto aplica muy bien tambien a las naciones ricas y pobres, democraticas y comunistas.


Un abrazo
Willy
Responder
#3
Gracias, Willy, por tu acertado comentario.

Habíamos dejado la entrega anterior con la pregunta: ¿No consultará el pueblo a su Dios? ¿Consultará a los muertos por los vivos? (Isa 8:19)

Por supuesto que “el pueblo” del texto se refiere al pueblo de Dios, el único capaz de consultar a Dios como su Dios. Consideremos que d
e ningún modo pueden consultar a Dios los que buscan respuestas en el ocultismo e idolatría, aunque  muchas veces pretenden que los identifiquen como religiosos cristianos. Más bien se rinden a otro dios, su dios, y van tras las riquezas, el placer envilecido, el poder, la fama y la gloria de los hombres, sin saber que “Toda carne es como hierba, Y toda la gloria del hombre como flor de la hierba. La hierba se seca, y la flor se cae; Mas la palabra del Señor permanece para siempre.” (1ª Pe. 1:24/25)

Alguien que experimentó tales delirios fue Herodes, en los primeros tiempos de la Iglesia, de quien leemos en las Escrituras: “En aquel mismo tiempo el rey Herodes echó mano a algunos de la iglesia para maltratarles. Y mató a espada a Jacobo, hermano de Juan. Y viendo que esto había agradado a los judíos, procedió a prender también a Pedro…” (Hch. 12:1/3)   

 
Obviando algunos detalles del relato que sigue, lo que cada uno puede leer en su Biblia, un poco más tarde nos encontramos con el terrible final de Herodes, con sus insanas pretensiones: “Y un día señalado, Herodes, vestido de ropas reales, se sentó en el tribunal y les arengó.
Y el pueblo aclamaba gritando: ¡Voz de Dios, y no de hombre!
Al momento un ángel del Señor le hirió, por cuanto no dio la gloria a Dios; y expiró comido de gusanos.
Pero la palabra del Señor crecía y se multiplicaba. Hch 12:21¡24)
 
Las historia reciente de algunos gobernantes en nuestro continente, que, como Herodes, pretendieron burlarse de Dios, debe decirnos algo: Dios, por Su Gracia, es paciente, pero no está distraído.    

La Biblia declara: “Los ojos de Jehová están en todo lugar,
Mirando a los malos y a los buenos.”


Nadie está exceptuado, sea hombre o mujer, de cualquier rango o clase social.

 
 Un político desorientado que vivía en el desenfreno, habiendo abandonando incluso a su fiel esposa y a sus hijos, me contó una vez que la gente le importaba poco, pero que su intención era acumular bienes para vivir placenteramente cuando se alejara de sus compromisos políticos. Pero, cuando lo hizo, luego de ser condenado por una causa judicial en su contra, se manifestó en él la enfermedad de Alzheimer, y en un tiempo más pasó a la eternidad, solo, sin Dios y sin esperanza. Supo burlarse de los cristianos, ridiculizando nuestra fe, pero le espera aún el Juicio del GranTrono Blanco, cuando rendirá cuentas ante el Juez Justo, el Señor Jesucristo.
 
Obviamente que a nadie le deseamos ese final, pero la Verdad de Dios no puede ocultarse con un evangelio falso de salvación universal, presumiendo que si Dios es amor, no le importa el pecado de nadie, y a nadie juzgará.   
 
Y aquí debemos considerar algo de no poca importancia. Ya que Dios no se desentiende del gobierno del mundo ¿significa esto que los creyentes están llamados a la participación política, presentándose como candidatos a cargos públicos? 
 
De ningún modo, pese a que muchos cristianos se han enredado en la política y no han hecho otra cosa que manchar su testimonio cristiano. Dios no llama a sus hijos a realizar trabajos sucios. Por eso, hablando del gobierno humano, dice la Escritura que Dios “a quien Él quiere lo da, y constituye sobre él al más bajo de los hombres” y, merced a la bajeza de tales dirigentes, se pueden promulgar las leyes perversas exigidas para instaurar, sin respeto por ningún principio moral, el próximo régimen de gobierno mundial, con el  advenimiento de la "bestia",
 
Hay quienes frívolamente predican que debemos “cambiar al mundo”, pero eso no salió de la mente de Dios. El mundo sigue su marcha hasta su destrucción por decisión divina.  Querer cambiar al mundo y su sistema, es oponerse a Dios y a Sus planes. Los creyentes somos llamados a predicar el verdadero Evangelio, y Dios cambiará las vidas de quienes crean al Evangelio, pero el mundo tal como lo conocemos está irremisiblemente perdido.
 
