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		<title><![CDATA[Foro de la Biblia - Soteriología]]></title>
		<link>https://www.forodelabiblia.net/</link>
		<description><![CDATA[Foro de la Biblia - https://www.forodelabiblia.net]]></description>
		<pubDate>Tue, 09 Jun 2026 07:22:43 +0000</pubDate>
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		<item>
			<title><![CDATA[El propósito del bautismo en el nombre de Jesucristo.]]></title>
			<link>https://www.forodelabiblia.net/thread-3258.html</link>
			<pubDate>Wed, 27 May 2020 17:00:54 +0000</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://www.forodelabiblia.net/member.php?action=profile&uid=33313">Rejoran</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://www.forodelabiblia.net/thread-3258.html</guid>
			<description><![CDATA[El bautismo en el nombre de <span style="color: #333333;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma, Verdana, Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Jesu</span></span></span><span style="color: #333333;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma, Verdana, Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Cristo</span></span></span> comienza a partir de Mateo 28:19 y Hechos 2:38-39. Es establecido que el bautismo en el nombre de JesuCristo es en agua Hechos 10:47-48. Y soy de la opinión que Romanos 6 habla de este bautismo.<br />
<br />
La preguntas son, ¿Cuáles son las escrituras dónde está escrito el propósito de este bautismo? ¿Cual es el <span style="color: #333333;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma, Verdana, Arial, sans-serif;" class="mycode_font">propósito</span></span></span> escrito en cada uno de estos pasajes?<br />
<br />
Gracias]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[El bautismo en el nombre de <span style="color: #333333;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma, Verdana, Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Jesu</span></span></span><span style="color: #333333;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma, Verdana, Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Cristo</span></span></span> comienza a partir de Mateo 28:19 y Hechos 2:38-39. Es establecido que el bautismo en el nombre de JesuCristo es en agua Hechos 10:47-48. Y soy de la opinión que Romanos 6 habla de este bautismo.<br />
<br />
La preguntas son, ¿Cuáles son las escrituras dónde está escrito el propósito de este bautismo? ¿Cual es el <span style="color: #333333;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Tahoma, Verdana, Arial, sans-serif;" class="mycode_font">propósito</span></span></span> escrito en cada uno de estos pasajes?<br />
<br />
Gracias]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[La verdad es, sin los sentimientos o creencias.]]></title>
			<link>https://www.forodelabiblia.net/thread-3076.html</link>
			<pubDate>Tue, 03 Sep 2019 13:58:45 +0000</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://www.forodelabiblia.net/member.php?action=profile&uid=46">Caminito</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://www.forodelabiblia.net/thread-3076.html</guid>
			<description><![CDATA[Amados hermanos, muy buen día. <br />
<br />
Había estado orando al Señor para regresar a escribir y que mejor que en este sitio, donde comencé a hacerlo para la gloria del Señor.<br />
<br />
Comienzo con un tema que me inspiró, al compartirle a una nueva compañera de trabajo a la cual le dije que debíamos hablar de su futuro y ella dió por hecho que se trataba de cuestiones laborales. No puede dejar de observar en la expresión de su rostro, la decepción, cuando comencé a referirme a su futuro espiritual.<br />
<br />
Lo que comenzó como una charla en la que ella no mostró mucho interés, cambió cuando al hacerle una serie de preguntas, poco a poco fui ganando su interés.<br />
<br />
Una de las preguntas que le hice fue: ¿Qué pasa después de la muerte física? <br />
<br />
No quisiera distraer las líneas de sus conceptos para no hacer más larga el escrito de lo debido, pero noté y se lo hice ver, que lo que ella creía, estaba basado en sus emociones y creencias sin sustento de la realidad; oportunidad que aproveché para hacerle ver que la verdad no es verdad por su fe o sus sentimientos.<br />
<br />
Hoy como nunca, el relativismo ha tomado un lugar en la manera de pensar en la gente, dándole un especial énfasis a las emociones. <br />
<br />
Ella "siente" que cuando ella se vaya a morir, va a estar en el cielo, porque ella ha llegado a "sentir" que Dios vive en ella y que es quien la guía en su vida para obtener todos los logros que por su esfuerzo logre ganarse. Así mismo, ella "cree", que es una buena persona, porque vive sin hacerle daño a nadie.<br />
<br />
Me di cuenta que era necesario hacerle ver que la verdad no es verdad por que se sienta o se crea, la verdad es verdad, aún sin la fe y sin los sentimientos y para ello, le hice ver el caso de un varón francés que se autopercibe como mujer e hizo los trámites necesarios ante el gobierno de su país, para que lo operaran y anatómicamente, lo mutilación y le pusieron implantes, que lo hacen ver como como una mujer. Tiempo después, el varón, con cuerpo de mujer, se autopercibe como caballo y está iniciando los trámites ante su gobierno y ya tiene prácticas equinas, donde "el/ella", es el caballo/yegua (No sé que sexo vaya a elegir ser). Y sobre ello, le pedí su opinión.<br />
<br />
Mi compañera me dijo que pues definitivamente estaba muy mal y que necesitaba ayuda para aceptarse como era aunque sus emociones y creencias no correspondiesen a la realidad.<br />
<br />
Con su propia conclusión, pude explicarle el problema del pecado, la autodestrucción que implica que uno viva pensando ser algo que no se es y con la Biblia en la mano, logré que ella llegase a la conclusión de que ella, como todos, somos pecadores, aunque algunos se auto perciban como "buenos" y que todos necesitamos a Dios. Qué el problema del hombre, está en su corazón, qué necesita ser renovado para que vea, oiga y palpe la verdad espiritual, que por el pecado ha distorsionado la realidad, al filtrar su interpretación con un corazón enfermo, haciéndole vivir en el engaño y la mentira, impidiéndole hacer aquello para lo cual fue diseñado ser. Qué sólo Cristo, quién murió en la cruz, puede perdonarlo, restaurarlo y alinearlo con la maravillosa realidad de su hombría.<br />
<br />
Después de orar sóla, me pidió permiso para salir temprano, porque necesitaba visitar a una amiga, para invitarla al templo este domingo próximo, porque ella también, estaba muy mal.<br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Jeremías 17:9 Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿quién lo conocerá?</span></span>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[Amados hermanos, muy buen día. <br />
<br />
Había estado orando al Señor para regresar a escribir y que mejor que en este sitio, donde comencé a hacerlo para la gloria del Señor.<br />
<br />
Comienzo con un tema que me inspiró, al compartirle a una nueva compañera de trabajo a la cual le dije que debíamos hablar de su futuro y ella dió por hecho que se trataba de cuestiones laborales. No puede dejar de observar en la expresión de su rostro, la decepción, cuando comencé a referirme a su futuro espiritual.<br />
<br />
Lo que comenzó como una charla en la que ella no mostró mucho interés, cambió cuando al hacerle una serie de preguntas, poco a poco fui ganando su interés.<br />
<br />
Una de las preguntas que le hice fue: ¿Qué pasa después de la muerte física? <br />
<br />
No quisiera distraer las líneas de sus conceptos para no hacer más larga el escrito de lo debido, pero noté y se lo hice ver, que lo que ella creía, estaba basado en sus emociones y creencias sin sustento de la realidad; oportunidad que aproveché para hacerle ver que la verdad no es verdad por su fe o sus sentimientos.<br />
<br />
Hoy como nunca, el relativismo ha tomado un lugar en la manera de pensar en la gente, dándole un especial énfasis a las emociones. <br />
<br />
Ella "siente" que cuando ella se vaya a morir, va a estar en el cielo, porque ella ha llegado a "sentir" que Dios vive en ella y que es quien la guía en su vida para obtener todos los logros que por su esfuerzo logre ganarse. Así mismo, ella "cree", que es una buena persona, porque vive sin hacerle daño a nadie.<br />
<br />
Me di cuenta que era necesario hacerle ver que la verdad no es verdad por que se sienta o se crea, la verdad es verdad, aún sin la fe y sin los sentimientos y para ello, le hice ver el caso de un varón francés que se autopercibe como mujer e hizo los trámites necesarios ante el gobierno de su país, para que lo operaran y anatómicamente, lo mutilación y le pusieron implantes, que lo hacen ver como como una mujer. Tiempo después, el varón, con cuerpo de mujer, se autopercibe como caballo y está iniciando los trámites ante su gobierno y ya tiene prácticas equinas, donde "el/ella", es el caballo/yegua (No sé que sexo vaya a elegir ser). Y sobre ello, le pedí su opinión.<br />
<br />
Mi compañera me dijo que pues definitivamente estaba muy mal y que necesitaba ayuda para aceptarse como era aunque sus emociones y creencias no correspondiesen a la realidad.<br />
<br />
Con su propia conclusión, pude explicarle el problema del pecado, la autodestrucción que implica que uno viva pensando ser algo que no se es y con la Biblia en la mano, logré que ella llegase a la conclusión de que ella, como todos, somos pecadores, aunque algunos se auto perciban como "buenos" y que todos necesitamos a Dios. Qué el problema del hombre, está en su corazón, qué necesita ser renovado para que vea, oiga y palpe la verdad espiritual, que por el pecado ha distorsionado la realidad, al filtrar su interpretación con un corazón enfermo, haciéndole vivir en el engaño y la mentira, impidiéndole hacer aquello para lo cual fue diseñado ser. Qué sólo Cristo, quién murió en la cruz, puede perdonarlo, restaurarlo y alinearlo con la maravillosa realidad de su hombría.<br />
<br />
Después de orar sóla, me pidió permiso para salir temprano, porque necesitaba visitar a una amiga, para invitarla al templo este domingo próximo, porque ella también, estaba muy mal.<br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Jeremías 17:9 Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿quién lo conocerá?</span></span>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[PUEDO PERDER LA SALVACION ¿SI O NO?]]></title>
			<link>https://www.forodelabiblia.net/thread-2742.html</link>
			<pubDate>Wed, 26 Dec 2018 23:24:36 +0000</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://www.forodelabiblia.net/member.php?action=profile&uid=4972">Francisc0</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://www.forodelabiblia.net/thread-2742.html</guid>
			<description><![CDATA[Hola hermanos,<br />
Largo tiempo ha pasado, y aun no he retomado este tema del cual aun no me decido. En esta etapa me encuentro de vacaciones al fin, y debo dar por cerrado este tema. Espero su colaboración ya que es solo este tema el que me esta impidiendo hacerme miembro de mi iglesia la cual mantiene la postura calvinista.<br />
Quisiera aceptar esa posición (incluso me volveria mas popular), sin embargo no puedo hasta estar completamente seguro de ello a traves de las escrituras.<br />
<br />
Saludos.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[Hola hermanos,<br />
Largo tiempo ha pasado, y aun no he retomado este tema del cual aun no me decido. En esta etapa me encuentro de vacaciones al fin, y debo dar por cerrado este tema. Espero su colaboración ya que es solo este tema el que me esta impidiendo hacerme miembro de mi iglesia la cual mantiene la postura calvinista.<br />
Quisiera aceptar esa posición (incluso me volveria mas popular), sin embargo no puedo hasta estar completamente seguro de ello a traves de las escrituras.<br />
<br />
Saludos.]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[¿POR QUE NO SALVAN LAS BUENAS OBRAS?]]></title>
			<link>https://www.forodelabiblia.net/thread-2560.html</link>
			<pubDate>Tue, 20 Mar 2018 18:10:08 +0000</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://www.forodelabiblia.net/member.php?action=profile&uid=3">Heriberto</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://www.forodelabiblia.net/thread-2560.html</guid>
			<description><![CDATA[¿POR QUE NO SALVAN LAS BUENAS OBRAS?<br />
<span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: verdana, sans-serif;" class="mycode_font"><br />
JUAN BUENO</span></span><br />
<br />
<span style="font-family: verdana, sans-serif;" class="mycode_font">"He oído decir que las buenas obras no salvan. ¿Cómo es posible semejante aseveración? A mí no me parece justo que un Dios que es amor, no tome en cuenta las obras del amor."</span><br />
<br />
<span style="font-family: verdana, sans-serif;" class="mycode_font"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Las buenas obras no salvan.</span></span><br />
<br />
<span style="font-family: verdana, sans-serif;" class="mycode_font">Tal aseveración es posible porque lo dice Dios en su palabra. Y permítame decirle que en ninguna parte dice la biblia que Dios no toma en cuenta las obras del amor.</span><br />
<br />
<span style="font-family: verdana, sans-serif;" class="mycode_font">Ahora bien, vale la pena hacer la diferencia entre lo que son las obras del amor y el valor salvador que ha querido atribuírselas. Escuche lo que dice la Palabra de Dios con respecto a nuestras justicias o buenas obras:</span><br />
<br />
<span style="font-family: verdana, sans-serif;" class="mycode_font">En los pecados hemos perseverado por largo tiempo; ¿podremos acaso ser salvos? Si bien todos nosotros somos como suciedad, y todas nues­tras justicias como trapo de inmundicia…(Isaías 64:5, 6).</span><br />
<br />
<span style="font-family: verdana, sans-serif;" class="mycode_font">La frase suena bastante fuerte, pero no hay una frase sin propósito en la biblia. Y Dios deja bien claro que los hombres no pueden presentarse ante su ho­norable autoridad, trayendo como requisito las llamadas “buenas obras”.</span><br />
<br />
<span style="font-family: verdana, sans-serif;" class="mycode_font">El apóstol Pablo escribe las siguientes palabras:</span><br />
<br />
<span style="font-family: verdana, sans-serif;" class="mycode_font"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe” </span>(Efesios 2:8, 9).</span><br />
<br />
<span style="font-family: verdana, sans-serif;" class="mycode_font">La salvación se logra solo a través de Jesucristo, no porque hagamos obras, no importa lo grande de la obra. Solo el sacrifico perfecto de Cristo en la cruz nos salva:</span><br />
<br />
<span style="font-family: verdana, sans-serif;" class="mycode_font"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">En esa voluntad somos santificados mediante la ofrenda del cuerpo de Jesucristo hecha una vez para siempre. Y ciertamente todo sacerdote está día tras día ministrando y ofreciendo muchas veces los mismos sacrificios, que nunca pueden quitar los pecados; pero Cristo, habiendo ofrecido una vez para siempre un solo sacrificio por los pecados, se ha sentado a la diestra de Dios…porque con una sola ofrenda hizo perfectos para siempre a los santificados.</span> (Hebreos 10:10-12,14)</span><br />
<br />
<span style="font-family: verdana, sans-serif;" class="mycode_font">Para muchas personas hay una especie de conflicto en el hecho de que las buenas obras no pueden tener mérito.</span><br />
<br />
<span style="font-family: verdana, sans-serif;" class="mycode_font">¡Sí la tienen! Pero Dios no dice que estas obras tengan valor para salvación. Y la verdad es que si Dios nos diera la salvación por las buenas obras, en­tonces estarían condenados todos los mendigos y los que dependen de la caridad pública. Porque si ellos dependen de las buenas obras de otros, sería injusto que Dios los enviara a condenación por no haber podido cumplir el requisito de las buenas obras.</span><br />
<br />
<span style="font-family: verdana, sans-serif;" class="mycode_font">Las buenas obras se dan en el hombre como resultado de haber sido salvos:</span><br />
<br />
<span style="font-family: verdana, sans-serif;" class="mycode_font"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas.</span> (Efesios 2:10)</span><br />
<br />
<span style="font-family: verdana, sans-serif;" class="mycode_font">Estas obras fueron preparadas para los salvos, porque dice: creados en Cristo Jesús para buenas obras. Muchos inconversos hacen buenas obras, pero tristemente no son salvos. Muchas veces las obras son hechas por los hombres creyendo que con eso es suficiente para alcanzar la vida eterna. No importa lo que sentimos en el corazón, solo hay una forma de ser salvos, y es por medio de Cristo Jesús.</span><br />
<br />
<span style="font-family: verdana, sans-serif;" class="mycode_font">Hay una obra que sí da la salvación del alma. ¡Es la obra expiatoria de Cristo en la cruz del Calvario!</span><br />
<br />
<span style="font-family: verdana, sans-serif;" class="mycode_font">Si una persona acepta a Cristo como su Salvador, debe comenzar a obedecer la voluntad de Dios. Luego, como consecuencia lógica, vienen las buenas obras. Pero no hacemos buenas obras para salvamos, sino que las hacemos porque ya somos salvos.</span><br />
<br />
<div style="text-align: left;" class="mycode_align"><span style="font-size: x-small;" class="mycode_size"><span style="font-family: verdana, sans-serif;" class="mycode_font"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><a href="http://e-cristianos.blogspot.com" target="_blank" rel="noopener" class="mycode_url">e-cristianos.blogspot.com</a></span></span></span></div>
<span style="color: #ffffff;" class="mycode_color">__._,_.___</span><br />
<hr class="mycode_hr" />
Enviado por: Hermano Alvaro &lt;hermanoalvaro@gmail.com&gt;]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[¿POR QUE NO SALVAN LAS BUENAS OBRAS?<br />
<span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: verdana, sans-serif;" class="mycode_font"><br />
JUAN BUENO</span></span><br />
<br />
<span style="font-family: verdana, sans-serif;" class="mycode_font">"He oído decir que las buenas obras no salvan. ¿Cómo es posible semejante aseveración? A mí no me parece justo que un Dios que es amor, no tome en cuenta las obras del amor."</span><br />
<br />
<span style="font-family: verdana, sans-serif;" class="mycode_font"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Las buenas obras no salvan.</span></span><br />
<br />
<span style="font-family: verdana, sans-serif;" class="mycode_font">Tal aseveración es posible porque lo dice Dios en su palabra. Y permítame decirle que en ninguna parte dice la biblia que Dios no toma en cuenta las obras del amor.</span><br />
<br />
<span style="font-family: verdana, sans-serif;" class="mycode_font">Ahora bien, vale la pena hacer la diferencia entre lo que son las obras del amor y el valor salvador que ha querido atribuírselas. Escuche lo que dice la Palabra de Dios con respecto a nuestras justicias o buenas obras:</span><br />
<br />
<span style="font-family: verdana, sans-serif;" class="mycode_font">En los pecados hemos perseverado por largo tiempo; ¿podremos acaso ser salvos? Si bien todos nosotros somos como suciedad, y todas nues­tras justicias como trapo de inmundicia…(Isaías 64:5, 6).</span><br />
<br />
<span style="font-family: verdana, sans-serif;" class="mycode_font">La frase suena bastante fuerte, pero no hay una frase sin propósito en la biblia. Y Dios deja bien claro que los hombres no pueden presentarse ante su ho­norable autoridad, trayendo como requisito las llamadas “buenas obras”.</span><br />
<br />
<span style="font-family: verdana, sans-serif;" class="mycode_font">El apóstol Pablo escribe las siguientes palabras:</span><br />
<br />
<span style="font-family: verdana, sans-serif;" class="mycode_font"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe” </span>(Efesios 2:8, 9).</span><br />
<br />
<span style="font-family: verdana, sans-serif;" class="mycode_font">La salvación se logra solo a través de Jesucristo, no porque hagamos obras, no importa lo grande de la obra. Solo el sacrifico perfecto de Cristo en la cruz nos salva:</span><br />
<br />
<span style="font-family: verdana, sans-serif;" class="mycode_font"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">En esa voluntad somos santificados mediante la ofrenda del cuerpo de Jesucristo hecha una vez para siempre. Y ciertamente todo sacerdote está día tras día ministrando y ofreciendo muchas veces los mismos sacrificios, que nunca pueden quitar los pecados; pero Cristo, habiendo ofrecido una vez para siempre un solo sacrificio por los pecados, se ha sentado a la diestra de Dios…porque con una sola ofrenda hizo perfectos para siempre a los santificados.</span> (Hebreos 10:10-12,14)</span><br />
<br />
<span style="font-family: verdana, sans-serif;" class="mycode_font">Para muchas personas hay una especie de conflicto en el hecho de que las buenas obras no pueden tener mérito.</span><br />
<br />
<span style="font-family: verdana, sans-serif;" class="mycode_font">¡Sí la tienen! Pero Dios no dice que estas obras tengan valor para salvación. Y la verdad es que si Dios nos diera la salvación por las buenas obras, en­tonces estarían condenados todos los mendigos y los que dependen de la caridad pública. Porque si ellos dependen de las buenas obras de otros, sería injusto que Dios los enviara a condenación por no haber podido cumplir el requisito de las buenas obras.</span><br />
<br />
<span style="font-family: verdana, sans-serif;" class="mycode_font">Las buenas obras se dan en el hombre como resultado de haber sido salvos:</span><br />
<br />
<span style="font-family: verdana, sans-serif;" class="mycode_font"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas.</span> (Efesios 2:10)</span><br />
<br />
<span style="font-family: verdana, sans-serif;" class="mycode_font">Estas obras fueron preparadas para los salvos, porque dice: creados en Cristo Jesús para buenas obras. Muchos inconversos hacen buenas obras, pero tristemente no son salvos. Muchas veces las obras son hechas por los hombres creyendo que con eso es suficiente para alcanzar la vida eterna. No importa lo que sentimos en el corazón, solo hay una forma de ser salvos, y es por medio de Cristo Jesús.</span><br />
<br />
<span style="font-family: verdana, sans-serif;" class="mycode_font">Hay una obra que sí da la salvación del alma. ¡Es la obra expiatoria de Cristo en la cruz del Calvario!</span><br />
<br />
<span style="font-family: verdana, sans-serif;" class="mycode_font">Si una persona acepta a Cristo como su Salvador, debe comenzar a obedecer la voluntad de Dios. Luego, como consecuencia lógica, vienen las buenas obras. Pero no hacemos buenas obras para salvamos, sino que las hacemos porque ya somos salvos.</span><br />
<br />
<div style="text-align: left;" class="mycode_align"><span style="font-size: x-small;" class="mycode_size"><span style="font-family: verdana, sans-serif;" class="mycode_font"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><a href="http://e-cristianos.blogspot.com" target="_blank" rel="noopener" class="mycode_url">e-cristianos.blogspot.com</a></span></span></span></div>
<span style="color: #ffffff;" class="mycode_color">__._,_.___</span><br />
<hr class="mycode_hr" />
Enviado por: Hermano Alvaro &lt;hermanoalvaro@gmail.com&gt;]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Doctrina la seguridad de la salvación]]></title>
			<link>https://www.forodelabiblia.net/thread-2488.html</link>
			<pubDate>Fri, 24 Nov 2017 04:09:22 +0000</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://www.forodelabiblia.net/member.php?action=profile&uid=10463">Willy</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://www.forodelabiblia.net/thread-2488.html</guid>
			<description><![CDATA[<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">DOCTRINA LA SEGURIDAD DE LA SALVACIÓN</span><br />
(Pastor J. Holowaty)<br />
 <br />
Cuántas veces hemos hablado sobre la seguridad de la salvación y pareciera que no hemos avanzado mucho o superado las dudas de tanta gente.<br />
 <br />
A diferencia de otros estudios sobre esto y otras doctrinas, no vamos a abundar en textos bíblicos, para evitar que se desanime y piense que es una montaña muy alta para escalar. Usted debe y puede combatir los errores que se exhiben para convertir al salvo en un miserable. Tiene todo el “arsenal” necesario para pelear contra la corrupción doctrinal. Debe tener valor para enfrentar a quien le viene con ideas de un evangelio que no es evangelio.<br />
 <br />
Es su deber saber lo que la Biblia dice en cuanto a la salvación y su seguridad. Es su responsabilidad despojarse de la ignorancia y muñirse de conocimientos que están a su alcance. Si no sabe qué contestar a quien le dice que usted puede perder su salvación, es porque usted desprecia el estudio de la Palabra de Dios.<br />
 <br />
Cuando usted compra una póliza de seguro, deberá examinarla en todos sus detalles, para ver si llena su necesidad. Usted quiere estar seguro qué es lo que cubre en determinadas circunstancias.<br />
 <br />
Dios nos dice que nosotros podemos ser salvos, pero nosotros queremos saber cuáles son los requisitos para ser salvos. Bueno, para eso tenemos que leer lo que el Dueño de la salvación nos dice sobre la misma salvación. Él no es un vendedor de seguro falso, Él sabe lo que dice. <span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #c00000;" class="mycode_color">“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna” (Jn. 3:16)</span></span>. Este texto merece un examen…<br />
 <br />
• Dios es el que habla y Él es el que amó a todos los habitantes de la tierra, a todo el mundo, es decir a todos los hombres; sabiendo que todos son pecadores.<br />
 <br />
• Él cobró la cuenta de todos en la Persona de su Hijo Jesucristo, ya que Cristo murió por los pecados nuestros y no por los suyos, pues Él no tenía pecado. Pagó nuestra cuenta, porque Él no tenía cuenta alguna.<br />
 <br />
• Lo único que Él pide, es que creamos en Él. Aquí la palabra «creer» abarca mucho más que el mero acuerdo de decirle: «Bueno sí, está bien». Porque para poder tener esa fe, ese «creer» que salva, se necesita oír la Palabra de Dios, arrepentirse de sus pecados y depositar su fe en Jesucristo, esto lo vemos en todos los casos donde la gente creyó. Pero eso sí, la salvación es por la fe en Él, y se la obtiene en el momento de recibir a Jesucristo.<br />
 <br />
Ahora, cuando uno cree tal como la Biblia dice… ¿Cuánta vida obtiene o por cuánto tiempo es salvo? Dios dice, <span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #c00000;" class="mycode_color">“…para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna”</span></span> <span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #c00000;" class="mycode_color">(Jn. 3:16)</span></span>. Usted obtiene vida eterna en el momento de creer en Él. ¿Qué clase de vida eterna es aquella que luego termina, porque usted la perdió? Cuando se nos ocurre que la salvación se pierde, debemos recordar que semejante pensamiento siempre proviene de Satanás, porque si esto fuera así, Dios no nos dice la verdad. «Está escondiendo ciertos aspectos de la salvación, ciertas ‘armas’ muy peligrosas, pero pinta la salvación como algo seguro, bueno y que no hay que “preocuparse”. Si la salvación fuera algo que pudiéramos perderla, Juan 3:16, diría más o menos así: “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. A menos que debido por algún pecado deje de ser salvo”.<br />
 <br />
Yo no quiero cargarle con muchos textos, es uno de los propósitos de este artículo. Solamente algunos pocos, para que usted tenga la respuesta correcta cuando alguien comienza a dudar de la seguridad de la salvación y hasta se burla de usted. Lo que sigue son Palabras de Jesús: <span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #c00000;" class="mycode_color">“De cierto, de cierto os digo: El que oye mi palabra, y cree al que me envió, tiene vida eterna; y no vendrá a</span></span> <span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #c00000;" class="mycode_color">condenación, mas ha pasado de muerte a vida” (Jn. 5:24)</span></span>. Aquí encontramos algunas cosas interesantes:<br />
 <br />
• ¿Cuándo el creyente pasa de muerte a vida?<br />
 <br />
• ¿Cuándo el creyente pasa a ser salvo eternamente?<br />
 <br />
• ¿Desde cuándo el creyente no vendrá a condenación? Desde el momento en que oye la Palabra de Dios y cree en Él, que incluye arrepentimiento y confesión de pecado también.<br />
 <br />
Creer en Cristo, no es la simple aceptación de que Él existió, que nació en Belén, que luego creció en Nazaret, que enseñó a tanta gente y que hizo todos esos milagros en cumplimiento de las profecías. Y que finalmente murió crucificado, fue sepultado y resucitó al tercer día para ascender a la vista de ciento veinte testigos, cuarenta días después. Y que está ahora en el cielo hasta el día cuando regrese para establecer Su reino de paz aquí en la tierra.<br />
 <br />
Usted puede creer todo esto, pero no ser salvo, puede creer en un Cristo histórico, etc. Para aceptar o creer en un hecho histórico, no es necesario el arrepentimiento y la fe, debemos saber bien que no estamos hablando de la fe intelectual, fe de la mente. Fe como la que necesitamos para aceptar todos los hechos históricos que leemos en los libros. ¡No! Recibirle por Salvador es realmente entregarle a Él nuestra alma, haciéndole a Él nuestro Salvador y nuestro Señor, nuestro Dios y nuestro Redentor eterno. <span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #c00000;" class="mycode_color">“Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios</span></span> (regalo)<br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #c00000;" class="mycode_color">es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro” (Ro. 6:23)</span></span>.<br />
 <br />
Todos nosotros somos descendientes de la primera pareja, Adán y Eva. Y ellos recibieron la maldición de la muerte. Dios les dijo que si le desobedecían morirían y así fue. Esta vida, la vida presente tiene como fin la muerte, pero las personas que recibieron a Jesucristo, recibieron “la dádiva de Dios”, que es la vida eterna. Así como es natural la muerte en la condición presente del hombre, así es natural la certeza de la salvación, para quienes obtuvieron esa vida, mediante su fe<br />
