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....el EnOjO....
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aiLyn
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Registro en: Mar 2009
Estado: Sin Conexión
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Mensaje: #1
Sad  ....el EnOjO....

El enojo puede hacernos perder las bendiciones espirituales que Dios tiene para los que le buscan, para lo que ya han recibido al Señor en sus corazones pero también puede dañar nuestras relaciones con nuestros hermanos en la Fe, el matrimonio, las amistades, etc. Dios desea que seamos personas perdonadoras, y nuestro Mesias es nuestro mejor ejemplo.

La mayoría de las veces el enojo es producto de un pensamiento equivocado:

Por falta de amor a Dios y compasión por nuestro prójimo

Mateo 26
7 vino a él una mujer, con un vaso de alabastro de perfume de gran precio, y lo derramó sobre la cabeza de él, estando sentado a la mesa.(1) 8 Al ver esto, los discípulos se enojaron, diciendo: ¿Para qué este desperdicio? 9 Porque esto podía haberse vendido a gran precio, y haberse dado a los pobres.

El enojo en el matrimonio y en el hogar:

El enojo en el matrimonio: Podríamos decir que es casi inevitable. Dos personas de distintos caracteres viviendo bajo un mismo techo pueden tener, por no decir "tienen o tendrán" diferencias. Esto es completamente normal. Con la armonía del Espíritu Santo y un hogar fundado sobre la Palabra se pueden evitar enojos dañinos en las relaciones matrimoniales.

El enojo descontrolado es pecado: El que las diferencias crezcan a tal grado o magnitud que el enojo nos haga decir o actuar de manera irracional, (tirando las cosas y el decir MALAS palabras el uno al otro) y no cristianamente puede destruir el matrimonio, y la relación con Dios. En un hogar donde no hay completa sumisión a Dios y a su Palabra, donde el marido no es un hombre de Dios, y donde la esposa no reconoce su lugar de ayuda idónea, se puede convertir en un campo de batalla donde pronto Satanás tomará lugar.

El no dar lugar al diablo: El diablo se encargará de crear cualquier situación pequeña en algo que cualquiera de los dos en la pareja utilice para comenzar una discusión o un altercado. Intolerancia, y falta de comprensión de cualquiera de los dos en la pareja podrá ser lo que el diablo presente para traer el enojo.

El amor en la pareja: El amor a Dios hará crecer el amor mutuo en la pareja. El matrimonio debe de ser como un niño y aprender a PERDONARSE PRONTAMENTE cualquier falta u ofensa antes que se haga más grande y el diablo tome lugar. Los enojos y discusiones se deben de evitar lo más posible en la pareja. La Biblia nos dice "Ni deis lugar al diablo".

El hombre iracundo promueve contiendas; mas el que tarda en airarse apacigua la rencilla --- Proverbios 15:18

El hombre iracundo levanta contiendas, Y el furioso muchas veces peca. La soberbia del hombre le abate; Pero al humilde de espíritu sustenta la honra---Proverbios 29:22-23


Determina y Demuestra Nuestra Relación con Dios: Nuestra relación en el hogar con nuestra pareja determina y nuestra relación con Dios y con los hermanos de la Iglesia, seamos CULPABLES O NO. De igual manera, nuestra relación con Dios determina nuestra relación con nuestra pareja y con nuestro prójimo, y lo que es aun más importante es que nuestra relación con nuestros semejantes ‘demuestra’ y da evidencias de la relación que tenemos con Dios. Recordemos que Cristo dijo “por sus frutos los conoceréis” y Pablo nos dice que el fruto del Espíritu es “paz, amor, longanimidad, paciencia y dominio propio” (Gálatas 5:22ss)

Dios busca hombres que no sean iracundos: Quiero pues, que los hombres oren en todo lugar, levantando manso santas, sin ira ni contienda. (1Timoteo 2:8)

Como siervos de Dios, estamos llamados a mantenernos lejos del que se enoja fácil y del iracundo. (Proverbios 22:24), pero no debemos guardar rencor ni sentir ira ni enojo aun contra los que nos hacen mal. Meditemos las palabras de nuestro Mesias cuando dijo:

Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen; para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos. (Mateo 5:44-45a)

Hebreos 12:14-16
14 Seguid la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor. 15 Mirad bien, no sea que alguno deje de alcanzar la gracia de Dios; que brotando alguna raíz de amargura,(A) os estorbe, y por ella muchos sean contaminados;


¿Puedo yo como HIJO de DIOS enojarme?

El hijo de Dios está llamado a evitar toda clase de enojo (Efesios 4:31),

Quítense de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritería y maledicencia, y toda malicia. pero si nos enojamos, debemos de evitar el pecar con nuestra actuación y debemos de no dar lugar al diablo sobre todas las cosas. Y que no se ponga el sol sobre nuestro enojo (Efesios 4: 26-27).