Y consideremos aquí lo que Dios nos ordena:
 
“No os unáis en yugo desigual con los incrédulos; porque ¿qué compañerismo tiene la justicia con la injusticia?  ¿Y qué comunión la luz con las tinieblas?

¿Y qué concordia Cristo con Belial?  ¿O qué parte el creyente con el incrédulo?
¿Y qué acuerdo hay entre el templo de Dios y los ídolos?  Porque vosotros sois el templo del Dios viviente, como Dios dijo:
 Habitaré y andaré entre ellos,
 Y seré su Dios,
 Y ellos serán mi pueblo.
Por lo cual,
 Salid de en medio de ellos,  y apartaos,  dice el Señor,
 Y no toquéis lo inmundo;
 Y yo os recibiré” (2ª Co.6:14/17)   
 
Cuando yo era un estudiante aún, cierto profesor, un encumbrado político "de raza", me invitó a participar de una reunión partidaria  de jóvenes. Le había  gustado “mi enfoque” sobre algunos temas expuestos en una lección de su materia. No renuncié al 10 que me puso de calificación, pero lo demás era otra cosa. “No os unáis en yugo desigual…”  ¿Acaso era difícil de entender?  Estoy convencido de que muchos lo entienden, pero desobedecen al Señor cuando acceden a participar en política, independientemente de que posean cualidades o no.
 
Claro, puedo escuchar por ahí la voz de algún desorientado diciendo: -Pero, ¿Y José? ¿Acaso no fue gobernador en Egipto?   No, amigo, José era un esclavo en Egipto, y él no se presentó como candidato en una votación popular.  A José lo puso Dios, sin elección alguna, para liberar a Su Pueblo. Allí no había “partidos” a los que José se afiliara en yugo desigual. Lo de José fue obediencia, como la que tuvo durante toda su vida, aún en la oscura cárcel en la que fue aprisionado a causa de no querer pecar contra Dios.
 
Recordemos también que José, así como otros gobernantes bíblicos, vivió en otro tiempo y en otra dispensación. El creyente no pertenece a la antigua nación de Israel sino a la Iglesia de Cristo hoy. “Mas nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también esperamos al Salvador, al Señor Jesucristo" (Flp 3:20)    
 
Por más que haya "cristianos" que suponen que pueden sacar partido del poder y sus influencias, “porque la bendición de Dios viene por cualquier lado”  (¡Eso no es de la Biblia!)  el creyente debe abstenerse de pedir o recibir las dádivas del mundo para con la iglesia, porque la bendición viene del Señor, sin necesidad de renunciar a Sus principios.
 
El tema queda abierto para vuestros comentarios.      
Responder
#4
Hola hermanos:

Desde el punto de vista de nuestra responsabilidad como cristianos respecto de los gobernantes, Dios dispone:

"Sométase toda persona a las autoridades superiores; porque no hay autoridad sino de parte de Dios, y las que hay, por Dios han sido establecidas." (Rom 13:1) 
 
"De modo que quien se opone a la autoridad, a lo establecido por Dios resiste; y los que resisten, acarrean condenación para sí mismos." (Rom 13:2)  

Luego, el pasaje declara: "porque es servidor de Dios para tu bien. Pero si haces lo malo, teme; porque no en vano lleva la espada, pues es servidor de Dios, vengador para castigar al que hace lo malo." (Rom 13:4)
 
"Por lo cual es necesario estarle sujetos, no solamente por razón del castigo, sino también por causa de la conciencia."
(Rom 13:5)   

En principio, las autoridades han sido establecidas por Dios. Esto no significa que esas autoridades sean creyentes, temerosas de Dios, honestas o íntegras. sino que simplemente están puestas para cumplir los planes de Dios respecto del curso del mundo.

Si un creyente se opone a las autoridades, se resiste directamente a lo establecido por Dios.  Lo establecido por Dios está en la Biblia, y lo que está escrito se cumplirá.