puesta en Jesucristo.<br />
 <br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #c00000;" class="mycode_color">“De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas</span></span> <span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #c00000;" class="mycode_color">son hechas nuevas. Y todo esto proviene de Dios, quien nos reconcilió consigo mismo por Cristo, y</span></span> <span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #c00000;" class="mycode_color">nos dio el ministerio de la reconciliación; que Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo, no tomándoles en cuenta a los hombres sus pecados, y nos encargó a nosotros la palabra de la reconciliación” (2 Co. 5:17-19)</span></span>. Para Dios todos los cristianos son nuevas criaturas, para Él todas las cosas viejas quedaron atrás. Incluyendo los fracasos, los altibajos, las imperfecciones y todo aquello que no es lo mejor. Todo cuanto tiene que ver con la salvación, proviene de Dios, en otras palabras, «Dios es el Autor de nuestra salvación», no lo es mi comportamiento, mi conducta ni mi bondad o mi maldad. La cuestión «obras» tiene otro lugar, ciertamente Dios las tendrá muy en cuenta, y cada uno recibirá lo que le corresponde o corresponda con su conducta.<br />
 <br />
Pero aquí estamos hablando de la salvación eterna, y ésta completamente pertenece a Dios. No es que Dios nos salva “parcialmente” en una primera etapa y luego nosotros en la segunda etapa tenemos que ir más o menos salvándonos un poco mas cada día hasta completarla.<br />
 <br />
“Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo, no tomándoles en cuenta a los hombres sus pecados”. Entonces aquí… ¿a qué pecado se refiere? Bueno, tal vez usted me dirá que se refiere a los pecados pasados. Entonces los nuestros eran muy futuros, porque faltaban casi dos milenios para que naciéramos. No habíamos hecho nada en el pasado. ¡Por favor! Dios nos perdonó a todos completamente mediante Jesucristo.<br />
 <br />
¿Entonces todos son salvos? ¡No! Porque para que el perdón de Dios tenga vigencia en mi vida, para mí, personalmente; yo debo acercarme a Él, arrepentido y recibirle por Salvador mío. Si yo no lo hago, aún teniendo a mi alcance todo el perdón de Dios, no se me perdona un solo pecado. La cuestión es, o todos los pecados perdonados, o ninguno de ellos.<br />
 <br />
El apóstol Juan habla bastante sobre la condición pecaminosa y cómo resolver esta cuestión del pecado: <span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #c00000;" class="mycode_color">“Amados, ahora somos hijos de Dios, y aún no se ha manifestado lo que hemos de ser;</span></span> <span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #c00000;" class="mycode_color">pero sabemos (no que sentimos) que cuando él se manifieste, seremos semejantes a él, porque le veremos tal como él es” (1 Jn. 3:2)</span></span>. Antes de esto, él dice que el Señor nos limpia de todo pecado en el capítulo 1. También dice lo siguiente:<br />
 <br />
• “Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos”…<br />
 <br />
• “Si confesamos nuestros pecados, él (nos perdona)”…<br />
 <br />
• “Si decimos que no hemos pecado, le hacemos a él mentiroso”…<br />
 <br />
• “Si alguno hubiere pecado, (o el que ha pecado tiene a su favor al) abogado (a Cristo Jesús, el Justo)”.<br />
 <br />
Al apóstol Juan nunca se le ocurrió siquiera, que los cristianos aún en sus cuerpos ya no pecan más. Al contrario, dice que… quien pretenda tal cosa, le hace a Dios mentiroso.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">DOCTRINA LA SEGURIDAD DE LA SALVACIÓN</span><br />
(Pastor J. Holowaty)<br />
 <br />
Cuántas veces hemos hablado sobre la seguridad de la salvación y pareciera que no hemos avanzado mucho o superado las dudas de tanta gente.<br />
 <br />
A diferencia de otros estudios sobre esto y otras doctrinas, no vamos a abundar en textos bíblicos, para evitar que se desanime y piense que es una montaña muy alta para escalar. Usted debe y puede combatir los errores que se exhiben para convertir al salvo en un miserable. Tiene todo el “arsenal” necesario para pelear contra la corrupción doctrinal. Debe tener valor para enfrentar a quien le viene con ideas de un evangelio que no es evangelio.<br />
 <br />
Es su deber saber lo que la Biblia dice en cuanto a la salvación y su seguridad. Es su responsabilidad despojarse de la ignorancia y muñirse de conocimientos que están a su alcance. Si no sabe qué contestar a quien le dice que usted puede perder su salvación, es porque usted desprecia el estudio de la Palabra de Dios.<br />
 <br />
Cuando usted compra una póliza de seguro, deberá examinarla en todos sus detalles, para ver si llena su necesidad. Usted quiere estar seguro qué es lo que cubre en determinadas circunstancias.<br />
 <br />
Dios nos dice que nosotros podemos ser salvos, pero nosotros queremos saber cuáles son los requisitos para ser salvos. Bueno, para eso tenemos que leer lo que el Dueño de la salvación nos dice sobre la misma salvación. Él no es un vendedor de seguro falso, Él sabe lo que dice. <span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #c00000;" class="mycode_color">“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna” (Jn. 3:16)</span></span>. Este texto merece un examen…<br />
 <br />
• Dios es el que habla y Él es el que amó a todos los habitantes de la tierra, a todo el mundo, es decir a todos los hombres; sabiendo que todos son pecadores.<br />
 <br />
• Él cobró la cuenta de todos en la Persona de su Hijo Jesucristo, ya que Cristo murió por los pecados nuestros y no por los suyos, pues Él no tenía pecado. Pagó nuestra cuenta, porque Él no tenía cuenta alguna.<br />
 <br />
• Lo único que Él pide, es que creamos en Él. Aquí la palabra «creer» abarca mucho más que el mero acuerdo de decirle: «Bueno sí, está bien». Porque para poder tener esa fe, ese «creer» que salva, se necesita oír la Palabra de Dios, arrepentirse de sus pecados y depositar su fe en Jesucristo, esto lo vemos en todos los casos donde la gente creyó. Pero eso sí, la salvación es por la fe en Él, y se la obtiene en el momento de recibir a Jesucristo.<br />
 <br />
Ahora, cuando uno cree tal como la Biblia dice… ¿Cuánta vida obtiene o por cuánto tiempo es salvo? Dios dice, <span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #c00000;" class="mycode_color">“…para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna”</span></span> <span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #c00000;" class="mycode_color">(Jn. 3:16)</span></span>. Usted obtiene vida eterna en el momento de creer en Él. ¿Qué clase de vida eterna es aquella que luego termina, porque usted la perdió? Cuando se nos ocurre que la salvación se pierde, debemos recordar que semejante pensamiento siempre proviene de Satanás, porque si esto fuera así, Dios no nos dice la verdad. «Está escondiendo ciertos aspectos de la salvación, ciertas ‘armas’ muy peligrosas, pero pinta la salvación como algo seguro, bueno y que no hay que “preocuparse”. Si la salvación fuera algo que pudiéramos perderla, Juan 3:16, diría más o menos así: “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. A menos que debido por algún pecado deje de ser salvo”.<br />
 <br />
Yo no quiero cargarle con muchos textos, es uno de los propósitos de este artículo. Solamente algunos pocos, para que usted tenga la respuesta correcta cuando alguien comienza a dudar de la seguridad de la salvación y hasta se burla de usted. Lo que sigue son Palabras de Jesús: <span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #c00000;" class="mycode_color">“De cierto, de cierto os digo: El que oye mi palabra, y cree al que me envió, tiene vida eterna; y no vendrá a</span></span> <span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #c00000;" class="mycode_color">condenación, mas ha pasado de muerte a vida” (Jn. 5:24)</span></span>. Aquí encontramos algunas cosas interesantes:<br />
 <br />
• ¿Cuándo el creyente pasa de muerte a vida?<br />
 <br />
• ¿Cuándo el creyente pasa a ser salvo eternamente?<br />
 <br />
• ¿Desde cuándo el creyente no vendrá a condenación? Desde el momento en que oye la Palabra de Dios y cree en Él, que incluye arrepentimiento y confesión de pecado también.<br />
 <br />
Creer en Cristo, no es la simple aceptación de que Él existió, que nació en Belén, que luego creció en Nazaret, que enseñó a tanta gente y que hizo todos esos milagros en cumplimiento de las profecías. Y que finalmente murió crucificado, fue sepultado y resucitó al tercer día para ascender a la vista de ciento veinte testigos, cuarenta días después. Y que está ahora en el cielo hasta el día cuando regrese para establecer Su reino de paz aquí en la tierra.<br />
 <br />
Usted puede creer todo esto, pero no ser salvo, puede creer en un Cristo histórico, etc. Para aceptar o creer en un hecho histórico, no es necesario el arrepentimiento y la fe, debemos saber bien que no estamos hablando de la fe intelectual, fe de la mente. Fe como la que necesitamos para aceptar todos los hechos históricos que leemos en los libros. ¡No! Recibirle por Salvador es realmente entregarle a Él nuestra alma, haciéndole a Él nuestro Salvador y nuestro Señor, nuestro Dios y nuestro Redentor eterno. <span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #c00000;" class="mycode_color">“Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios</span></span> (regalo)<br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #c00000;" class="mycode_color">es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro” (Ro. 6:23)</span></span>.<br />
 <br />
Todos nosotros somos descendientes de la primera pareja, Adán y Eva. Y ellos recibieron la maldición de la muerte. Dios les dijo que si le desobedecían morirían y así fue. Esta vida, la vida presente tiene como fin la muerte, pero las personas que recibieron a Jesucristo, recibieron “la dádiva de Dios”, que es la vida eterna. Así como es natural la muerte en la condición presente del hombre, así es natural la certeza de la salvación, para quienes obtuvieron esa vida, mediante su fe<br />
puesta en Jesucristo.<br />
 <br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #c00000;" class="mycode_color">“De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas</span></span> <span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #c00000;" class="mycode_color">son hechas nuevas. Y todo esto proviene de Dios, quien nos reconcilió consigo mismo por Cristo, y</span></span> <span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #c00000;" class="mycode_color">nos dio el ministerio de la reconciliación; que Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo, no tomándoles en cuenta a los hombres sus pecados, y nos encargó a nosotros la palabra de la reconciliación” (2 Co. 5:17-19)</span></span>. Para Dios todos los cristianos son nuevas criaturas, para Él todas las cosas viejas quedaron atrás. Incluyendo los fracasos, los altibajos, las imperfecciones y todo aquello que no es lo mejor. Todo cuanto tiene que ver con la salvación, proviene de Dios, en otras palabras, «Dios es el Autor de nuestra salvación», no lo es mi comportamiento, mi conducta ni mi bondad o mi maldad. La cuestión «obras» tiene otro lugar, ciertamente Dios las tendrá muy en cuenta, y cada uno recibirá lo que le corresponde o corresponda con su conducta.<br />
 <br />
Pero aquí estamos hablando de la salvación eterna, y ésta completamente pertenece a Dios. No es que Dios nos salva “parcialmente” en una primera etapa y luego nosotros en la segunda etapa tenemos que ir más o menos salvándonos un poco mas cada día hasta completarla.<br />
 <br />
“Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo, no tomándoles en cuenta a los hombres sus pecados”. Entonces aquí… ¿a qué pecado se refiere? Bueno, tal vez usted me dirá que se refiere a los pecados pasados. Entonces los nuestros eran muy futuros, porque faltaban casi dos milenios para que naciéramos. No habíamos hecho nada en el pasado. ¡Por favor! Dios nos perdonó a todos completamente mediante Jesucristo.<br />
 <br />
¿Entonces todos son salvos? ¡No! Porque para que el perdón de Dios tenga vigencia en mi vida, para mí, personalmente; yo debo acercarme a Él, arrepentido y recibirle por Salvador mío. Si yo no lo hago, aún teniendo a mi alcance todo el perdón de Dios, no se me perdona un solo pecado. La cuestión es, o todos los pecados perdonados, o ninguno de ellos.<br />
 <br />
El apóstol Juan habla bastante sobre la condición pecaminosa y cómo resolver esta cuestión del pecado: <span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #c00000;" class="mycode_color">“Amados, ahora somos hijos de Dios, y aún no se ha manifestado lo que hemos de ser;</span></span> <span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #c00000;" class="mycode_color">pero sabemos (no que sentimos) que cuando él se manifieste, seremos semejantes a él, porque le veremos tal como él es” (1 Jn. 3:2)</span></span>. Antes de esto, él dice que el Señor nos limpia de todo pecado en el capítulo 1. También dice lo siguiente:<br />
 <br />
• “Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos”…<br />
 <br />
• “Si confesamos nuestros pecados, él (nos perdona)”…<br />
 <br />
• “Si decimos que no hemos pecado, le hacemos a él mentiroso”…<br />
 <br />
• “Si alguno hubiere pecado, (o el que ha pecado tiene a su favor al) abogado (a Cristo Jesús, el Justo)”.<br />
 <br />
Al apóstol Juan nunca se le ocurrió siquiera, que los cristianos aún en sus cuerpos ya no pecan más. Al contrario, dice que… quien pretenda tal cosa, le hace a Dios mentiroso.]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[El perdon de Dios]]></title>
			<link>https://www.forodelabiblia.net/thread-2487.html</link>
			<pubDate>Fri, 24 Nov 2017 03:13:49 +0000</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://www.forodelabiblia.net/member.php?action=profile&uid=10463">Willy</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://www.forodelabiblia.net/thread-2487.html</guid>
			<description><![CDATA[<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">EL PERDON DE DIOS </span><br />
(Pastor J. Holowaty)<br />
 <br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">LO QUE CREEMOS Y PORQUE</span><br />
 <br />
Para resolver la cuestión del pecado, necesitamos ser perdonados. Nuestro problema, no solamente es con nosotros mismos y con nuestro semejante, sino muy especialmente con Dios, es aquí donde comienza todo. Hemos pecado contra Él y debemos recordar siempre esto. Necesitamos perdón y el único que puede perdonarnos es Aquel contra quien hemos pecado.<br />
 <br />
En la cuestión perdón hay una parte que corresponde al penitente, y la otra corresponde a Dios. Es muy necesario que cada cristiano sepa qué dice la Biblia sobre esta doctrina llamada «el perdón», cuál es el mecanismo del perdón. Porque la religión ha derivado supuestos poderes que sólo pertenecen a Dios, los ha derivado a los hombres, pero tenemos que distinguir lo que dicen y enseñan los hombres, de lo que enseña la Biblia<br />
 <br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">¿QUÉ DEBE HACER EL PECADOR PARA SER PERDONADO?</span><br />
 <br />
Primero que todo, el pecador debe arrepentirse. Dice la Biblia y éste es el texto que debe tener en cuenta<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">: <span style="color: #c00000;" class="mycode_color">“Mas ahora, hermanos, sé que por ignorancia lo habéis hecho, como también vuestros gobernantes. Pero Dios ha cumplido así lo que había antes anunciado por boca de todos sus profetas, que su Cristo había de padecer. Así que, arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados…” (Hch. 3:17-19)</span></span>. Este texto no necesita ningún tipo de explicación. Nadie podrá jamás recibir perdón si no se arrepiente y se acerca al Único que tiene autoridad para perdonar pecados.<br />
 <br />
Si un pecador acude a un religioso para que le perdone y le absuelva, puede que sienta algo de alivio, pero es una terapia engañosa. Es un engaño, porque aún no ha recibido perdón Divino, aunque piense que ha recibido perdón. Juan el Bautista comenzó su ministerio con… <span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #c00000;" class="mycode_color">“arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado…” (Mt. 3:2)</span></span>. Y luego agregó: <span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #c00000;" class="mycode_color">“Haced, pues, frutos dignos de arrepentimiento” (Mt. 3:8).</span></span><br />
 <br />
Lucas relata cómo Jesús se presentó antes sus discípulos después de su resurrección y dice: <span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #c00000;" class="mycode_color">“Entonces les abrió el entendimiento, para que comprendiesen las Escrituras; y les dijo: Así está escrito, y así fue necesario que el Cristo padeciese, y resucitase de los muertos al tercer día; y que se predicase en su nombre el arrepentimiento y el perdón de pecados en todas las naciones, comenzando desde Jerusalén” (Lc. 24:45-47).</span></span><br />
 <br />
Si alguien tiene problema para entender qué significa arrepentimiento, debe recordar las<br />
palabras del profeta, y usando sus palabras le daré la explicación de… qué es “arrepentimiento”, <span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #c00000;" class="mycode_color">“Deje el impío su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos, y vuélvase a Jehová,</span></span><br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #c00000;" class="mycode_color">el cual tendrá de él misericordia, y al Dios nuestro, el cual será amplio en perdonar” (Is.</span></span><br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #c00000;" class="mycode_color">55:7)</span></span>. Cuando hay arrepentimiento se cumple lo «de dejar» lo que uno vivía y hacía antes.<br />
Cuando usted se arrepiente de algo, deja de hacerlo.<br />
 <br />
• Si creía en la iglesia, ahora ya no cree más en la iglesia, sino en Cristo.<br />
• Si se confesaba ante un hombre, ahora ya no lo hace más, porque sabe que la Biblia no enseña eso.<br />
• Si era un religioso, ahora ya es un regenerado. Sin religión pero con salvación.<br />
Tenga mucho cuidado de no enfatizar demasiado en «recibir a Cristo» y dejar a un lado el “arrepentíos”. No es posible «recibirle» sin el verdadero «arrepentimiento», es que mediante el arrepentimiento comienza en realidad la vida de todo cristiano.<br />
 <br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">HE AQUÍ ALGUNOS OBSTÁCULOS PARA EL PERDÓN</span><br />
 <br />
Tenemos que conocer también, por lo menos algunos de los muchos obstáculos, los más comunes<br />
que impiden al pecador obtener el perdón. ¿Existen? ¡Sí, existen serias barreras a veces!<br />
 <br />
Si su costumbre es confesarse con un religioso, digamos un católico ante un sacerdote, y piensa<br />
que realmente, ese hombre tiene autoridad para perdonar pecados. Está profundamente equivocado, y aunque sienta cierto alivio y hasta cierta paz, usted todavía sigue con todos sus pecados y no ha sido perdonado de uno solo. La Biblia dice: <span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #c00000;" class="mycode_color">“¿Quién puede perdonar pecados, sino sólo Dios?... Pues para que sepáis que el Hijo del Hombre tiene potestad en la tierra para perdonar pecados” (Mr. 2:7, 10)</span></span>. Si se confiesa con su líder religioso, usted nunca será perdonado, porque esto es prerrogativa únicamente de Dios. Nadie se puede postular en lugar de Dios y decir: «yo soy representante de Dios aquí».<br />
 <br />
Es probable que usted haya pasado muchos años gimiendo y confesando pecados en el confesionario auricular, aceptando penitencias y convencido o convencida de que todo está bien, porque su líder religioso se lo dijo. Pero… ¿consultó a Dios leyendo su Palabra? ¿Todavía no llegó a la prueba que si es o no válido ese perdón? Porque llegará el día cuando usted partirá de este cuerpo y se encontrará horrorizado al ver lo que le espera más allá, y se dará cuenta que esos “perdones” y “penitencias”, de nada le sirven en la hora de la muerte. El mismo religioso que siempre le estuvo engañando le dará la extremaunción. ¡Nadie puede dar lo que no tiene! Él tampoco sabe lo que es ser salvo, aunque es religioso, esto no tiene ninguna importancia. Hay mucha gente religiosa, “cristianamente” religiosa; sin jamás haber entendido lo que significa el perdón de Dios. Así que, si no confiesa sus pecados directamente a Dios, usted mismo se pone ese obstáculo y no hay perdón.<br />
 <br />
El segundo obstáculo, si usted no se arrepiente. Si usted no quiere arrepentirse, no hay perdón. El<br />
arrepentimiento, además de admitir uno su culpabilidad delante de Dios, es cuando uno decide no continuar en ese pecado que acaba de confesar. La Biblia lo pone así, <span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #c00000;" class="mycode_color">“El que encubre sus pecados no prosperará; mas el que los confiesa y se aparta alcanzará misericordia” (Pr. 28:13)</span></span>. ¡Qué formidable declaración!<br />
 <br />
El arrepentimiento es lo mismo que el alejamiento del pecado en cuestión. No habrá perdón aunque haya un momento de angustia y tristeza, a menos que el penitente esté totalmente decidido<br />
dejar aquello que está confesando y se aleje de verdad. Entonces Dios interviene y es la sangre de Cristo, el secreto del perdón que obtiene. ¿Por qué? Porque el sacrificio de Cristo se nos atribuye<br />
a nosotros.<br />
 <br />
Cuando con Dios tratamos la cuestión pecado, Él nunca nos impone ninguna penitencia. ¿Porqué? Porque todas las penitencias, todas las cuentas por nuestras transgresiones, Él mismo la sufrió en el Calvario; en la Persona de su bendito Hijo Jesucristo. Por eso la Biblia dice: <span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #c00000;" class="mycode_color">“Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad” (1 Jn. 1:9)</span></span>. Él está mucho más interesado en perdonarnos, que nosotros en buscar Su perdón. Así que, si no se arrepiente, éste es otro obstáculo para obtener el perdón.<br />
 <br />
El tercer obstáculo, cuando uno mismo no perdona a quien le ofende. Si no está dispuesto a perdonar, olvídese. Es la tercera razón que impide el perdón de Dios. Cuando usted tiene algún resentimiento contra alguien, y no está dispuesto a perdonar. Si ése es el caso, entonces, no importa cuánto llore, confiese incluso a Dios, y… como que se arrepiente, de nada le servirá.<br />
 <br />
Cuando Jesús ofreció la oración modelo, conocida como el «Padre nuestro», dice en la parte final, <span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #c00000;" class="mycode_color">“Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padre celestial; mas si no perdonáis a los hombres sus ofensas, tampoco vuestro Padre os perdonará</span></span><br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #c00000;" class="mycode_color">vuestras ofensas” (Mt. 6:14, 15)</span></span>. Estas palabras de Jesús, no necesitan comentario, ni explicación<br />
alguna. Si usted no es de aquellos que perdonan, no espere perdón tampoco. De nada vale, que<br />
incluso confiese sus pecados al mismo Señor y lo haga correctamente, no hay perdón si usted guarda rencor, está resentido, enemistado y no quiere ceder, sino que continúa así contra alguien.<br />
Recordemos además, que no solamente se debe perdonar a quienes nos ofenden, si se quiere el perdón de Dios, sino que, debe hacerse esto de verdad, de todo corazón. Porque Dios también al<br />
perdonar, nos perdona de todo corazón, absolutamente todo y definitivamente no queda pecado<br />
pendiente, algo que nunca nos traerá en cara. Por eso Él exige que sepamos perdonar de todo corazón. Jesús dice, <span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #c00000;" class="mycode_color">“Así también mi Padre celestial hará con vosotros si no perdonáis de todo corazón cada uno a su hermano sus ofensas” (Mt. 18:35).</span></span><br />
 <br />
Cuarto obstáculo. Si cree que usted no tiene pecado. Si pretende no tener nada que confesar,<br />
entonces tampoco será perdonado. En realidad no puede orar siguiendo las enseñanzas del Señor,<br />
porque Él dice en la oración modelo, que nuestro deber es incluir el pedido de perdón<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #c00000;" class="mycode_color">, “Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores” (Mt. 6:12)</span></span>. Esto es para los cristianos, porque la oración comienza con “Padre nuestro”, y Dios es Padre solamente de aquellos que ya son salvos.<br />
 <br />
Existen enseñanzas que afirman que el cristiano ya no peca. Y ciertamente así es, pero el cristiano<br />
que ya no peca… ya está con Cristo, es decir ya murió. Mientras estamos aquí en este cuerpo, la Biblia nos provee recursos para no pecar. Pero también provee recursos para cuando pecamos.<br />
Muy claro lo de <span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #c00000;" class="mycode_color">1 Juan 1:10-2:2, “Si decimos que no hemos pecado, le hacemos a él mentiroso, y su palabra no está en nosotros. Hijitos míos, estas cosas os escribo para que no pequéis; y si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo. Y él es la propiciación por nuestros pecados; y no solamente por los nuestros, sino también por los de todo el mundo”.</span></span><br />
 <br />
Debe establecerse una clara diferencia entre «pecar» y «practicar el pecado», decir que «pecamos<br />
», no es lo mismo que decir que «practicamos el pecado». Lo primero es accidental, está fuera<br />
de nuestro programa de vida. Es algo que no nos corresponde, pero más de una vez, lamentamos<br />
que el pecado sí, tiene lugar en nuestra vida. En cambio «practicar el pecado», es un modo de vida,<br />
es vivir diariamente en base a una conducta dominada por el pecado. <br />
 <br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #c00000;" class="mycode_color">“Sabemos que todo aquel que ha nacido de Dios, no practica el pecado, pues Aquel que fue engendrado por Dios le guarda, y el maligno no le toca” (1 Jn. 5:18)</span></span>. Dicho en otras palabras, el cristiano obtuvo perdón completo mediante Aquel que fue engendrado sin pecado, Jesucristo; quien pagó nuestras culpas con su muerte. Ya hemos visto que Pablo se incluyó en el dilema del pecado (Ro. 7). Y Juan hace lo mismo cuando dice, <span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #c00000;" class="mycode_color">“Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos, y la verdad no está en nosotros” (1 Jn. 1:8)</span></span>. Definitivamente si usted es de aquellos que gritan a los cuatro vientos que ya no peca, lógicamente no tiene perdón. Usted no considera necesario pedir perdón a Dios por los pecados que no los tiene.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">EL PERDON DE DIOS </span><br />
(Pastor J. Holowaty)<br />
 <br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">LO QUE CREEMOS Y PORQUE</span><br />
 <br />
Para resolver la cuestión del pecado, necesitamos ser perdonados. Nuestro problema, no solamente es con nosotros mismos y con nuestro semejante, sino muy especialmente con Dios, es aquí donde comienza todo. Hemos pecado contra Él y debemos recordar siempre esto. Necesitamos perdón y el único que puede perdonarnos es Aquel contra quien hemos pecado.<br />
 <br />
En la cuestión perdón hay una parte que corresponde al penitente, y la otra corresponde a Dios. Es muy necesario que cada cristiano sepa qué dice la Biblia sobre esta doctrina llamada «el perdón», cuál es el mecanismo del perdón. Porque la religión ha derivado supuestos poderes que sólo pertenecen a Dios, los ha derivado a los hombres, pero tenemos que distinguir lo que dicen y enseñan los hombres, de lo que enseña la Biblia<br />
 <br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">¿QUÉ DEBE HACER EL PECADOR PARA SER PERDONADO?</span><br />
 <br />
Primero que todo, el pecador debe arrepentirse. Dice la Biblia y éste es el texto que debe tener en cuenta<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">: <span style="color: #c00000;" class="mycode_color">“Mas ahora, hermanos, sé que por ignorancia lo habéis hecho, como también vuestros gobernantes. Pero Dios ha cumplido así lo que había antes anunciado por boca de todos sus profetas, que su Cristo había de padecer. Así que, arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados…” (Hch. 3:17-19)</span></span>. Este texto no necesita ningún tipo de explicación. Nadie podrá jamás recibir perdón si no se arrepiente y se acerca al Único que tiene autoridad para perdonar pecados.<br />
 <br />
Si un pecador acude a un religioso para que le perdone y le absuelva, puede que sienta algo de alivio, pero es una terapia engañosa. Es un engaño, porque aún no ha recibido perdón Divino, aunque piense que ha recibido perdón. Juan el Bautista comenzó su ministerio con… <span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #c00000;" class="mycode_color">“arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado…” (Mt. 3:2)</span></span>. Y luego agregó: <span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #c00000;" class="mycode_color">“Haced, pues, frutos dignos de arrepentimiento” (Mt. 3:8).</span></span><br />
 <br />
Lucas relata cómo Jesús se presentó antes sus discípulos después de su resurrección y dice: <span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #c00000;" class="mycode_color">“Entonces les abrió el entendimiento, para que comprendiesen las Escrituras; y les dijo: Así está escrito, y así fue necesario que el Cristo padeciese, y resucitase de los muertos al tercer día; y que se predicase en su nombre el arrepentimiento y el perdón de pecados en todas las naciones, comenzando desde Jerusalén” (Lc. 24:45-47).</span></span><br />
 <br />
Si alguien tiene problema para entender qué significa arrepentimiento, debe recordar las<br />
