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Las obras muestran el origen de la sabiduría
#1
Hay un precioso pasaje en la escritura por la verdad contundente que nos muestra. La palabra de Dios dice:

Santiago 3:13 ¿Quién es sabio y entendido entre vosotros? Muestre por la buena conducta sus obras en sabia mansedumbre.
14 Pero si tenéis celos amargos y contención en vuestro corazón, no os jactéis, ni mintáis contra la verdad; 15 porque esta sabiduría no es la que desciende de lo alto, sino terrenal, animal, diabólica.
16 Porque donde hay celos y contención, allí hay perturbación y toda obra perversa.
17 Pero la sabiduría que es de lo alto es primeramente pura, después pacífica, amable, benigna, llena de misericordia y de buenos frutos, sin incertidumbre ni hipocresía.
18 Y el fruto de justicia se siembra en paz para aquellos que hacen la paz.


La sabia mansedumbre es característica clara del dominio del Espíritu Santo en el alma del cristiano maduro. Pero si las motivaciones de nuestro corazón, nacen de los celos, el pleito no debemos pensar o decir que es producto de la relación que se tiene con Dios. La escritura dice en el verso 15 que su origen es terrenal, animal y diabólica.

"Terrenal" viene del mundo, de su filosofía de contención, de encimar al otro por demostrar que se es mejor que el otro; así se maneja en el mundo. "Tu me la haces, pues yo también te hago"

"Animal" viene de ánima, del dejarse llevar por los instintos bajos de la carne y no del Espíritu, de las vísceras sin pensar mejor lo que hace o dice, sino actuar sin mayor reflexión.

"Diabólica", de dejarse llevar por pensamientos de murmuración, críticos y conflicto. Una mejor manera de ilustrarlo es lo que dice la palabra de Dios en:

Efesios 4:26 Airaos, pero no pequéis; no se ponga el sol sobre vuestro enojo, 27 ni deis lugar al diablo.

Esto sucede mucho en la iglesia y en la familia, cuando hay disgustos y no se busca reconciliarse con la pareja, el hermano o el miembro de la iglesia o el trabajo, es ceder lugar a la influencia del enemigo en esos pensamientos de desquite y confrontación.

La sabiduría que es de Dios es pura, después busca la paz, no el pleito, sino amable que significa que busque aclarar la situación para redargüir o aceptar el error, también benigna, porque busca el bien del prójimo, llena de misericordia pues busca animar al perdón, al amor y conciliación y de buenas obras que beneficien a los demás, aún a los enemigos; una donde se sabe claramente la intención pura y de amor hacía los demás y sin fingir algo que no se siente.

Pues el fruto de justicia se siembra en paz para aquellos que hacen la paz, no la guerra.

Cuando vayamos a reaccionar, revisemos nuestras intenciones y sabremos de donde proviene la sabiduría. Sino es conforme a Dios, mejor es no decir o actuar, orando para pedir paz, dirección y sabiduría.
Responder
#2
Excelente aporte y muy oportuno.
Gracias, Caminito, por publicarlo.
Un abrazo,
Heriberto
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#3
Los Católicos Romanos a veces mencionan que la Biblia nunca dice que somos salvos solo por fe y que la frase “solo por fe” aparece solo una vez en Santiago donde dice que no somos salvos solo por fe. Si esto es así, ¿Por qué los Protestantes dicen que somos justificados solo por fe y no por obras? Esto es porque la Biblia enseña que somos justificados solo por la fe, y no por las obras.

La siguiente es una lista de versículos acerca de la salvación por fe. Por favor note que la fe y las obras son contrastadas. En otras palabras, somos salvos por fe “no por obras” y “aparte de las obras”, etc. El punto es que solo hay dos opciones. Somos salvos solo por fe o no lo somos. En vista que tenemos fe y obras (ambas conceptualmente y en practica), entonces somos salvos solo por fe o por fe y obras. No hay otra opción.

Si observamos que las Escrituras excluyen las obras en cualquier aspecto como medio para nuestra salvación, entonces lógicamente, somos salvos solo por la fe. Echemos un vistazo de los que la Biblia dice acerca de la fe y las obras. Entonces, luego, tomaremos la declaración de Santiago acerca de “solo por fe.”
1.Romanos 3:28-30, “Concluimos, pues, que el hombre es justificado por fe sin las obras de la ley. ¿Es Dios solamente Dios de los judíos? ¿No es también Dios de los gentiles? Ciertamente, también de los gentiles. Porque Dios es uno, y él justificará por la fe a los de la circuncisión, y por medio de la fe a los de la incircuncisión.”
2.Romanos 4:5, “Mas al que no obra, sino cree en aquel que justifica al impío, su fe le es contada por justicia.”
3.Romanos 5:1, “Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo”
4.Romanos 9:30, “¿Qué, pues, diremos? Que los gentiles, que no iban tras la justicia, han alcanzado la justicia, es decir, la justicia que es por fe”
5.Romanos 10:4, “porque el fin de la ley es Cristo, para justicia a todo aquel que cree.”
6.Romanos 11:6, “Y si por gracia, ya no es por obras; de otra manera la gracia ya no es gracia.”
7.Gálatas 2:16, “sabiendo que el hombre no es justificado por las obras de la ley, sino por la fe de Jesucristo, nosotros también hemos creído en Jesucristo, para ser justificados por la fe de Cristo y no por las obras de la ley, por cuanto por las obras de la ley nadie será justificado.”
8.Gálatas 2:21, “No desecho la gracia de Dios; pues si por la ley fuese la justicia, entonces por demás murió Cristo.”
9.Gálatas 3:5-6 “Aquel, pues, que os suministra el Espíritu, y hace maravillas entre vosotros, ¿lo hace por las obras de la ley, o por el oír con fe? Así Abraham creyó a Dios, y le fue contado por justicia.”
10.Gálatas 3:24, “De manera que la ley ha sido nuestro ayo, para llevarnos a Cristo, a fin de que fuésemos justificados por la fe.”
11.Efesios 2:8-9, “Por gracia sois salvos por medio de la fe, y esto no de vosotros, pues es don de Dios. No por obras, para que nadie se gloríe.”
12.Filipenses 3:9, “y ser hallado en él, no teniendo mi propia justicia, que es por la ley, sino la que es por la fe de Cristo, la justicia que es de Dios por la fe.”

