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El buen ejemplo de los bereanos
#1
Cita:Enseguida los hermanos enviaron de noche a Pablo y a Silas a Berea, los cuales, al llegar, fueron a la sinagoga de los judíos. Estos eran más nobles que los de Tesalónica, pues recibieron la palabra con toda solicitud, escudriñando diariamente las Escrituras, para ver si estas cosas eran así. Por eso muchos de ellos creyeron, así como también un buen número de griegos, hombres y mujeres de distinción” (Hechos 17:10-12 LBLA) 

Aquí tenemos a unos auténticos buscadores de la verdad de Dios. Observando cómo respondieron a la predicación de Pablo podemos aprender importantes lecciones.

eran más nobles que los de Tesalónica” Los de Berea eran de sentimientos nobles porque reaccionaron con sinceridad de corazón a la predicación de Pablo. No cayeron en prejuicios, ni escucharon con la intención de buscar confrontaciones dialécticas. Lo importante para ellos era conocer y recibir la Verdad de Dios, aunque eso significara cambiar sus creencias.

recibieron la palabra con toda solicitud” Los bereanos recibieron la palabra predicada por Pablo y Silas con toda solicitud; es decir, con la esperanza entusiasta de estar ante alguna información que les ayudara a entender el plan de Dios.

Es de notar que Pablo y Silas eran impopulares entre los judíos. A los cristianos se les calificaba de secta apóstata; pero eso no impidió que los bereanos escucharan con suma atención lo que predicaban. La razón para esta buena disposición la tenemos en parte a una buena costumbre de Pablo: “Como era su costumbre, Pablo entró en la sinagoga y tres sábados seguidos discutió con ellos. Basándose en las Escrituras, les explicaba y demostraba que era necesario que el Mesías padeciera y resucitara” (Hechos 17:2-3)

En efecto, por su constante uso, percibieron que para Pablo la suprema autoridad residía en las Escrituras; y eso les predispuso a escuchar con interés.

escudriñando diariamente las Escrituras, para ver si estas cosas eran así” Los bereanos tenían muy claro que sus creencias religiosas debían proceder exclusivamente de la palabra de Dios. Por eso; después de escuchar a Pablo, escudriñaron diariamente las Escrituras, para comprobar si era cierto lo que Pablo decía. Dicho de otro modo, en materia religiosa no aceptaban meras palabras de hombres por muy convincentes que sonaran (¡y Pablo era muy convincente!). La única autoridad que aceptaban era la palabra de Dios, mediante la cual comparaban y confrontaban cualquier nueva enseñanza.

Es digno de notar que para ellos el estudio de las Escrituras no estaba limitado a la asistencia a la sinagoga los sábados; sino que lo hacían diariamente; y dada la escasez de copias de las Escrituras, lo más probable es que lo hicieran en grupo. Por tanto, su estudio no consistía en un vistazo superficial y ocasional, sino que se trataba de una investigación completa y cuidadosa que hacían entre todos.


El comentarista bíblico Matthew Henry describe lo que probablemente era el sistema de estudio que seguían: “acudieron a sus biblias, buscaron los pasajes citados, leyeron el contexto, analizaron el alcance y significado de estos, los compararon con otros pasajes de la Escritura, verificaron que las deducciones de Pablo fueran naturales y genuinas y que sus argumentos fueran convincentes, y entonces actuaron en consecuencia”.


muchos de ellos creyeron” He aquí el resultado de su nobleza de carácter: “muchos de ellos creyeron”. El propósito de escuchar y escudriñar las Escrituras era saber lo que Dios tenía que decirles; tras lo cual, abrazaron la nueva fe, haciéndose obedientes al Cristo.



Sigamos su ejemplo

La primera lección es para los predicadores y maestros. Pablo no se molestó en absoluto que los bereanos comprobaran las Escrituras para confirmar que lo que decía era cierto; todo lo contario, los elogió por su sabio proceder, demostrando con ello, que a Pablo también le movía un noble interés: sólo quería hacer discípulos de Cristo, no discípulos de Pablo. ¿De cuántos predicadores se puede decir que no buscan hacer discípulos suyos, sino de Cristo? Un buen maestro se comporta como un tutor, cuya principal misión es animar y dirigir a los nuevos creyentes a hacerse discípulos directos de Jesús.


