PREGUNTA:
Hermanos, humildemente quisiera exponer a consideración de Uds. este tema que se relaciona con Jueces 11;30-40, y con 2º Samuel 21: 8,9,14.
Algunos escépticos de las Escrituras, me han planteado del porqué Dios consintió esta clase de sacrificios humanos,...aunque nosotros sabemos que Dios es Dios de la vida, y tiene el derecho de quitarla aunque no lo entendamos…
RESPUESTA: Se han arriesgado muchas especulaciones para satisfacer este tipo de inquietudes, pero tengamos en claro que la interpretación de las Escrituras nunca se sustenta en las especulaciones, así que las evitaré.
En realidad creo que, en los casos mencionados, la Escritura simplemente documenta lo que tales personas hicieron, pero no tenemos porqué asumir que sus acciones fueran “consentidas” (y menos ordenadas) por Dios.
La Biblia contiene muchos ejemplos de quienes, en distintas épocas, cometieron toda clase de aberraciones creyendo que lo que hacían era "para Dios", como es el caso de Caín, ofreciendo su inaceptable ofrenda “del fruto de la tierra”. (Gé.4:3), el de Aarón, cuando edificó un altar delante del becerro de oro, pregonando: “Mañana será fiesta para Jehová” (Ex.32:5), el de los judíos extraviados y otra gente perversa, en su relación con los verdaderos creyentes, mencionado por el Señor en Jn.16:2: "Os expulsarán de las sinagogas; y aún viene la hora cuando cualquiera que os mate pensará que rinde servicio a Dios" y el de Pablo, cuando todavía era un fariseo inconverso, y creyó que era su deber “hacer muchas cosas contra el Nombre de Jesús de Nazaret”. (Hch.26:9).
Consideremos que el único sacrificio humano ordenado por Dios, (fuera del de Isaac, impedido luego por Dios mismo) aceptable delante de Él, fue el de Su propio Hijo, el Señor Jesucristo, (He.10:12) que sin dejar su deidad “se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz” (Ef.2:7-8)