Se trata de una red de cristianos exclusivistas que suponen que en cada localidad debe existir una sola iglesia, por lo que se dedican a visitan a creyentes de otras congregaciones para convencerlos de que se unan a su grupo. Se alinean con las enseñanzas de Watchman Nee, interpretándolas de un modo particular en pro de sus propios intereses. Se promocionan a través de publicaciones que pone en circulación la editorial brasileña "Árbol de Vida", y su principal objetivo, como señalé más arriba, es infiltrarse en las congregaciones ajenas, para tratar de dividirlas y captar creyentes para su propio círculo. Son sinceros e inofensivos en apariencia, pero conforman un grupo sectario que busca beneficiarse merced a esfuerzos ajenos, haciendo caso omiso del modelo bíblico: "Y de esta manera me esforcé a predicar el evangelio, no donde Cristo ya hubiese sido nombrado, para no edificar sobre fundamento ajeno." (Rom 15:20)