El proceder de los bereanos es un excelente ejemplo para todo buscador de la verdad bíblica. Cuando recibimos una nueva enseñanza bíblica, debemos hacerlo “con toda solicitud”; es decir, con presteza y entusiasmo, abriendo nuestra mente y corazón con la esperanza de estar ante una verdad procedente de Dios.

Seamos nobles de carácter al evitar cualquier prejuicio sobre el portador de la enseñanza. Centrémonos en enseñanzas, no en denominaciones. Podría ser que algunas denominaciones impopulares prediquen algunas enseñanzas dignas de ser examinadas.

Escuchemos a quienes tienen costumbre de utilizar la Biblia para demostrar sus convicciones, ¡pero ojo! eso es solo la primera condición. Sobre todo, necesitamos asegurarnos que lo que recibamos tenga una base bíblica bien fundada. Pablo nos aconseja ‘someter todo a prueba’ (1 Tesalonicenses 5:21); Juan nos dice: “Amados, no creáis a todo espíritu, sino probad los espíritus si son de Dios; porque muchos falsos profetas han salido por el mundo” (1 Juan 4:1); y Jesús mismo reprochó a los saduceos ‘que desconocían las Escrituras’ (Marcos 12:24), y encomió a la iglesia de Éfeso por ‘no poder soportar a los malos, y probar a los que se dicen ser apóstoles, y no lo son’ (Apocalipsis 2:2)

Hoy día es más necesario que nunca seguir estas indicaciones. Si en los tiempos de los apóstoles había que examinar con cuidado cualquier enseñanza ¡Cuánto más 2000 años después, donde vivimos en medio de una gran maraña de doctrinas en clara contradicción unas con otras!

Por eso, pongamos a prueba cualquier enseñanza. Que la Biblia y sólo la Biblia sea nuestra única autoridad religiosa. Intentemos participar en algún grupo donde sus integrantes compartan el mismo interés. Pero, ya sea en grupo o individualmente, cada vez que queramos probar una enseñanza, es recomendable abrir nuestra biblia y seguir estos pasos:

Pidamos a Dios que bendiga nuestra investigación y que nos guie a Su verdad

Si queremos conocer la verdad bíblica debemos orar al Autor de la Verdad y rogarle que nos dé "el espíritu de sabiduría y de revelación en el conocimiento de Él” (Efesios 1:17) Además, es sumamente importante asegurarnos de solicitar Su ayuda para conocer Su verdad, no para confirmar nuestras actuales creencias.

Busquemos y leamos los textos que nos hayan referido

Leamos en nuestras biblias los textos citados, y hagamos una sencilla comparación sobre lo que nos afirman y lo que dice el texto bíblico.

Leamos el contexto de cada versículo y analicemos su alcance y significado

Se dice con razón que “un texto sin su contexto suele ser un pretexto”. Para evitar esto, debemos leer y analizar el contexto inmediato y el contexto amplio para encontrar el verdadero significado del versículo. El contexto inmediato son los versículos que están inmediatamente antes o después del versículo analizado, y suele tener una repercusión más directa sobre su significado.

El contexto amplio consiste en el capítulo o capítulos que rodean al pasaje y nos permite a saber el propósito general de esa porción, los destinatarios del mensaje, etc.; lo cual también nos ayuda a esclarecer el significado del pasaje que estamos estudiando.

Comparemos con otros pasajes que traten sobre el mismo asunto

Dicho de otro modo, debemos tener presente el contexto bíblico en su totalidad. El salmista dice: “La suma de tus palabras es la verdad” (Salmos 119:160). La Verdad no está encerrada en versículos aislados; sino en el conjunto de la Biblia, ya que es bastante frecuente que otras referencias bíblicas esclarezcan o complementen el significado del pasaje que estamos considerando.