Una vez mas, obras/ley es contrastada con la fe repetidas veces y se nos dice que no somos justificados por las obras en ninguna manera. Por tanto, somos justificados con Dios por fe, y no por fe y nuestras obras; por consecuencia, es solo por fe.

Santiago 2:24, no solo por fe

Las Escrituras claramente enseñan que somos salvos (justificados) por la fe en Cristo y por lo que El hizo en la cruz. Solo esta fe nos salva. Sin embargo, no podemos terminar aquí sin tocar lo que nos dice Santiago en Santiago 2:24, “Vosotros veis, pues, que el hombre es justificado por las obras, y no solamente por la fe.”

Aquí no hay una contradicción. Todo lo que hay que hacer es ver el contexto. Santiago capitulo 2 tiene 26 versículos: los versículos 1-7 nos enseña a no tener favoritismos. Los versículos del 8-13 tienen comentarios de la Ley. Los versículos 14-26 son acerca de la relación entre fe y obras.

Santiago comienza esta sección usando el ejemplo de una persona que dice que tiene fe pero no tiene obras, “Hermanos míos, ¿de qué aprovechará si alguno dice que tiene fe, y no tiene obras? ¿Podrá esta fe salvarle?” (Santiago 2:14). En otras palabras, Santiago esta refiriéndose al asunto de una fe muerta, que no es más que una declaración verbal, una confesión publica mental, y no hay sinceridad en ella. Carece de vida y acción. Comienza con el negativo y demuestra lo que es una fe vacía (versículos 15-17, palabras sin acciones). Entonces, muestra que este tipo de fe no es diferente a la de los demonios (versículo 19). Finalmente, da ejemplos de una fe viva que es seguida por hechos. Las obras siguen a la verdadera fe y demuestra esta fe hacia nuestros semejantes, pero no para Dios. Santiago escribe que Abraham y Rahab son ejemplos de personas que demuestran su fe a través de obras.

En resumen, Santiago de hecho cita el mismo versículo que Pablo cita en Romanos 4:3 que contiene un conjunto de versículos que tratan de la justificación por fe. Santiago 2:23 dice “Y se cumplió la Escritura que dice: Abraham creyó a Dios, y le fue contado por justicia” Si Santiago estaba tratando de enseñar una doctrina respecto a la fe y las obras contradictoria para los otros escritores del Nuevo Testamento, entonces no debió usar a Abraham como ejemplo. Por lo tanto, podemos ver que la justificación es solo por fe y que Santiago habla acerca de la falsa fe, no la verdadera fe cuando dice que no somos justificados solo por fe.


roberto
Responder
#4
La relación entre la fe y las obras es que las obras son el resultado de la fe. En la Biblia, la fe y las obras son con mucha frecuencia contrastadas. No son la misma cosa, y la combinación de fe y obras no trae salvación a ninguna persona. La salvación es solamente por la fe.
•Ro 3:28: “Concluimos, pues, que el hombre es justificado por fe sin las obras de la ley.”
•Ro 4:5: “Pero al que obra, no se le cuenta el salario como gracia, sino como deuda;”
•Gá 2:16: “sabiendo que el hombre no es justificado por las obras de la ley, sino por la fe de Jesucristo, nosotros también hemos creído en Jesucristo, para ser justificados por la fe de Cristo y no por las obras de la ley, por cuanto por las obras de la ley nadie será justificado.”

Los sistemas religiosos falsos siempre enseñan que la fe más las obras de una persona dan como resultado la salvación o que la salvación después de recibida se sostiene por las obras. Esto es falso, debido a que nuestras propias justicias son como trapos de inmundicia delante de Dios (Is 64:6). Por lo tanto, no podemos hacer nada para complacer a Dios por nuestras buenas obras. Gálatas 2:21 dice: “No desecho la gracia de Dios; pues si por la ley fuese la justicia, entonces por demás murió Cristo.”

La Fe sin obras es muerta

Santiago 2:26 dice que la fe sin obras es muerta, pero de lo que Santiago está hablando es que la fe muerta no produce obras. El contexto del capítulo empieza en el versículo 14 donde Santiago dice: “Hermanos míos, ¿de qué aprovechará si alguno dice que tiene fe, y no tiene obras? ¿Podrá la fe salvarle?” La fe de la que está hablando es la falsa, la cual más adelante clarifica cuando menciona cómo el diablo también cree en Dios (v. 19). El Diablo tiene una fe muerta: él solo reconoce la existencia de Dios.

Así que con un Cristiano verdadero, las buenas obras son el resultado de la fe salvadora, no un factor que contribuye a la salvación ni nuestras obras nos sostendrán nuestra salvación. Si éste fuera el caso, entonces la salvación sería por obras.

roberto
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#5
rmep escribió:Así que con un Cristiano verdadero, las buenas obras son el resultado de la fe salvadora, no un factor que contribuye a la salvación ni nuestras obras nos sostendrán nuestra salvación. Si éste fuera el caso, entonces la salvación sería por obras.

roberto
Responder


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