En la profecía de Daniel cap.11 vs.35, hay una frase esclarecedora respecto del tiempo de ciertos episodios que sucederán: "hasta el tiempo determinado, porque aun para esto hay plazo.  Luego, en el vs.36, la Escritura señala: "porque lo determinado se cumplirá"

Si lo que Dios determinó se cumplirá, e incluso el tiempo ya está fijado, no nos opongamos a Sus planes. Recordemos que hoy los siniestros  gobernantes del mundo trabajan para el misterio de la iniquidad, y pagarán caro por eso, pero, en definitiva, sin saberlo, están sirviendo a Dios para que se lleven a cabo los planes divinos.  

Consideremos un ejemplo del pasado, en relación con la condena del Señor Jesús cuando fue crucificado "Porque los habitantes de Jerusalén y sus gobernantes, no conociendo a Jesús, ni las palabras de los profetas que se leen todos los días de reposo, las cumplieron al condenarle." (Hch 13:27) 

¿Lo entendemos?  Esos gobernantes hicieron el trabajo más sucio de la historia, al igual que los de ahora hacen trabajo sucio, pero fue Dios el que lo determinó así.  En cuanto al juicio de los hombres, el Señor lo podría haber evitado, tal como Pedro lo sugirió y recibió una dura reprimenda. Sin embargo, era necesario que Cristo fuera crucificado, no por decisión exclusiva de esos necios gobernantes y por la justicia tramposa de ellos, sino, en la voluntad soberana de Dios,  por causa de nuestros pecados y de nuestra redención.  

Creo que ningún justo participó de ese juicio humano injusto, tal como ahora ningún creyente debería unirse en yugo desigual con los políticos del mundo, pese a que éstos, aunque se mueven en el reino de las tinieblas, cumplen lo que ya está establecido por Dios.
Responder
#5
(17-01-2016, 11:57 PM)Heriberto escribió: Hola hermanos:

Desde el punto de vista de nuestra responsabilidad como cristianos respecto de los gobernantes, Dios dispone:

"Sométase toda persona a las autoridades superiores; porque no hay autoridad sino de parte de Dios, y las que hay, por Dios han sido establecidas." (Rom 13:1) 
 
"De modo que quien se opone a la autoridad, a lo establecido por Dios resiste; y los que resisten, acarrean condenación para sí mismos." (Rom 13:2)  

Luego, el pasaje declara: "porque es servidor de Dios para tu bien. Pero si haces lo malo, teme; porque no en vano lleva la espada, pues es servidor de Dios, vengador para castigar al que hace lo malo." (Rom 13:4)
 
"Por lo cual es necesario estarle sujetos, no solamente por razón del castigo, sino también por causa de la conciencia."
(Rom 13:5)   

En principio, las autoridades han sido establecidas por Dios. Esto no significa que esas autoridades sean creyentes, temerosas de Dios, honestas o íntegras. sino que simplemente están puestas para cumplir los planes de Dios respecto del curso del mundo.

Si un creyente se opone a las autoridades, se resiste directamente a lo establecido por Dios.  Lo establecido por Dios está en la Biblia, y lo que está escrito se cumplirá.

En la profecía de Daniel cap.11 vs.35, hay una frase esclarecedora respecto del tiempo de ciertos episodios que sucederán: "hasta el tiempo determinado, porque aun para esto hay plazo.  Luego, en el vs.36, la Escritura señala: "porque lo determinado se cumplirá"

Si lo que Dios determinó se cumplirá, e incluso el tiempo ya está fijado, no nos opongamos a Sus planes. Recordemos que hoy los siniestros  gobernantes del mundo trabajan para el misterio de la iniquidad, y pagarán caro por eso, pero, en definitiva, sin saberlo, están sirviendo a Dios para que se lleven a cabo los planes divinos.  

Consideremos un ejemplo del pasado, en relación con la condena del Señor Jesús cuando fue crucificado "Porque los habitantes de Jerusalén y sus gobernantes, no conociendo a Jesús, ni las palabras de los profetas que se leen todos los días de reposo, las cumplieron al condenarle." (Hch 13:27) 

¿Lo entendemos?  Esos gobernantes hicieron el trabajo más sucio de la historia, al igual que los de ahora hacen trabajo sucio, pero fue Dios el que lo determinó así.  En cuanto al juicio de los hombres, el Señor lo podría haber evitado, tal como Pedro lo sugirió y recibió una dura reprimenda. Sin embargo, era necesario que Cristo fuera crucificado, no por decisión exclusiva de esos necios gobernantes y por la justicia tramposa de ellos, sino, en la voluntad soberana de Dios,  por causa de nuestros pecados y de nuestra redención.  