Por otra parte, el tener en cuenta toda la Biblia, y no solo una parte, nos protege contra las interpretaciones erróneas e interesadas. El ejemplo más claro de esto lo tenemos en la segunda de las tentaciones del Diablo a Jesús (Mateo 4:6). Allí, el Diablo utilizó Salmos 91:11-12 para intentar que Jesús se arrojara al vacío y así experimentar la protección de Dios. Pero Jesús desveló la inicua intención del Diablo cuando dijo: “También está escrito: ‘No pongas a prueba al Señor tu Dios’” (Mateo 4:7; Deuteronomio 6:16)

Así, es conveniente buscar todas las referencias bíblicas que traten sobre el mismo asunto y compararlas entre sí para obtener su verdadero sentido y significado. Ni que decir tiene, que para utilizar la Biblia adecuadamente se necesita conocerla completamente, y eso requiere una constante inversión de nuestro tiempo. Pero ¡Bendita inversión! (Salmos 1:1-3)

Comprobemos que las conclusiones resulten naturales y genuinas, y que los argumentos empleados sean convincentes

Esto quiere decir que, como regla general debemos leer la Biblia utilizando el sentido sencillo y literal del lenguaje para que las conclusiones a las que lleguemos resulten naturales y genuinas. Por tanto, se han de evitar razonamientos artificiales y recónditos que no guarden una relación natural con el contexto bíblico. Hemos de tener presente que Dios ha dado Su palabra para ser entendida por todas las personas comunes de corazón sincero (Mateo 11:25-26).

Caso especial es cuando estamos ante símbolos o figuras retóricas. Entonces debemos estudiar hasta encontrar la verdad literal que hay detrás de esa figura o símbolo, dejando siempre que sea la Escritura quien interprete la Escritura.

Es demasiado frecuente observar como expertos y teólogos tuercen el significado de algunos pasajes para que encajen con el esquema doctrinal de su denominación religiosa; o peor aún, para respaldar conductas desaprobadas por Dios. Por eso, hemos de asegurarnos que los argumentos utilizados sean verdaderamente convincentes, y no sean insertados “con calzador” para apoyar una determinada doctrina.

Una vez hemos probado una enseñanza, actuemos en consecuencia

El principal propósito para leer y entender la Biblia no debe ser otro que conocer a Dios y Sus propósitos y conformar nuestra vida para obedecerle y amarle de acuerdo a Su verdad (Juan 4:23-24)

Si después de haber examinado cabalmente una enseñanza y comprobado su apoyo bíblico, percibimos que aún nos resistimos a aceptarla; entonces hemos de ver que estamos ante una prueba de fidelidad a Dios, con lo que hemos de preguntarnos: ¿Deseo continuar con mis propias creencias o quiero entregarme a la voluntad de Dios según lo revela en Su palabra? En tal situación será decisivo rogarle constantemente a Dios que nos ayude a aceptar toda Su voluntad (Mateo 22:37)
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#2
Buen aporte, usymbv.

Sólo quisiera considerar dos cosas para ayudar al buen entendimiento de los lectores:

1) El artículo refiere lo siguiente: "Centrémonos en enseñanzas, no en denominaciones. Podría ser que algunas denominaciones impopulares prediquen algunas enseñanzas dignas de ser examinadas." 

El problema en esto es que las "denominaciones" no predican. Nosotros no debemos recibir enseñanza de las "denominaciones" sino de los pastores y maestros a los cuales el Espíritu Santo ha dado dones y capacitado para enseñar a la iglesia. La enseñanza nunca representa a una "denominación", a las que los maestros que a ella pertenecen se condicionan, sino que debe ser bíblica, es decir, condicionada sólo a la Biblia, y jamás a un manual de instrucciones de la cúpula humana de una organización extra-bíblica cualquiera.

2) Escudriñar las Escrituras es hacerlo con una Biblia confiable, no con  una versión adulterada y mutilada como la que cita el artículo de marras. Es decir, la Biblia de las Américas (LBLA) no es precisamente una versión honesta como para intentar un estudio serio de las Sagradas Escrituras. (Hay un trabajo sobre el particular publicado en este mismo foro)  
Por lo demás, no tengo intención de descalificar tu buen aporte, sino, más bien, de afinar los referidos aspectos.     

