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¿Qué es el matrimonio?
#91
Heriberto escribió:Hola Caminito:
El punto es que escribiste: "yo no veo ningún problema en que se vuelva a casar, siempre y cuando sea con un cristiano auténtico y sólo en este caso"

Si estás hablando de alguien soltero/a claro que se puede casar, lo que para el caso no equivale a "volverse a casar"

Si alguien se vuelve a casar habiéndose ya casado anteriormente con otra pareja que aún está en vida, incurre en adulterio y eso sí significa un gran problema, aunque algunos procuren disimularlo.

Sólo para evitar malas interpretaciones.

Un abrazo,
Heriberto

Está bien, quise decir que se puede casar ahora y tener una nueva relación, lo que sucede es que no especifica si se caso o no.

Una pregunta, ya que estamos en esto.

La escritura dice:

1 Corintios 6:16 ¿O no sabéis que el que se une con una ramera, es un cuerpo con ella? Porque dice: Los dos serán una sola carne.

Si un soltero fornicario, dado a andar con rameras y tiene relaciones con ellas, se convierte a Cristo dejando su vida pervertida. ¿No se puede casar ahora en Cristo? ¿Dónde dice la escritura que la diferencia es si se caso o no?
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#92
Hola Caminito:
Ocurre que en el caso que planteas no hubo ningún compromiso que atara a esa persona con alguien que pudiera llamarse su esposa.

No obstante, tu inquietud es interesante, porque algunos suponen que una relación ocasional o informal es equivalente a casarse...
Por las connotaciones que implica podríamos tratarlo por separado, para cerrar este tema ya extenso en demasía, pero, en lo personal, me inclino a pensar que no hay similitud, a menos que se demuestre bíblicamente lo contrario.

Ahora, cuando el Señor habló de la indisolubilidad del matrimonio declarando: "Por esto el hombre dejará padre y madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne, Así que no son ya más dos, sino una sola carne; por tanto, lo que Dios juntó, no lo separe el hombre" (Mat 19:5/6) hasta los discípulos razonaron que en vistas de la imposibilidad de divorciarse, con el consiguiente adulterio que significaría el volver a casarse, era mejor quedarse soltero: "Si así es la condición del hombre con su mujer, no conviene casarse" (Mat 19:10) Pero claro que con eso no creían que alguien podía burlar a Dios y mantenerse "en pareja" sin compromisos, pues el contexto de "no conviene casarse", es que debería quedarse soltero/a (no "juntado/a") porque tendría don de continencia.

Y debemos considerar que cuando alguien se convierte al Señor es cierto que todos sus pecados le son perdonados, y en caso de ser soltero se puede casar como Dios manda. Pero... aunque ya no hay ninguna condenación para él, no podemos ignorar que en general quedan consecuencias del antiguo desenfreno, y, lamentablemente, algunas son irreversibles. No me refiero a “castigos” por lo que ya fue juzgado en la Cruz de Cristo, sino a secuelas en la salud física o emocional. El desenfreno de cualquier índole es un paquete completo: Sexo, alcohol, drogas, trasnochadas, conflictos, etc. porque el diablo vino para robar matar y destruir, y las “diversiones” tienen su “precio”, aparte del costo inmediato de pagar por todo.
Esto hay que remarcarlo, no para hacer sentir mal a los que fueron salvados por la gracia de Dios, sino por los niños y jóvenes de nuestro ámbito, que a veces creen que si se guardan como corresponde a santos, se van a perder alguna diversión o placer grande en las tinieblas "de afuera"

Por último, y para resumir. El creyente casado está casado y no puede reincidir. Si tiene hijos, no los puede dejar abandonados por ahí, sino que debe proveer para ellos, lo que le demandará tiempo, esfuerzo y dinero como para mantenerse ocupado. (Los hijos no se incluyen en "las cosas viejas pasaron")

El creyente soltero puede casarse en el Señor, y tendrá que afrontar las consecuencias de su vida antigua sin cargarlas sobre su esposa, como en ocasiones suele ocurrir. Hay esposas e hijos que sufren por causa de las neuronas quemadas de esposos desconsiderados, y es por eso que las cosas deben pensarse bien antes de la unión matrimonial, para no caer en un yugo desigual aún cuando los contrayentes son creyentes.

Un abrazo,
Heriberto
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#93
Aunque aquí parezca extenso, no lo es lo suficiente, porque hay muchas más implicaciones y si quieres hasta aquí lo dejamos, pero tal vez no fui claro en mi pregunta y si lo juzgas conveniente, podemos reanudar el tema en otro.

Estamos de acuerdo que la palabra de Dios es nuestro cimiento y no puede haber otro, al menos que queramos que vengan ríos, lluvias y fuertes vientos y no se sostenga nuestra vida y sea grande nuestra ruina.

Por ello hay tres versículos que debemos analizar en el contexto del tema que nos ocupa aquí:

1.- Mateo 19:5 y dijo: Por esto el hombre dejará padre y madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne?

2.- 1 Corintios 6:16 ¿O no sabéis que el que se une con una ramera, es un cuerpo con ella? Porque dice: Los dos serán una sola carne.

3.- 2 Corintios 5:17 De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.

Tienes absoluta razón cuando hablas de las consecuencias que por producto del pecado se acarrean y nadie lo niega, lo hemos podido constatar.

Pero por favor mira que el verso 1 y 2, contempla en el pecado de fornicación en la unión "de dos en uno", así como en la legal unión marital "de dos en uno solo"; pues dice Dios en su palabra y en ambos casos "...serán una sola carne".

El verso 3 marca una división en la vida de cualquier auténtico creyente para vida eterna en Cristo Jesús. El punto medular que marca entre la perdición eterna y la vida nueva eterna en relación con Dios como nueva criatura e hijo de Dios; pero también, marca un nuevo comienzo y tiene que ver con posesiones materiales, relaciones sociales y todo lo mal hecho, debe ser dejado.

Un soltero fornicario se hace uno en todas sus relaciones pecaminosas y un divorciado, que se hizo uno con su pareja, peca de adulterio con otra pareja.

Tenemos claro que cuando el soltero llega a Cristo dejando su vida pecaminosa, puede casarse en el Señor sin ningún problema, siempre y cuando se examine y vea que no hay riesgo de contagio para su futura pareja, por las consecuencias que bien señalas.

Pero ahora veamos el caso del divorciado que en su vida de inconverso se casó legalmente, pero por situaciones que no vienen al caso se divorció legalmente también en su vida de inconverso y al hacerlo no hay ningún vínculo con esa relación.

Conoce al Señor y lo recibe como su Salvador y Señor al tiempo conoce a una persona cristiana de buen testimonio, de sexo contrario al de el o ella.

¿No se pueden casar?

¿Que incluye o implica "he aquí todas son hechas nuevas"? ¿Por qué el soltero fornicario que se hizo uno con sus relaciones si puede y el divorciado no puede, siendo que también se hizo uno con su "ex-esposa" y para el caso es lo mismo?

Es pecado la fornicación, es pecado el divorcio, ya "no son dos sino uno" en la fornicación y en el adulterio.

¿Por qué en el caso del soltero, Sí se puede? Y ¿Por qué en el caso del divorciado, No se puede? Ambos son pecados y en ambos ¿no son hechas nuevas en Cristo? Si no son nuevas en el divorciado, tampoco debería en el soltero; pero la escritura dice TODAS, en el verso 3.
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