palabras del profeta, y usando sus palabras le daré la explicación de… qué es “arrepentimiento”, <span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #c00000;" class="mycode_color">“Deje el impío su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos, y vuélvase a Jehová,</span></span><br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #c00000;" class="mycode_color">el cual tendrá de él misericordia, y al Dios nuestro, el cual será amplio en perdonar” (Is.</span></span><br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #c00000;" class="mycode_color">55:7)</span></span>. Cuando hay arrepentimiento se cumple lo «de dejar» lo que uno vivía y hacía antes.<br />
Cuando usted se arrepiente de algo, deja de hacerlo.<br />
 <br />
• Si creía en la iglesia, ahora ya no cree más en la iglesia, sino en Cristo.<br />
• Si se confesaba ante un hombre, ahora ya no lo hace más, porque sabe que la Biblia no enseña eso.<br />
• Si era un religioso, ahora ya es un regenerado. Sin religión pero con salvación.<br />
Tenga mucho cuidado de no enfatizar demasiado en «recibir a Cristo» y dejar a un lado el “arrepentíos”. No es posible «recibirle» sin el verdadero «arrepentimiento», es que mediante el arrepentimiento comienza en realidad la vida de todo cristiano.<br />
 <br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">HE AQUÍ ALGUNOS OBSTÁCULOS PARA EL PERDÓN</span><br />
 <br />
Tenemos que conocer también, por lo menos algunos de los muchos obstáculos, los más comunes<br />
que impiden al pecador obtener el perdón. ¿Existen? ¡Sí, existen serias barreras a veces!<br />
 <br />
Si su costumbre es confesarse con un religioso, digamos un católico ante un sacerdote, y piensa<br />
que realmente, ese hombre tiene autoridad para perdonar pecados. Está profundamente equivocado, y aunque sienta cierto alivio y hasta cierta paz, usted todavía sigue con todos sus pecados y no ha sido perdonado de uno solo. La Biblia dice: <span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #c00000;" class="mycode_color">“¿Quién puede perdonar pecados, sino sólo Dios?... Pues para que sepáis que el Hijo del Hombre tiene potestad en la tierra para perdonar pecados” (Mr. 2:7, 10)</span></span>. Si se confiesa con su líder religioso, usted nunca será perdonado, porque esto es prerrogativa únicamente de Dios. Nadie se puede postular en lugar de Dios y decir: «yo soy representante de Dios aquí».<br />
 <br />
Es probable que usted haya pasado muchos años gimiendo y confesando pecados en el confesionario auricular, aceptando penitencias y convencido o convencida de que todo está bien, porque su líder religioso se lo dijo. Pero… ¿consultó a Dios leyendo su Palabra? ¿Todavía no llegó a la prueba que si es o no válido ese perdón? Porque llegará el día cuando usted partirá de este cuerpo y se encontrará horrorizado al ver lo que le espera más allá, y se dará cuenta que esos “perdones” y “penitencias”, de nada le sirven en la hora de la muerte. El mismo religioso que siempre le estuvo engañando le dará la extremaunción. ¡Nadie puede dar lo que no tiene! Él tampoco sabe lo que es ser salvo, aunque es religioso, esto no tiene ninguna importancia. Hay mucha gente religiosa, “cristianamente” religiosa; sin jamás haber entendido lo que significa el perdón de Dios. Así que, si no confiesa sus pecados directamente a Dios, usted mismo se pone ese obstáculo y no hay perdón.<br />
 <br />
El segundo obstáculo, si usted no se arrepiente. Si usted no quiere arrepentirse, no hay perdón. El<br />
arrepentimiento, además de admitir uno su culpabilidad delante de Dios, es cuando uno decide no continuar en ese pecado que acaba de confesar. La Biblia lo pone así, <span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #c00000;" class="mycode_color">“El que encubre sus pecados no prosperará; mas el que los confiesa y se aparta alcanzará misericordia” (Pr. 28:13)</span></span>. ¡Qué formidable declaración!<br />
 <br />
El arrepentimiento es lo mismo que el alejamiento del pecado en cuestión. No habrá perdón aunque haya un momento de angustia y tristeza, a menos que el penitente esté totalmente decidido<br />
dejar aquello que está confesando y se aleje de verdad. Entonces Dios interviene y es la sangre de Cristo, el secreto del perdón que obtiene. ¿Por qué? Porque el sacrificio de Cristo se nos atribuye<br />
a nosotros.<br />
 <br />
Cuando con Dios tratamos la cuestión pecado, Él nunca nos impone ninguna penitencia. ¿Porqué? Porque todas las penitencias, todas las cuentas por nuestras transgresiones, Él mismo la sufrió en el Calvario; en la Persona de su bendito Hijo Jesucristo. Por eso la Biblia dice: <span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #c00000;" class="mycode_color">“Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad” (1 Jn. 1:9)</span></span>. Él está mucho más interesado en perdonarnos, que nosotros en buscar Su perdón. Así que, si no se arrepiente, éste es otro obstáculo para obtener el perdón.<br />
 <br />
El tercer obstáculo, cuando uno mismo no perdona a quien le ofende. Si no está dispuesto a perdonar, olvídese. Es la tercera razón que impide el perdón de Dios. Cuando usted tiene algún resentimiento contra alguien, y no está dispuesto a perdonar. Si ése es el caso, entonces, no importa cuánto llore, confiese incluso a Dios, y… como que se arrepiente, de nada le servirá.<br />
 <br />
Cuando Jesús ofreció la oración modelo, conocida como el «Padre nuestro», dice en la parte final, <span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #c00000;" class="mycode_color">“Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padre celestial; mas si no perdonáis a los hombres sus ofensas, tampoco vuestro Padre os perdonará</span></span><br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #c00000;" class="mycode_color">vuestras ofensas” (Mt. 6:14, 15)</span></span>. Estas palabras de Jesús, no necesitan comentario, ni explicación<br />
alguna. Si usted no es de aquellos que perdonan, no espere perdón tampoco. De nada vale, que<br />
incluso confiese sus pecados al mismo Señor y lo haga correctamente, no hay perdón si usted guarda rencor, está resentido, enemistado y no quiere ceder, sino que continúa así contra alguien.<br />
Recordemos además, que no solamente se debe perdonar a quienes nos ofenden, si se quiere el perdón de Dios, sino que, debe hacerse esto de verdad, de todo corazón. Porque Dios también al<br />
perdonar, nos perdona de todo corazón, absolutamente todo y definitivamente no queda pecado<br />
pendiente, algo que nunca nos traerá en cara. Por eso Él exige que sepamos perdonar de todo corazón. Jesús dice, <span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #c00000;" class="mycode_color">“Así también mi Padre celestial hará con vosotros si no perdonáis de todo corazón cada uno a su hermano sus ofensas” (Mt. 18:35).</span></span><br />
 <br />
Cuarto obstáculo. Si cree que usted no tiene pecado. Si pretende no tener nada que confesar,<br />
entonces tampoco será perdonado. En realidad no puede orar siguiendo las enseñanzas del Señor,<br />
porque Él dice en la oración modelo, que nuestro deber es incluir el pedido de perdón<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #c00000;" class="mycode_color">, “Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores” (Mt. 6:12)</span></span>. Esto es para los cristianos, porque la oración comienza con “Padre nuestro”, y Dios es Padre solamente de aquellos que ya son salvos.<br />
 <br />
Existen enseñanzas que afirman que el cristiano ya no peca. Y ciertamente así es, pero el cristiano<br />
que ya no peca… ya está con Cristo, es decir ya murió. Mientras estamos aquí en este cuerpo, la Biblia nos provee recursos para no pecar. Pero también provee recursos para cuando pecamos.<br />
Muy claro lo de <span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #c00000;" class="mycode_color">1 Juan 1:10-2:2, “Si decimos que no hemos pecado, le hacemos a él mentiroso, y su palabra no está en nosotros. Hijitos míos, estas cosas os escribo para que no pequéis; y si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo. Y él es la propiciación por nuestros pecados; y no solamente por los nuestros, sino también por los de todo el mundo”.</span></span><br />
 <br />
Debe establecerse una clara diferencia entre «pecar» y «practicar el pecado», decir que «pecamos<br />
», no es lo mismo que decir que «practicamos el pecado». Lo primero es accidental, está fuera<br />
de nuestro programa de vida. Es algo que no nos corresponde, pero más de una vez, lamentamos<br />
que el pecado sí, tiene lugar en nuestra vida. En cambio «practicar el pecado», es un modo de vida,<br />
es vivir diariamente en base a una conducta dominada por el pecado. <br />
 <br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #c00000;" class="mycode_color">“Sabemos que todo aquel que ha nacido de Dios, no practica el pecado, pues Aquel que fue engendrado por Dios le guarda, y el maligno no le toca” (1 Jn. 5:18)</span></span>. Dicho en otras palabras, el cristiano obtuvo perdón completo mediante Aquel que fue engendrado sin pecado, Jesucristo; quien pagó nuestras culpas con su muerte. Ya hemos visto que Pablo se incluyó en el dilema del pecado (Ro. 7). Y Juan hace lo mismo cuando dice, <span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #c00000;" class="mycode_color">“Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos, y la verdad no está en nosotros” (1 Jn. 1:8)</span></span>. Definitivamente si usted es de aquellos que gritan a los cuatro vientos que ya no peca, lógicamente no tiene perdón. Usted no considera necesario pedir perdón a Dios por los pecados que no los tiene.]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Llamados a la obediencia]]></title>
			<link>https://www.forodelabiblia.net/thread-2221.html</link>
			<pubDate>Fri, 17 Feb 2017 04:12:37 +0000</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://www.forodelabiblia.net/member.php?action=profile&uid=3">Heriberto</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://www.forodelabiblia.net/thread-2221.html</guid>
			<description><![CDATA[<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #5e5853;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial;" class="mycode_font">Llamados a la obediencia </span></span></span></span><span style="color: #5e5853;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial;" class="mycode_font">(1) </span></span></span><br />
<span style="color: #5e5853;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial;" class="mycode_font">por: </span></span></span><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #5e5853;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial;" class="mycode_font">Martyn Lloyd-Jones.</span></span></span></span><br />
<span style="color: #5e5853;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial;" class="mycode_font"> </span></span></span><br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #5e5853;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial;" class="mycode_font">Y crecía la palabra del Señor, y el número de los discípulos se multiplicaba grandemente en Jerusalén; también muchos de los sacerdotes obedecían a la fe. (Hechos 6:7)</span></span></span></span><br />
<span style="color: #5e5853;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial;" class="mycode_font"> </span></span></span><br />
<span style="color: #5e5853;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial;" class="mycode_font">La decisión crucial que tomaron los Apóstoles, en la coyuntura inicial en la vida de la Iglesia fue dedicarse a la predicación de la Palabra y también a persistir en la oración, porque sabían que a través de la oración recibirían el poder de Dios. <br />
Los oradores inteligentes pueden convencer a las personas de que hagan muchas cosas, pero ningún ser humano puede cambiar un alma ni cambiar la naturaleza humana y eso es lo que se necesita. La Humanidad está muerta en delitos y pecados (cf. Efesios 2:1). Y este Evangelio ofrece regeneración.</span></span></span><br />
<span style="color: #5e5853;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial;" class="mycode_font">En Hechos capítulo 6 se nos muestra la manera como nos convertimos en cristianos y lo que eso significa. Por lo tanto, lo primero que desea­ría exponer es que los cristianos son personas que han experimen­tado un cambio profundo. Esta única afirmación, aquí en el versí­culo 7, es suficiente para demostrarlo, y por eso la he escogido. Fíjate en especial en las palabras: <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">“también muchos de los sacer­dotes obedecían a la fe”.</span> Esta es una afirmación impactante.</span></span></span><br />
<span style="color: #5e5853;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial;" class="mycode_font"><br />
Leemos mucho acerca de los sacerdotes en la Biblia, en el Antiguo Testamento y también en los Evangelios. Eran los hombres cuya función consistía en mantener los servicios en el Templo, recibir las ofrendas del pueblo y dirigir los sacrificios. Ese sistema de adoración lo había ordenado Dios mismo. Se lo había enseña­do a Moisés, el gran líder de los hijos de Israel. No había sido idea de Moisés, y él jamás afirmó que fuera suya. Dios se lo había revelado y le había hecho descender del monte, diciéndole: <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">“Mira, haz todas las cosas conforme al modelo que se te ha mostrado en el monte”</span> (Hebreos 8:5). Y Moisés lo había hecho. Los israelitas habían construido un Tabernáculo primero, y después un gran Templo.</span></span></span><br />
<span style="color: #5e5853;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial;" class="mycode_font"><br />
Pero en el tiempo de nuestro Señor, los sacerdotes se habían apartado mucho del modelo original. Puedes leer en el Antiguo Testamento cómo habían tenido siempre una tendencia rebelde. La Humanidad siempre ha tenido esta tendencia: Lo vemos en la Iglesia cristiana, que siempre está intentando convertirse en algo de carácter diferente a la Iglesia que era al principio. Es casi impo­sible reconciliar ciertos aspectos de lo que en nuestros días se denomina la Iglesia cristiana con los relatos de la Iglesia en los pri­meros capítulos de Hechos. No estoy aquí para defender ninguna institución y digo que el cristianismo organizado es, a menudo, una negación de la Iglesia del Nuevo Testamento.</span></span></span><br />
<span style="color: #5e5853;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial;" class="mycode_font">Ahora bien, en los tiempos del Nuevo Testamento, los sacerdo­tes judíos a menudo eran muy mundanos, hombres mercenarios, que desacreditaban el sacerdocio original. Eran algunos de los oponentes más encarnizados y astutos contra nuestro Señor. Se opo­nían a este hombre que de repente había salido de ninguna parte. Estaban perplejos ante Él. No había tenido preparación, sin embargo, enseñaba con autoridad. Le odiaban y conspiraban con los otros dirigentes religiosos, incluyendo los fariseos, para oca­sionar su muerte. Pero aquí se nos cuenta este hecho asombroso: <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">“Muchos de los sacerdotes obedecían a la fe”.</span> No podemos ima­ginar un cambio más grande que ese. Fue una revolución.</span></span></span><br />
<span style="color: #5e5853;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial;" class="mycode_font"><br />
En otras palabras, estoy afirmando el principio de que con­vertirse en cristiano no es superficial, es el cambio más profundo y radical que jamás pueda tener lugar en el universo. Permíteme recordarte de nuevo la terminología que se utiliza en el Nuevo Testamento. Convertirse en cristiano se denomina <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">“nacer de nuevo”,</span> <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">“nacer de lo alto”, “nacer del Espíritu”.</span> “De modo —dice Pablo<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">—</span> <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">que si alguno está en Cristo </span>—¿cuál es la verdad acerca de él?—, <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">nueva criatura es</span> —una nueva creación—; <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas”</span> (2ª Corintios 5:17). Quiero recalcar esto y lo podría ejemplificar infinitamente haciendo comparaciones.</span></span></span><br />
<span style="color: #5e5853;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial;" class="mycode_font"><br />
Puedes cambiar de opinión acerca de muchas cosas en este mundo. Habiendo sido educado en una familia que pertenece al partido liberal, puedes convertirte en conservador, o quizá haya empezado como socialista y te conviertas en liberal. Es un cambio de partido político, un cambio de opinión. De la misma manera, puedes cambiar de una clase social a otra y puedes cambiar de trabajo o de casa. Todos estos cambios tienen su significado o importancia, sin embargo, cuando los comparas con convertirse en cristiano, no son nada. Son como cambiarte de ropa, pero con­vertirse en cristiano afecta a todo tu ser, afecta a tu mente y a tu pensamiento. Considera lo que significaba para estos sacerdotes. Puesto que habían llegado a darse cuenta de que <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">“el fin de la ley es Cristo, para justicia a todo aquel que cree”</span> (Romanos 10:4), tenían que abandonar todo el ceremonial y el ritual del Templo. Aquello se había terminado. Estaba completo. El Cordero de Dios había venido, las representaciones, pues, no se necesitaban. ¡Qué revolución de pensamiento!  Y sucedía exactamente lo mismo con la adoración, con la conducta y con cualquier otro aspecto. Convertirse en cristiano no es un cambio fácil ni superficial porque es, como hemos visto, el resultado de la operación del Espíritu de Dios.</span></span></span><br />
<span style="color: #5e5853;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial;" class="mycode_font"><br />
El apóstol Pablo expresa el cambio que tiene lugar con lo que es, quizá, la afirmación más gloriosa que jamás se haya hecho: “<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Porque Dios, que mandó que de las tinieblas resplandeciese la luz</span> —esa es una referencia a la creación original cuando el Espíritu se movía de un lado a otro del caos, el abismo, y Dios el Creador dijo: “Sea la luz<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">”—, es el que resplandeció en nuestros corazones, para iluminación del conocimiento de la gloria de Dios en la faz de Jesucristo</span>” (2 Corintios 4:6). No hay nada más grande ni más profundo que eso. Algo que no estaba ahí antes ha apare­cido.</span></span></span><br />
<span style="color: #5e5853;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial;" class="mycode_font"><br />
Vemos los ejemplos de la nueva creación en muchas partes del Nuevo Testamento. Piensa en Saulo de Tarso. ¡Qué cambio! Un giro radical: nueva dirección, nueva forma de pensar, nueva ense­ñanza, nuevo servicio. No es sorprendente que Pablo diga que cuando un hombre está en Cristo es verdaderamente una nueva criatura, una nueva creación. Es así de diferente.</span></span></span><br />
<span style="color: #5e5853;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial;" class="mycode_font"><br />
Pero, en segundo lugar, ¿cómo se manifiesta esta novedad del ser? Ese es el punto importante que tenemos que comprender y entender. La respuesta se da en este versículo: <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">“Muchos de los sacerdotes obedecían a la fe”</span> y la palabra clave es “obedecían”. Esto es importante porque, si fuéramos a dejarlo en lo que acabo de decir, habría una confusión considerable. Sabemos que hay muchos medios y enseñanzas en este mundo que pueden tener un efecto sobre las personas, que pueden darles experiencias y cambiarlas. Las sectas jamás tendrían éxito de no ser porque pue­den hacer algo.</span></span></span><br />
<span style="color: #5e5853;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial;" class="mycode_font">Numerosas personas atestiguan que la Ciencia Cristiana ha supuesto una total diferencia para ellos. Mientras que solían sen­tirse desgraciados y estar preocupados, siempre vencidos y sufriendo de insomnio, ahora, como resultado de esta enseñanza, todo eso se ha desvanecido. Dicen que aun sus enfermedades físi­cas han desaparecido y que ahora están bien y sanos. Y otras sec­tas y enseñanzas diversas pueden lograr los mismos resultados. Lo que es más, los psicoterapeutas están haciendo un negocio sumamente rentable y, especialmente en un siglo de guerras como el actual, pueden ayudar a las personas con su enseñanza, escu­chándolas y con medicamentos. La gente dice: “Bueno, soy com­pletamente diferente desde que llevé aquél tratamiento. Estoy bien otra vez y toda mi perspectiva ha cambiado”.</span></span></span><br />
<span style="color: #5e5853;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial;" class="mycode_font"><br />
Si simplemente te hubiera predicado, pues, acerca de un gran cambio, de una magnífica experiencia, no te estaría dando una definición exacta de lo que significa ser cristiano. Recuerdo haber leído un libro hace años, un simposio, escrito por numerosas per­sonas que relataban, todas ellas, un punto de inflexión en sus vidas. Era sumamente revelador. Creo que solo uno de los colabo­radores afirmaba ser cristiano. Los otros eran capaces, cada uno de ellos, de aportar la historia más asombrosa de un cambio dramático que habían experimentado. Un hombre describía cómo iba caminando por Villiers Street off the Strand cuando, de repente, algo se encendió en su mente y nunca volvió a ser el mismo.</span></span></span><br />
<span style="color: #5e5853;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial;" class="mycode_font">Yo mismo recuerdo haber conocido a un hombre que había sido un borracho sin esperanza y me contó, de la manera más dra­mática, cómo una mañana, habiéndose emborrachado la noche anterior, se había levantado, se había lavado y estaba intentando cepillarse el pelo cuando, de repente, vio su propia cara en el espejo y le impactó tanto que jamás volvió a beber. No se había convertido en cristiano, de hecho, era un enemigo del cristianis­mo y estaba discutiendo conmigo en contra de la regeneración y el nuevo nacimiento, y la base de su argumento era que él había experimentado un cambio profundo parecido al cambio del que yo estaba hablando, pero sin creer mi mensaje.</span></span></span><br />
<span style="color: #5e5853;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial;" class="mycode_font"><br />
Es importante, pues, entender que el mero hecho de que nues­tras vidas hayan cambiado no demuestra que seamos cristianos. ¿Cuál es, pues, la prueba? Es que nuestra experiencia es el resul­tado de la obediencia a la fe y conduce a más obediencia. Esta es la prueba definitiva. La Escritura tiene cuidado al decir que los sacerdotes obedecieron a la fe, al mensaje que se predicaba. No debe haber confusión acerca de esto. El diablo, según  </span></span></span>2ª Co. 11:14<span style="color: black;" class="mycode_color"><span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font">  </span></span><span style="color: #5e5853;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial;" class="mycode_font">puede disfrazarse como ángel de luz. Puede citar la Escritura. Puede enga­ñarnos. El diablo hará todo lo que pueda para darnos una paz falsa y un consuelo falso. Hará cualquier cosa para que pensemos que todo está bien en nosotros y que no necesitamos preocupar­nos más. Eso es lo que hace haciéndose pasar por  ángel de luz. Lo ha hecho con frecuencia y aún lo sigue haciendo. <br />
<br />
Debemos tener claras estas cosas. Lo que realmente identifica al cristiano de todos los demás es que ha rendido obediencia a la fe.</span></span></span><br />
<span style="color: #5e5853;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial;" class="mycode_font">¿Qué significa, pues, “obediencia a la fe”? En primer lugar, permíteme considerar por un momento la palabra “obediencia”. Esta es una palabra que se utiliza a lo largo de las Escrituras. La Biblia no se conforma, como demostraré, con la mera utilización de la palabra “creer”, sino que también utiliza esta palabra “obede­cer”. El apóstol Pablo, al escribir a los romanos, dice: <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">“Por quien recibimos la gracia y el apostolado, para la obediencia a la fe en todas las naciones por amor de su Nombre</span>” (Romanos 1:5). En la misma Epístola, dice: <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">“Pero gracias a Dios, que aunque erais esclavos del pecado, habéis obedecido de corazón a aquella forma de doctrina a la cual fuisteis entregados”</span> (Romanos 6:17). Eso es lo que hace cristianos a los hombres y a las mujeres.</span></span></span><br />
<br />
(Continuará)]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #5e5853;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial;" class="mycode_font">Llamados a la obediencia </span></span></span></span><span style="color: #5e5853;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial;" class="mycode_font">(1) </span></span></span><br />
<span style="color: #5e5853;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial;" class="mycode_font">por: </span></span></span><span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #5e5853;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial;" class="mycode_font">Martyn Lloyd-Jones.</span></span></span></span><br />
<span style="color: #5e5853;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial;" class="mycode_font"> </span></span></span><br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="color: #5e5853;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial;" class="mycode_font">Y crecía la palabra del Señor, y el número de los discípulos se multiplicaba grandemente en Jerusalén; también muchos de los sacerdotes obedecían a la fe. (Hechos 6:7)</span></span></span></span><br />
<span style="color: #5e5853;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial;" class="mycode_font"> </span></span></span><br />
<span style="color: #5e5853;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial;" class="mycode_font">La decisión crucial que tomaron los Apóstoles, en la coyuntura inicial en la vida de la Iglesia fue dedicarse a la predicación de la Palabra y también a persistir en la oración, porque sabían que a través de la oración recibirían el poder de Dios. <br />
Los oradores inteligentes pueden convencer a las personas de que hagan muchas cosas, pero ningún ser humano puede cambiar un alma ni cambiar la naturaleza humana y eso es lo que se necesita. La Humanidad está muerta en delitos y pecados (cf. Efesios 2:1). Y este Evangelio ofrece regeneración.</span></span></span><br />
<span style="color: #5e5853;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial;" class="mycode_font">En Hechos capítulo 6 se nos muestra la manera como nos convertimos en cristianos y lo que eso significa. Por lo tanto, lo primero que desea­ría exponer es que los cristianos son personas que han experimen­tado un cambio profundo. Esta única afirmación, aquí en el versí­culo 7, es suficiente para demostrarlo, y por eso la he escogido. Fíjate en especial en las palabras: <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">“también muchos de los sacer­dotes obedecían a la fe”.</span> Esta es una afirmación impactante.</span></span></span><br />
<span style="color: #5e5853;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial;" class="mycode_font"><br />
Leemos mucho acerca de los sacerdotes en la Biblia, en el Antiguo Testamento y también en los Evangelios. Eran los hombres cuya función consistía en mantener los servicios en el Templo, recibir las ofrendas del pueblo y dirigir los sacrificios. Ese sistema de adoración lo había ordenado Dios mismo. Se lo había enseña­do a Moisés, el gran líder de los hijos de Israel. No había sido idea de Moisés, y él jamás afirmó que fuera suya. Dios se lo había revelado y le había hecho descender del monte, diciéndole: <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">“Mira, haz todas las cosas conforme al modelo que se te ha mostrado en el monte”</span> (Hebreos 8:5). Y Moisés lo había hecho. Los israelitas habían construido un Tabernáculo primero, y después un gran Templo.</span></span></span><br />
<span style="color: #5e5853;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial;" class="mycode_font"><br />
Pero en el tiempo de nuestro Señor, los sacerdotes se habían apartado mucho del modelo original. Puedes leer en el Antiguo Testamento cómo habían tenido siempre una tendencia rebelde. La Humanidad siempre ha tenido esta tendencia: Lo vemos en la Iglesia cristiana, que siempre está intentando convertirse en algo de carácter diferente a la Iglesia que era al principio. Es casi impo­sible reconciliar ciertos aspectos de lo que en nuestros días se denomina la Iglesia cristiana con los relatos de la Iglesia en los pri­meros capítulos de Hechos. No estoy aquí para defender ninguna institución y digo que el cristianismo organizado es, a menudo, una negación de la Iglesia del Nuevo Testamento.</span></span></span><br />
<span style="color: #5e5853;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial;" class="mycode_font">Ahora bien, en los tiempos del Nuevo Testamento, los sacerdo­tes judíos a menudo eran muy mundanos, hombres mercenarios, que desacreditaban el sacerdocio original. Eran algunos de los oponentes más encarnizados y astutos contra nuestro Señor. Se opo­nían a este hombre que de repente había salido de ninguna parte. Estaban perplejos ante Él. No había tenido preparación, sin embargo, enseñaba con autoridad. Le odiaban y conspiraban con los otros dirigentes religiosos, incluyendo los fariseos, para oca­sionar su muerte. Pero aquí se nos cuenta este hecho asombroso: <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">“Muchos de los sacerdotes obedecían a la fe”.</span> No podemos ima­ginar un cambio más grande que ese. Fue una revolución.</span></span></span><br />
<span style="color: #5e5853;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial;" class="mycode_font"><br />