"Airaos pero no pequéis": Significa estar en todo tiempo consciente de nosotros mismos y de nuestro llamado a una vida santa y espiritual, no haciendo nada indebido lo cual pueda poner nuestra relación espiritual en peligro.

" No se ponga el sol sobre nuestro enojo": La Biblia nos habla acerca de ser como un niño para poder entrar al reino de los cielos. Debemos perdonar nuestras ofensas los unos a los otros. El enojo es contrario a la paz. Y a paz nos llamo el Señor con todos los hombres. "Si es posible en cuanto dependa de vosotros, estad en paz con todos los hombres."

Romanos 12:18.
"Ni deis lugar al diablo": El no dar lugar al diablo significa el no permitir que nuestro enojo sea tan grande que demos lugar al diablo en nuestra vida y "que nos use" para hacer daño a nosotros mismos o aquellos que nos rodean, empezando por los que están alrededor nuestro.

Buscad la Paz con todos: El enojo descontrolado es un comportamiento contrario a la Palabra de Dios y su requisito de que vivamos en paz, armonía, el amor, el sometimiento y dominio propio.

Proverbios 11:23
El deseo de los justos es solamente el bien; Mas la esperanza de los impíos es el enojo.

Proverbios 14:17
El que fácilmente se enoja hará locuras; Y el hombre perverso será aborrecido.

Proverbios 22


24 No te entremetas con el iracundo, Ni te acompañes con el hombre de enojos, 25 No sea que aprendas sus maneras, Y tomes lazo para tu alma.

[b]Eclesiastés 7


9 No te apresures en tu espíritu a enojarte; porque el enojo reposa en el seno de los necios.

"Si es posible en cuanto dependa de vosotros, estad en paz con todos los hombres." (Romanos 12:18).



shalom para todos mis hermanos


....... aiLyn .....


"Psa 141:4 No dejes que se incline mi corazón a cosa mala, A hacer obras impías Con los que hacen iniquidad; Y no coma yo de sus deleites"

Este mensaje fue modificado por última vez en: 18-05-2009 05:03 PM por aiLyn.

18-05-2009 04:59 PM
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Heriberto
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Mensaje: #2
RE: ....el EnOjO....

Muy buen aporte, Ailyn, y es verdad que el enojo descontrolado puede traer serias consecuencias en nuestras relaciones con los demás.
Sin embargo, creo que deberíamos completar el tema, pues las Escrituras nos describen que también existe un enojo lícito, y no podemos dejar de mencionarlo, para tener un mejor panorama del asunto.

Demasiadas veces nos enojamos por cosas sin importancia, y claro que eso está mal. Pero, además, consideremos que hay ocasiones cuando un enojo puede estar completamente justificado

Por ejemplo, en la oportunidad en que el Señor Jesucristo fue al templo de Jerusalén (Jn.2:14) observando que algunos lo habían convertido en casa de mercado, armó un látigo y echó de allí a los vendedores, a sus animales, y a los cambistas, volcando las mesas.
La mansedumbre no significa consentir la perversión, especialmente en el orden de la Casa de Dios.

Igualmente hoy, no podemos negociar la fe que ha sido una vez dada a los santos, (El cuerpo de doctrinas para la Iglesia de Cristo) debiendo rechazar todo intento de introducir doctrinas ajenas.

Muchas otras veces leemos en la Biblia de quienes actuaron con un enojo santo, y por supuesto que eso no era condenable. El problema no está en enojarse, sino más bien en llevar el enojo a límites extremos, manteniéndolo indefinidamente, de modo que se transforme en una contaminante raíz de amargura.

Por eso la Escritura ordena: "No se ponga el sol sobre vuestro enojo" (Ef.4:26) si bien permite airarse, sin consentir en que eso se transforme en pecado.

También en Gal. 2 leemos: “ Pero cuando Pedro vino a Antioquía, le resistí cara a cara, porque era de condenar.
Pues antes que viniesen algunos de parte de Jacobo, comía con los gentiles; pero después que vinieron, se retraía y se apartaba, porque tenía miedo de los de la circuncisión.
Y en su simulación participaban también los otros judíos, de tal manera que aun Bernabé fue también arrastrado por la hipocresía de ellos.
Pero cuando vi que no andaban rectamente conforme a la verdad del evangelio, dije a Pedro delante de todos: Si tú, siendo judío, vives como los gentiles y no como judío, ¿por qué obligas a los gentiles a judaizar?
Nosotros, judíos de nacimiento, y no pecadores de entre los gentiles,
sabiendo que el hombre no es justificado por las obras de la ley, sino por la fe de Jesucristo, nosotros también hemos creído en Jesucristo, para ser justificados por la fe de Cristo y no por las obras de la ley, por cuanto por las obras de la ley nadie será justificado.
"

Basten estos ejemplos para comprobar que no todos los enojos son pecaminosos, aunque, sin duda, necesitamos tener sabiduría para reconocer la diferencia.

Gracias por tu aportación.

18-05-2009 09:11 PM
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