Bueno, no presumo de estar entre los entendidos, pero igualmente permíteme expresar mi humilde opinión al respecto.
En la antigüedad, cuando las Escrituras no estaban aún completamente reveladas, Dios debía valerse de múltiples medios para enseñar su voluntad a los hombres, como lo confirma Heb1:1.”Dios habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo…
Creo que hoy a ciertos cristianos les cuesta ubicarse en el orden de los tiempos prefijados por Dios (Hch.17:26), y pretenden regresar al pasado en el túnel del tiempo.
No saben si viven en el orden de la ley, o en el de la Gracia; en las condiciones del viejo pacto con Israel o en las del nuevo; en el tiempo de la Iglesia, o en el de la Tribulación, o en el del mismísimo Reino Milenial (No se sorprendan, hay quienes creen que ya comenzó ese Milenio)
No nos asombra, entonces, que hoy se pretendan instituir prácticas y doctrinas extemporáneas y ajenas a la Iglesia.
Pero, consideremos algunas de las condiciones que han cambiado respecto de aquel “otro tiempo” En primer lugar, destaquemos especialmente que el proceso de revelación de la Palabra de Dios ha concluido en forma definitiva. Las Escrituras están completas, y nadie puede pretender recibir, o haber recibido, nuevas revelaciones complementarias.
Además, recordemos que el Espíritu Santo mora en nosotros. “Y nosotros no hemos recibido el Espíritu del mundo, sino el Espíritu que proviene de Dios, para que sepamos lo que Dios nos ha concedido” (1ª Co.2:12) por lo que debiéramos tener discernimiento espiritual en todas las cosas (1ª Jn.2:27)
Sólo con esto, ¿qué finalidad tendrían los sueños en este tiempo?
Ahora bien, he escuchado testimonios de ciertas experiencias con los sueños. Por ejemplo, un conocido líder coreano afirmaba que había cumplido cierta enseñanza de las Escrituras relacionada con el orden de la iglesia y el ministerio de la mujer, hasta que recibió, según él, una revelación de Dios en sueños que le ordenaba cambiar ese orden… ¿Les parece que ese sueño venía de Dios? ¿Dios establece algo en las Escrituras, y después, mediante un sueño, contradice lo que está escrito? Sin duda alguna, el sueño fue mentiroso, si acaso ese líder no fue directamente el mentiroso.
Sin embargo, referido a asuntos personales, cada uno es responsable por lo que cree y por lo que siente. Las experiencias personales son eso, personales, y no se pueden reproducir en los demás.
Quizá alguno podría relatar alguna experiencia con los sueños, pero, sin duda es peligroso pretender que Dios le hable a alguien por sueños, cuando en realidad ese alguien es negligente aún en consultar las Escrituras.
Y en relación con los que sueñan mucho, bueno, debieran comer más liviano, pues muchos sueños sólo son el producto de una mala digestión…
Un abrazo.