En otras palabras, estoy afirmando el principio de que con­vertirse en cristiano no es superficial, es el cambio más profundo y radical que jamás pueda tener lugar en el universo. Permíteme recordarte de nuevo la terminología que se utiliza en el Nuevo Testamento. Convertirse en cristiano se denomina <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">“nacer de nuevo”,</span> <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">“nacer de lo alto”, “nacer del Espíritu”.</span> “De modo —dice Pablo<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">—</span> <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">que si alguno está en Cristo </span>—¿cuál es la verdad acerca de él?—, <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">nueva criatura es</span> —una nueva creación—; <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas”</span> (2ª Corintios 5:17). Quiero recalcar esto y lo podría ejemplificar infinitamente haciendo comparaciones.</span></span></span><br />
<span style="color: #5e5853;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial;" class="mycode_font"><br />
Puedes cambiar de opinión acerca de muchas cosas en este mundo. Habiendo sido educado en una familia que pertenece al partido liberal, puedes convertirte en conservador, o quizá haya empezado como socialista y te conviertas en liberal. Es un cambio de partido político, un cambio de opinión. De la misma manera, puedes cambiar de una clase social a otra y puedes cambiar de trabajo o de casa. Todos estos cambios tienen su significado o importancia, sin embargo, cuando los comparas con convertirse en cristiano, no son nada. Son como cambiarte de ropa, pero con­vertirse en cristiano afecta a todo tu ser, afecta a tu mente y a tu pensamiento. Considera lo que significaba para estos sacerdotes. Puesto que habían llegado a darse cuenta de que <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">“el fin de la ley es Cristo, para justicia a todo aquel que cree”</span> (Romanos 10:4), tenían que abandonar todo el ceremonial y el ritual del Templo. Aquello se había terminado. Estaba completo. El Cordero de Dios había venido, las representaciones, pues, no se necesitaban. ¡Qué revolución de pensamiento!  Y sucedía exactamente lo mismo con la adoración, con la conducta y con cualquier otro aspecto. Convertirse en cristiano no es un cambio fácil ni superficial porque es, como hemos visto, el resultado de la operación del Espíritu de Dios.</span></span></span><br />
<span style="color: #5e5853;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial;" class="mycode_font"><br />
El apóstol Pablo expresa el cambio que tiene lugar con lo que es, quizá, la afirmación más gloriosa que jamás se haya hecho: “<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Porque Dios, que mandó que de las tinieblas resplandeciese la luz</span> —esa es una referencia a la creación original cuando el Espíritu se movía de un lado a otro del caos, el abismo, y Dios el Creador dijo: “Sea la luz<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">”—, es el que resplandeció en nuestros corazones, para iluminación del conocimiento de la gloria de Dios en la faz de Jesucristo</span>” (2 Corintios 4:6). No hay nada más grande ni más profundo que eso. Algo que no estaba ahí antes ha apare­cido.</span></span></span><br />
<span style="color: #5e5853;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial;" class="mycode_font"><br />
Vemos los ejemplos de la nueva creación en muchas partes del Nuevo Testamento. Piensa en Saulo de Tarso. ¡Qué cambio! Un giro radical: nueva dirección, nueva forma de pensar, nueva ense­ñanza, nuevo servicio. No es sorprendente que Pablo diga que cuando un hombre está en Cristo es verdaderamente una nueva criatura, una nueva creación. Es así de diferente.</span></span></span><br />
<span style="color: #5e5853;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial;" class="mycode_font"><br />
Pero, en segundo lugar, ¿cómo se manifiesta esta novedad del ser? Ese es el punto importante que tenemos que comprender y entender. La respuesta se da en este versículo: <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">“Muchos de los sacerdotes obedecían a la fe”</span> y la palabra clave es “obedecían”. Esto es importante porque, si fuéramos a dejarlo en lo que acabo de decir, habría una confusión considerable. Sabemos que hay muchos medios y enseñanzas en este mundo que pueden tener un efecto sobre las personas, que pueden darles experiencias y cambiarlas. Las sectas jamás tendrían éxito de no ser porque pue­den hacer algo.</span></span></span><br />
<span style="color: #5e5853;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial;" class="mycode_font">Numerosas personas atestiguan que la Ciencia Cristiana ha supuesto una total diferencia para ellos. Mientras que solían sen­tirse desgraciados y estar preocupados, siempre vencidos y sufriendo de insomnio, ahora, como resultado de esta enseñanza, todo eso se ha desvanecido. Dicen que aun sus enfermedades físi­cas han desaparecido y que ahora están bien y sanos. Y otras sec­tas y enseñanzas diversas pueden lograr los mismos resultados. Lo que es más, los psicoterapeutas están haciendo un negocio sumamente rentable y, especialmente en un siglo de guerras como el actual, pueden ayudar a las personas con su enseñanza, escu­chándolas y con medicamentos. La gente dice: “Bueno, soy com­pletamente diferente desde que llevé aquél tratamiento. Estoy bien otra vez y toda mi perspectiva ha cambiado”.</span></span></span><br />
<span style="color: #5e5853;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial;" class="mycode_font"><br />
Si simplemente te hubiera predicado, pues, acerca de un gran cambio, de una magnífica experiencia, no te estaría dando una definición exacta de lo que significa ser cristiano. Recuerdo haber leído un libro hace años, un simposio, escrito por numerosas per­sonas que relataban, todas ellas, un punto de inflexión en sus vidas. Era sumamente revelador. Creo que solo uno de los colabo­radores afirmaba ser cristiano. Los otros eran capaces, cada uno de ellos, de aportar la historia más asombrosa de un cambio dramático que habían experimentado. Un hombre describía cómo iba caminando por Villiers Street off the Strand cuando, de repente, algo se encendió en su mente y nunca volvió a ser el mismo.</span></span></span><br />
<span style="color: #5e5853;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial;" class="mycode_font">Yo mismo recuerdo haber conocido a un hombre que había sido un borracho sin esperanza y me contó, de la manera más dra­mática, cómo una mañana, habiéndose emborrachado la noche anterior, se había levantado, se había lavado y estaba intentando cepillarse el pelo cuando, de repente, vio su propia cara en el espejo y le impactó tanto que jamás volvió a beber. No se había convertido en cristiano, de hecho, era un enemigo del cristianis­mo y estaba discutiendo conmigo en contra de la regeneración y el nuevo nacimiento, y la base de su argumento era que él había experimentado un cambio profundo parecido al cambio del que yo estaba hablando, pero sin creer mi mensaje.</span></span></span><br />
<span style="color: #5e5853;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial;" class="mycode_font"><br />
Es importante, pues, entender que el mero hecho de que nues­tras vidas hayan cambiado no demuestra que seamos cristianos. ¿Cuál es, pues, la prueba? Es que nuestra experiencia es el resul­tado de la obediencia a la fe y conduce a más obediencia. Esta es la prueba definitiva. La Escritura tiene cuidado al decir que los sacerdotes obedecieron a la fe, al mensaje que se predicaba. No debe haber confusión acerca de esto. El diablo, según  </span></span></span>2ª Co. 11:14<span style="color: black;" class="mycode_color"><span style="font-family: Georgia;" class="mycode_font">  </span></span><span style="color: #5e5853;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial;" class="mycode_font">puede disfrazarse como ángel de luz. Puede citar la Escritura. Puede enga­ñarnos. El diablo hará todo lo que pueda para darnos una paz falsa y un consuelo falso. Hará cualquier cosa para que pensemos que todo está bien en nosotros y que no necesitamos preocupar­nos más. Eso es lo que hace haciéndose pasar por  ángel de luz. Lo ha hecho con frecuencia y aún lo sigue haciendo. <br />
<br />
Debemos tener claras estas cosas. Lo que realmente identifica al cristiano de todos los demás es que ha rendido obediencia a la fe.</span></span></span><br />
<span style="color: #5e5853;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-family: Arial;" class="mycode_font">¿Qué significa, pues, “obediencia a la fe”? En primer lugar, permíteme considerar por un momento la palabra “obediencia”. Esta es una palabra que se utiliza a lo largo de las Escrituras. La Biblia no se conforma, como demostraré, con la mera utilización de la palabra “creer”, sino que también utiliza esta palabra “obede­cer”. El apóstol Pablo, al escribir a los romanos, dice: <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">“Por quien recibimos la gracia y el apostolado, para la obediencia a la fe en todas las naciones por amor de su Nombre</span>” (Romanos 1:5). En la misma Epístola, dice: <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">“Pero gracias a Dios, que aunque erais esclavos del pecado, habéis obedecido de corazón a aquella forma de doctrina a la cual fuisteis entregados”</span> (Romanos 6:17). Eso es lo que hace cristianos a los hombres y a las mujeres.</span></span></span><br />
<br />
(Continuará)]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[LA SANTIDAD DEL CREYENTE EN CRISTO.]]></title>
			<link>https://www.forodelabiblia.net/thread-2161.html</link>
			<pubDate>Sun, 04 Dec 2016 13:04:02 +0000</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://www.forodelabiblia.net/member.php?action=profile&uid=700">Edison</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://www.forodelabiblia.net/thread-2161.html</guid>
			<description><![CDATA[<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">BASE BÍBLICA: </span></span></span><br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="color: #125798;" class="mycode_color"><a href="http://www.miconcordancia.com/biblia.php?w_tbl=tbl_capitulos&amp;Libro=58&amp;Capitulos=12" target="_blank" rel="noopener" class="mycode_url">Hebreos 12:14</a></span> </span></span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Seguid la paz con todos, y la santidad, sin la cual </span></span><span style="color: #ff0000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">NADIE VERÁ AL SEÑOR</span></span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">. </span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Muy buenos días queridos, hermanos, antes de irme a participar de la Cena del Señor, he querido presentar esta inquietud sobre la santidad de nosotros los creyentes en Cristo.</span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Es apenas obvio que no voy a referirme a la "Santidad Posicional" que tenemos en Cristo...porque la mayoría de nosotros descansamos sobre ella como un pasaporte al cielo.</span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Y esto da como resultado estándares de santidad muy bajos y en algunos casos regidos por principios mundanos.</span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Espero vuestra cooperación en el avance de este tema que para mí en particular es muy importante, porque la clase de santidad que subrayo en rojo dice claramente:</span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">"sin la cual </span></span><span style="color: #ff0000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">NADIE VERÁ AL SEÑOR</span></span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">."</span></span></span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">De manera que no se trata de nuestros propios estándares de santidad, basados en la seguridad de la Salvación, sino de una santidad Escritural sin la cual nadie verá al Señor.</span></span></span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">La investigación queda abierta para nuestro propio provecho.</span></span></span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Saludos cordiales.</span></span></span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Edison.</span></span></span></span>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">BASE BÍBLICA: </span></span></span><br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="color: #125798;" class="mycode_color"><a href="http://www.miconcordancia.com/biblia.php?w_tbl=tbl_capitulos&amp;Libro=58&amp;Capitulos=12" target="_blank" rel="noopener" class="mycode_url">Hebreos 12:14</a></span> </span></span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Seguid la paz con todos, y la santidad, sin la cual </span></span><span style="color: #ff0000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">NADIE VERÁ AL SEÑOR</span></span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">. </span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Muy buenos días queridos, hermanos, antes de irme a participar de la Cena del Señor, he querido presentar esta inquietud sobre la santidad de nosotros los creyentes en Cristo.</span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Es apenas obvio que no voy a referirme a la "Santidad Posicional" que tenemos en Cristo...porque la mayoría de nosotros descansamos sobre ella como un pasaporte al cielo.</span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Y esto da como resultado estándares de santidad muy bajos y en algunos casos regidos por principios mundanos.</span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Espero vuestra cooperación en el avance de este tema que para mí en particular es muy importante, porque la clase de santidad que subrayo en rojo dice claramente:</span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">"sin la cual </span></span><span style="color: #ff0000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">NADIE VERÁ AL SEÑOR</span></span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">."</span></span></span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">De manera que no se trata de nuestros propios estándares de santidad, basados en la seguridad de la Salvación, sino de una santidad Escritural sin la cual nadie verá al Señor.</span></span></span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">La investigación queda abierta para nuestro propio provecho.</span></span></span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Saludos cordiales.</span></span></span></span><br />
<br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size"><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: medium;" class="mycode_size">Edison.</span></span></span></span>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[¿Qué bien haré para ir al cielo?]]></title>
			<link>https://www.forodelabiblia.net/thread-2075.html</link>
			<pubDate>Sun, 04 Sep 2016 13:47:47 +0000</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://www.forodelabiblia.net/member.php?action=profile&uid=46">Caminito</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://www.forodelabiblia.net/thread-2075.html</guid>
			<description><![CDATA[<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Un joven rico se acercó al Señor Jesucristo le hizo una pregunta que evidenciaba lo que en su corazón había.</span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font"> </span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Vamos a ver a alguien que no tiene la seguridad de su salvación y que además tiene un equivocado concepto de lo necesario para salvarse del castigo eterno. Si ésta es también para ti una inquietud, déjame decirte que el Señor Jesucristo y su palabra, la Biblia, tienen la respuesta a esta importantísima pregunta y su respuesta si la crees, te dará la paz anhelada por tu alma, sino tienes esta inquietud, es que eres salvo o simplemente vas de camino a la perdición eterna y no lo sabes o lo que sabes de la salvación es equivocado, como quiera que sea, éste es de interés para cualquiera. El pasaje está en </span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font"> </span><br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Mateo 19:16 Entonces vino uno y le dijo: Maestro bueno, ¿qué bien haré para tener la vida eterna? </span></span><br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">17  El le dijo: ¿Por qué me llamas bueno? Ninguno hay bueno sino uno: Dios. Mas si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos. </span></span><br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">18 Le dijo: ¿Cuáles? Y Jesús dijo: No matarás. No adulterarás. No hurtarás. No dirás falso testimonio.</span></span><br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">19 Honra a tu padre y a tu madre y, Amarás a tu prójimo como a ti mismo.</span></span><br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">20 El joven le dijo: Todo esto lo he guardado desde mi juventud. ¿Qué más me falta? </span></span><br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">21 Jesús le dijo: Si quieres ser perfecto, anda, vende lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven y sígueme. </span></span><br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">22 Oyendo el joven esta palabra, se fue triste, porque tenía muchas posesiones. </span></span><br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">23 Entonces Jesús dijo a sus discípulos: De cierto os digo, que difícilmente entrará un rico en el reino de los cielos. </span></span><br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">24 Otra vez os digo, que es más fácil pasar un camello por el ojo de una aguja, que entrar un rico en el reino de Dios. </span></span><br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">25 Sus discípulos, oyendo esto, se asombraron en gran manera, diciendo: ¿Quién, pues, podrá ser salvo? </span></span><br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">26 Y mirándolos Jesús, les dijo: Para los hombres esto es imposible; más para Dios todo es posible. </span></span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font"> </span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">V16) El hombre rico, intenta consultar a alguien que se ve sabe de lo que habla y éste  tiene la respuesta a una interrogante muy importante, porque lo que ha visto y oído de él, manifiesta ser un gran maestro, un erudito de la ley de Dios quién además practica lo que predica.</span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font"> </span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Por eso al dirigirse al Señor, interesantemente lo hace con un título y un calificativo:</span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font"> </span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">El título: Maestro.</span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">El calificativo: BUENO.</span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font"> </span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">V17) El Señor le hace notar su calificativo y aunque a simple vista parece intrascendental, quiere hacerle destacar algo que le puede ayudar a responder su vital pregunta “¿Qué “BIEN” haré para tener vida eterna?”</span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font"> </span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">En el evangelio según San Mateo, en el capítulo 19:16, dice; “¿Qué hare para heredar la vida eterna? Lo mismo que en Lucas 18:18. Siendo un mismo evento con tres aristas distintas y distintos propósitos para el que se escribieron, pero todas inspiradas por el Espíritu Santo; podemos concluir que éste hombre daba por sentado que lo que había hecho, aunque bueno, necesitaba hacer más. También implica que sea lo que sea, podría hacerlo.</span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font"> </span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Sin embargo, sólo alguien BUENO, como el Maestro de la verdad de Dios que enseña lo que predica, puede hacer el BIEN. Pues así como para volar hace falta ser ave, para hacer el bien, se necesita ser bueno.</span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font"> </span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Con esto en mente, podemos darnos cuenta que la respuesta a su pregunta, está contestada, pues si sólo Dios es bueno ¿Quién fuera de Dios puede hacer el bien?</span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font"> </span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Nuestros conceptos de bondad y las acciones que podamos hacer buenas, en realidad ante la perfección de Dios, no es precisamente algo que pueda impresionarlo, en realidad para el Señor son, según Isaías:</span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font"> </span><br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">64:6  Si bien todos nosotros somos como suciedad, y todas nuestras justicias como trapo de inmundicia; y caímos todos nosotros como la hoja, y nuestras maldades nos llevaron como viento. </span></span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font"> </span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">¿Qué quiere decir esto? Que siendo sucios por el pecado que nos domina y que forma parte de nuestra ser, nos define, por eso bien podemos decir que somos pecadores y ¿qué hacen los pecadores? Los perros ladran, los gatos maúllan y los pecadores, pecamos.</span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font"> </span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Y para demostrarlo, el Señor apela exponiéndolo al espejo espiritual, el cual representa la perfecta bondad que es tomado de Dios mismo para medirnos. La ley de Dios, es tomada de lo que Dios es. ¿Por qué es malo mentir? Porque Dios es verdad. ¿Por qué es malo matar? Porque Dios es vida. Pero la ley de Dios, es un ayo o un tutor (Gálatas 3:24) que nos lleva a vernos tal cual somos.</span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font"> </span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Es muy probable que muchos piensen que se ajustan perfectamente al parámetro divino de perfección cumpliendo con la ley, sin embargo, el estándar de perfección del Señor Jesucristo, es demasiado alto, como demasiado alto en perfección es Dios; mira como dijo en sólo una pequeña parte de su discurso en el sermón del monte y creo que con eso podremos darnos cuenta que para cumplirlo, es muy, pero muy alto.</span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font"> </span><br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Mateo 5:21 Oísteis que fue dicho a los antiguos: No matarás; y cualquiera que matare será culpable de juicio. </span></span><br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">22 Pero yo os digo que cualquiera que se enoje contra su hermano, será culpable de juicio; y cualquiera que diga: Necio, a su hermano, será culpable ante el concilio; y cualquiera que le diga: Fatuo, quedará expuesto al infierno de fuego.</span></span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font"> </span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">¿Alguna vez te has enojado con alguien? ¿Alguna vez has insultado a alguien? ¿Alguna vez has menospreciado a alguien? Si respondiste al menos a una de estas preguntas afirmativamente, para el Señor Jesucristo eres un asesino.</span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font"> </span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Tal vez hayas ayudado a gente pobre con ropa o dinero y eso es bueno exteriormente, pero no borra tu pecado y siendo Dios Justo, no puede dar por inocente al culpable, legalmente, éste debe pagar por su falta.</span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font"> </span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Pero volviendo con este hombre rico, el Señor, en su misericordia y en su gracia y amor, con paciencia quiere mostrarle la realidad de su condición y le sugiere que cumpla con los mandamientos.</span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font"> </span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">El verso 18 y 19, le enumera mandamientos para que el mismo examine su conciencia y vea si los cumple.</span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font"> </span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">El vero 20, nos muestra los conceptos y parámetros limitados de cumplimiento de la ley de Dios qué este hombre tiene. No sé tú, pero a mí me pasaba lo mismo; creía que al no cometer el acto externo de matar, el resentimiento oculto y odio por alguien, no tenía importancia y por ello me libraba de no faltar a la ley en cuanto a “no matar”. El desear en mi corazón a una mujer, no me hacía adúltero; pero el problema es que estamos frente a un estándar muy, pero muy alto, que contempla los pensamientos y las intenciones del corazón.</span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font"> </span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Este hombre, como yo y como muchos, comparó el estándar de la ley con su propio estándar, pensó el joven rico que él si cumplía con la demanda de la ley, y aun así, en su corazón, no tenía la seguridad de ser salvo, pues en su corazón no había paz, en su corazón sabía que algo faltaba y fue movido a preguntarle al Señor lo que le hacía falta para ser salvo y gozar de la vida eterna.</span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font"> </span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">El verso 21, es un nuevo intento del Señor para hacerle ver su condición, por lo que le pidió que vendiera todas sus riquezas, las diera a los pobres y lo siguiera a él; le ofreció a cambio riquezas inmensas en el cielo.</span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font"> </span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">V22) La respuesta del joven rico, señala el menosprecio de esas riquezas, porque calculó que lo que tenía, que era realmente mucho, no podría ser igualado con lo que le ofrecían en los cielos y se negó a seguir al Señor; no calculó que la riqueza más importante y sublime era estar con el Rey del Universo, Sublime y Eterno, pero ¿Recuerdas el calificativo con el que se dirigió al Señor éste hombre rico?</span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font"> </span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Lo llamó “maestro bueno”, y la bondad del Señor, que en él reconocía, le mostraba quién era. Lo que era, la esencia de su SER. Jesús le mostraba en los hechos que era bueno, porque sólo bueno es Dios.</span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font"> </span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Pero ¿Por qué no hizo lo que el Señor le pidió? Porque en su corazón amaba más las riquezas que a Dios.</span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font"> </span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">¿Cómo se llama este pecado que es infracción a la ley de Dios?</span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font"> </span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Interesantemente el Señor le enumeró los mandamientos a los cuales podría haber argumentado sin éxito haberlos cumplido, pero el más importante de la ley, en donde toda la ley de Dios se sustenta, tampoco lo cumplió y en esta ocasión, fue tan evidente que no tuvo otro remedio que alejarse.</span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font"> </span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">¿Cuál este mandamiento?</span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font"> </span><br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Marcos 12:30 Y amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente y con todas tus fuerzas. Este es el principal mandamiento. </span></span><br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">31 Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. No hay otro mandamiento mayor que éstos.</span></span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font"> </span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">¿A quién amó más el joven rico, a sus riquezas o a Dios? Tenía mucho y en ese mucho, estaba su confianza y no en Dios. Su dios era su riqueza y aun teniendo a Dios mismo frente a él, prefirió continuar con su vida lleno de dinero y riquezas, pero sin paz y ahora, sin esperanza de la vida eterna.</span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font"> </span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">V23) Hay de aquellos que ponen su confianza en sus riquezas en lugar de Dios; ay de aquellos que son ricos en abundancia de bienes y dinero, pero pobres y miserables para con los demás; ay de aquellos que prefieren vivir en la opulencia, que vivir en Dios; ay de aquellos que ricos que prefieren seguir en su miseria moral que seguir al Salvador.</span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font"> </span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Porque ciertamente es imposible que se salven.</span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font"> </span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">V25) La pregunta con asombro que formularon los discípulos “¿Quién, pues, podrá ser salvo?”, muestra que ellos mismos piensan que hay algo que hacer para la salvación, qué hay algo que está dentro de sus capacidades para merecer el reino de los cielos y coloca la plataforma de la necesidad de una respuesta que el Señor a continuación va a responder de una manera clara, contundente y que contradice cualquier suposición de la idea pre-concebida de merecimientos humanos, de alcances humanos para lograrla:</span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font"> </span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">V26) La respuesta del Señor es “Para los hombres, esto es imposible” ¿Por qué? Porque el hombre no es bueno ante los parámetros divinos, el hombre no llega a ajustarse a la perfección de bondad que Dios demanda. Y a continuación expresa para quién si es posible salvar al hombre “más para Dios todo es posible”</span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font"> </span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">La pregunta del hombre rico debe ser entonces reformulada. La pregunta no es: “¿Qué bien haré para heredar la vida eterna?” o “¿Qué debo hacer para heredar la vida eterna?” No sólo porque una herencia no se merece, sólo la da quién la otorga a quien quiere y nadie debería cuestionarlo, porque cada quién hace con sus propiedades lo que quiera y la da a quien quiere, aunque la cuestionemos.