Creo que ningún justo participó de ese juicio humano injusto, tal como ahora ningún creyente debería unirse en yugo desigual con los políticos del mundo, pese a que éstos, aunque se mueven en el reino de las tinieblas, cumplen lo que ya está establecido por Dios.
Bien dicho Heriberto, no cabe duda que Dios siempre tiene un propósito y se vale de malos y buenos para cumplirlo.
Ing. Ramón Lozano Cervantes
Responder
#6
Buen detalle, Ramón, "malos y buenos"  ¡Gracias por mencionarlo!    

Un abrazo,
Heriberto
Responder
#7
Buenos días hermanos...

Si nos remontamos al A.T podremos observar cómo el pueblo de Dios exigía rey, apartándose de la voluntad del Padre como tenían por costumbre...

1 Samuel 8 Reina-Valera 1960 (RVR1960)

Israel pide rey
8  Aconteció que habiendo Samuel envejecido, puso a sus hijos por jueces sobre Israel.

2 Y el nombre de su hijo primogénito fue Joel, y el nombre del segundo, Abías; y eran jueces en Beerseba.

3 Pero no anduvieron los hijos por los caminos de su padre, antes se volvieron tras la avaricia, dejándose sobornar y pervirtiendo el derecho.

4 Entonces todos los ancianos de Israel se juntaron, y vinieron a Ramá para ver a Samuel,

5 y le dijeron: He aquí tú has envejecido, y tus hijos no andan en tus caminos; por tanto, constitúyenos ahora un rey que nos juzgue, como tienen todas las naciones.

6 Pero no agradó a Samuel esta palabra que dijeron: Danos un rey que nos juzgue. Y Samuel oró a Jehová.

7 Y dijo Jehová a Samuel: Oye la voz del pueblo en todo lo que te digan; porque no te han desechado a ti, sino a mí me han desechado, para que no reine sobre ellos.

8 Conforme a todas las obras que han hecho desde el día que los saqué de Egipto hasta hoy, dejándome a mí y sirviendo a dioses ajenos, así hacen también contigo.

Desde entonces tuvieron reyes por gobernantes, eran escogidos por Dios y ungidos por los profetas, siendo escogidos y ungidos no todos anduvieron conforme a la voluntad del Señor, sin embargo debían ser respetados como tales, el rey David siendo ungido por el profeta Samuel tuvo un gran temor de querer tocar al ungido del Señor, en ese momento Saúl como primer rey de Israel, siendo que este perseguía a David procurando matarlo. Así que David esperó su tiempo y Dios lo puso en el lugar que le había encomendado.

1 Samuel 26:8-11 Reina-Valera 1960 (RVR1960)

8 Entonces dijo Abisai a David: Hoy ha entregado Dios a tu enemigo en tu mano; ahora, pues, déjame que le hiera con la lanza, y lo enclavaré en la tierra de un golpe, y no le daré segundo golpe.

9 Y David respondió a Abisai: No le mates; porque ¿quién extenderá su mano contra el ungido de Jehová, y será inocente?

10 Dijo además David: Vive Jehová, que si Jehová no lo hiriere, o su día llegue para que muera, o descendiendo en batalla perezca,

11 guárdeme Jehová de extender mi mano contra el ungido de Jehová. Pero toma ahora la lanza que está a su cabecera, y la vasija de agua, y vámonos.

Seguiremos ampliando.

Bendiciones hermanos.
Responder
#8
Estimados hermanos:

En los próximos días, en Argentina, se realizarán elecciones legislativas.

En medio de una intensa competencia por el poder, numerosos candidatos han apostado incluso a la brujería, enrolándose en el ocultismo en aras de lograr ser elegidos para ocupar alguno de los escaños que se renovarán en el Congreso Nacional.  . 

El escrito del epígrafe, publicado hace ya un tiempo, cobra actualidad en esta ocasión, por lo que les invito a considerar su contenido.

Aunque Dios. en Sus prerrogativas de gobernar el  mundo por encima de los poderes políticos no haya sido distinguido por los candidatos, este artículo nos recordará Quién ostenta realmente el poder absoluto del universo.          

Un saludo fraternal,

Heriberto   
Responder


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