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Estudios sobre la Primera Epístola a los Corintios (1)
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Heriberto
Super Moderador
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Mensajes: 1,121
Grupo: Super Moderadores
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Estado: Sin Conexión
Reputación: 3
Mensaje: #1
Estudios sobre la Primera Epístola a los Corintios (1)

Las cartas del apóstol Pablo a los Corintios, tal como la totalidad de las Sagradas Escrituras, tienen la finalidad indicada en 2ª Tim.3:16: “Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia”

Sus enseñanzas trascienden el contexto temporal de la iglesia a la que fueron primariamente dirigidas, y mantienen constantemente su vigencia para el desenvolvimiento y buen orden de toda congregación cristiana.

En mérito a la necesaria brevedad requerida en este espacio, no me propongo abordar cada detalle de la epístola. Más bien, quisiera examinar algunos principios generales que se desarrollan en ella, a los que los cristianos haremos bien en sujetarnos.

Capítulo 1

Pablo, llamado a ser apóstol por la voluntad de Dios

Pablo comienza su presentación señalando que fue llamado a ser apóstol de Jesucristo por la voluntad de Dios. Esto encierra un principio importante: El llamamiento de un siervo de Dios le compete directamente a Dios. Pablo no fue seleccionado como apóstol por la determinación de una comisión de cristianos notables, ni por los demás apóstoles, si bien éstos oportunamente lo reconocieron como tal. “Pablo, apóstol (no de hombres ni por hombre, sino por Jesucristo y por Dios el Padre...” (Gá.1:1) “Y reconociendo la gracia que me había sido dada, Jacobo, Cefas y Juan, que eran considerados como columnas, nos dieron a mí y a Bernabé la diestra en señal de compañerismo...” (Gá.2:9)
Por lo tanto, es necesario recordar siempre que en el orden de Dios sólo el Señor de la mies, a través del Espíritu Santo, tiene la prerrogativa de enviar obreros a Su mies.

La congregación en Corinto reconocida como iglesia de Dios.

Observemos ahora que la carta que nos ocupa fue dirigida, “a la iglesia de Dios que está en Corinto”. Es primordial reconocer que toda auténtica iglesia cristiana, al margen del lugar donde se encuentra, es de Dios. La iglesia en Corinto (no de Corinto) no le pertenecía al apóstol Pablo, pese a que él fue uno de los instrumentos de Dios para establecerla, ni a Apolos, ni a Cefas. Ni siquiera era una posesión particular de los creyentes que la integraban, sino de Dios mismo. Esta característica debe prevalecer en cada iglesia local que se precie de ser una genuina expresión de la iglesia de Dios.

A propósito, conviene recordar que ningún edificio material, aunque esté magníficamente construido y dedicado a actividades religiosas, puede ser en sí mismo una “iglesia”. Las Escrituras enseñan claramente que la casa de Dios, es decir, Su iglesia (1ª Ti. 3:15) está constituida exclusivamente por creyentes redimidos por la sangre del Señor Jesucristo, “edificados como casa espiritual” (1ª P.2:5)

En cierta ocasión, un constructor se ufanaba de haber edificado tres iglesias. Pero, desde el punto de vista bíblico aquello era inexacto. Dios no considera como iglesias las edificaciones materiales. Es verdad que el uso popular le ha asignado al vocablo “iglesia” el significado de edificio de culto. Pero los creyentes no tenemos porqué avalar esa acepción contraria al sentido bíblico.
Sólo los santificados en Cristo Jesús, por Él convocados y reunidos en Su Nombre en cualquier lugar (con edificio o sin él) constituyen la expresión de “la iglesia de Dios” en el punto de que se trate. Aquí tengamos presente que no es cuestión de adoptar el apelativo como denominación oficial, sino de reconocer debidamente que la iglesia es una institución de Dios, en la que los creyentes que la componen se someten al Señorío de Cristo, Cabeza de la Iglesia, y a los preceptos de las Sagradas Escrituras, con exclusión de cualquier regulación ajena a éstas.

Destacamos, entonces, que la iglesia es de Dios, y por consiguiente debe regirse por los principios de Dios.

Los creyentes llamados a la santidad

Al continuar la lectura de la carta, quizás nos llame la atención que el Espíritu Santo haya inspirado al apóstol Pablo a distinguir a los creyentes corintios como “santos”. Admitimos que sólo Dios en su gracia podía calificarlos de ese modo. Probablemente a cualquier persona común, con conocimiento de las faltas de aquellos hermanos, la alusión a ellos como “santos” le hubiera parecido impropia. Sin embargo, tenemos la clave en el Cap.6, vs.11, donde leemos “...mas ya habéis sido lavados, ya habéis sido santificados, ya habéis sido justificados en el Nombre del Señor Jesucristo, y por el Espíritu de nuestro Dios”. Dios los consideraba santos en razón de que por la fe habían llegado a ser Sus hijos, limpiados y justificados en virtud de la sangre preciosa del Señor Jesucristo y la operación del Espíritu Santo en sus vidas. Todo aquel que así es salvado, también es santificado (separado para Dios) en función de su posición en Cristo.
No obstante, numerosos creyentes corintios, más allá de su posición de santidad en Cristo, no habían sido diligentes en obedecer el llamado de Dios a la santidad en su vida práctica. ”...como aquel que os llamó es santo, sed también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir.” (1ª P.1:15) Es decir, eran santos en posición, pero aún no habían llegado a serlo en experiencia. Por cierto que esa situación era incompatible con la fe que profesaban, pero, lamentablemente, debemos reconocer que no nos es ajena a los cristianos de hoy.

Dejemos en claro que el modo divino de santificación no guarda relación alguna con la práctica romana, totalmente antibíblica y, por lo tanto, supersticiosa, de canonizar, después de muertas, a determinadas personas consideradas prominentes, pretendiendo reconocerles prerrogativas excepcionales de parte de Dios, que realmente no poseen ni pueden poseer. Empero, todo aquel que cree en el Señor Jesucristo para salvación, es inmediatamente santificado en Cristo, en virtud de Su sangre (He.13:12) pues “sin santidad nadie verá al Señor.” (He.2:14)

(Continuará)

08-07-2008 12:02 AM
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cesarato
Unregistered


Mensaje: #2
RE: Estudios sobre la Primera Epístola a los Corintios (1)

Gracias HNO.Heriberto de mucha Bendicion para mi vida espiritual

16-12-2009 11:44 PM
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