</span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font"> </span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">La pregunta sería “¿Cómo Dios nos da la vida eterna?”</span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font"> </span><br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Efesios 2:8 Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; 9 no por obras, para que nadie se gloríe. </span></span><br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">10 Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas</span></span><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">.</span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font"> </span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">La vida eterna o salvación eterna, es un regalo de Dios que se recibe por fe y ésta fe, viene de Dios:</span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font"> </span><br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Juan 6:29 Respondió Jesús y les dijo: Esta es la obra de Dios, que creáis en el que él ha enviado.</span></span><br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font"> </span></span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">La salvación no se obtiene por obras como las religiones humanas enseñan, porque Dios no quiere que nadie se gloríe de algo que sólo él puede dar y para hacerlo se necesita que nos vuelva hacer para ser lo que nos capacita a hacer.</span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font"> </span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Cuando Adán y Eva pecaron en el huerto del Edén, al comer el fruto del árbol prohibido, se cumplió lo que el Señor les decía iba a pasar, que iban a morir y murieron espiritualmente al desobedecerlo, quedando totalmente imposibilitados en razón de una transformación de pecado, con lo que aquellos atributos que de Dios fueron tomados, fueron depravados en su mente, sentimientos y voluntad. Su ser de pecado, los hace pecar. Su libertad cayó en la esclavitud de su ser caído.</span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font"> </span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Amigo mío, aun en nuestra imposibilidad de hacer algo bueno que realmente agrade a Dios, hay esperanza en Cristo según a quién debes seguir.</span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font"> </span><br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Juan 1:12 Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios; 13 los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios</span></span><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">.</span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font"> </span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Las buenas obras no son para salvación, las buenas obras son la evidencia de la salvación. Siendo hijos de Dios, obtenemos su naturaleza que nos capacita para hacer el bien.</span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font"> </span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">¿Por qué no vienes a Jesús en oración y fe, le pides perdón por tus pecados, reconoces que no puedes hacer nada para salvarte y que ese poder sólo está en Dios y confías en Jesús recibiéndolo como tu Salvador y Señor, siguiéndolo sólo a Él.</span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font"> </span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Descansa de tu zozobra ante la incertidumbre de tu destino eterno y confías que él sólo puede salvarte, que el murió por ti en la cruz para pagar tu deuda y que sólo en él hay seguridad.</span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font"> </span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Recuerda, no confíes en tus bienes, porque nadie se lleva nada cuando muere, todo se queda aquí.</span>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Un joven rico se acercó al Señor Jesucristo le hizo una pregunta que evidenciaba lo que en su corazón había.</span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font"> </span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Vamos a ver a alguien que no tiene la seguridad de su salvación y que además tiene un equivocado concepto de lo necesario para salvarse del castigo eterno. Si ésta es también para ti una inquietud, déjame decirte que el Señor Jesucristo y su palabra, la Biblia, tienen la respuesta a esta importantísima pregunta y su respuesta si la crees, te dará la paz anhelada por tu alma, sino tienes esta inquietud, es que eres salvo o simplemente vas de camino a la perdición eterna y no lo sabes o lo que sabes de la salvación es equivocado, como quiera que sea, éste es de interés para cualquiera. El pasaje está en </span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font"> </span><br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Mateo 19:16 Entonces vino uno y le dijo: Maestro bueno, ¿qué bien haré para tener la vida eterna? </span></span><br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">17  El le dijo: ¿Por qué me llamas bueno? Ninguno hay bueno sino uno: Dios. Mas si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos. </span></span><br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">18 Le dijo: ¿Cuáles? Y Jesús dijo: No matarás. No adulterarás. No hurtarás. No dirás falso testimonio.</span></span><br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">19 Honra a tu padre y a tu madre y, Amarás a tu prójimo como a ti mismo.</span></span><br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">20 El joven le dijo: Todo esto lo he guardado desde mi juventud. ¿Qué más me falta? </span></span><br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">21 Jesús le dijo: Si quieres ser perfecto, anda, vende lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven y sígueme. </span></span><br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">22 Oyendo el joven esta palabra, se fue triste, porque tenía muchas posesiones. </span></span><br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">23 Entonces Jesús dijo a sus discípulos: De cierto os digo, que difícilmente entrará un rico en el reino de los cielos. </span></span><br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">24 Otra vez os digo, que es más fácil pasar un camello por el ojo de una aguja, que entrar un rico en el reino de Dios. </span></span><br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">25 Sus discípulos, oyendo esto, se asombraron en gran manera, diciendo: ¿Quién, pues, podrá ser salvo? </span></span><br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">26 Y mirándolos Jesús, les dijo: Para los hombres esto es imposible; más para Dios todo es posible. </span></span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font"> </span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">V16) El hombre rico, intenta consultar a alguien que se ve sabe de lo que habla y éste  tiene la respuesta a una interrogante muy importante, porque lo que ha visto y oído de él, manifiesta ser un gran maestro, un erudito de la ley de Dios quién además practica lo que predica.</span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font"> </span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Por eso al dirigirse al Señor, interesantemente lo hace con un título y un calificativo:</span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font"> </span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">El título: Maestro.</span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">El calificativo: BUENO.</span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font"> </span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">V17) El Señor le hace notar su calificativo y aunque a simple vista parece intrascendental, quiere hacerle destacar algo que le puede ayudar a responder su vital pregunta “¿Qué “BIEN” haré para tener vida eterna?”</span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font"> </span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">En el evangelio según San Mateo, en el capítulo 19:16, dice; “¿Qué hare para heredar la vida eterna? Lo mismo que en Lucas 18:18. Siendo un mismo evento con tres aristas distintas y distintos propósitos para el que se escribieron, pero todas inspiradas por el Espíritu Santo; podemos concluir que éste hombre daba por sentado que lo que había hecho, aunque bueno, necesitaba hacer más. También implica que sea lo que sea, podría hacerlo.</span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font"> </span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Sin embargo, sólo alguien BUENO, como el Maestro de la verdad de Dios que enseña lo que predica, puede hacer el BIEN. Pues así como para volar hace falta ser ave, para hacer el bien, se necesita ser bueno.</span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font"> </span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Con esto en mente, podemos darnos cuenta que la respuesta a su pregunta, está contestada, pues si sólo Dios es bueno ¿Quién fuera de Dios puede hacer el bien?</span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font"> </span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Nuestros conceptos de bondad y las acciones que podamos hacer buenas, en realidad ante la perfección de Dios, no es precisamente algo que pueda impresionarlo, en realidad para el Señor son, según Isaías:</span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font"> </span><br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">64:6  Si bien todos nosotros somos como suciedad, y todas nuestras justicias como trapo de inmundicia; y caímos todos nosotros como la hoja, y nuestras maldades nos llevaron como viento. </span></span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font"> </span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">¿Qué quiere decir esto? Que siendo sucios por el pecado que nos domina y que forma parte de nuestra ser, nos define, por eso bien podemos decir que somos pecadores y ¿qué hacen los pecadores? Los perros ladran, los gatos maúllan y los pecadores, pecamos.</span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font"> </span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Y para demostrarlo, el Señor apela exponiéndolo al espejo espiritual, el cual representa la perfecta bondad que es tomado de Dios mismo para medirnos. La ley de Dios, es tomada de lo que Dios es. ¿Por qué es malo mentir? Porque Dios es verdad. ¿Por qué es malo matar? Porque Dios es vida. Pero la ley de Dios, es un ayo o un tutor (Gálatas 3:24) que nos lleva a vernos tal cual somos.</span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font"> </span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Es muy probable que muchos piensen que se ajustan perfectamente al parámetro divino de perfección cumpliendo con la ley, sin embargo, el estándar de perfección del Señor Jesucristo, es demasiado alto, como demasiado alto en perfección es Dios; mira como dijo en sólo una pequeña parte de su discurso en el sermón del monte y creo que con eso podremos darnos cuenta que para cumplirlo, es muy, pero muy alto.</span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font"> </span><br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Mateo 5:21 Oísteis que fue dicho a los antiguos: No matarás; y cualquiera que matare será culpable de juicio. </span></span><br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">22 Pero yo os digo que cualquiera que se enoje contra su hermano, será culpable de juicio; y cualquiera que diga: Necio, a su hermano, será culpable ante el concilio; y cualquiera que le diga: Fatuo, quedará expuesto al infierno de fuego.</span></span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font"> </span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">¿Alguna vez te has enojado con alguien? ¿Alguna vez has insultado a alguien? ¿Alguna vez has menospreciado a alguien? Si respondiste al menos a una de estas preguntas afirmativamente, para el Señor Jesucristo eres un asesino.</span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font"> </span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Tal vez hayas ayudado a gente pobre con ropa o dinero y eso es bueno exteriormente, pero no borra tu pecado y siendo Dios Justo, no puede dar por inocente al culpable, legalmente, éste debe pagar por su falta.</span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font"> </span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Pero volviendo con este hombre rico, el Señor, en su misericordia y en su gracia y amor, con paciencia quiere mostrarle la realidad de su condición y le sugiere que cumpla con los mandamientos.</span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font"> </span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">El verso 18 y 19, le enumera mandamientos para que el mismo examine su conciencia y vea si los cumple.</span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font"> </span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">El vero 20, nos muestra los conceptos y parámetros limitados de cumplimiento de la ley de Dios qué este hombre tiene. No sé tú, pero a mí me pasaba lo mismo; creía que al no cometer el acto externo de matar, el resentimiento oculto y odio por alguien, no tenía importancia y por ello me libraba de no faltar a la ley en cuanto a “no matar”. El desear en mi corazón a una mujer, no me hacía adúltero; pero el problema es que estamos frente a un estándar muy, pero muy alto, que contempla los pensamientos y las intenciones del corazón.</span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font"> </span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Este hombre, como yo y como muchos, comparó el estándar de la ley con su propio estándar, pensó el joven rico que él si cumplía con la demanda de la ley, y aun así, en su corazón, no tenía la seguridad de ser salvo, pues en su corazón no había paz, en su corazón sabía que algo faltaba y fue movido a preguntarle al Señor lo que le hacía falta para ser salvo y gozar de la vida eterna.</span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font"> </span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">El verso 21, es un nuevo intento del Señor para hacerle ver su condición, por lo que le pidió que vendiera todas sus riquezas, las diera a los pobres y lo siguiera a él; le ofreció a cambio riquezas inmensas en el cielo.</span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font"> </span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">V22) La respuesta del joven rico, señala el menosprecio de esas riquezas, porque calculó que lo que tenía, que era realmente mucho, no podría ser igualado con lo que le ofrecían en los cielos y se negó a seguir al Señor; no calculó que la riqueza más importante y sublime era estar con el Rey del Universo, Sublime y Eterno, pero ¿Recuerdas el calificativo con el que se dirigió al Señor éste hombre rico?</span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font"> </span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Lo llamó “maestro bueno”, y la bondad del Señor, que en él reconocía, le mostraba quién era. Lo que era, la esencia de su SER. Jesús le mostraba en los hechos que era bueno, porque sólo bueno es Dios.</span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font"> </span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Pero ¿Por qué no hizo lo que el Señor le pidió? Porque en su corazón amaba más las riquezas que a Dios.</span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font"> </span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">¿Cómo se llama este pecado que es infracción a la ley de Dios?</span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font"> </span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Interesantemente el Señor le enumeró los mandamientos a los cuales podría haber argumentado sin éxito haberlos cumplido, pero el más importante de la ley, en donde toda la ley de Dios se sustenta, tampoco lo cumplió y en esta ocasión, fue tan evidente que no tuvo otro remedio que alejarse.</span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font"> </span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">¿Cuál este mandamiento?</span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font"> </span><br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Marcos 12:30 Y amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente y con todas tus fuerzas. Este es el principal mandamiento. </span></span><br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">31 Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. No hay otro mandamiento mayor que éstos.</span></span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font"> </span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">¿A quién amó más el joven rico, a sus riquezas o a Dios? Tenía mucho y en ese mucho, estaba su confianza y no en Dios. Su dios era su riqueza y aun teniendo a Dios mismo frente a él, prefirió continuar con su vida lleno de dinero y riquezas, pero sin paz y ahora, sin esperanza de la vida eterna.</span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font"> </span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">V23) Hay de aquellos que ponen su confianza en sus riquezas en lugar de Dios; ay de aquellos que son ricos en abundancia de bienes y dinero, pero pobres y miserables para con los demás; ay de aquellos que prefieren vivir en la opulencia, que vivir en Dios; ay de aquellos que ricos que prefieren seguir en su miseria moral que seguir al Salvador.</span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font"> </span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Porque ciertamente es imposible que se salven.</span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font"> </span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">V25) La pregunta con asombro que formularon los discípulos “¿Quién, pues, podrá ser salvo?”, muestra que ellos mismos piensan que hay algo que hacer para la salvación, qué hay algo que está dentro de sus capacidades para merecer el reino de los cielos y coloca la plataforma de la necesidad de una respuesta que el Señor a continuación va a responder de una manera clara, contundente y que contradice cualquier suposición de la idea pre-concebida de merecimientos humanos, de alcances humanos para lograrla:</span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font"> </span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">V26) La respuesta del Señor es “Para los hombres, esto es imposible” ¿Por qué? Porque el hombre no es bueno ante los parámetros divinos, el hombre no llega a ajustarse a la perfección de bondad que Dios demanda. Y a continuación expresa para quién si es posible salvar al hombre “más para Dios todo es posible”</span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font"> </span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">La pregunta del hombre rico debe ser entonces reformulada. La pregunta no es: “¿Qué bien haré para heredar la vida eterna?” o “¿Qué debo hacer para heredar la vida eterna?” No sólo porque una herencia no se merece, sólo la da quién la otorga a quien quiere y nadie debería cuestionarlo, porque cada quién hace con sus propiedades lo que quiera y la da a quien quiere, aunque la cuestionemos.</span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font"> </span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">La pregunta sería “¿Cómo Dios nos da la vida eterna?”</span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font"> </span><br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Efesios 2:8 Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; 9 no por obras, para que nadie se gloríe. </span></span><br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">10 Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas</span></span><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">.</span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font"> </span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">La vida eterna o salvación eterna, es un regalo de Dios que se recibe por fe y ésta fe, viene de Dios:</span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font"> </span><br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Juan 6:29 Respondió Jesús y les dijo: Esta es la obra de Dios, que creáis en el que él ha enviado.</span></span><br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font"> </span></span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">La salvación no se obtiene por obras como las religiones humanas enseñan, porque Dios no quiere que nadie se gloríe de algo que sólo él puede dar y para hacerlo se necesita que nos vuelva hacer para ser lo que nos capacita a hacer.</span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font"> </span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Cuando Adán y Eva pecaron en el huerto del Edén, al comer el fruto del árbol prohibido, se cumplió lo que el Señor les decía iba a pasar, que iban a morir y murieron espiritualmente al desobedecerlo, quedando totalmente imposibilitados en razón de una transformación de pecado, con lo que aquellos atributos que de Dios fueron tomados, fueron depravados en su mente, sentimientos y voluntad. Su ser de pecado, los hace pecar. Su libertad cayó en la esclavitud de su ser caído.</span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font"> </span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Amigo mío, aun en nuestra imposibilidad de hacer algo bueno que realmente agrade a Dios, hay esperanza en Cristo según a quién debes seguir.</span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font"> </span><br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Juan 1:12 Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios; 13 los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios</span></span><span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">.</span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font"> </span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Las buenas obras no son para salvación, las buenas obras son la evidencia de la salvación. Siendo hijos de Dios, obtenemos su naturaleza que nos capacita para hacer el bien.</span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font"> </span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">¿Por qué no vienes a Jesús en oración y fe, le pides perdón por tus pecados, reconoces que no puedes hacer nada para salvarte y que ese poder sólo está en Dios y confías en Jesús recibiéndolo como tu Salvador y Señor, siguiéndolo sólo a Él.</span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font"> </span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Descansa de tu zozobra ante la incertidumbre de tu destino eterno y confías que él sólo puede salvarte, que el murió por ti en la cruz para pagar tu deuda y que sólo en él hay seguridad.</span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font"> </span><br />
<span style="font-family: Arial, sans-serif;" class="mycode_font">Recuerda, no confíes en tus bienes, porque nadie se lleva nada cuando muere, todo se queda aquí.</span>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[“No he venido a llamar a justos, sino a pecadores”]]></title>
			<link>https://www.forodelabiblia.net/thread-2068.html</link>
			<pubDate>Thu, 25 Aug 2016 10:16:34 +0000</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://www.forodelabiblia.net/member.php?action=profile&uid=46">Caminito</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://www.forodelabiblia.net/thread-2068.html</guid>
			<description><![CDATA[Hay un pasaje en el nuevo testamento que ha sido narrando en el evangelio según la perspectiva de Marcos, quien por cierto, lo escribió siendo enseñado por el apóstol Pedro; por Mateo, quién es el publicano de la narración que lo escribe y Lucas, el médico que se dio a la tarea de realizar las investigaciones acerca de la vida del Señor, recabando testimonios de los testigos presenciales y ordenó cronológicamente toda la vida del Señor y también el libro de “Hechos de los apóstoles”, como un testigo presencial. <br />
 <br />
Tomaré el testimonio del testigo sobre el cual giró la historia que nos muestra su llamado y las implicaciones que de ese hecho derivaron y como respaldo los otros dos evangelios que lo respaldan. Se trata de Mateo 9:9-13 y como soporte Lucas 5:27-32, con Marcos 2:13-17<br />
 <br />
Dice la palabra de Dios:<br />
 <br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Mateo 9:9 Pasando Jesús de allí, vio a un hombre llamado Mateo, que estaba sentado al banco de los tributos públicos, y le dijo: Sígueme. Y se levantó y le siguió. </span><br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">10 Y aconteció que estando él sentado a la mesa en la casa, he aquí que muchos publicanos y pecadores, que habían venido, se sentaron juntamente a la mesa con Jesús y sus discípulos. </span><br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">11 Cuando vieron esto los fariseos, dijeron a los discípulos: ¿Por qué come vuestro Maestro con los publicanos y pecadores?</span><br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">12 Al oír esto Jesús, les dijo: Los sanos no tienen necesidad de médico, sino los enfermos. </span><br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">13 Id, pues, y aprended lo que significa: Misericordia quiero, y no sacrificio. Porque no he venido a llamar a justos, sino a pecadores, al arrepentimiento.</span><br />
 <br />
v.9) Mateo o también llamado Leví, además de ser el que escribió el evangelio que lleva su mismo nombre, antes de ello, era un “publicano”.<br />
 <br />
Un publicano era un recaudador de tributos para el César romano, una especie de recolector impuesto que trabajaba para Roma, el enemigo conquistador que sojuzgaba en aquella época a toda la nación judía; así que su oficio lo convertía en un enemigo del pueblo y si lo ponemos más en contexto; la nación hebrea y judía, fue la nación escogida por Dios para manifestarse al mundo y la ve de una manera especial; así que los publicanos eran uno parias y declarados pecadores de la peor clase. Una especie de narcos mexicanos, que dañaban mucho a su país. Tenían mucho dinero porque además de ser traidores cobrando los tributos, aprovechaban “el vuelo” y tomaban más de lo debido, como algunos políticos con sus obras sobre evaluadas.<br />
 <br />
Inexplicablemente, el Señor Jesucristo, el Hijo de Dios tres veces santo que pasaba por el banquillo de los tributos que administraba Mateo, al verlo le dijo “Sígueme” y éste paría, traidor, ladrón, licencioso y pecador contumaz, sin más cuestionamientos, lo dejó todo y lo siguió. ¿Se imaginan? Dejó la mesa con “la lana” y los registros de los cobros pendientes por recibir, pero no sólo eso, su manera muy lucrativa pero deshonesta de obtener ingresos y con ello una vida con todos los placeres carnales que el dinero le podía proporcionar dando muestra de lo que la Biblia llama “arrepentimiento”. La palabra “arrepentimiento” en la Biblia, no es un sentimiento que sucede cuando un adúltero es sorprendido en su infidelidad, porque sino hubiese sido sorprendido, jamás le hubiesen venido esos sentimientos de culpa y hubiese seguido con su pecado o después de perdonado por la pareja, apenas haya oportunidad lo vuelve a  hacer, no ese arrepentimiento no es del que habla la Biblia, la palabra arrepentimiento significa de manera literal “cambio de mente”, es decir que si para él toda esa manera de vivir le parecía correcta, ahora la ve incorrecta, pero además cambia su mente reflejado en un cambio de vida.<br />
 <br />
El verso 10, de pronto nos cambia de escenario y nos sitúa en una mesa donde se percibe que hay una fiesta en la casa de Mateo, el ex publicano, quién ha invitado a comer a su casa, no sólo a Jesús y sus discípulos sino también a otros ex publicanos y pecadores públicos y es que hay dos clases de pecadores, pecadores públicos y pecadores ocultos. Sí, ocultos, que son igual o peor que los públicos, pero su pecado no se ve o no se ha descubierto de manera pública, pero para quien todos vamos a dar cuenta y lo ve todo, no está oculto antes sus ojos.<br />
 <br />
Son los que le roban al jefe en el viático o los que cobran de más o defraudan sin que nadie los vea, los que viven en un mundo de mentiras para ocultar sus pecados, los que en su corazón han guardado rencor y odian a su padre o madre, los que en secreto por internet ven pornografía manteniendo su mente enferma y llena de lascivia. Los que hacen cosas indebidas en secreto, pero que son igual que aquellos hombres y mujeres que se sentaron en la mesa de Mateo junto con el Señor, pero están arrepentidos de su vida y están dispuestos a hacer todo por cambiarla.<br />
 <br />
El verso 11, tiene ahora una mayor significación, máxime que en la cultura judía, no puede haber nada más íntimo que comer y departir comida en una mesa. Para un gentil como lo somos nosotros, no tiene mayor significado eso, porque podemos tener una comida de negocios o coincidir y comer con compañeros de trabajo a la hora de la comida, pero para un judío, no es lo mismo. Para un judío comer con alguien es algo muy íntimo y sólo se hace con personas muy cercanas. Nunca podrás decir que eres amigo de un judío si nunca te has sentado a comer con uno, tradición que sigue hasta la fecha. Así que el cuadro de nuestra narración está completa.<br />
 <br />
El cuadro debió consternar grandemente a los fariseos y publicanos. Jesús, a quién llamaban maestro de la ley, está sentado con pecadores públicos y en los filtros fariseos y escribanos, no debían ni siquiera tocar a un publicano o a una ramera, porque eso era como contaminarse gravemente. “¡¿Cómo es posible que coma con publicanos, borrachos y rameras?! ¿Cómo puede ser amigo íntimo de estos seres despreciables?”, preguntaron a los discípulos tal vez como un intento de convencerlos de la calidad moral que Jesús tenía y así disuadirlos de que no lo siguieran más.<br />