Un abrazo,
Heriberto
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#3
(16-12-2015, 09:48 PM)Heriberto escribió: 2) Escudriñar las Escrituras es hacerlo con una Biblia confiable, no con  una versión adulterada y mutilada como la que cita el artículo de marras. Es decir, la Biblia de las Américas (LBLA) no es precisamente una versión honesta como para intentar un estudio serio de las Sagradas Escrituras. (Hay un trabajo sobre el particular publicado en este mismo foro)  

Saludos Heriberto

Podrías citar algunos ejemplos de versiones honestas?

Gracias
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#4
Hola usymbv:

Cuando hablo de una versión honesta, me refiero a la probidad de los traductores y a las intenciones que motivaron su trabajo.  
La mayoría de las versiones modernas se basan en el texto crítico de los ocultistas Wescott y Hort, que se esforzaron en pervertir muchas doctrinas fundamentales para la Iglesia del Señor, y favorecer innumerables herejías.
 
El trabajo posterior de Nestle-Aland  no aportó nada bueno en la revisión del mismo texto corrupto. ¿Puede salir algo bueno para los creyentes cristianos de la pluma de verdaderos apóstatas que manipularon sus escritos para encajarlos a su propia ideología. ¿Los vamos a reconocer como traductores honestos?  Y más aún, ¿Tienes idea de quiénes financian las ediciones modernas de la Biblia basadas en ese texto?  Recuerda que el misterio de iniquidad está en acción, y que avanza el Nuevo Orden Mundial, sin prisa pero sin pausa. 
 
Claro que no hay traducciones bíblicas perfectas, pero sí más confiables, como es el caso de la Reina Valera 1960, que sí contiene sus yerros, no intencionales, pero que refleja fehacientemente las doctrinas fundamentales de la auténtica Iglesia del Señor. (No hago referencia a ninguna denominación en particular)  
 
Un abrazo,
Heriberto
Responder
#5
(17-12-2015, 01:52 PM)Heriberto escribió: Cuando hablo de una versión honesta, me refiero a la probidad de los traductores y a las intenciones que motivaron su trabajo.  
La mayoría de las versiones modernas se basan en el texto crítico de los ocultistas Wescott y Hort, que se esforzaron en pervertir muchas doctrinas fundamentales para la Iglesia del Señor, y favorecer innumerables herejías. 

Saludos Heriberto,

No conocía este punto de vista que expresas

¿A qué doctrinas fundamentales te refieres?

¿Puedes mencionar algunas de las principales herejías que dices favorecieron?
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#6
Hola usymbv:

Veamos algunos cambios, entre una larguísima lista.  


2ª Ti 3:16 Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar,  para redargüir,  para corregir,  para instruir en justicia,

LBLA Toda Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, para reprender, para corregir, para instruir en justicia

No es lo mismo decir toda “la” Escritura  (Puntualmente la Biblia)  que simplemente “Toda Escritura” para poder incluir como inspirado cualquier escrito ajeno a la Biblia.  

 
 
Luc 4:4  Jesús, respondiéndole, dijo: Escrito está: No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra de Dios.
 
LBLA Jesús le respondió: Escrito está: "NO SOLO DE PAN VIVIRA EL HOMBRE."
 
Se omite intencionalmente la frase: ”sino de toda palabra de Dios”, dejando inconclusa tan importante declaración.  
 

Mar 10:21  Entonces Jesús, mirándole, le amó, y le dijo: Una cosa te falta: anda, vende todo lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven, sígueme, tomando tu cruz.

 
LBLA  Jesús, mirándolo, lo amó y le dijo: Una cosa te falta: ve y vende cuanto tienes y da a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven, sígueme.
 
Otra omisión importante: “tomando tu cruz”, que es figura, entre otras, de la muerte del creyente al pecado. Según la LBLA alcanza con ayudar a los pobres y seguir al Señor como a cada uno de plazca.  
 
