09-11-2009, 09:40 AM
Maldición de la higuera
La maldición de la higuera es el único milagro de Jesús con una connotación negativa. Jesús que siempre obró dando vitalidad y salud a los enfermos, esta vez está obrando en sentido opuesto. ¿Por qué?
Este milagro no es un mero capricho de un Jesús hambriento y decepcionado. Jesús está dramatizando una enseñanza muy importante; el fin de la salvación por obediencia de la Ley. Veamos el significado simbólico que tuvo.
La higuera y la vid, han sido desde siempre símbolo del pueblo judío (Jueces 9:10-13; 1 Reyes 4:5; 2 Reyes 18:13; Salmos 78:47; 105:33; Cantares 2:13; Isaías 34:4; 36:16; Jeremías 5:17; 8:13; Oseas 2:12; 9:10; Joel 1:17, 12; 2:22; Amós 4:9; Miqueas 4:4; Zacarías 3:10). Pero la higuera y la vid, tiene cada una un significado propio. La higuera representa la posibilidad de ser acepto por Dios en virtud de cumplir la Ley; mientras que la vid representa el ser acepto por la obra del Mesías prometido.
La vid es Jesucristo. La vid – Jesucristo – es el árbol en Apocalipsis 22:1-2; es el árbol en Salmos 1:1-3; y es el árbol en Génesis 2:9-14 y 3:24. La vid es el árbol de la vida por fe y gracia. Por su parte, la higuera es el árbol del conocimiento del bien y del mal; la Ley. Este simbolismo de la higuera se transmite en que la costumbre era leer la Ley sentado bajo una higuera (Juan 1:48, 50).
Luego de un año de ministerio Jesús se vale de la parábola de la higuera (Lucas 13:6-9) para representar la falta de fruto del pueblo. En esa parábola Jesús plantea una prórroga de un año. Y ese año se cumple ahora, cuando él se dispone a la cruz. Entonces se seca la higuera; se acabó el tiempo de la Ley.
La maldición de la higuera es el único milagro de Jesús con una connotación negativa. Jesús que siempre obró dando vitalidad y salud a los enfermos, esta vez está obrando en sentido opuesto. ¿Por qué?
Este milagro no es un mero capricho de un Jesús hambriento y decepcionado. Jesús está dramatizando una enseñanza muy importante; el fin de la salvación por obediencia de la Ley. Veamos el significado simbólico que tuvo.
La higuera y la vid, han sido desde siempre símbolo del pueblo judío (Jueces 9:10-13; 1 Reyes 4:5; 2 Reyes 18:13; Salmos 78:47; 105:33; Cantares 2:13; Isaías 34:4; 36:16; Jeremías 5:17; 8:13; Oseas 2:12; 9:10; Joel 1:17, 12; 2:22; Amós 4:9; Miqueas 4:4; Zacarías 3:10). Pero la higuera y la vid, tiene cada una un significado propio. La higuera representa la posibilidad de ser acepto por Dios en virtud de cumplir la Ley; mientras que la vid representa el ser acepto por la obra del Mesías prometido.
La vid es Jesucristo. La vid – Jesucristo – es el árbol en Apocalipsis 22:1-2; es el árbol en Salmos 1:1-3; y es el árbol en Génesis 2:9-14 y 3:24. La vid es el árbol de la vida por fe y gracia. Por su parte, la higuera es el árbol del conocimiento del bien y del mal; la Ley. Este simbolismo de la higuera se transmite en que la costumbre era leer la Ley sentado bajo una higuera (Juan 1:48, 50).
Luego de un año de ministerio Jesús se vale de la parábola de la higuera (Lucas 13:6-9) para representar la falta de fruto del pueblo. En esa parábola Jesús plantea una prórroga de un año. Y ese año se cumple ahora, cuando él se dispone a la cruz. Entonces se seca la higuera; se acabó el tiempo de la Ley.