 <br />
V. 12) Pero el Señor los escuchó y se dirigió a ellos diciéndoles: “Los sanos no tienen necesidad de médico, sino los enfermos”<br />
 <br />
Hay una enfermedad que todos tenemos y que el orgullo puede ocultar y se llama pecado. Para muchos puede ser que no lo vean así, pero el problema es que Dios no te va a medir con tus parámetros de justicia, sino con los de él y déjame decirte lo que él piensa respecto a tu parámetro de justicia:<br />
 <br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Romanos 3:10 “Como está escrito: No hay justo, ni aun uno.”</span><br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"> </span><br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Santiago 2:10 “Porque cualquiera que guardare toda la ley, pero ofendiere en un punto, se hace culpable de todos.”</span><br />
 <br />
Así que necesariamente entras en la categoría de pecador. Puedes ser un pecador público o puedes ser un pecador oculto, pero no es a la gente de la que debería temer tanto, pues no es a ellos a quienes vas a dar cuenta, porque a los ojos de Dios, no hay sombra donde ocultarse. Eres pecador tan malo como el que más, tan publicano, como borracho, adúltero o prostituta; para la gente habrá diferencia, para ti la habrá, pero para Dios no, quién es el Juez Justo y verdadero y no tendrá por inocente al culpable.<br />
 <br />
¿Qué puedes hacer? Deja esa manera de vivir y sigue a Cristo. Deja tu pecado, deja de robar, deja a ese hombre casado con el que sostienes relaciones ilícitas, deja la mentira, la borrachera, deja de prostituirte por comodidad, deja la pornografía y ten intimidad con el Señor Jesús, que vino por ti y por mí, para salvarnos no sólo de nuestro destino eterno, sino de las garras de una vida miserable. El quiere tener una relación íntima contigo, ser tu amigo, ser tu Salvador y Señor de tu vida. Arrepiéntete.<br />
 <br />
V.13) Pero si aun así piensas que el hecho de profesar rituales religiosos te justifican ante Dios para seguir pecando, porque crees que te limpian, déjame decirte, que los escribas y fariseos, eran la crema y nata de la sociedad judía, los cuales cumplían rigurosamente con todo el sistema de sacrificios que Moisés instauró por mandato de Dios, pero con dos objetivos muy claros:<br />
 <br />
1.- Para que por medio del sacrificio de animales, eran expiados sus pecados por sustitución. Ya que la ley dice que el pago del pecado es muerte (Romanos 3:23) y al ofrendar al cordero o becerro, cubrían su pecado.<br />
 <br />
2.- Los sacrificios les hacían ver que ellos eran pecadores.<br />
 <br />
3.- Debían contristarse por sus pecados y arrepentirse.<br />
 <br />
Lo que implicaba entender que los demás también son pecadores como uno mismo, como yo mismo lo soy y como yo, también necesito arrepentirme.<br />
 <br />
Pero en lugar de eso, sus corazones se llenaron de orgullo religioso y al cumplir con los rituales, se olvidaron del objetivo del sistema de sacrificios y se sentían mejores que los demás porque al menos ellos, sus pecados no se veían. En su corazón, no había amor al prójimo, juzgaban a los demás desde su perspectiva y parámetros retorcidos de justicia que buscan validarse a sí mismo distorsionando la verdad y la realidad de su real condición.<br />
 <br />
El Señor, no vino por ellos, vino por los enfermos y nadie va al médico a menos que se reconozca enfermo. Si te sientes identificado, habla hoy mismo con Jesús, lee tu Biblia y déja tu pecado y síguelo sólo a él. <br />
 <br />
Pero hay quienes saben que lo están y no van, porque “¡¿qué van a decir?!” Se validan en lo que piensen los demás y olvidan que no es a ellos a quien van a dar cuenta.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[Hay un pasaje en el nuevo testamento que ha sido narrando en el evangelio según la perspectiva de Marcos, quien por cierto, lo escribió siendo enseñado por el apóstol Pedro; por Mateo, quién es el publicano de la narración que lo escribe y Lucas, el médico que se dio a la tarea de realizar las investigaciones acerca de la vida del Señor, recabando testimonios de los testigos presenciales y ordenó cronológicamente toda la vida del Señor y también el libro de “Hechos de los apóstoles”, como un testigo presencial. <br />
 <br />
Tomaré el testimonio del testigo sobre el cual giró la historia que nos muestra su llamado y las implicaciones que de ese hecho derivaron y como respaldo los otros dos evangelios que lo respaldan. Se trata de Mateo 9:9-13 y como soporte Lucas 5:27-32, con Marcos 2:13-17<br />
 <br />
Dice la palabra de Dios:<br />
 <br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Mateo 9:9 Pasando Jesús de allí, vio a un hombre llamado Mateo, que estaba sentado al banco de los tributos públicos, y le dijo: Sígueme. Y se levantó y le siguió. </span><br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">10 Y aconteció que estando él sentado a la mesa en la casa, he aquí que muchos publicanos y pecadores, que habían venido, se sentaron juntamente a la mesa con Jesús y sus discípulos. </span><br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">11 Cuando vieron esto los fariseos, dijeron a los discípulos: ¿Por qué come vuestro Maestro con los publicanos y pecadores?</span><br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">12 Al oír esto Jesús, les dijo: Los sanos no tienen necesidad de médico, sino los enfermos. </span><br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">13 Id, pues, y aprended lo que significa: Misericordia quiero, y no sacrificio. Porque no he venido a llamar a justos, sino a pecadores, al arrepentimiento.</span><br />
 <br />
v.9) Mateo o también llamado Leví, además de ser el que escribió el evangelio que lleva su mismo nombre, antes de ello, era un “publicano”.<br />
 <br />
Un publicano era un recaudador de tributos para el César romano, una especie de recolector impuesto que trabajaba para Roma, el enemigo conquistador que sojuzgaba en aquella época a toda la nación judía; así que su oficio lo convertía en un enemigo del pueblo y si lo ponemos más en contexto; la nación hebrea y judía, fue la nación escogida por Dios para manifestarse al mundo y la ve de una manera especial; así que los publicanos eran uno parias y declarados pecadores de la peor clase. Una especie de narcos mexicanos, que dañaban mucho a su país. Tenían mucho dinero porque además de ser traidores cobrando los tributos, aprovechaban “el vuelo” y tomaban más de lo debido, como algunos políticos con sus obras sobre evaluadas.<br />
 <br />
Inexplicablemente, el Señor Jesucristo, el Hijo de Dios tres veces santo que pasaba por el banquillo de los tributos que administraba Mateo, al verlo le dijo “Sígueme” y éste paría, traidor, ladrón, licencioso y pecador contumaz, sin más cuestionamientos, lo dejó todo y lo siguió. ¿Se imaginan? Dejó la mesa con “la lana” y los registros de los cobros pendientes por recibir, pero no sólo eso, su manera muy lucrativa pero deshonesta de obtener ingresos y con ello una vida con todos los placeres carnales que el dinero le podía proporcionar dando muestra de lo que la Biblia llama “arrepentimiento”. La palabra “arrepentimiento” en la Biblia, no es un sentimiento que sucede cuando un adúltero es sorprendido en su infidelidad, porque sino hubiese sido sorprendido, jamás le hubiesen venido esos sentimientos de culpa y hubiese seguido con su pecado o después de perdonado por la pareja, apenas haya oportunidad lo vuelve a  hacer, no ese arrepentimiento no es del que habla la Biblia, la palabra arrepentimiento significa de manera literal “cambio de mente”, es decir que si para él toda esa manera de vivir le parecía correcta, ahora la ve incorrecta, pero además cambia su mente reflejado en un cambio de vida.<br />
 <br />
El verso 10, de pronto nos cambia de escenario y nos sitúa en una mesa donde se percibe que hay una fiesta en la casa de Mateo, el ex publicano, quién ha invitado a comer a su casa, no sólo a Jesús y sus discípulos sino también a otros ex publicanos y pecadores públicos y es que hay dos clases de pecadores, pecadores públicos y pecadores ocultos. Sí, ocultos, que son igual o peor que los públicos, pero su pecado no se ve o no se ha descubierto de manera pública, pero para quien todos vamos a dar cuenta y lo ve todo, no está oculto antes sus ojos.<br />
 <br />
Son los que le roban al jefe en el viático o los que cobran de más o defraudan sin que nadie los vea, los que viven en un mundo de mentiras para ocultar sus pecados, los que en su corazón han guardado rencor y odian a su padre o madre, los que en secreto por internet ven pornografía manteniendo su mente enferma y llena de lascivia. Los que hacen cosas indebidas en secreto, pero que son igual que aquellos hombres y mujeres que se sentaron en la mesa de Mateo junto con el Señor, pero están arrepentidos de su vida y están dispuestos a hacer todo por cambiarla.<br />
 <br />
El verso 11, tiene ahora una mayor significación, máxime que en la cultura judía, no puede haber nada más íntimo que comer y departir comida en una mesa. Para un gentil como lo somos nosotros, no tiene mayor significado eso, porque podemos tener una comida de negocios o coincidir y comer con compañeros de trabajo a la hora de la comida, pero para un judío, no es lo mismo. Para un judío comer con alguien es algo muy íntimo y sólo se hace con personas muy cercanas. Nunca podrás decir que eres amigo de un judío si nunca te has sentado a comer con uno, tradición que sigue hasta la fecha. Así que el cuadro de nuestra narración está completa.<br />
 <br />
El cuadro debió consternar grandemente a los fariseos y publicanos. Jesús, a quién llamaban maestro de la ley, está sentado con pecadores públicos y en los filtros fariseos y escribanos, no debían ni siquiera tocar a un publicano o a una ramera, porque eso era como contaminarse gravemente. “¡¿Cómo es posible que coma con publicanos, borrachos y rameras?! ¿Cómo puede ser amigo íntimo de estos seres despreciables?”, preguntaron a los discípulos tal vez como un intento de convencerlos de la calidad moral que Jesús tenía y así disuadirlos de que no lo siguieran más.<br />
 <br />
V. 12) Pero el Señor los escuchó y se dirigió a ellos diciéndoles: “Los sanos no tienen necesidad de médico, sino los enfermos”<br />
 <br />
Hay una enfermedad que todos tenemos y que el orgullo puede ocultar y se llama pecado. Para muchos puede ser que no lo vean así, pero el problema es que Dios no te va a medir con tus parámetros de justicia, sino con los de él y déjame decirte lo que él piensa respecto a tu parámetro de justicia:<br />
 <br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Romanos 3:10 “Como está escrito: No hay justo, ni aun uno.”</span><br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i"> </span><br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Santiago 2:10 “Porque cualquiera que guardare toda la ley, pero ofendiere en un punto, se hace culpable de todos.”</span><br />
 <br />
Así que necesariamente entras en la categoría de pecador. Puedes ser un pecador público o puedes ser un pecador oculto, pero no es a la gente de la que debería temer tanto, pues no es a ellos a quienes vas a dar cuenta, porque a los ojos de Dios, no hay sombra donde ocultarse. Eres pecador tan malo como el que más, tan publicano, como borracho, adúltero o prostituta; para la gente habrá diferencia, para ti la habrá, pero para Dios no, quién es el Juez Justo y verdadero y no tendrá por inocente al culpable.<br />
 <br />
¿Qué puedes hacer? Deja esa manera de vivir y sigue a Cristo. Deja tu pecado, deja de robar, deja a ese hombre casado con el que sostienes relaciones ilícitas, deja la mentira, la borrachera, deja de prostituirte por comodidad, deja la pornografía y ten intimidad con el Señor Jesús, que vino por ti y por mí, para salvarnos no sólo de nuestro destino eterno, sino de las garras de una vida miserable. El quiere tener una relación íntima contigo, ser tu amigo, ser tu Salvador y Señor de tu vida. Arrepiéntete.<br />
 <br />
V.13) Pero si aun así piensas que el hecho de profesar rituales religiosos te justifican ante Dios para seguir pecando, porque crees que te limpian, déjame decirte, que los escribas y fariseos, eran la crema y nata de la sociedad judía, los cuales cumplían rigurosamente con todo el sistema de sacrificios que Moisés instauró por mandato de Dios, pero con dos objetivos muy claros:<br />
 <br />
1.- Para que por medio del sacrificio de animales, eran expiados sus pecados por sustitución. Ya que la ley dice que el pago del pecado es muerte (Romanos 3:23) y al ofrendar al cordero o becerro, cubrían su pecado.<br />
 <br />
2.- Los sacrificios les hacían ver que ellos eran pecadores.<br />
 <br />
3.- Debían contristarse por sus pecados y arrepentirse.<br />
 <br />
Lo que implicaba entender que los demás también son pecadores como uno mismo, como yo mismo lo soy y como yo, también necesito arrepentirme.<br />
 <br />
Pero en lugar de eso, sus corazones se llenaron de orgullo religioso y al cumplir con los rituales, se olvidaron del objetivo del sistema de sacrificios y se sentían mejores que los demás porque al menos ellos, sus pecados no se veían. En su corazón, no había amor al prójimo, juzgaban a los demás desde su perspectiva y parámetros retorcidos de justicia que buscan validarse a sí mismo distorsionando la verdad y la realidad de su real condición.<br />
 <br />
El Señor, no vino por ellos, vino por los enfermos y nadie va al médico a menos que se reconozca enfermo. Si te sientes identificado, habla hoy mismo con Jesús, lee tu Biblia y déja tu pecado y síguelo sólo a él. <br />
 <br />
Pero hay quienes saben que lo están y no van, porque “¡¿qué van a decir?!” Se validan en lo que piensen los demás y olvidan que no es a ellos a quien van a dar cuenta.]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Hebreos y la salvación (otra vez)]]></title>
			<link>https://www.forodelabiblia.net/thread-1832.html</link>
			<pubDate>Mon, 24 Aug 2015 03:08:27 +0000</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://www.forodelabiblia.net/member.php?action=profile&uid=4972">Francisc0</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://www.forodelabiblia.net/thread-1832.html</guid>
			<description><![CDATA[<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font">Espero no se fastidien conmigo por la insistencia. <br />
<br />
Esta vez traigo a discusión Hebreos 12. ¿Cómo interpretar para decir que la salvación no se puede perder?<br />
<br />
Hebreos <br />
12:15 Mirad bien, no sea que alguno <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">deje de alcanzar la gracia de Dios;</span> que brotando alguna raíz de amargura, os estorbe, y por ella muchos sean contaminados; </span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font">12:16 no sea que haya algún fornicario, o profano, como Esaú, que por una sola comida vendió su primogenitura.</span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font">12:17 Porque ya sabéis que aun después, deseando heredar la bendición, fue desechado, y no hubo oportunidad para el arrepentimiento, aunque la procuró con lágrimas.</span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font">12:18 Porque no os habéis acercado al monte que se podía palpar, y que ardía en fuego, a la oscuridad, a las tinieblas y a la tempestad, </span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font">12:19 al sonido de la trompeta, y a la voz que hablaba, la cual los que la oyeron rogaron que no se les hablase más,</span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font">12:20 porque no podían soportar lo que se ordenaba: Si aun una bestia tocare el monte, será apedreada, o pasada con dardo;</span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font">12:21 y tan terrible era lo que se veía, que Moisés dijo: Estoy espantado y temblando;</span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font">12:22 sino que os habéis acercado al monte de Sion, a la ciudad del Dios vivo, Jerusalén la celestial, a la compañía de muchos millares de ángeles, </span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font">12:23 a la congregación de los primogénitos que están inscritos en los cielos, a Dios el Juez de todos, a los espíritus de los justos hechos perfectos, </span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font">12:24 a Jesús el Mediador del nuevo pacto, y a la sangre rociada que habla mejor que la de Abel.</span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">12:25 Mirad que no desechéis al que habla. Porque si no escaparon aquellos que desecharon al que los amonestaba en la tierra, mucho menos nosotros, si desecháremos al que amonesta desde los cielos. <br />
</span></span></span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font">12:26 La voz del cual conmovió entonces la tierra, pero ahora ha prometido, diciendo: Aún una vez, y conmoveré no solamente la tierra, sino también el cielo.</span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font">12:27 Y esta frase: Aún una vez, indica la remoción de las cosas movibles, como cosas hechas, para que queden las inconmovibles. </span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font">12:28 Así que, recibiendo nosotros un reino inconmovible, tengamos gratitud, y mediante ella sirvamos a Dios agradándole con temor y reverencia; </span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">12:29 porque nuestro Dios es fuego consumidor.<br />
</span></span></span></span><br />
Atento a sus comentarios!]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font">Espero no se fastidien conmigo por la insistencia. <br />
<br />
Esta vez traigo a discusión Hebreos 12. ¿Cómo interpretar para decir que la salvación no se puede perder?<br />
<br />
Hebreos <br />
12:15 Mirad bien, no sea que alguno <span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">deje de alcanzar la gracia de Dios;</span> que brotando alguna raíz de amargura, os estorbe, y por ella muchos sean contaminados; </span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font">12:16 no sea que haya algún fornicario, o profano, como Esaú, que por una sola comida vendió su primogenitura.</span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font">12:17 Porque ya sabéis que aun después, deseando heredar la bendición, fue desechado, y no hubo oportunidad para el arrepentimiento, aunque la procuró con lágrimas.</span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font">12:18 Porque no os habéis acercado al monte que se podía palpar, y que ardía en fuego, a la oscuridad, a las tinieblas y a la tempestad, </span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font">12:19 al sonido de la trompeta, y a la voz que hablaba, la cual los que la oyeron rogaron que no se les hablase más,</span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font">12:20 porque no podían soportar lo que se ordenaba: Si aun una bestia tocare el monte, será apedreada, o pasada con dardo;</span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font">12:21 y tan terrible era lo que se veía, que Moisés dijo: Estoy espantado y temblando;</span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font">12:22 sino que os habéis acercado al monte de Sion, a la ciudad del Dios vivo, Jerusalén la celestial, a la compañía de muchos millares de ángeles, </span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font">12:23 a la congregación de los primogénitos que están inscritos en los cielos, a Dios el Juez de todos, a los espíritus de los justos hechos perfectos, </span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font">12:24 a Jesús el Mediador del nuevo pacto, y a la sangre rociada que habla mejor que la de Abel.</span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">12:25 Mirad que no desechéis al que habla. Porque si no escaparon aquellos que desecharon al que los amonestaba en la tierra, mucho menos nosotros, si desecháremos al que amonesta desde los cielos. <br />
</span></span></span></span><span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font">12:26 La voz del cual conmovió entonces la tierra, pero ahora ha prometido, diciendo: Aún una vez, y conmoveré no solamente la tierra, sino también el cielo.</span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font">12:27 Y esta frase: Aún una vez, indica la remoción de las cosas movibles, como cosas hechas, para que queden las inconmovibles. </span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font">12:28 Así que, recibiendo nosotros un reino inconmovible, tengamos gratitud, y mediante ella sirvamos a Dios agradándole con temor y reverencia; </span></span></span><br />
<span style="color: #000000;" class="mycode_color"><span style="font-size: small;" class="mycode_size"><span style="font-family: Verdana;" class="mycode_font"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">12:29 porque nuestro Dios es fuego consumidor.<br />
</span></span></span></span><br />
Atento a sus comentarios!]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Qué significa "carne ni sangre" en Mateo 16:17]]></title>
			<link>https://www.forodelabiblia.net/thread-1807.html</link>
			<pubDate>Tue, 02 Jun 2015 22:26:06 +0000</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://www.forodelabiblia.net/member.php?action=profile&uid=46">Caminito</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://www.forodelabiblia.net/thread-1807.html</guid>
			<description><![CDATA[¿A qué se refería el Señor, cuando dijo “carne, ni sangre”?<br />
 <br />
Me refiero al texto que dice:<br />
<br />
Mateo 16:13 Viniendo Jesús a la región de Cesarea de Filipo, preguntó a sus discípulos, diciendo: ¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del Hombre? <br />
14 Ellos dijeron: Unos, Juan el Bautista; otros, Elías; y otros, Jeremías, o alguno de los profetas.<br />
15 El les dijo: Y vosotros, ¿quién decís que soy yo? <br />
16 Respondiendo Simón Pedro, dijo: Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente.<br />
17 Entonces le respondió Jesús: Bienaventurado eres, Simón, hijo de Jonás, porque no te lo reveló carne ni sangre, sino mi Padre que está en los cielos. <br />
18 Y yo también te digo, que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia; y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella.<br />
<br />
El verso a revisar es el 17, al referirse “no te lo reveló carne, ni sangre” y la respuesta más sencilla sería decir que se refiere a el anuncio humano. Pero las implicaciones, son por demás interesante.<br />
<br />
¿Cuál sería una revelación humana? Lo que dicen los hombres.<br />
<br />
Cuando era niño, mis padres me enseñaron que Jesús era el Hijo de Dios y esta enseñanza, quedo ratificada por los ministros de la denominación de la fe de mis padres que creían lo mismo.<br />
<br />
Pero ¿Quién le enseñó a mis padres eso? Sus padres, lo cuales, ratificaron su creencia con los ministros que adoctrinaban a sus padres y lo mismo les pasó a mis abuelos y a los padre de ellos y si faltase algo, la sangre que se regó en mi país para imponer esa creencia, fue mucha. Ellos como yo, por ello, no podemos ser llamados “bienaventurados” como lo fue Simón, hijo de Jonás, al que el Señor nombró como Pedro; el cual, fue enseñado que Jesús era el Hijo de Dios porque se lo enseñó el mismísimo Padre celestial.<br />
<br />
Pedro, fue bienaventurado, porque su fe nació de una revelación divina y de ahí su confesión de fe sobre la persona bendita del Señor. Es esta doble acción, la revelación de Dios y la confianza en Dios de que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, en quién el Señor se refiere, fundó su iglesia. <br />
<br />
El Hijo de Dios, vino a salvar a los perdidos; el Hijo de Dios, es el cordero de Dios que quita el pecado del mundo; el Hijo de Dios, es el Salvador y único Señor en quién depende toda la obra redentora; el Hijo de Dios es la reconciliación de Dios con el hombre, enemistad forjada por el pecado; el Hijo de Dios es la víctima perfecta y eterna de remisión de pecado en su muerte y resurrección; El Cristo, el Hijo del Dios viviente, es el Señor.<br />
<br />
La revelación humana, no logra convencer al pecador de su condición de pecado y expectativa de juicio; la revelación humana, nunca logrará la regeneración que sólo Dios hace por medio del Espíritu Santo al creerle a Dios. <br />
<br />
¿De dónde viene tu fe en que Jesús es el Hijo de Dios? ¿De carne y sangre? O ¿De Dios?<br />
<br />
La palabra de Dios y su Espíritu Santo, es lo que hacen la obra salvífica y trasladan el alma del reino de las tinieblas, al reino del amado Hijo de Dios.<br />
<br />
Por eso dice, refiriéndose al Hijo de Dios:<br />
<br />
Efesios 1:13 En él también vosotros, habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído en él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa, <br />
14 que es las arras de nuestra herencia hasta la redención de la posesión adquirida, para alabanza de su gloria.<br />
<br />
Y el Espíritu Santo hace:<br />
<br />
Juan 16:8  Y cuando él venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio. <br />
9 De pecado, por cuanto no creen en mí; 10 de justicia, por cuanto voy al Padre, y no me veréis más; 11 y de juicio, por cuanto el príncipe de este mundo ha sido ya juzgado. <br />
12 Aún tengo muchas cosas que deciros, pero ahora no las podéis sobrellevar. <br />
13 Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que habrán de venir. <br />
14 El me glorificará; porque tomará de lo mío, y os lo hará saber. <br />
15 Todo lo que tiene el Padre es mío; por eso dije que tomará de lo mío, y os lo hará saber.<br />
<br />
Ya vino el Espíritu Santo en pentecostés y ahora revela por medio de la palabra, usando a creyentes, las buenas nuevas de Salvación en que el Cristo, el Hijo del Dios viviente es presentado al alma que contristada por su condición y está arrepentida de su pecado, confesándolo y viene a Cristo como, considerándolo desde ese momento, su Señor  y Salvador, efectuándose la renovación de su ser de criatura a hijo de Dios al recibirlo como tal en su vida (Juan 1:12, 13).<br />
<br />
Hay muchos que se dicen creyentes de Jesús, porque se lo enseñaron de generación en generación o porque se lo dijo alguien con denominaciones llamadas cristianas, pero sólo es bienaventurado aquel que su partió de creerle a Dios de corazón por la acción de Dios en su alma, porque lo hace así, miembro de su iglesia real y verdadera.<br />
<br />
Hay muchas congregaciones en que están reunidas personas que se dicen cristianas y algunos son bienaventurados y otros creen que creen y otros, saben que no creen.<br />
<br />
¿De cual eres?]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[¿A qué se refería el Señor, cuando dijo “carne, ni sangre”?<br />
 <br />
Me refiero al texto que dice:<br />
<br />
Mateo 16:13 Viniendo Jesús a la región de Cesarea de Filipo, preguntó a sus discípulos, diciendo: ¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del Hombre? <br />
14 Ellos dijeron: Unos, Juan el Bautista; otros, Elías; y otros, Jeremías, o alguno de los profetas.<br />
15 El les dijo: Y vosotros, ¿quién decís que soy yo? <br />
16 Respondiendo Simón Pedro, dijo: Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente.<br />
17 Entonces le respondió Jesús: Bienaventurado eres, Simón, hijo de Jonás, porque no te lo reveló carne ni sangre, sino mi Padre que está en los cielos. <br />
18 Y yo también te digo, que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia; y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella.<br />
<br />
El verso a revisar es el 17, al referirse “no te lo reveló carne, ni sangre” y la respuesta más sencilla sería decir que se refiere a el anuncio humano. Pero las implicaciones, son por demás interesante.<br />
<br />
¿Cuál sería una revelación humana? Lo que dicen los hombres.<br />
<br />
Cuando era niño, mis padres me enseñaron que Jesús era el Hijo de Dios y esta enseñanza, quedo ratificada por los ministros de la denominación de la fe de mis padres que creían lo mismo.<br />
<br />
Pero ¿Quién le enseñó a mis padres eso? Sus padres, lo cuales, ratificaron su creencia con los ministros que adoctrinaban a sus padres y lo mismo les pasó a mis abuelos y a los padre de ellos y si faltase algo, la sangre que se regó en mi país para imponer esa creencia, fue mucha. Ellos como yo, por ello, no podemos ser llamados “bienaventurados” como lo fue Simón, hijo de Jonás, al que el Señor nombró como Pedro; el cual, fue enseñado que Jesús era el Hijo de Dios porque se lo enseñó el mismísimo Padre celestial.<br />
<br />
Pedro, fue bienaventurado, porque su fe nació de una revelación divina y de ahí su confesión de fe sobre la persona bendita del Señor. Es esta doble acción, la revelación de Dios y la confianza en Dios de que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, en quién el Señor se refiere, fundó su iglesia. <br />
<br />
El Hijo de Dios, vino a salvar a los perdidos; el Hijo de Dios, es el cordero de Dios que quita el pecado del mundo; el Hijo de Dios, es el Salvador y único Señor en quién depende toda la obra redentora; el Hijo de Dios es la reconciliación de Dios con el hombre, enemistad forjada por el pecado; el Hijo de Dios es la víctima perfecta y eterna de remisión de pecado en su muerte y resurrección; El Cristo, el Hijo del Dios viviente, es el Señor.<br />
<br />
La revelación humana, no logra convencer al pecador de su condición de pecado y expectativa de juicio; la revelación humana, nunca logrará la regeneración que sólo Dios hace por medio del Espíritu Santo al creerle a Dios. <br />
<br />
¿De dónde viene tu fe en que Jesús es el Hijo de Dios? ¿De carne y sangre? O ¿De Dios?<br />
<br />
La palabra de Dios y su Espíritu Santo, es lo que hacen la obra salvífica y trasladan el alma del reino de las tinieblas, al reino del amado Hijo de Dios.<br />
<br />
Por eso dice, refiriéndose al Hijo de Dios:<br />
<br />
Efesios 1:13 En él también vosotros, habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído en él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa, <br />
14 que es las arras de nuestra herencia hasta la redención de la posesión adquirida, para alabanza de su gloria.<br />
<br />
Y el Espíritu Santo hace:<br />
<br />