Mar 10:24  Los discípulos se asombraron de sus palabras; pero Jesús, respondiendo, volvió a decirles: Hijos, ¡cuán difícil les es entrar en el reino de Dios, a los que confían en las riquezas!
 
LBLA  Y los discípulos se asombraron de sus palabras. Pero Jesús respondiendo de nuevo, les dijo*: Hijos, ¡qué difícil es entrar en el reino de Dios!
 
Otra omisión de algo específico: ”a los que confían en las riquezas”, cambiando el sentido real del pasaje.   
 
Luc 2:14  ¡Gloria a Dios en las alturas,
 Y en la tierra paz, buena voluntad para con los hombres!
 
LBLA  Gloria a Dios en las alturas, y en la tierra paz entre los hombres en quienes El se complace.
 
Un cambio insólito. La buena voluntad de Dios para con toda la humanidad se cambia por “en la tierra paz entre los hombres en quienes El se complace.” No cuenta la buena voluntad de Dios, sino simplemente la paz entre quienes Él se complace. ¿De quién puede complacerse Dios, fuera de Su buena voluntad manifestada en la obra de Su Hijo?   
 
Luc 4:8  Respondiendo Jesús, le dijo: Vete de mí, Satanás, porque escrito está: Al Señor tu Dios adorarás, y a él solo servirás.
 
LBLA  Respondiendo Jesús, le dijo: Escrito está: "AL SEÑOR TU DIOS ADORARAS, Y A EL SOLO SERVIRAS."
 
Se omite la frase:"Vete de mí, Satanás", para ocultar la verdad de que el Señor tiene autoridad aún sobre el mismo Satanás.
 
1ª Co 5:7  Limpiaos, pues, de la vieja levadura, para que seáis nueva masa, sin levadura como sois; porque nuestra pascua, que es Cristo, ya fue sacrificada por nosotros.
 
LBLA  Limpiad la levadura vieja para que seáis masa nueva, así como lo sois, sin levadura. Porque aun Cristo, nuestra Pascua, ha sido sacrificado.
  
Más allá de los cambios sutiles, no menores, que advertimos aquí, lo más evidente es que refiere "que Cristo ha sido sacrificado". (lo que podía dar alivio a sus enemigos) y se omite lo más importante, es decir, la razón de su sacrificio: “por nosotros”   
 
Stg 5:16 Confesaos vuestras ofensas unos a otros, y orad unos por otros, para que seáis sanados.  La oración eficaz del justo puede mucho.
 
LBLA Por tanto, confesaos vuestros pecados unos a otros, y orad unos por otros para que seáis sanados. La oración eficaz del justo puede lograr mucho.
 
Aquí, el cambio de una sola palabra: pecados por ofensas, cambia el sentido de todo el texto y le permite a los católicos justificar la aberración de la confesión auricular de los pecados.
 
No es lo mismo confesar las ofensas ante quienes hemos ofendido, que nos pueden perdonar esas ofensas puntuales contra ellos, que confesar nuestros pecados ante cualquier vil mortal, pues sólo Dios puede perdonar pecados, y sólo ante Él debemos confesarlos.  
 
Mira, la lista de errores es muy larga, algunos son sutiles y otros demasiado evidentes como para pensar que han sido cometidos inocentemente. Si quieres podemos seguir, pero te será útil  comparar las dos versiones por ti mismo, y con la guía del espíritu Santo descubrirás por ti mismo cuál de ellas es la más confiable.  

Que el Señor te dé entendimiento en todo!


Heriberto
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#7
Gracias Heriberto por el aporte
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#8
Saludos mi estimado Heriberto, muy interesante tus observaciones... Gracias por este aporte.
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#9
Hola Felipe!

Ya te extrañábamos por acá. Gracias también a ti por tus señales de vida!!  

Un abrazo,
Heriberto
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#10
Bendiciones mi estimado hermano, es un placer poder saludarlos.
No he estado en línea, si embargo los recuerdo siempre y oro por el foro y ustedes para Dios los prospere y los siga iluminando con su gracia y amor.
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