Juan 16:8  Y cuando él venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio. <br />
9 De pecado, por cuanto no creen en mí; 10 de justicia, por cuanto voy al Padre, y no me veréis más; 11 y de juicio, por cuanto el príncipe de este mundo ha sido ya juzgado. <br />
12 Aún tengo muchas cosas que deciros, pero ahora no las podéis sobrellevar. <br />
13 Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que habrán de venir. <br />
14 El me glorificará; porque tomará de lo mío, y os lo hará saber. <br />
15 Todo lo que tiene el Padre es mío; por eso dije que tomará de lo mío, y os lo hará saber.<br />
<br />
Ya vino el Espíritu Santo en pentecostés y ahora revela por medio de la palabra, usando a creyentes, las buenas nuevas de Salvación en que el Cristo, el Hijo del Dios viviente es presentado al alma que contristada por su condición y está arrepentida de su pecado, confesándolo y viene a Cristo como, considerándolo desde ese momento, su Señor  y Salvador, efectuándose la renovación de su ser de criatura a hijo de Dios al recibirlo como tal en su vida (Juan 1:12, 13).<br />
<br />
Hay muchos que se dicen creyentes de Jesús, porque se lo enseñaron de generación en generación o porque se lo dijo alguien con denominaciones llamadas cristianas, pero sólo es bienaventurado aquel que su partió de creerle a Dios de corazón por la acción de Dios en su alma, porque lo hace así, miembro de su iglesia real y verdadera.<br />
<br />
Hay muchas congregaciones en que están reunidas personas que se dicen cristianas y algunos son bienaventurados y otros creen que creen y otros, saben que no creen.<br />
<br />
¿De cual eres?]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Versículos favoritos, sobre la salvación]]></title>
			<link>https://www.forodelabiblia.net/thread-1806.html</link>
			<pubDate>Tue, 02 Jun 2015 19:04:32 +0000</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://www.forodelabiblia.net/member.php?action=profile&uid=46">Caminito</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://www.forodelabiblia.net/thread-1806.html</guid>
			<description><![CDATA[¿Cuál es o son tus versículos favoritos que hablan de salvación?<br />
<br />
Los míos:<br />
<br />
Gálatas 2:20 Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.<br />
<br />
Otra:<br />
<br />
1Timoteo 1:15 Palabra fiel y digna de ser recibida por todos: que Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores, de los cuales yo soy el primero.<br />
<br />
Más:<br />
<br />
1 Corintios 15:3 Porque primeramente os he enseñado lo que asimismo recibí: Que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras; 4 y que fue sepultado, y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras;<br />
<br />
<br />
Una más:<br />
<br />
Hechos 4:11 Este Jesús es la piedra reprobada por vosotros los edificadores, la cual ha venido a ser cabeza del ángulo.<br />
12 Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos. <br />
<br />
<br />
La que quita orgullo en cualquier mérito humano:<br />
<br />
Efesios 2:8 Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; 9 no por obras, para que nadie se gloríe. <br />
10 Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas.<br />
<br />
La que le quita cualquier dependencia de la voluntad humana:<br />
<br />
Juan 6:29 Respondió Jesús y les dijo: Esta es la obra de Dios, que creáis en el que él ha enviado. <br />
<br />
<br />
La que no obstante, no le quita responsabilidad al hombre:<br />
<br />
Juan 3:17 Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él. <br />
18 El que en él cree, no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios. <br />
19 Y esta es la condenación: que la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas. <br />
20 Porque todo aquel que hace lo malo, aborrece la luz y no viene a la luz, para que sus obras no sean reprendidas. <br />
<br />
<br />
La que habla claramente del nuevo nacimiento, indispensable en la salvación:<br />
<br />
Juan 3:5 Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios. <br />
6 Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es. <br />
<br />
<br />
El que habla de la exclusividad de la salvación:<br />
<br />
Juan 10:7 Volvió, pues, Jesús a decirles: De cierto, de cierto os digo: Yo soy la puerta de las ovejas. <br />
8 Todos los que antes de mí vinieron, ladrones son y salteadores; pero no los oyeron las ovejas. <br />
9 Yo soy la puerta; el que por mí entrare, será salvo; y entrará, y saldrá, y hallará pastos.<br />
<br />
Del que nos habla de la seguridad de la salvación, por más que algunos la nieguen:<br />
<br />
Juan 10:28 y yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano. <br />
29 Mi Padre que me las dio, es mayor que todos, y nadie las puede arrebatar de la mano de mi Padre. <br />
30 Yo y el Padre uno somos.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[¿Cuál es o son tus versículos favoritos que hablan de salvación?<br />
<br />
Los míos:<br />
<br />
Gálatas 2:20 Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.<br />
<br />
Otra:<br />
<br />
1Timoteo 1:15 Palabra fiel y digna de ser recibida por todos: que Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores, de los cuales yo soy el primero.<br />
<br />
Más:<br />
<br />
1 Corintios 15:3 Porque primeramente os he enseñado lo que asimismo recibí: Que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras; 4 y que fue sepultado, y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras;<br />
<br />
<br />
Una más:<br />
<br />
Hechos 4:11 Este Jesús es la piedra reprobada por vosotros los edificadores, la cual ha venido a ser cabeza del ángulo.<br />
12 Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos. <br />
<br />
<br />
La que quita orgullo en cualquier mérito humano:<br />
<br />
Efesios 2:8 Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; 9 no por obras, para que nadie se gloríe. <br />
10 Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas.<br />
<br />
La que le quita cualquier dependencia de la voluntad humana:<br />
<br />
Juan 6:29 Respondió Jesús y les dijo: Esta es la obra de Dios, que creáis en el que él ha enviado. <br />
<br />
<br />
La que no obstante, no le quita responsabilidad al hombre:<br />
<br />
Juan 3:17 Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él. <br />
18 El que en él cree, no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios. <br />
19 Y esta es la condenación: que la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas. <br />
20 Porque todo aquel que hace lo malo, aborrece la luz y no viene a la luz, para que sus obras no sean reprendidas. <br />
<br />
<br />
La que habla claramente del nuevo nacimiento, indispensable en la salvación:<br />
<br />
Juan 3:5 Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios. <br />
6 Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es. <br />
<br />
<br />
El que habla de la exclusividad de la salvación:<br />
<br />
Juan 10:7 Volvió, pues, Jesús a decirles: De cierto, de cierto os digo: Yo soy la puerta de las ovejas. <br />
8 Todos los que antes de mí vinieron, ladrones son y salteadores; pero no los oyeron las ovejas. <br />
9 Yo soy la puerta; el que por mí entrare, será salvo; y entrará, y saldrá, y hallará pastos.<br />
<br />
Del que nos habla de la seguridad de la salvación, por más que algunos la nieguen:<br />
<br />
Juan 10:28 y yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano. <br />
29 Mi Padre que me las dio, es mayor que todos, y nadie las puede arrebatar de la mano de mi Padre. <br />
30 Yo y el Padre uno somos.]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Duda sobre el infierno.]]></title>
			<link>https://www.forodelabiblia.net/thread-1769.html</link>
			<pubDate>Tue, 24 Feb 2015 15:51:58 +0000</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://www.forodelabiblia.net/member.php?action=profile&uid=33002">Reaper</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://www.forodelabiblia.net/thread-1769.html</guid>
			<description><![CDATA[Saludos a todos y bendiciones<br />
<br />
Mi duda es: ¿Podría alguien que ha ido al infierno arrepentirse y que Dios lo librara de él? ¿O alguien que ha caido en el infierno no puede salvarse nunca más porque está en un estado continuo en contra de Dios? Como se dice en la Biblia, con un rechinar de dientes.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[Saludos a todos y bendiciones<br />
<br />
Mi duda es: ¿Podría alguien que ha ido al infierno arrepentirse y que Dios lo librara de él? ¿O alguien que ha caido en el infierno no puede salvarse nunca más porque está en un estado continuo en contra de Dios? Como se dice en la Biblia, con un rechinar de dientes.]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[La fe salvadora]]></title>
			<link>https://www.forodelabiblia.net/thread-1568.html</link>
			<pubDate>Thu, 29 May 2014 21:56:40 +0000</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://www.forodelabiblia.net/member.php?action=profile&uid=46">Caminito</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://www.forodelabiblia.net/thread-1568.html</guid>
			<description><![CDATA[<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">La Fe Salvadora</span><br />
<br />
No hay duda que la mayoría de las iglesias evangélicas enseñan que la fe es el medio que Dios usa para la salvación y es verdad, pero para entender mejor esto, debemos ver primero, ¿De qué necesitamos ser salvados? <br />
<br />
¿De qué debemos ser salvados? <br />
<br />
Dice la escritura:<br />
<br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Romanos 5:12  Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron.<br />
</span><br />
Con el pecado de Adán y Eva, éste entró en el mundo y la muerte fue la consecuencia.<br />
<br />
Cuando hablamos de “muerte” en la Biblia, hablamos de separación del alma y el cuerpo; separación de la relación de Dios con el hombre y el castigo de separación eterna. Y cada una de ellas, necesita un análisis más profundo.<br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Separación del alma y cuerpo<br />
</span><br />
Estamos maldecidos con la muerte física y con ello, el cuerpo que Dios había hecho del polvo de la tierra, según Génesis, entro en un proceso de decadencia, hasta que se apaga por completo y se desintegra para volver al polvo de la tierra de donde fue tomado.<br />
<br />
Dice la palabra de Dios:<br />
<br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">27 Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó.<br />
</span><br />
¿Cuáles son esas características que Dios tomó de su propia persona y que son las mismas con las que Dios dotó al hombre y que son semejantes a El? Sabemos que Dios es Espíritu, por lo que el cuerpo humano no es una semejanza con Dios, pues aunque Dios ve, escucha, toca y transforma, no necesita del cuerpo para ello y el hombre está limitado con ello.<br />
<br />
Dios es una persona, es decir que tiene mente, emociones y voluntad; así mismo el hombre y es en este sentido en que Dios nos ha hecho semejantes a Él.<br />
<br />
La muerte en el cuerpo físico implica vejez, enfermedad, el deterioro celular, hormonal y la disminución de las funciones perceptivas del cuerpo como el oído, la vista y el gusto. Este mismo fenómeno afectó las cualidades de la persona humana en su intelecto, sentimientos y voluntad; características semejantes que Dios le infundió.<br />
<br />
Los más sorprendentes y réprobos actos que el hombre pueda concebir, han tenido lugar a través de toda la historia de la humanidad, desde fratricidio caínico, pasando por el incesto de las hijas de Lot, hasta los más espeluznantes genocidios, jamás han sido extraños en la penosa historia humana y que es más, esos actos criminales es precisamente lo que nos caracteriza como género. La historia de la humanidad muestra el deterioro y en los últimos tiempos, la depravación sexual y moral; la ausencia de valores, integridad, honradez y rectitud, brillan por su ausencia ahora, como jamás antes había ocurrido, evidenciando con ello, el grave deterioro del alma humana, que generación tras generación se hace peligrosamente más aguda.<br />
<br />
Pero no podemos pensar que en lo individual no ocurre así, lo que sucede es que los parámetros de justicia con cada generación se van demeritando y hemos traspasado los linderos que Dios nos ha fijado y aunque socialmente no hay recriminación y la moralidad humana se ha adaptado a las depravaciones generacionales, no significa con ello que Dios las haya aceptado. <br />
<br />
Dios no ha cambiado y sigue viendo mal el robo y la mentira, sin ninguna justificación con la que podamos minimizarla, porque entendámoslo de una buena vez. El pecado es un acto de rebelión contra la autoridad suprema de Dios, es una declaración de guerra contra Dios, es una ofensa directa contra su Santa Persona y es por esa causa, que el hombre está separado de Dios en su relación con él. Esta es la consecuencia de la enemistad con Dios, no hay comunión con Él, como no la hay entre enemigos. ¿Parece exagerado? Bueno, eso es porque no hemos entendido con profundidad lo que implica que Dios sea tres veces Santo y esta frase que está contenida en su palabra, la Biblia, es una explicación enfática de su pureza, veracidad, rectitud, bondad y sólo la percibimos desde nuestra limitadísima mente caída por el pecado, como palabras que no parecen decirnos nada. ¿Cómo podemos explicarle a un ciego el color? ¿Cómo podemos matizar tonos dorados o celestes sin ninguna referencia? <br />
<br />
La santidad es apartado de todo lo común en nuestro mundo percibido distorsionadamente en nuestra carne.<br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Separación con Dios.<br />
</span><br />
La muerte espiritual o separación en nuestra relación con Dios, tiene múltiples implicaciones y la más importante que debemos entender, es que cualquier intento de acercamiento del hombre con Dios sin reconocer su real condición de pecador, es inaceptable, porque no es posible acercarse a tal santidad.<br />
<br />
Una muy buena ilustración y semejanza a esto, es que cuando Dios mandó a Moisés hacer el tabernáculo de reunión, había un lugar santo y un lugar santísimo, éste último es donde estaba el arca que ilustraba su trono y su misma presencia. Nadie tenía acceso a ese lugar, sólo una vez al año y no sin sacrificio, no sin sangre de los animales ofrendados previamente, para cubrir la maldad del pueblo custodio de las cosas sagradas. <br />
<br />
En cualquier guerra, cuando una de las partes debe negociar su rendición, lo primero que debe reconocer es su derrota ante su rival y la sujeción de las autoridades que éste le imponga, sin ello, no hay real rendición.<br />
<br />
Otra implicación es que ninguna religión que surja del conocimiento humano, es valedera ante Dios, pues siendo que la mente, las emociones y voluntad humana están corrompidas por el pecado, resulta imposible que ésta pueda acercarse a los parámetros divinos de justicia. La historia humana es más que evidencial en ello.<br />
<br />
Pero, siendo que hay semejanza en el hombre con Dios ¿Por qué el hombre no actúa de acuerdo y en armonía con la voluntad de Dios?<br />
<br />
Porque el intelecto, las emociones y la voluntad humana, están muertas espiritualmente y actúan de acuerdo a su deterioro pecaminoso y a su naturaleza caída. Por eso dice la escritura:<br />
<br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Romanos 3:9 ¿Qué, pues? ¿Somos nosotros mejores que ellos? En ninguna manera; pues ya hemos acusado a judíos y a gentiles, que todos están bajo pecado.<br />
10  Como está escrito: <br />
No hay justo, ni aun uno;<br />
</span><br />
En cuanto al intelecto humano Dios dice:<br />
<br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Romanos 3:11  No hay quien entienda, <br />
No hay quien busque a Dios.<br />
</span><br />
El intelecto humano está incapacitado a entender lo que Dios quiere y por ello, la mente humana, no busca a Dios.<br />
<br />
En cuanto a sus emociones:<br />
<br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Romanos 3:18  No hay temor de Dios delante de sus ojos.<br />
<br />
</span><br />
No sienten ningún temor de Dios y eso hace que vivamos en pecado, siguiendo lo que nuestras emociones pecaminosas nos inclinan hacer.<br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">En cuanto a la voluntad:<br />
<br />
</span><br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Romanos 3:12 Todos se desviaron, a una se hicieron inútiles; <br />
No hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno.<br />
</span><br />
Y cuando dice todos (gentiles y judíos), incluye a todo el género humano, hombres, mujeres, niños, ancianos de todos los tiempos y de todas las latitudes del planeta y de todos los tiempos desde la caída de Adán.<br />
<br />
Es por ello que toda la humanidad, según la Biblia, está sentenciada a la separación eterna de Dios.<br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Separación Eterna.<br />
</span><br />
Siendo Dios 3 veces Santo, su Justicia debe ser aplicada.<br />
<br />
El mayor peligro que enfrenta la humanidad no es el deterioro ambiental, el hambre, la falta de agua potable, ni el VIH o el papiloma humano o el hambre o la guerra, el mayor peligro de la humanidad es que estamos frente a un Dios Bueno y por ser bueno, es Justo.<br />
<br />
No podríamos decir que Dios es Bueno si no fuese Justo o que es Juez bueno si no aplica la ley en total cumplimiento con ella. <br />
<br />
Como supremo legislador, Dios ha establecido una sentencia por el pecado:<br />
<br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Hebreos 9:27 Y de la manera que está establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio,</span><br />
<br />
Pero no solo es legislador de las leyes que han sido tomadas de su misma persona santa, Dios es el Juez supremo de la creación y lo mismo juzga con justicia a ángeles como a criaturas humanas con la misma perfección que su ley demanda, no puede ser de otra manera, pues la naturaleza divina siendo santa legisla con perfecta justicia y ejecuta la sentencia en el perfecto orden que su legislación demanda.<br />
<br />
Entre más pronto entendamos que Dios no es el viejito bonachón con barba blanca y gordito que nos han hecho creer, nos daremos cuenta del peligro eterno que corremos ante quien es el Todopoderoso Dios Omnipresente, Omnisciente y Temible Dios Eterno y haríamos muy bien en temer esa santidad, esa justicia, porque no tendrá por inocente al pecador.<br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">La Salvación</span><br />
<br />
¿De qué ha de salvarnos Dios?<br />
<br />
De este destino eterno en razón de nuestra enemistad con Dios.<br />
<br />
Es importante entender que ninguna obra humana, salida del corazón corrompido del hombre, por muy buena que juzguemos, logrará satisfacer la demanda de justicia. La razón, es que el pecado es una ofensa a Dios. No hay pecado pequeño en razón que es una ofenda a Dios y todos son sancionados con la separación de Dios y al final de nuestros días en este mundo, de manera eterna en el lago de fuego.<br />
<br />
Dios dice por medio de su profeta Isaías:<br />
<br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Isaías 64:6 Si bien todos nosotros somos como suciedad, y todas nuestras justicias como trapo de inmundicia; y caímos todos nosotros como la hoja, y nuestras maldades nos llevaron como viento.</span><br />
<br />
Somos pecadores, somos suciedad ante Dios y todo lo que consideremos digno de ajustarse a las demandas de Dios, por muy loable que nos pueda parecer, para Dios es exactamente lo mismo que un “trapo de inmundicia”. Un trapo de inmundicia, era el equivalente a una toalla sanitaria o tampón que usan las mujeres durante su periodo menstrual. Es por ello, que no hay institución, religión, “buena obra” humana que alcance a cubrir o limpiar nuestro pecado.<br />
<br />
Esto nos lleva a dos requisitos indispensables para nuestra salvación.<br />
<br />
1.- Aceptar la ruina moral de nuestra alma y la imposibilidad de salvarse por sus propios medios.<br />
2.- Sólo Dios puede salvarnos.<br />
3.- Toda enseñanza y verdadera de Dios, debe venir necesariamente de Dios mismo.<br />
<br />
Esto descalifica a cualquier institución religiosa, a la ONU o cualquier asociación de beneficencia humanitaria o cualquier acto del hombre, por muy suficiente que parezca.<br />
<br />
La pregunta es ¿Cómo podemos salvarnos? ¿Cómo puede Dios salvarnos sin quebrantar su justicia?<br />
<br />
Indudablemente, todos merecemos el infierno, no hay duda de ello y es necesario satisfacer esta demanda de la ley divina.<br />
<br />
Dice la escritura:<br />
<br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">1 Corintios 15:3 Porque primeramente os he enseñado lo que asimismo recibí: Que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras; 4 y que fue sepultado, y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras;<br />
</span><br />
El Señor Jesucristo, el Hijo Eterno del Padre Eterno, paga con su propia muerte la deuda eterna del hombre de manera sustitutiva, cumpliendo cabalmente y justamente, lo que la ley del Dios Justo demanda para satisfacción completa o perfecta.<br />
<br />
La satisfacción por el pecado fue cumplida en la cruz:<br />
<br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Juan 19:30 Cuando Jesús hubo tomado el vinagre, dijo: Consumado es. Y habiendo inclinado la cabeza, entregó el espíritu.</span><br />
<br />
No hay nada que agregar, la salvación es ganada y pagada por Cristo en su sacrificio sustitutivo en su muerte de cruz.<br />
<br />
Pero también, Dios mismo ha abierto la puerta misma de su presencia, el lugar santísimo ha sido abierto y como símbolo de esta relación con Dios, el velo del templo se rasgó de arriba abajo, no hay más separación, el aguijón del pecado, que es la muerte, ha quedado sin efecto, con lo que es posible tener una relación personal con Dios por medio de su Hijo Jesucristo, único camino, verdad y vida que llevan al Padre.<br />
<br />
¿Cómo se aplica el pago al hombre?<br />
<br />
Por medio de la fe. Creyéndole a Dios en su palabra, recibiendo la santa doctrina de su palabra como verdad absoluta de Dios revelada a los hombres, primero por medio de los profetas del antiguo testamento, quienes señalaron al Cristo y su victoria sobre la muerte y el pecado y después, en los postreros tiempos, al Hijo que nos ha dejado sus preceptos y enseñanzas en el fundamento de sus apóstoles en el nuevo testamento.<br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">La palabra de Dios dice:<br />
</span><br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Juan 3:16 Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.</span><br />
<br />
Si decimos que la muerte en la Biblia es separación, su contra parte, la vida es sin duda unión con Dios, eterna y sin el juicio del infierno eterno, pues siendo Dios Justo, el pago del pecado, la muerte, ya fue pagado por Cristo y la deuda quedó anulada para siempre y así como debemos temer a la Justicia de Dios, también podemos descansar en ella, pues hará efectivo el pago en aquel que le cree a Dios en su palabra.<br />
<br />
Pero. ¿Cómo se hace efectivo el pago al hombre?<br />
<br />
Es indispensable que recordemos que la persona humana, es decir, su intelecto, sentimientos o emociones y voluntad, están corrompidas; no apetecen las cosas santas y ni siquiera están convencidos de haber hecho algo tan terriblemente malo como para merecer el infierno eterno. Curiosamente, tampoco están seguros de cuál es su destino eterno y aunque algunos materialistas piensan que una vez muerto el cuerpo la existencia de la persona queda extinta, tampoco pueden asegurarlo con toda confianza.<br />
<br />
Dios no sólo nos ha provisto el remedio de justicia necesaria para la salvación, también nos ha provisto del convencimiento indispensable de pecado por medio del Espíritu Santo y ese es su ministerio, pues dice la escritura:<br />
<br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Juan 16:7 Pero yo os digo la verdad: Os conviene que yo me vaya; porque si no me fuera, el Consolador no vendría a vosotros; mas si me fuere, os lo enviaré. <br />
8 Y cuando él venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio. <br />
9 De pecado, por cuanto no creen en mí; 10 de justicia, por cuanto voy al Padre, y no me veréis más; 11 y de juicio, por cuanto el príncipe de este mundo ha sido ya juzgado.<br />
</span><br />
La conveniencia del Espíritu Santo, es que ya no está el Hijo de Dios porque murió y resucitó y al mismo tiempo implica que siendo el Rey, fue rechazado y convence de pecado al mundo de esta verdad. De que por el pecado del hombre, fue necesario que el Hijo de Dios viniera a dar su vida y a hacer ver a los hombres su necesidad de salvación.<br />
<br />
El hecho de que el Señor Jesucristo esté morando ahora en su trono celestial a la derecha del Padre es también la demostración que el mundo no ha aceptado su reino y que el reino de las tinieblas ya ha sido juzgado y espera la ejecución de su sentencia eterna junto con todos aquellos que no le han creído a Dios.<br />
<br />
No puede el hombre por si mismo entender estas verdades profundas del mundo espiritual, sino le fuese iluminada la mente para poder entenderlo, pues ya hemos visto que está influenciada por su naturaleza caída.<br />
<br />
En mi país, hay una tradición ancestral. Una vez al año, se festeja el día de los muertos y en ella, se preparan alimentos y bebidas con flores y los parientes sobrevivientes del difunto pasan la noche en el panteón al lado de la sepultura y le ofrendan los manjares o bebidas que en vida eran de su predilección con la firme creencia que son soltados del mundo de los muertos para compartir las viandas con los vivos y aunque al día siguiente las viandas y bebidas permanecen, resulta más que obvio y evidente que no fueron tocadas de ninguna manera y hasta se echan a perder, no dejan de seguir celebrándolo.<br />
<br />
Un muerto no tiene consciencia del acto de amor del pariente sobreviviente, no le apetece nada, ni disfruta nada, ni sabe nada, porque está muerto y esto es muy semejante a lo que sucede cuando uno va a un tugurio de mala reputación con Biblia en mano y entre las mesas de servicio comienza a predicar acerca del pecado, del destino de las almas pecadoras de este mundo y del remedio provisto por Dios para salvación; no sólo no le hacen caso, sino que además lo más seguro es que lo corran del lugar y lo tilden de loco.<br />
<br />
Los más grandes avivamientos espirituales surgen solamente bajo la dirección del Espíritu Santo, quién es el verdadero Vicario de Cristo en la tierra y cualquier usurpación humana, es una terrible blasfemia que no quedará impune, es El quien dirige a los verdaderos creyentes a realizar las obras encomendadas a la iglesia por su guía y dirección. <br />
<br />
Nadie puede venir a los pies de Cristo, sino ha sido convencido por el Espíritu Santo de la realidad de su condición de ruina espiritual y la victoria ganada sobre el pecado, Satanás y la muerte, todo ello en la cruz del Calvario.<br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">La fe salvadora</span><br />
<br />
Hay dos maneras que la Biblia habla de obtener fe.<br />
<br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Juan 3:1 Había un hombre de los fariseos que se llamaba Nicodemo, un principal entre los judíos. <br />
2 Este vino a Jesús de noche, y le dijo: Rabí, sabemos que has venido de Dios como maestro; porque nadie puede hacer estas señales que tú haces, si no está Dios con él.<br />
</span><br />
Nicodemo deduce y cree que Jesús proviene de Dios, basado en las señales que han visto del Señor Jesucristo. Su conclusión está basada en lo que sus ojos vieron.<br />
<br />
¿No vieron muchos judíos, escribas, fariseos los milagros de Jesús y gritaron que le crucificasen, pues lo veían como un blasfemo que se dijo a sí mismo Dios mismo como el Hijo del Bendito?<br />
<br />
¿Por qué entonces lo crucificaron? ¿Olvidaron sus señales? No lo creo, pues ¿Cómo olvidar la resurrección de Lázaro, la vista a los ciegos, la multiplicación de los pescados y los panes? Serían hechos inolvidables.<br />
<br />
Podríamos intentar explicarlo especulando cualquier argumento, en el caso de los fariseos y escribas diciendo que les interesaba más conservar su posición de poder político-religioso; de los romanos como alguien que representaba una amenaza a Roma y todo ello sólo sería el reflejo de la realidad profunda de lo que había en su corazón caído… su incredulidad.<br />
<br />
Todo el dulce bien que Dios puede darnos es opacado en una mente imposibilitada a aceptarlo, comprenderlo y recibirlo; así que si no entendemos del todo esta sublime muestra de amor y de misericordia, qué el Hijo de Dios murió por el pecador para salvarlo, no se atormente, no se extrañe si no logra comprenderlo claramente, es normal en nosotros.<br />
<br />
Es por eso que hay otra fuente que motiva la fe salvadora.<br />
<br />
La otra fuente está en:<br />
<br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Mateo 16:15 El les dijo: Y vosotros, ¿quién decís que soy yo? <br />
16 Respondiendo Simón Pedro, dijo: Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente.<br />
17 Entonces le respondió Jesús: Bienaventurado eres, Simón, hijo de Jonás, porque no te lo reveló carne ni sangre, sino mi Padre que está en los cielos.<br />
</span><br />
¿En qué basó su afirmación y declaración de fe Pedro? Jesús lo indica claramente que fue de la revelación del Padre en el corazón de Simón Pedro. No de las obras humanas y señales milagreras como muchos señalan.<br />
<br />
Hay quienes explican el origen de su fe en las señales de sanación que presenciaron por la imposición de manos de hombres llamados “de Dios” y jamás fueron confrontados con su pecado y no hay una convicción de su necesidad de salvación, no hay una idea previa de su pecaminosidad y convencimiento de su destino eterno al infierno como pago de su maldad y aunque han hecho oraciones para recibir a Jesús, su vida no muestra el fruto del Espíritu.<br />
<br />
Luego tenemos dos fuentes de fe. La primera es sensorial, carnal y la segunda es revelación divina. <br />
<br />
Si Nicodemo no hubiese visto las señales de Jesús ¿Creería en Jesús como el Hijo de Dios para salvación como en el caso de Pedro? Creyó en Jesús como maestro enviado por Dios, pero sólo después creyó que era Hijo de Dios porque le fue revelado y así lo muestra cuando estuvo involucrado en la sepultura del Señor trayendo un compuesto de mirra y aloes para embalsamar su cuerpo.<br />
<br />
Hay muchas personas que dicen creer en Jesús como Hijo de Dios, la razón, es porque así se los enseñaron de niños y nunca se han cuestionado si es verdad o no, sencillamente han confiado en sus padres y esa fuente de confianza, tampoco no es revelación divina, es a más, una enseñanza de boca en boca.<br />
<br />
Hay personas que dicen creer en Jesús porque les es agradable y juzgan bueno creer en él, pero bien pudieron haber escogido a Alá como Dios y a Mahoma su profeta y no ven ninguna diferencia.<br />
<br />
Otros creen en Jesús, porque desde pequeños fueron adoctrinados en una institución que consideran la fuente confiable para descansar toda su fe, sin darse cuenta que al hacerlo, han confiado en hombres los cuales, ya hemos visto, no es una fuente confiable.<br />
<br />
En algunas iglesias evangélicas, les han pedido pasar al frente como manifestación de su elección por Jesús, después que han sido movidos emocionalmente al escuchar un sermón impactante o música con tonos estudiados que incentivan ciertas emociones que los hacen más “maleables”, pero que pasada la emoción, vuelven a su vida de antes sin ningún cambio significativo.<br />
<br />
Es por ello que el Señor tuvo que instruir a Nicodemo y hacerle ver la necesidad del nuevo nacimiento para ver y entrar al reino de los cielos.<br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">La Fe Salvadora<br />
</span><br />
En realidad, no hay tal fe salvadora, quien salva es el Señor que por medio de su Espíritu Santo, ilumina la palabra de Dios para convencer de pecado, quedando manifestado en una fe obrada por Dios en el auténtico creyente.<br />
<br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Juan 16:7 Pero yo os digo la verdad: Os conviene que yo me vaya; porque si no me fuera, el Consolador no vendría a vosotros; mas si me fuere, os lo enviaré. <br />
8 Y cuando él venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio. <br />
9 De pecado, por cuanto no creen en mí; 10 de justicia, por cuanto voy al Padre, y no me veréis más; 11 y de juicio, por cuanto el príncipe de este mundo ha sido ya juzgado.<br />
</span><br />
Dios es quien redarguye de pecado. Nadie puede estar convencido de su pecaminosidad en todo lo que significa, sino ha sido tocado por el Espíritu Santo, nadie puede estar convencido de su necesidad de salvación sino ha sido por Dios actuando en su vida. Nadie puede venir a Cristo para Salvación si no ha sido enviado por el Padre <br />
<br />
La palabra de Dios dice claramente.<br />
<br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Efesios 1:13 En él también vosotros, habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído en él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa,<br />
</span><br />
El santo evangelio, es ahora el instrumento que Dios usa para salvación, es la palabra de verdad, hay quien lo recibe y hay quien lo rechaza. Quién lo recibe ha sido tocado por Dios para vida eterna, pero quien lo rechaza, llama a Dios mentiroso y recibe el castigo eterno que merece.<br />
<br />
Mientras en el mundo es necesario ver para creer, con Dios es necesario creer para ver.<br />
<br />
Esas decisiones por “Cristo”, sin el verdadero evangelio, sin la intervención del Espíritu Santo obrando para dar ojos y oídos espirituales, los cuales son los medios que Dios ha provisto, hacen creyentes que siguen tan ciegos y engañados como siempre, camino al infierno, sin Dios y sin esperanza.<br />
<br />
El Señor Jesucristo dijo que era el camino, la verdad y la vida para ir al Padre y su palabra dice que usa el santo evangelio de la gracia, el cual es iluminado por el único Espíritu Santo que convence de pecado al alma que ha de ser salvada.<br />
<br />
Es gracia de Dios, para la gloria de Dios, nada más.<br />
<br />
Caminito]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">La Fe Salvadora</span><br />
<br />
No hay duda que la mayoría de las iglesias evangélicas enseñan que la fe es el medio que Dios usa para la salvación y es verdad, pero para entender mejor esto, debemos ver primero, ¿De qué necesitamos ser salvados? <br />
<br />
¿De qué debemos ser salvados? <br />
<br />
Dice la escritura:<br />
<br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Romanos 5:12  Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron.<br />
</span><br />
Con el pecado de Adán y Eva, éste entró en el mundo y la muerte fue la consecuencia.<br />
<br />
Cuando hablamos de “muerte” en la Biblia, hablamos de separación del alma y el cuerpo; separación de la relación de Dios con el hombre y el castigo de separación eterna. Y cada una de ellas, necesita un análisis más profundo.<br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Separación del alma y cuerpo<br />
</span><br />
Estamos maldecidos con la muerte física y con ello, el cuerpo que Dios había hecho del polvo de la tierra, según Génesis, entro en un proceso de decadencia, hasta que se apaga por completo y se desintegra para volver al polvo de la tierra de donde fue tomado.<br />
<br />
Dice la palabra de Dios:<br />
<br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">27 Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó.<br />
</span><br />
¿Cuáles son esas características que Dios tomó de su propia persona y que son las mismas con las que Dios dotó al hombre y que son semejantes a El? Sabemos que Dios es Espíritu, por lo que el cuerpo humano no es una semejanza con Dios, pues aunque Dios ve, escucha, toca y transforma, no necesita del cuerpo para ello y el hombre está limitado con ello.<br />
<br />
Dios es una persona, es decir que tiene mente, emociones y voluntad; así mismo el hombre y es en este sentido en que Dios nos ha hecho semejantes a Él.<br />
<br />
La muerte en el cuerpo físico implica vejez, enfermedad, el deterioro celular, hormonal y la disminución de las funciones perceptivas del cuerpo como el oído, la vista y el gusto. Este mismo fenómeno afectó las cualidades de la persona humana en su intelecto, sentimientos y voluntad; características semejantes que Dios le infundió.<br />
<br />
Los más sorprendentes y réprobos actos que el hombre pueda concebir, han tenido lugar a través de toda la historia de la humanidad, desde fratricidio caínico, pasando por el incesto de las hijas de Lot, hasta los más espeluznantes genocidios, jamás han sido extraños en la penosa historia humana y que es más, esos actos criminales es precisamente lo que nos caracteriza como género. La historia de la humanidad muestra el deterioro y en los últimos tiempos, la depravación sexual y moral; la ausencia de valores, integridad, honradez y rectitud, brillan por su ausencia ahora, como jamás antes había ocurrido, evidenciando con ello, el grave deterioro del alma humana, que generación tras generación se hace peligrosamente más aguda.<br />
<br />
Pero no podemos pensar que en lo individual no ocurre así, lo que sucede es que los parámetros de justicia con cada generación se van demeritando y hemos traspasado los linderos que Dios nos ha fijado y aunque socialmente no hay recriminación y la moralidad humana se ha adaptado a las depravaciones generacionales, no significa con ello que Dios las haya aceptado. <br />
<br />
Dios no ha cambiado y sigue viendo mal el robo y la mentira, sin ninguna justificación con la que podamos minimizarla, porque entendámoslo de una buena vez. El pecado es un acto de rebelión contra la autoridad suprema de Dios, es una declaración de guerra contra Dios, es una ofensa directa contra su Santa Persona y es por esa causa, que el hombre está separado de Dios en su relación con él. Esta es la consecuencia de la enemistad con Dios, no hay comunión con Él, como no la hay entre enemigos. ¿Parece exagerado? Bueno, eso es porque no hemos entendido con profundidad lo que implica que Dios sea tres veces Santo y esta frase que está contenida en su palabra, la Biblia, es una explicación enfática de su pureza, veracidad, rectitud, bondad y sólo la percibimos desde nuestra limitadísima mente caída por el pecado, como palabras que no parecen decirnos nada. ¿Cómo podemos explicarle a un ciego el color? ¿Cómo podemos matizar tonos dorados o celestes sin ninguna referencia? <br />
<br />
La santidad es apartado de todo lo común en nuestro mundo percibido distorsionadamente en nuestra carne.<br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Separación con Dios.<br />
</span><br />
La muerte espiritual o separación en nuestra relación con Dios, tiene múltiples implicaciones y la más importante que debemos entender, es que cualquier intento de acercamiento del hombre con Dios sin reconocer su real condición de pecador, es inaceptable, porque no es posible acercarse a tal santidad.<br />
<br />
Una muy buena ilustración y semejanza a esto, es que cuando Dios mandó a Moisés hacer el tabernáculo de reunión, había un lugar santo y un lugar santísimo, éste último es donde estaba el arca que ilustraba su trono y su misma presencia. Nadie tenía acceso a ese lugar, sólo una vez al año y no sin sacrificio, no sin sangre de los animales ofrendados previamente, para cubrir la maldad del pueblo custodio de las cosas sagradas. <br />
<br />
En cualquier guerra, cuando una de las partes debe negociar su rendición, lo primero que debe reconocer es su derrota ante su rival y la sujeción de las autoridades que éste le imponga, sin ello, no hay real rendición.<br />
<br />
Otra implicación es que ninguna religión que surja del conocimiento humano, es valedera ante Dios, pues siendo que la mente, las emociones y voluntad humana están corrompidas por el pecado, resulta imposible que ésta pueda acercarse a los parámetros divinos de justicia. La historia humana es más que evidencial en ello.<br />
<br />
Pero, siendo que hay semejanza en el hombre con Dios ¿Por qué el hombre no actúa de acuerdo y en armonía con la voluntad de Dios?<br />
<br />
Porque el intelecto, las emociones y la voluntad humana, están muertas espiritualmente y actúan de acuerdo a su deterioro pecaminoso y a su naturaleza caída. Por eso dice la escritura:<br />
<br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Romanos 3:9 ¿Qué, pues? ¿Somos nosotros mejores que ellos? En ninguna manera; pues ya hemos acusado a judíos y a gentiles, que todos están bajo pecado.<br />
10  Como está escrito: <br />
No hay justo, ni aun uno;<br />
</span><br />
En cuanto al intelecto humano Dios dice:<br />
<br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Romanos 3:11  No hay quien entienda, <br />
No hay quien busque a Dios.<br />
</span><br />
El intelecto humano está incapacitado a entender lo que Dios quiere y por ello, la mente humana, no busca a Dios.<br />
<br />
En cuanto a sus emociones:<br />
<br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Romanos 3:18  No hay temor de Dios delante de sus ojos.<br />
<br />
</span><br />
No sienten ningún temor de Dios y eso hace que vivamos en pecado, siguiendo lo que nuestras emociones pecaminosas nos inclinan hacer.<br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">En cuanto a la voluntad:<br />
<br />
</span><br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Romanos 3:12 Todos se desviaron, a una se hicieron inútiles; <br />
No hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno.<br />
</span><br />
Y cuando dice todos (gentiles y judíos), incluye a todo el género humano, hombres, mujeres, niños, ancianos de todos los tiempos y de todas las latitudes del planeta y de todos los tiempos desde la caída de Adán.<br />
<br />
Es por ello que toda la humanidad, según la Biblia, está sentenciada a la separación eterna de Dios.<br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">Separación Eterna.<br />
</span><br />
Siendo Dios 3 veces Santo, su Justicia debe ser aplicada.<br />
<br />
El mayor peligro que enfrenta la humanidad no es el deterioro ambiental, el hambre, la falta de agua potable, ni el VIH o el papiloma humano o el hambre o la guerra, el mayor peligro de la humanidad es que estamos frente a un Dios Bueno y por ser bueno, es Justo.<br />
<br />
No podríamos decir que Dios es Bueno si no fuese Justo o que es Juez bueno si no aplica la ley en total cumplimiento con ella. <br />
<br />
Como supremo legislador, Dios ha establecido una sentencia por el pecado:<br />
<br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Hebreos 9:27 Y de la manera que está establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio,</span><br />
<br />
Pero no solo es legislador de las leyes que han sido tomadas de su misma persona santa, Dios es el Juez supremo de la creación y lo mismo juzga con justicia a ángeles como a criaturas humanas con la misma perfección que su ley demanda, no puede ser de otra manera, pues la naturaleza divina siendo santa legisla con perfecta justicia y ejecuta la sentencia en el perfecto orden que su legislación demanda.<br />
<br />
Entre más pronto entendamos que Dios no es el viejito bonachón con barba blanca y gordito que nos han hecho creer, nos daremos cuenta del peligro eterno que corremos ante quien es el Todopoderoso Dios Omnipresente, Omnisciente y Temible Dios Eterno y haríamos muy bien en temer esa santidad, esa justicia, porque no tendrá por inocente al pecador.<br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">La Salvación</span><br />
<br />
¿De qué ha de salvarnos Dios?<br />
<br />
De este destino eterno en razón de nuestra enemistad con Dios.<br />
<br />
Es importante entender que ninguna obra humana, salida del corazón corrompido del hombre, por muy buena que juzguemos, logrará satisfacer la demanda de justicia. La razón, es que el pecado es una ofensa a Dios. No hay pecado pequeño en razón que es una ofenda a Dios y todos son sancionados con la separación de Dios y al final de nuestros días en este mundo, de manera eterna en el lago de fuego.<br />
<br />
Dios dice por medio de su profeta Isaías:<br />
<br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Isaías 64:6 Si bien todos nosotros somos como suciedad, y todas nuestras justicias como trapo de inmundicia; y caímos todos nosotros como la hoja, y nuestras maldades nos llevaron como viento.</span><br />
<br />
Somos pecadores, somos suciedad ante Dios y todo lo que consideremos digno de ajustarse a las demandas de Dios, por muy loable que nos pueda parecer, para Dios es exactamente lo mismo que un “trapo de inmundicia”. Un trapo de inmundicia, era el equivalente a una toalla sanitaria o tampón que usan las mujeres durante su periodo menstrual. Es por ello, que no hay institución, religión, “buena obra” humana que alcance a cubrir o limpiar nuestro pecado.<br />
<br />
Esto nos lleva a dos requisitos indispensables para nuestra salvación.<br />
<br />
1.- Aceptar la ruina moral de nuestra alma y la imposibilidad de salvarse por sus propios medios.<br />
2.- Sólo Dios puede salvarnos.<br />
3.- Toda enseñanza y verdadera de Dios, debe venir necesariamente de Dios mismo.<br />
<br />
Esto descalifica a cualquier institución religiosa, a la ONU o cualquier asociación de beneficencia humanitaria o cualquier acto del hombre, por muy suficiente que parezca.<br />
<br />
La pregunta es ¿Cómo podemos salvarnos? ¿Cómo puede Dios salvarnos sin quebrantar su justicia?<br />
<br />
Indudablemente, todos merecemos el infierno, no hay duda de ello y es necesario satisfacer esta demanda de la ley divina.<br />
<br />
Dice la escritura:<br />
<br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">1 Corintios 15:3 Porque primeramente os he enseñado lo que asimismo recibí: Que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras; 4 y que fue sepultado, y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras;<br />
</span><br />
El Señor Jesucristo, el Hijo Eterno del Padre Eterno, paga con su propia muerte la deuda eterna del hombre de manera sustitutiva, cumpliendo cabalmente y justamente, lo que la ley del Dios Justo demanda para satisfacción completa o perfecta.<br />
<br />
La satisfacción por el pecado fue cumplida en la cruz:<br />
<br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Juan 19:30 Cuando Jesús hubo tomado el vinagre, dijo: Consumado es. Y habiendo inclinado la cabeza, entregó el espíritu.</span><br />
<br />
No hay nada que agregar, la salvación es ganada y pagada por Cristo en su sacrificio sustitutivo en su muerte de cruz.<br />
<br />
Pero también, Dios mismo ha abierto la puerta misma de su presencia, el lugar santísimo ha sido abierto y como símbolo de esta relación con Dios, el velo del templo se rasgó de arriba abajo, no hay más separación, el aguijón del pecado, que es la muerte, ha quedado sin efecto, con lo que es posible tener una relación personal con Dios por medio de su Hijo Jesucristo, único camino, verdad y vida que llevan al Padre.<br />
<br />
¿Cómo se aplica el pago al hombre?<br />
<br />
Por medio de la fe. Creyéndole a Dios en su palabra, recibiendo la santa doctrina de su palabra como verdad absoluta de Dios revelada a los hombres, primero por medio de los profetas del antiguo testamento, quienes señalaron al Cristo y su victoria sobre la muerte y el pecado y después, en los postreros tiempos, al Hijo que nos ha dejado sus preceptos y enseñanzas en el fundamento de sus apóstoles en el nuevo testamento.<br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">La palabra de Dios dice:<br />
</span><br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Juan 3:16 Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.</span><br />
<br />
Si decimos que la muerte en la Biblia es separación, su contra parte, la vida es sin duda unión con Dios, eterna y sin el juicio del infierno eterno, pues siendo Dios Justo, el pago del pecado, la muerte, ya fue pagado por Cristo y la deuda quedó anulada para siempre y así como debemos temer a la Justicia de Dios, también podemos descansar en ella, pues hará efectivo el pago en aquel que le cree a Dios en su palabra.<br />
<br />
Pero. ¿Cómo se hace efectivo el pago al hombre?<br />
<br />
Es indispensable que recordemos que la persona humana, es decir, su intelecto, sentimientos o emociones y voluntad, están corrompidas; no apetecen las cosas santas y ni siquiera están convencidos de haber hecho algo tan terriblemente malo como para merecer el infierno eterno. Curiosamente, tampoco están seguros de cuál es su destino eterno y aunque algunos materialistas piensan que una vez muerto el cuerpo la existencia de la persona queda extinta, tampoco pueden asegurarlo con toda confianza.<br />
<br />
Dios no sólo nos ha provisto el remedio de justicia necesaria para la salvación, también nos ha provisto del convencimiento indispensable de pecado por medio del Espíritu Santo y ese es su ministerio, pues dice la escritura:<br />
<br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Juan 16:7 Pero yo os digo la verdad: Os conviene que yo me vaya; porque si no me fuera, el Consolador no vendría a vosotros; mas si me fuere, os lo enviaré. <br />
8 Y cuando él venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio. <br />
9 De pecado, por cuanto no creen en mí; 10 de justicia, por cuanto voy al Padre, y no me veréis más; 11 y de juicio, por cuanto el príncipe de este mundo ha sido ya juzgado.<br />
</span><br />
La conveniencia del Espíritu Santo, es que ya no está el Hijo de Dios porque murió y resucitó y al mismo tiempo implica que siendo el Rey, fue rechazado y convence de pecado al mundo de esta verdad. De que por el pecado del hombre, fue necesario que el Hijo de Dios viniera a dar su vida y a hacer ver a los hombres su necesidad de salvación.<br />
<br />
El hecho de que el Señor Jesucristo esté morando ahora en su trono celestial a la derecha del Padre es también la demostración que el mundo no ha aceptado su reino y que el reino de las tinieblas ya ha sido juzgado y espera la ejecución de su sentencia eterna junto con todos aquellos que no le han creído a Dios.<br />
<br />
No puede el hombre por si mismo entender estas verdades profundas del mundo espiritual, sino le fuese iluminada la mente para poder entenderlo, pues ya hemos visto que está influenciada por su naturaleza caída.<br />
<br />
En mi país, hay una tradición ancestral. Una vez al año, se festeja el día de los muertos y en ella, se preparan alimentos y bebidas con flores y los parientes sobrevivientes del difunto pasan la noche en el panteón al lado de la sepultura y le ofrendan los manjares o bebidas que en vida eran de su predilección con la firme creencia que son soltados del mundo de los muertos para compartir las viandas con los vivos y aunque al día siguiente las viandas y bebidas permanecen, resulta más que obvio y evidente que no fueron tocadas de ninguna manera y hasta se echan a perder, no dejan de seguir celebrándolo.<br />
<br />
Un muerto no tiene consciencia del acto de amor del pariente sobreviviente, no le apetece nada, ni disfruta nada, ni sabe nada, porque está muerto y esto es muy semejante a lo que sucede cuando uno va a un tugurio de mala reputación con Biblia en mano y entre las mesas de servicio comienza a predicar acerca del pecado, del destino de las almas pecadoras de este mundo y del remedio provisto por Dios para salvación; no sólo no le hacen caso, sino que además lo más seguro es que lo corran del lugar y lo tilden de loco.<br />
<br />
Los más grandes avivamientos espirituales surgen solamente bajo la dirección del Espíritu Santo, quién es el verdadero Vicario de Cristo en la tierra y cualquier usurpación humana, es una terrible blasfemia que no quedará impune, es El quien dirige a los verdaderos creyentes a realizar las obras encomendadas a la iglesia por su guía y dirección. <br />
<br />
Nadie puede venir a los pies de Cristo, sino ha sido convencido por el Espíritu Santo de la realidad de su condición de ruina espiritual y la victoria ganada sobre el pecado, Satanás y la muerte, todo ello en la cruz del Calvario.<br />
<br />
<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">La fe salvadora</span><br />
<br />
Hay dos maneras que la Biblia habla de obtener fe.<br />
<br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Juan 3:1 Había un hombre de los fariseos que se llamaba Nicodemo, un principal entre los judíos. <br />
2 Este vino a Jesús de noche, y le dijo: Rabí, sabemos que has venido de Dios como maestro; porque nadie puede hacer estas señales que tú haces, si no está Dios con él.<br />
</span><br />
Nicodemo deduce y cree que Jesús proviene de Dios, basado en las señales que han visto del Señor Jesucristo. Su conclusión está basada en lo que sus ojos vieron.<br />
<br />
¿No vieron muchos judíos, escribas, fariseos los milagros de Jesús y gritaron que le crucificasen, pues lo veían como un blasfemo que se dijo a sí mismo Dios mismo como el Hijo del Bendito?<br />
<br />
¿Por qué entonces lo crucificaron? ¿Olvidaron sus señales? No lo creo, pues ¿Cómo olvidar la resurrección de Lázaro, la vista a los ciegos, la multiplicación de los pescados y los panes? Serían hechos inolvidables.<br />
<br />
Podríamos intentar explicarlo especulando cualquier argumento, en el caso de los fariseos y escribas diciendo que les interesaba más conservar su posición de poder político-religioso; de los romanos como alguien que representaba una amenaza a Roma y todo ello sólo sería el reflejo de la realidad profunda de lo que había en su corazón caído… su incredulidad.<br />
<br />
Todo el dulce bien que Dios puede darnos es opacado en una mente imposibilitada a aceptarlo, comprenderlo y recibirlo; así que si no entendemos del todo esta sublime muestra de amor y de misericordia, qué el Hijo de Dios murió por el pecador para salvarlo, no se atormente, no se extrañe si no logra comprenderlo claramente, es normal en nosotros.<br />
<br />
Es por eso que hay otra fuente que motiva la fe salvadora.<br />
<br />
La otra fuente está en:<br />
<br />
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Mateo 16:15 El les dijo: Y vosotros, ¿quién decís que soy yo? <br />
16 Respondiendo Simón Pedro, dijo: Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente.<br />
17 Entonces le respondió Jesús: Bienaventurado eres, Simón, hijo de Jonás, porque no te lo reveló carne ni sangre, sino mi Padre que está en los cielos.<br />
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¿En qué basó su afirmación y declaración de fe Pedro? Jesús lo indica claramente que fue de la revelación del Padre en el corazón de Simón Pedro. No de las obras humanas y señales milagreras como muchos señalan.<br />
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Hay quienes explican el origen de su fe en las señales de sanación que presenciaron por la imposición de manos de hombres llamados “de Dios” y jamás fueron confrontados con su pecado y no hay una convicción de su necesidad de salvación, no hay una idea previa de su pecaminosidad y convencimiento de su destino eterno al infierno como pago de su maldad y aunque han hecho oraciones para recibir a Jesús, su vida no muestra el fruto del Espíritu.<br />
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Luego tenemos dos fuentes de fe. La primera es sensorial, carnal y la segunda es revelación divina. <br />
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Si Nicodemo no hubiese visto las señales de Jesús ¿Creería en Jesús como el Hijo de Dios para salvación como en el caso de Pedro? Creyó en Jesús como maestro enviado por Dios, pero sólo después creyó que era Hijo de Dios porque le fue revelado y así lo muestra cuando estuvo involucrado en la sepultura del Señor trayendo un compuesto de mirra y aloes para embalsamar su cuerpo.<br />
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Hay muchas personas que dicen creer en Jesús como Hijo de Dios, la razón, es porque así se los enseñaron de niños y nunca se han cuestionado si es verdad o no, sencillamente han confiado en sus padres y esa fuente de confianza, tampoco no es revelación divina, es a más, una enseñanza de boca en boca.<br />
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Hay personas que dicen creer en Jesús porque les es agradable y juzgan bueno creer en él, pero bien pudieron haber escogido a Alá como Dios y a Mahoma su profeta y no ven ninguna diferencia.<br />
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Otros creen en Jesús, porque desde pequeños fueron adoctrinados en una institución que consideran la fuente confiable para descansar toda su fe, sin darse cuenta que al hacerlo, han confiado en hombres los cuales, ya hemos visto, no es una fuente confiable.<br />
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En algunas iglesias evangélicas, les han pedido pasar al frente como manifestación de su elección por Jesús, después que han sido movidos emocionalmente al escuchar un sermón impactante o música con tonos estudiados que incentivan ciertas emociones que los hacen más “maleables”, pero que pasada la emoción, vuelven a su vida de antes sin ningún cambio significativo.<br />
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Es por ello que el Señor tuvo que instruir a Nicodemo y hacerle ver la necesidad del nuevo nacimiento para ver y entrar al reino de los cielos.<br />
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<span style="font-weight: bold;" class="mycode_b">La Fe Salvadora<br />
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En realidad, no hay tal fe salvadora, quien salva es el Señor que por medio de su Espíritu Santo, ilumina la palabra de Dios para convencer de pecado, quedando manifestado en una fe obrada por Dios en el auténtico creyente.<br />
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<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Juan 16:7 Pero yo os digo la verdad: Os conviene que yo me vaya; porque si no me fuera, el Consolador no vendría a vosotros; mas si me fuere, os lo enviaré. <br />
8 Y cuando él venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio. <br />
9 De pecado, por cuanto no creen en mí; 10 de justicia, por cuanto voy al Padre, y no me veréis más; 11 y de juicio, por cuanto el príncipe de este mundo ha sido ya juzgado.<br />
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Dios es quien redarguye de pecado. Nadie puede estar convencido de su pecaminosidad en todo lo que significa, sino ha sido tocado por el Espíritu Santo, nadie puede estar convencido de su necesidad de salvación sino ha sido por Dios actuando en su vida. Nadie puede venir a Cristo para Salvación si no ha sido enviado por el Padre <br />
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La palabra de Dios dice claramente.<br />
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<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Efesios 1:13 En él también vosotros, habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído en él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa,<br />
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El santo evangelio, es ahora el instrumento que Dios usa para salvación, es la palabra de verdad, hay quien lo recibe y hay quien lo rechaza. Quién lo recibe ha sido tocado por Dios para vida eterna, pero quien lo rechaza, llama a Dios mentiroso y recibe el castigo eterno que merece.<br />
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Mientras en el mundo es necesario ver para creer, con Dios es necesario creer para ver.<br />
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Esas decisiones por “Cristo”, sin el verdadero evangelio, sin la intervención del Espíritu Santo obrando para dar ojos y oídos espirituales, los cuales son los medios que Dios ha provisto, hacen creyentes que siguen tan ciegos y engañados como siempre, camino al infierno, sin Dios y sin esperanza.<br />
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El Señor Jesucristo dijo que era el camino, la verdad y la vida para ir al Padre y su palabra dice que usa el santo evangelio de la gracia, el cual es iluminado por el único Espíritu Santo que convence de pecado al alma que ha de ser salvada.<br />
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Es gracia de Dios, para la gloria de Dios, nada más.<br />
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